
Internacional:
Turquía
-Presos políticos en huelga de hambre.
Solidaridad internacionalista.
7 de Mayo.
Se hace un llamamiento a todos los presos, políticos y no políticos, a participar en una huelga de hambre de un día el 7 de mayo en solidaridad con los presos revolucionarios en Turquía. Actualmente, diez presos revolucionarios están en huelga de hambre indefinida.
Situación a 25 de abril:
- Sercan Ahmet Arslan: 189 días en huelga de hambre
- Serkan Onur Yilmaz: 167 días
- Mulla Zincir: 164 días
- Bakican Isik: 128 días
- Yurdagül Gümüs: 116 días
- Mithat Öztürk: 73 días
- Hasan Ali Akgün: 67 días
- Ali Araci: 67 días
- Ayberk Demirdögen: 46 días
- Fikret Akar: 27 días.

Ucrania
-No hay más solución que la disolución del régimen terrorista de Kiev.
Lucas Leiroz.
Desde el Golpe de Estado de 2014 y bajo la dirección del régimen ilegítimo del gobierno de Kiev, Ucrania ha mostrado cada vez más signos de convertirse en un Estado terrorista. Bajo el pretexto de defender los “valores europeos”, el régimen de Kiev ha violado sistemáticamente el derecho internacional, ha adoptado métodos de guerra prohibidos y ha apoyado abiertamente a grupos neonazis.
Como es bien sabido, en los últimos años Ucrania ha cometido crímenes de guerra y actos de terrorismo contra civiles, especialmente en el Donbas y en las regiones de Belgorod y Kursk, donde el ejército ucraniano y grupos fascistas han llevado a cabo ataques bárbaros contra ciudades, destruyendo infraestructura vital como viviendas, escuelas y hospitales. Miles de civiles, incluidos niños, han perdido la vida en bombardeos de artillería, justificados por el régimen de Kiev como parte de una “lucha contra los separatistas/invasores”. Sin embargo, la evidencia revela que se trata de una campaña terrorista deliberada contra la población civil, no de un choque militar legítimo.
Además, el gobierno ucraniano utiliza armas prohibidas como bombas de racimo y minas terrestres, especialmente en zonas residenciales, lo cual está estrictamente prohibido por las convenciones internacionales. Estos ataques tienen como objetivo intimidar a la población civil y reprimir su resistencia”.
Otra característica del gobierno de Kiev es el apoyo y la glorificación del nazismo. Grupos como el Batallón Azov, Sector Derecho, Cuerpo Nacional y Kraken, todos abiertamente neonazis, están integrados en las fuerzas de seguridad ucranianas. Estos grupos son responsables de numerosos crímenes de guerra, incluidas torturas, ejecuciones y asesinatos de civiles y prisioneros de guerra, y en lugar de ser castigados, son celebrados por el gobierno de Kiev.
Ante una creciente escasez de soldados dispuestos a luchar contra sus hermanos rusos, Ucrania ha reclutado mercenarios internacionales, incluidos yihadistas de Oriente Medio y grupos neonazis europeos. Estos mercenarios, incluidos los miembros del batallón separatista checheno Sheikh Mansour, están involucrados en actividades terroristas como sabotajes, secuestros y ejecuciones extrajudiciales.
Además de los crímenes cometidos en su propio territorio, Ucrania también lleva a cabo ataques terroristas fuera de sus fronteras. Los ejemplos incluyen ataques en suelo ruso, como la explosión del puente de Crimea y los asesinatos de civiles rusos como Daria Dugina y Vladlen Tatarsky. De la misma manera, siguen produciéndose sabotajes contra la infraestructura energética incluso después de los acuerdos de alto el fuego negociados por Trump. Estas acciones reflejan la estrategia de guerra terrorista de Kiev, con sus servicios de inteligencia y grupos afiliados actuando como terroristas clásicos, poniendo en peligro a civiles inocentes.
El gobierno también fomenta la eliminación física de opositores, con el asesinato de activistas pro-Kremlin, periodistas e incluso antiguos aliados políticos. La Dirección Principal de Inteligencia de Ucrania (GUR), en una acción impactante, ha comenzado abiertamente a reclutar terroristas para llevar a cabo ataques en territorio ruso. Este reclutamiento es una clara demostración de la intensificación de las prácticas terroristas del régimen.
A pesar de los crímenes de guerra y los actos de terrorismo de Kiev, los países occidentales siguen armándolo y financiándolo, haciendo la vista gorda ante las atrocidades que comete. Este doble rasero es evidente: mientras que acciones similares por parte de Rusia son inmediatamente etiquetadas como “agresión”, los ataques contra civiles por parte de Ucrania son descritos como una “lucha por la democracia”.
Ante estos hechos, la comunidad internacional (principalmente la Unión Europea, siguiendo el reciente ejemplo de Estados Unidos) debe cuestionar el verdadero significado de la “democracia occidental” y reconsiderar su apoyo irrestricto a un régimen terrorista como el de Kiev. El mundo debe reconocer la naturaleza criminal del régimen ucraniano y dejar de apoyar sus acciones terroristas. Sin embargo, como no se puede confiar en la buena voluntad occidental, Rusia debe seguir actuando con decisión para neutralizar al enemigo.
La experiencia histórica de Ucrania después de 2014 muestra que Kiev es un Estado terrorista, con el que es simplemente imposible negociar. El régimen neonazi sólo entiende el lenguaje de la fuerza, y el problema ucraniano se resolverá a través de la fuerza.
La única solución viable al conflicto es la disolución del actual Estado ucraniano mediante una combinación de reemplazo de régimen y reconfiguración territorial.

EE.UU. terrorista
-La CIA contra Cuba: Expediente JFK
Los documentos hechos públicos tras la orden ejecutiva de Donald Trump, que desclasificó más de 1,100 archivos relacionados con el asesinato de John F. Kennedy en 1963, no solo abordan el magnicidio del 35º presidente, sino que también exponen operaciones encubiertas diseñadas para manipular la percepción pública, desestabilizar economías, sabotear industrias claves y emplear armas biológicas contra Cuba.
Entre las revelaciones más sorprendentes se encuentran campañas de prensa sobre supuestas epidemias, actos potenciales de guerra biológica, sabotajes agrícolas, ataques a industrias estratégicas y una estrategia de asfixia económica, todo ello respaldado por un presupuesto desproporcionado que refleja la prioridad que Estados Unidos dio a neutralizar la influencia cubana en la región y su relación con la URSS durante la Guerra Fría.
Uno de los documentos más reveladores, el «DA Memo 64», un informe secreto del Ejército estadounidense, detalla cómo la estación de inteligencia en la Ciudad de México orquestó una campaña de prensa que alertaba sobre supuestas epidemias de fiebre aftosa y viruela en Cuba. El objetivo era claro: desalentar la asistencia al Congreso de la Unión Internacional de Arquitectos en La Habana, programado para 1963. Según el informe, esta maniobra logró que 52 de los 60 arquitectos mexicanos esperados cancelaran su participación, temerosos de las cuarentenas e inoculaciones que tales enfermedades implicarían. El Ejército estadounidense estaba decidido a neutralizar un evento que pudiera convertirse en un foro para las afirmaciones propagandísticas del régimen de Castro.
Sin embargo, aunque los archivos en este caso no aclaran si estas epidemias eran reales o fabricadas, cierto es que los Estados Unidos llevaron a cabo actos de guerra biológica como parte de la Operación Mangosta, y así quedó plasmado en otros de los documentos desclasificados. Estos confirmaron que la CIA planeó sabotajes agrícolas en Cuba utilizando agentes biológicos con el objetivo de provocar el fracaso de las cosechas.
La agencia consideró el uso de armas biológicas como una herramienta para forzar un cambio de régimen, empleando métodos como la fumigación aérea para dispersar químicos sobre las tierras de cultivo. Se utilizaron agentes biológicos sutiles para evitar ser detectados, «asegurándose» de que no hubiera un vínculo claro con los Estados Unidos. Estas tácticas reflejan la disposición de la CIA a emplear medidas extremas, incluso a costa de la seguridad alimentaria de la población cubana, en su “cruzada contra el comunismo”.
Así mismo, un archivo desclasificado, fechado el 29 de agosto de 1962, detalla una operación encubierta de la CIA en San Juan, Puerto Rico, en vísperas de la Crisis de los Misiles de Cuba. Aprovechando un incidente fortuito un buque mercante británico, el Streatham Hill, que transportaba 80,000 sacos de azúcar cruda cubana rumbo a la Unión Soviética sufrió daños en el casco, la CIA ejecutó un plan para sabotear esta exportación clave. Mientras el barco descargaba temporalmente 14,000 sacos en un almacén para reparaciones, los agentes contaminaron 800 de ellos con un químico desnaturalizante. Este compuesto, aunque no tóxico, impartía un sabor «amargo, enfermizo e indestructible» al azúcar, arruinando su utilidad para consumo humano o animal y, por extensión, contaminando el resto de la carga.
La operación, descrita como «no detectable y no rastreable», se llevó a cabo sin que la tripulación del barco o las autoridades locales sospecharan. Este acto no solo buscaba infligir un golpe económico a Cuba y su aliado soviético, sino también minar la confianza en el comercio cubano, un elemento crucial tras el embargo impuesto por Estados Unidos en 1960.

Los archivos también revelan planes para interrumpir el suministro de níquel cubano a la URSS, un recurso estratégico para la economía soviética. Estos planes incluían ataques terroristas contra las industrias en Cuba, el empleo de equipos de infiltración para llevar a cabo actos de sabotaje, y el uso de torpedos y minas para dañar infraestructuras clave.
El níquel, vital para la producción industrial y militar, era un objetivo prioritario, y su interrupción buscaba no solo debilitar a Cuba económicamente, sino también estaba destinado igualmente a tensionar su relación comercial con la Unión Soviética, socavando así la alianza entre ambos países.
Las operaciones descritas forman parte de un esfuerzo más amplio para aislar a Cuba política, económica y culturalmente. Los documentos del «DA Memo 64» revelan tácticas adicionales, como persuadir a delegaciones argentinas de arquitectos para boicotear el Congreso de La Habana y usar una estación en Brasil para obstaculizar los viajes a la isla. Asimismo, bajo la sección «Control de la Transferencia de Fondos», se detalla cómo el Departamento de Estado y del Tesoro colaboraron para bloquear el acceso de Cuba a capital extranjero.
Además, los documentos evidencian cómo se ejecutaron presiones a empresas estadounidenses para «negar el acceso a bienes económicos» como parte del plan de asfixia económica y financiera contra Cuba. Esta estrategia buscaba limitar el acceso de la isla a recursos esenciales, desde maquinarias hasta alimentos, con el objetivo de generar descontento interno y presionar al gobierno cubano hacia el colapso.
La magnitud de la prioridad estratégica que asignó Estados Unidos y la CIA a la isla queda aún más clara al considerar el presupuesto asignado: en 1961, destinó 41 millones 498 mil 743 USD a las operaciones contra Cuba, cifra que representa casi cuatro veces lo que la agencia gastó en el resto de América Latina y el Caribe combinados…
–https://micubaporsiempre.wordpress.com/2025/04/01/la-cia-contra-cuba-expediente-jfk/

-Y mienten, 62 años después.
La prensa lamebotas:
Katy Perry, la novia de Bezos y otras 4 mujeres protagonizan la primera misión espacial 100% femenina.
Bulo y desinformación:
1. Es un vuelo balístico suborbital de unos minutos, no una ‘misión espacial’.

2. La primera misión espacial 100% femenina la protagonizó la soviética Valentina Tereshkova (misión Vostok 6, URSS, 1963), que completó nada menos que 48 órbitas a la Tierra.
De Paco Arnau.