{"id":43552,"date":"2020-03-09T00:00:37","date_gmt":"2020-03-08T23:00:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=43552"},"modified":"2020-03-07T07:15:15","modified_gmt":"2020-03-07T06:15:15","slug":"isabel-vicente-relato-de-una-vida-como-militante-comunista-conciencia-proletaria-hasta-su-fallecimiento-en-2000-campo-concentracion-pario-sin-asistencia-torturada-carcel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2020\/03\/09\/isabel-vicente-relato-de-una-vida-como-militante-comunista-conciencia-proletaria-hasta-su-fallecimiento-en-2000-campo-concentracion-pario-sin-asistencia-torturada-carcel\/","title":{"rendered":"Isabel Vicente, relato de una vida como militante comunista: conciencia proletaria hasta su fallecimiento en 2000. Campo concentraci\u00f3n, pari\u00f3 sin asistencia, torturada, c\u00e1rcel."},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/isabelvicente-1024x724.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-43553\" width=\"450\" height=\"362\"\/><figcaption>Foto. Isabel Vicente.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"font-size:28px\" class=\"has-text-color has-vivid-red-color wp-block-paragraph\"><strong>Memoria\nhist\u00f3rica imprescindible:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\" class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Relat<\/strong><strong>o\nde <\/strong><strong>Isabel\nVicente <\/strong><strong>Garc\u00eda,\nde 1988<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"color:#550423\" class=\"has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>(<\/strong><strong>Isabel\nVicente, <\/strong><strong>1917-2000)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>&#8211;<\/strong><strong>La\nderrota de los campos de concentraci\u00f3n <\/strong>\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Salimos de Barcelona la noche del 25 de enero del 38. Pasamos la frontera despu\u00e9s de recorrer varios pueblos del litoral catal\u00e1n y pernoctar en el Castillo de Figueres, un grupo de compa\u00f1eras de la J.S.U. y P.S.U.C., el 5 de febrero de 1938. En Francia estuvimos en tres campos distintos, de menos malos a peores: Le Pouligen, l\u2019Ermitage (de \u00e9ste se fugaron tres compa\u00f1eras con ayuda del exterior: Margarita, Azuara y Lourdes, miembros del C.E. de J.S.U.) y Moisdon La Rivi\u00e9re (campo civil de 100 a 150 personas; ni\u00f1os, mujeres y ancianos casi inv\u00e1lidos). En el campo de Moisdon La Rivi\u00e9re (que distaba algunos kil\u00f3metros del pueblo) nos alojaron en un edificio en ruinas, sin techos ni ventanas y con enormes montones de escombros y suciedad por todas partes; sin luz, el agua de un pozo, ratas, bichos y la vigilancia de los gendarmes con sus fusiles y ametralladoras. Las mujeres, y las chicas de la J.S.U. las primeras, nos pusimos a trabajar organizando una verdadera batalla contra la inmundicia, y ya muy entrada la noche pudimos tener una nave para tendernos, en el puro suelo, a descansar. Los chicos hab\u00edan hecho otro tanto en otra nave que estaba en iguales condiciones que la nuestra. En los nueve meses que estuvimos en Francia, sin salir de los campos conservamos siempre la moral y el entusiasmo que tuvimos durante los treinta y seis meses que dur\u00f3 la guerra, fuimos derrotados por el fascismo pero no vencidos, y conservamos siempre nuestro orgullo y dignidad como espa\u00f1oles. Nos organizamos en el campo con muchas dificultades, ya que la direcci\u00f3n francesa nos daba pocas facilidades, rob\u00e1ndonos cuanto pod\u00eda en comida y, sobre todo, obstaculizando las salidas al extranjero, haci\u00e9ndonos propaganda para que volvi\u00e9ramos a Espa\u00f1a con Franco, que era el gran \u00absalvador\u00bb. Por eso y otros motivos las \u00abchicas de la capilla\u00bb, as\u00ed nos nombraban porque nuestra nave-casa-campo hab\u00eda sido eso en \u00e9pocas prehist\u00f3ricas, \u00e9ramos su pesadilla deshaciendo todos sus planes. Organiz\u00e1bamos grupos de estudio, reuniones, bailes populares, todo aquello que recordaba las diferentes regiones en las cuales hab\u00edamos vivido; en fin, todo cuanto nos hiciera olvidar, en parte, la triste situaci\u00f3n de refugiados en un pa\u00eds que cre\u00edamos amigo y que para nosotras, en particular, no lo fue. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/memoria.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-43555\" width=\"250\" height=\"420\"\/><figcaption>\u00abMemoria antifascista. Un presente de lucha y resistencia.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-All\u00ed\nnaci\u00f3 mi hija. Un espect\u00e1culo dantesco <\/strong>\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>En\neste campo, el 12 de septiembre del 39 naci\u00f3 mi hija Nuria. No tuve\nninguna asistencia m\u00e9dica, una buena mujer gallega que en su pueblo\nasist\u00eda vacas y cabras fue mi comadrona. Mis compa\u00f1eras y los\nchicos hicieron unas parihuelas, y alumbr\u00e1ndose con unos cabos de\nvela que daban a las madres que ten\u00edan hijos peque\u00f1os y un farol\nque prestaron los gendarmes, me trasladaron. Dos j\u00f3venes, casi\nni\u00f1os, me llevaban a hombros dando traspi\u00e9s en el camino hasta\ndonde los gendarmes ten\u00edan su puesto de guardia, ya que el sitio\ndonde dorm\u00edamos no era el m\u00e1s adecuado; el espect\u00e1culo era muy\ndesagradable, tr\u00e1gico, dantesco, as\u00ed lo calificaron todos aquellos\nque lo presenciaron. Lloraban de tristeza y de rabia al verse\nimpotentes ante aquel caso que suced\u00eda precisamente a una de las\n\u00abchicas de la capilla\u00bb, el primero que se daba en aquel\ncampo. Recordar\u00e9 siempre que fui cuidada con cari\u00f1o por mis\ncompa\u00f1eras y los dem\u00e1s en general, que hicieron grandes sacrificios\npor m\u00ed. Creo que mi juventud y entereza de \u00e1nimo fue lo que me\nayud\u00f3 a superar aquel trance. Se hicieron cosas incre\u00edbles dadas\nlas circunstancias y los medios de que dispon\u00edamos, entre otros, la\nconstrucci\u00f3n de una camita con tablas utilizando un cuchillo y\ntrozos de vidrios como pulidora. Fue la admiraci\u00f3n de cuantos la\nvieron, franceses incluidos. <\/strong>\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-Entregados\na Franco <\/strong>\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>En octubre, mi hija ten\u00eda un mes y d\u00edas, y en vista de que voluntariamente no pod\u00edan conseguir que volvi\u00e9ramos a Espa\u00f1a con el pretexto de cambiarnos de campo nos llevaron a la frontera. Pasamos la noche en la estaci\u00f3n, nos reunimos nuestro grupo y pensamos en escapar, pero delante de mi negativa, pues con mi hijita no me pod\u00eda arriesgar, los dem\u00e1s solidarios decidieron quedarse a mi lado. Por la ma\u00f1ana, a empujones y despu\u00e9s de pelearnos con los gendarmes, pasamos a Espa\u00f1a, angustiadas y temerosas por lo que nos pudiera ocurrir. La Guardia Civil espa\u00f1ola vio la resistencia que opusimos y las peleas con los guardias franceses. Despu\u00e9s de todo un d\u00eda en Fuenterrab\u00eda, donde nos metieron en vagones precintados, nos dieron una ficha y la orden de presentarnos a la Polic\u00eda en los respectivos lugares de residencia. Como es l\u00f3gico imaginar no lo hicimos, ya que esto supon\u00eda que nos detuviesen. Yo, en lugar de irme a Barcelona, me fui a Madrid a casa de una compa\u00f1era, Manola. La situaci\u00f3n de su familia era tan precaria y dif\u00edcil que aunque con muy buena voluntad no pod\u00edan ayudarme m\u00e1s que moralmente, y mi hija necesitaba algo m\u00e1s. As\u00ed decid\u00ed regresar a Barcelona. Mi pobre madre, viuda y sin medios econ\u00f3micos, con un hijo de catorce a\u00f1os que no ten\u00eda trabajo (dos hermanos m\u00e1s y mi marido estaban en campos franceses), pidiendo a vecinos y amigos logr\u00f3 recoger el dinero necesario para el viaje. As\u00ed pude volver con mi familia y a mi querida Barcelona. Dado que yo trabajaba en una f\u00e1brica textil desde los catorce a\u00f1os quise volver, pero no me admitieron. Nuestra situaci\u00f3n era desesperada, como la de la mayor\u00eda de los espa\u00f1oles, gracias a la \u00abliberaci\u00f3n\u00bb que nos trajo Franco sus mercenarios. Me puse a coser pantalones en casa mientras mi madre hac\u00eda faenas por los domicilios y mi hermano se iba por los pueblos, y cuando ten\u00eda suerte, que la tuvo pocas veces, ya que los guardias se lo quitaban, tra\u00eda algo para comer, vender o intercambiar, sobre todo para poder comprar leche para mi hija.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/fran-asesin-1-919x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-43554\" width=\"250\" height=\"256\"\/><figcaption>Dibujo. (De la silueta de Franco, cuelga un asesinado)<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-Torturados\nhasta morir <\/strong>\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Al\npoco tiempo de estar en casa me encontr\u00e9 con viejos camaradas que ya\nestaban organizados y a sabiendas de lo que expon\u00eda me incorpor\u00e9 a\nun grupo de S.A.I. Como otros grupos que hab\u00edan ca\u00eddo con\nanterioridad, el nuestro no tuvo mejor suerte y nos detuvieron a 51\ncompa\u00f1eros (15 mujeres y 36 hombres) el 12 de febrero de 1940. Desde\nmi llegada de Francia hab\u00edan transcurrido s\u00f3lo cuatro meses. Mi\npeque\u00f1a qued\u00f3 junto con mi madre y hermano, desamparada. Mi querida\nmadre fue la verdadera v\u00edctima. ella fue con todas las consecuencias\nla que pas\u00f3 los m\u00e1s amargos sufrimientos y privaciones, atendiendo\na la ni\u00f1a en casa y a m\u00ed en la prisi\u00f3n. Mi marido y mis hermanos\nvolvieron a casa dos a\u00f1os despu\u00e9s. En la Jefatura Superior, que\nentonces estaba en la Diagonal, pasarnos d\u00edas terribles, pues si\nbien a algunos nos insultaban, golpeaban y se burlaban, a Teresa\nHern\u00e1ndez y a los que consideraban los jefes los torturaban\npeg\u00e1ndoles palizas que los dejaban medio muertos. Julio Alejandro\nMatos, m\u00e1ximo responsable del grupo, enloquecido por las palizas de\nvarios d\u00edas intent\u00f3 escapar echando a correr por una escalera que\ndaba a la entrada, le dispararon varios tiros, quedando herido de\nmuerte; a rastras los agentes le subieron al piso y abriendo una de\nlas habitaciones donde estaban torturando a Teresa para que les\ndijera cosas de Julio y de la Organizaci\u00f3n, remataron a Julio a\ngolpes de fusil, diciendo a Teresa: \u00abEsto mismo haremos contigo\nsi no quieres hablar\u00bb. Torturaron y apalearon a varios camaradas\ncon inusitada crueldad y sadismo, en particular a Pedro Pons, un\nhombre joven y fuerte que sub\u00eda por su pie y le bajaban los agentes\narrastr\u00e1ndole, sangrando principalmente por el ano, que luego le\ncuraba como pod\u00eda una de las compa\u00f1eras mayores, Mar\u00eda Gonz\u00e1lez.\nCuando dieron por terminadas las investigaciones una noche nos\ntrasladaron a la prisi\u00f3n. Al d\u00eda siguiente, Pedro fue trasladado\ndesde la Modelo al Hospital Cl\u00ednico, donde para medio curarlo\npermaneci\u00f3 un mes. <\/strong>\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-El\n\u00abpalacio\u00bb de la prisi\u00f3n <\/strong>\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>La prisi\u00f3n de mujeres de Barcelona estaba ubicada en la barriada de Les Corts, desde La Diagonal se pod\u00eda ver el edificio, antiguo pensionado de ni\u00f1os ricos propiedad de monjas francesas. Al ingresar en la c\u00e1rcel, como era ya muy entrada la noche nos metieron en un cuartito, \u00e9ramos 15 y a\u00fan estando como sardinas en lata nos pareci\u00f3 un \u00abpalacio\u00bb. Est\u00e1bamos casi contentas, pues al menos nos hab\u00edamos librado de la brutalidad y los malos tratos de aquellos s\u00e1dicos polic\u00edas. Est\u00e1bamos tan agotadas que sentadas en el suelo pudimos dormir un poco. La impresi\u00f3n que nos caus\u00f3 al d\u00eda siguiente el \u00abpalacio\u00bb fue de lo m\u00e1s deprimente que se pueda imaginar. Mujeres, miles de mujeres durmiendo en el suelo, en sucias colchonetas, piojos, sarna, chinches por millones, ya que era un edificio muy viejo y con mucha madera, filtrados por todas partes y corriendo por las paredes como legiones en plan de batalla. Miseria y suciedad por todas partes. Pol\u00edticas, comunes y prostitutas todas revueltas. Madres con hijos peque\u00f1os llenos de pupas, granos infectados cubiertos por manchas rojas que produc\u00eda un desinfectante parecido a la mercromina de hoy. Encontramos muchas compa\u00f1eras encarceladas desde la ca\u00edda de Barcelona, conoc\u00edan nuestra detenci\u00f3n, las torturas y el asesinato de Julio en Jefatura. Nos ayudaron y nos pusieron al corriente de la situaci\u00f3n en la prisi\u00f3n, y a pesar de los cuadros desoladores en grado superlativo que ve\u00edamos, comprendimos que ten\u00edamos que vivir algunos a\u00f1os en aquel ambiente, y por tanto, hab\u00eda que intentar mejorarlo en lo posible. El r\u00e9gimen interior era llevado por monjas y la administraci\u00f3n por funcionarias. La alimentaci\u00f3n era infame, un \u00abcaf\u00e9 con leche\u00bb (una taza de agua sucia m\u00e1s bien) por la ma\u00f1ana, un chusco de pan negro, rancho en la comida y en la cena (potajes con mondas de habas, patatas, algunos trozos de tocino rancio de cuando en cuando, lentejas con sus respectivos gusanos y piedras) y nada m\u00e1s. Si ten\u00edas dinero y quer\u00edas algo, en el economato de las monjas ten\u00edan de todo. El agua estaba racionada, era tan escasa que no todos los d\u00edas pod\u00edamos lavarnos. Se formaban grandes colas para lavar los platos, frecuentemente el mismo utilizado para la comida, sin posibilidad de lavarlo, serv\u00eda para la cena. Teniendo en cuenta que aquello hab\u00eda sido un pensionado hab\u00eda instaladas duchas, pero s\u00f3lo funcionaban dos, con lo cual se organizaban batallas para conseguir ducharse, qued\u00e1ndose la mayor\u00eda de veces enjabonadas y sin agua. Organiz\u00e1bamos turnos y nos d\u00e1bamos por contenta n4s tocaba una vez por semana o por mes. Mujeres y m\u00e1s mujeres llegaban casi a diario procedentes de las provincias espa\u00f1olas, a las dos o las tres de la madrugada, iban de paso para otras c\u00e1rceles, ten\u00edamos que levantarnos y hacerles sitio en nuestro reducido espacio de suelo. Ven\u00edan fam\u00e9licas y destrozadas por los malos tratos y sufrimientos por la p\u00e9rdida de seres queridos (esposos, hijos, hermanos). Les ayud\u00e1bamos en lo que pod\u00edamos, sobre todo moralmente, ya que muchas de aquellas mujeres no ten\u00edan ning\u00fan ideal pol\u00edtico y estaban desmoralizadas. Otras nos daban \u00e1nimo a nosotras dici\u00e9ndonos: \u00abNo os preocup\u00e9is, esto durar\u00e1 poco\u00bb. <\/strong> <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/isa.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-43556\" width=\"250\" height=\"236\"\/><figcaption>Pantallazo bio de Isabel Vicente.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-Fusilamientos\nen masa <\/strong>\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Nuestra\nsituaci\u00f3n por estar en Barcelona, atendi\u00e9ndonos nuestras familias\nen lo poco que pod\u00edan, era privilegiada al lado de aquellas personas\nque ven\u00edan de lejos y lo hab\u00edan perdido todo. Unido esto,\nrecib\u00edamos noticias diarias desde La Modelo y otras c\u00e1rceles de\nfusilamientos en masa. Diez, veinte y hasta treinta eran las \u00absacas\u00bb\npor la madrugada en el Camp de la Bota. Llantos, gritos, maldiciones\n(quisiera tener facilidad en la pluma para describir el dramatismo de\naquellas escenas), estos fueron los a\u00f1os m\u00e1s terribles de mi joven\nvida y que no olvidar\u00e9 jam\u00e1s. Entraron otros grupos an\u00e1logos al\nnuestro, nos organizamos en sectores seg\u00fan afinidad y simpat\u00edas,\njunt\u00e1bamos los paquetes que recib\u00edamos y nos ayud\u00e1bamos las unas a\nlas otras. Pasamos mucha hambre durante los primeros a\u00f1os, nuestras\nfamilias tambi\u00e9n la pasaban en la calle. Consideradas como\n\u00abpeligrosas\u00bb no nos permit\u00edan ocupar ning\u00fan puesto ni\nhacer ning\u00fan trabajo. Pero al establecer los decretos de las\njuzgadas por delitos de guerra empez\u00f3 a salir gente y las\ncondiciones variaron bastante. Conseguimos puestos clave, oficina,\nmandantas, recepci\u00f3n de paquetes, y aunque est\u00e1bamos muy vigiladas\npod\u00edamos pasar prensa e informaci\u00f3n. Esto nos permit\u00eda estar al\nd\u00eda de los acontecimientos y seguir discutiendo pol\u00edticamente\ndentro de la prisi\u00f3n. Organiz\u00e1bamos grandes festivales, al\nprincipio hac\u00edan venir a la Secci\u00f3n Femenina, pero fue un fracaso\ntotal, nos ped\u00edan por favor que las aplaudi\u00e9ramos ya que no les\nhac\u00edamos ning\u00fan caso. Acabamos organiz\u00e1ndolos nosotras mismas,\nestudios, concursos, deportes, en fin, todo aquello que estaba a\nnuestro alcance teniendo en cuenta que \u00e9ramos reclusas, rebeldes y\npeligrosas. Seg\u00fan ellas, infring\u00edamos muchas veces el r\u00e9gimen\npenitenciario, lo que nos costaba muchos castigos y sanciones. <\/strong>\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-Juzgados\npor rebeli\u00f3n y fusilados <\/strong>\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>En\nmarzo de 1941 fuimos juzgados por el Tribunal Especial contra la\nMasoner\u00eda y el Comunismo por el delito de rebeli\u00f3n contra el\nr\u00e9gimen. Hab\u00eda mucha expectaci\u00f3n por este juicio, tanto en la\nprisi\u00f3n como en la calle, como en el extranjero. Seg\u00fan este\nTribunal \u00e9ramos un grupo de comunistas numeroso y peligroso. El\njuicio fue a puerta cerrada en el Gobierno Militar de Barcelona, todo\nel edificio estaba rodeado por el Ej\u00e9rcito y la Polic\u00eda Armada.\nNumeroso p\u00fablico y nuestras familias nos vieron desde lejos al bajar\nde los coches celulares esposados como vulgares criminales. Los tres\nd\u00edas que dur\u00f3 el juicio fueron alegres, ya que pudimos hablar con\nnuestros compa\u00f1eros y contarnos las diferentes experiencias, pero\nmuy amargos por las consecuencias. El resultado fueron seis penas de\nmuerte y treinta, veinte, doce y seis a\u00f1os y un d\u00eda de condena sin\nderecho a nada por ser delitos posteriores a la guerra. A los ocho\nd\u00edas fueron conmutadas cuatro penas de muerte por sendas cadenas\nperpetuas (dos hombres y dos mujeres), en cambio se confirmaron las\nde Otilio Alba y Pedro Pons, ejecutados el 14 de mayo de 1941 <\/strong><strong>en\nel fat\u00eddico Camp de la Bota. Estos dos camaradas conservaron en todo\nmomento gran moral y entereza de \u00e1nimo, sab\u00edan desde un principio\nque no ser\u00edan perdonados. Tengo cartas escritas por ellos, desde la\ncelda de penados, que lo confirman, yo escrib\u00eda en nombre de todas\nmis compa\u00f1eras, como si fuera la sobrina de Pedro, era la \u00fanica\nmanera de poder comunicarnos. Ellos fueron unos de los miles de\nh\u00e9roes espa\u00f1oles que perdieron la vida luchando por la libertad. La\nmuerte de nuestros amigos y camaradas fue el golpe m\u00e1s fuerte que\nrecibimos en la prisi\u00f3n, aparte de todo lo que est\u00e1bamos pasando.\nNo obstante, ni lo pasado en Francia ni en la c\u00e1rcel logr\u00f3 variar\nnuestras ideas y convicciones, sino todo lo contrario, nos las\nforjaron mucho m\u00e1s. <\/strong>\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-Doce\na\u00f1os y un d\u00eda <\/strong>\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>En mi caso, con doce a\u00f1os y un d\u00eda, cumpl\u00ed siete debido a rendimiento por trabajo. Sal\u00ed el 7 de febrero del 47 en libertad condicional, obligada a presentarme cada mes en comisar\u00eda durante esos 5 a\u00f1os. (&#8230;)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Milit\u00f3 en el PCC y fue una enorme impulsora de la lucha de reconocimiento de la memoria y de los presos pol\u00edticos en el franquismo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"color:#521082\" class=\"has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>En: Mujeres de la II Rep\u00fablica. Vindicaci\u00f3n feminista. 2018.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Memoria hist\u00f3rica imprescindible: Relato de Isabel Vicente Garc\u00eda, de 1988 (Isabel Vicente, 1917-2000) &#8211;La derrota de los campos de concentraci\u00f3n Salimos de Barcelona la noche del 25 de enero del &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":43553,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[108],"tags":[130,131],"class_list":["post-43552","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-memoria-historica","tag-antifascismo","tag-difusion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43552","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43552"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43552\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43582,"href":"https:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43552\/revisions\/43582"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/43553"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43552"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43552"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43552"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}