
Revolución, Resistencia y Memoria
Patrimonio de la Humanidad
Xabier Peñalver. Txalaparta 2022.
Austria

-La Viena roja
A lo largo de los años 20 y 30, Viena contaba con unos dos millones de habitantes. Tras la Primera Guerra Mundial, la situación económica en Austria era difícil, y en 1918 llegó al poder en la capital el Partido Social-demócrata, que se mantuvo con mayoría absoluta hasta la llegada de la dictadura en 1934. Durante 15 años, en la conocida como “Viena la roja” se demostró que la ciudad y las necesidades de sus habitantes se podían entender de una forma distinta y llevar a cabo políticas económicas y sociales propias de una democracia socialista. A lo largo de ese tiempo se estableció la jornada laboral de ocho horas, vacaciones retribuidas, sanidad pública y reglamentación de las relaciones laborales, entre otras.

Pero de entre todos los logros destaca la política de construcciones llevada a cabo entre 1923 y 1933, período en el que se levantaron 65.000 viviendas de buena calidad en 348 grandes urbanizaciones, así como asentamientos unifamiliares. Se trataba de casas de alquiler social dedicadas a la clase obrera y contaban, además de con grandes espacios verdes, con equipamientos y servicios tales como ambulatorios, comercios, bibliotecas, guarderías, baños públicos o espacios para la cultura y el deporte. Los fondos para estas obras provenían de impuestos que gravaban a las grandes propiedades y a los objetos de lujo. De todos ellos, el complejo Karl Marx es el más conocido y fue levantado entre 1927 y 1930. En estas obras participaron los arquitectos más prestigiosos, como Karl Edmund Ehn; en la actualidad se consideran joyas arquitectónicas protegidas urbanísticamente. En 1934 se produjeron en estas construcciones un centenar de víctimas a causa de los bombardeos de los fascistas.

-Campo de concentración de Mauthausen.
Mauthausen fue un grupo de campos de concentración que contaba con cuatro sub-campos principales y más de 50 distribuidos por el territorio austríaco. En este amplio complejo se incluían fábricas de armamento en las que trabajaban los prisioneros hasta su muerte.
Construido en 1938, un año después estaba ya ocupado por prisioneros políticos, ampliándose poco después con la construcción de Gusen I y posteriormente de Gusen II y III. A pesar de ello, todos los campos de trabajo estaban superpoblados.

Se calcula que por estos lugares pasaron 235.000 prisioneros de los cuales fueron asesinados 122.000, 5.000 de ellos españoles de los 7.200 exiliados de la Guerra Civil en 1939 y encuadrados posteriormente en el Ejército francés. Como la mayor parte de los prisioneros, trabajaron en las canteras de granito hasta morir. El día de la liberación, 5 de mayo de 1945, banderas republicanas españolas sustituyeron a las nazis y una pancarta decía: “Los españoles antifascistas saludan a las fuerzas libertadoras”.
En 1947, los soviéticos entregaron el campo a los austríacos con la condición de que levantasen un memorial que fue construido en 1949; posteriormente se colocaron otros.
A comienzos de los 60 se construyó un cementerio para acoger a asesinados enterrados en la zona. Existe un espacio enque están inscritos los nombres de 81.000 muertos y en 2003 se inauguró un gran centro de visitantes.