
Movimiento obrero. Su brutal situación:
Despidos:
-Tenerías Omega anuncia su cierre y deja sin empleo a 79 trabajadores.
La empresa Tenerías Omega, con sede en Villatuerta (Navarra) y dedicada a la producción de piel bovina para sectores como la automoción, la aviación, la náutica y la marroquinería, cierra sus puertas y aplica ERE de despido colectivo a sus 79 trabajadores.

-Incarsa presenta un ERE que amenaza con su cierre.
Incarsa de Burgos ha presentado un Expediente de Regulación de Empleo que podría llevar al cierre definitivo de la compañía. La empresa cárnica, ofrece servicios de matadero, sala de despiece, almacén frigorífico, transformación y comercialización y emplea a 44 trabajadores.

-Vertisol despide a 33 trabajadores de su factoría de Granollers, de un total de 50.
El grupo textil Vertisol tras los despidos con ERE desde el 9 de septiembre, trasladará su fábrica de Granollers a Galicia.

-Brabantia despide a 15 trabajadores de Lékué en la Llagosta (Barcelona) y deslocaliza la logística a Bélgica.
La multinacional holandesa de menaje del hogar clausura su factoría y dejará 28 trabajadores en el área comercial, que trasladará a Barcelona. Les aplica un ERE desde el 19 de septiembre, despidiendo a casi un tercio de la plantilla.
Brabantia adquirió Lékué en diciembre de 2021, cuando la marca estaba muy bien posicionada en los mercados.

Situación real:
-Un 23% de los trabajadores del Estado español toma psicofármacos y la mayoría lo hace por motivos laborales.
La explotación asalariada nos hace infelices. Así lo atestigua el estudio que muestra que un 23 % de la población asalariada toma psicofármacos, sobre todo mujeres y trabajadores manuales.
La mayor parte lo hace por causas relacionadas con su empleo; factores como las dificultades para conciliar, la inseguridad de horarios o los ritmos elevados empuja al inicio del consumo.
Lo constata un estudio del Research Group on Psychosocial Risks, Organization of Work and Health (POWAH), de la Universitat Autònoma de Barcelona, presentado en la segunda jornada de la XLII Reunión Anual de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE).
Distintos factores psicosociales que “se originan en las prácticas de gestión laboral dañinas” -como el abuso o la sobreexplotación de la patronal- se asocian al inicio del consumo, ha explicado Laura Esteve-Matalí, coautora de este trabajo realizado sobre casi 2.000 trabajadores entre 2023 y 2024. En todos los grupos, el principal factor psicosocial son los conflictos trabajo-vida o la dificultad para conciliar el trabajo con lo personal. Y siempre es mayor en mujeres.
La conclusión es que “se medicaliza el impacto en salud de una organización del trabajo deficiente”, afirma la investigadora.
El Estado español se encuentra entre los primeros países del mundo en el consumo de antidepresivos y lidera el de benzodiazepinas, lo cual constituye un enorme problema de salud pública.
Tras notar el incremento del consumo tras la pandemia covid, los investigadores se plantearon averiguar el peso del trabajo en esos elevados consumos, con el resultado de que casi un cuarto de los participantes encuestados toma estos medicamentos y que la mayoría, el 18,3 %, lo hace por causas laborales. Y más mujeres que hombres.
También hay una brecha según el tipo de trabajo: los que desempeñan labores manuales, normalmente peor retribuidos, presentan una prevalencia total del 25,6 % frente al 21,7 % de los que tienen un empleo no manual; atendiendo al consumo por motivos laborales, los primeros tienen una tasa del 20,9 %, que en los segundos se reduce al 17 %.

Negocio vs Muerte digna:
-Grupo Mémora: el monopolio de la muerte controla 111 instalaciones funerarias en Hego Euskal Herria.
También ha impuesto precios abusivos y pagado comisiones a operadoras de residencias para derivarle a los fallecidos.
Tras fichar para el patronato de su fundación a un exconsejero de Salud del Gobierno Vasco, compró a las empresas que lideraban el sector en Euskadi y Nafarroa. Ahora encabeza el sector de servicios funerarios, gestión de cementerios, crematorios, tanatorios, salas de veladores y seguros de decesos.
El negocio de hacer dinero con las personas muertas está en auge debido a la pirámide poblacional vasca. Fallecieron 24.203 personas en Euskadi en 2022, fueron 6.317 en Nafarroa. Ese año, el precio medio de los servicios funerarios ascendió a 3.739 euros y el sector facturó al menos unos 114 millones de euros.
La corporación Mémora ha adquirido en los últimos años la funeraria líder de Bizkaia, Funeuskadi, el mayor grupo de servicios funerarios de Gipuzkoa, Rekalde, la empresa que más cementerios guipuzcoanos gestiona, Landarri, y la compañía más importante de Nafarroa, Irache. Tras estas adquisiciones, Mémora controla ya 111 instalaciones en Hego Euskal Herria, entre ellas hay 44 tanatorios, 16 cementerios y 9 crematorios.
En Bizkaia son 21 instalaciones, contando con 11 tanatorios, tres crematorios y un cementerio, mientras en Gipuzkoa maneja 40: de ellas, 14 son cementerios, 15 tanatorios y 5 crematorios. En Araba cuenta con tres tanatorios, y en Nafarroa dispone de 47 instalaciones (de las cuales, 15 son tanatorios, una es crematorio y otra cementerio).
La mayor “empresa de los muertos” en Euskadi lo es también en el Estado español. Según datos publicados en 2020 en “El negocio de la muerte sigue muy vivo” de la periodista Esmeralda R. Vaquero, “en el oligopolio de las funerarias, seis empresas se reparten 400 millones de ingresos anuales”, y Mémora es “la más importante, gestiona 130 tanatorios, 28 crematorios y 23 cementerios”. Entre el 1 julio de 2023 y el 30 de junio de 2024, la CNMC ha autorizado ocho operaciones de concentración de empresas donde participa alguna firma vasca. En hasta seis concentraciones se supera el umbral del 30% del mercado, y en uno de estos casos participa Mémora…

Incendios:
-¿Podría explicar cómo se produjo el incendio?
Una empresa quiere construir un barrio VIP de 23 torres. Una ONG se opone y la jueza le da la razón a la ONG para proteger el bosque nativo… Luego alguien prende fuego y ya no hay bosque nativo, está clarito.
Viñeta de HCatalán.