{"id":97631,"date":"2024-04-17T00:00:00","date_gmt":"2024-04-16T22:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=97631"},"modified":"2024-04-10T10:38:26","modified_gmt":"2024-04-10T08:38:26","slug":"libros-la-columna-de-la-muerte-el-avance-del-ejercito-franquista-de-sevilla-a-badajoz-y-la-columna-camino-a-madrid-yague-varela-y-las-normas-del-padre-huidobro-grandes-asesinos-y-sus","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2024\/04\/17\/libros-la-columna-de-la-muerte-el-avance-del-ejercito-franquista-de-sevilla-a-badajoz-y-la-columna-camino-a-madrid-yague-varela-y-las-normas-del-padre-huidobro-grandes-asesinos-y-sus\/","title":{"rendered":"Libros: \u00abLa columna de la muerte. El avance del ej\u00e9rcito franquista de Sevilla a Badajoz\u00bb y \u00abLa columna camino a Madrid. Yag\u00fce, Varela y las &#8216;Normas&#8217; del padre Huidobro\u00bb. Grandes asesinos y sus blanqueadores."},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"298\" height=\"443\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/portada-2-libro.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-97634\" style=\"width:350px\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/portada-2-libro.png 298w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/portada-2-libro-202x300.png 202w\" sizes=\"auto, (max-width: 298px) 100vw, 298px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Portada del libro. 2\u00aa parte.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(16.834px, 1.052rem + ((1vw - 3.2px) * 1.007), 26px);\"><strong>Memoria hist\u00f3rica imprescindible:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(15.197px, 0.95rem + ((1vw - 3.2px) * 0.857), 23px);\"><strong>-La columna de la muerte, el terror de camino a Madrid<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-3 wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.44), 18px);\"><strong>Una reflexi\u00f3n introductoria de Paul Preston al libro de Francisco Espinosa <em>\u201c1936. La columna camino de Madrid. Yag\u00fce, Varela y las \u00abnormas\u00bb del padre Huidobro\u201d<\/em>, publicado por la editorial extreme\u00f1a La Moderna.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4 wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.11), 15px);\"><strong>La conducta asesina de las fuerzas enviadas por Franco en la primera parte de su marcha hacia Madrid fue analizada definitivamente por Francisco Espinosa Maestre en una de las obras imprescindibles sobre la guerra civil espa\u00f1ola. Me refiero a <em>La columna de la muerte. El avance del ej\u00e9rcito franquista de Sevilla a Badajoz<\/em> (Cr\u00edtica, Barcelona, 2003). Ahora aborda la segunda parte del avance sangriento de los rebeldes militares, que los llev\u00f3 de Badajoz a Talavera de la Reina y a Toledo. Esta tarea la aborda Francisco Espinosa con la misma exhaustividad, pero lo hace con un enfoque novedoso. Interpreta el comportamiento de las columnas africanas a trav\u00e9s del prisma de la extraordinaria historia de uno de los capellanes del Tercio, el padre Fernando Huidobro Polanco.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"483\" height=\"707\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/1er-libro.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-97636\" style=\"width:300px\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/1er-libro.png 483w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/1er-libro-205x300.png 205w\" sizes=\"auto, (max-width: 483px) 100vw, 483px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Portada del 1er libro.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5 wp-block-paragraph\"><strong>Este jesuita de Santander se encontraba estudiando en el extranjero durante los a\u00f1os de la II Rep\u00fablica espa\u00f1ola, r\u00e9gimen democr\u00e1tico que consideraba \u00abuna pocilga\u00bb. Desde su exilio lejano, observaba con aprobaci\u00f3n el desarrollo del alzamiento militar, viendo la matanza de Badajoz como \u00abun hecho aislado\u00bb provocado por las atrocidades cometidas por los rojos. A finales de agosto, pidi\u00f3 a las autoridades de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas permiso para regresar a Espa\u00f1a y ofrecer sus servicios a los militares sublevados. Despu\u00e9s de una breve estancia en Valladolid con la milicia falangista, se march\u00f3 al cuartel general de los rebeldes en C\u00e1ceres, donde fue recibido en audiencia por el general Franco, a quien explic\u00f3 su deseo de ser capell\u00e1n de la Legi\u00f3n Extranjera. Franco lo envi\u00f3 a ver al coronel Yag\u00fce.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6 wp-block-paragraph\"><strong>En la segunda semana de septiembre, Yag\u00fce lo destin\u00f3 a la 4\u00aa Bandera de la Legi\u00f3n en Talavera de la Reina. Tuvo una recepci\u00f3n renuente por parte de los brutales legionarios. Apreciaban su valent\u00eda pero les irritaba su insistencia en que se confesaran, dejaran el juego y renunciaran al trato con prostitutas. A lo largo del avance hacia Madrid, y sobre todo en la conquista de Toledo, el joven jesuita presenci\u00f3 diversas atrocidades. Los salvajes legionarios se resent\u00edan de sus esfuerzos por evitar el fusilamiento indiscriminado de los prisioneros. M\u00e1s que nada, lo que preocupaba a Huidobro de las atrocidades cometidas por los legionarios y regulares era el temor de que da\u00f1aran la imagen de la causa en la que \u00e9l cre\u00eda con tanto ardor. Provocaba malestar entre las filas por sus intentos de proteger a los heridos y de atender las necesidades espirituales de los que estaban a punto de ser fusilados.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7 wp-block-paragraph\"><strong>Despu\u00e9s de la ca\u00edda de Toledo, anot\u00f3 sus reflexiones en torno a esta cuesti\u00f3n en dos documentos dirigidos a \u00ablas autoridades militares\u00bb y al Cuerpo Jur\u00eddico Militar. Bajo el t\u00edtulo \u00abSobre la aplicaci\u00f3n de la pena de muerte en las actuales circunstancias. Normas de conciencia\u00bb, propon\u00eda al alto mando que se ejerciera la \u00abjusticia\u00bb para no incurrir en excesos que mancillaran el honor del Ej\u00e9rcito. Argumentaba en contra de \u00abla guerra de exterminio que algunos preconizan\u00bb, sobre la base de que enconar\u00eda los odios, prolongar\u00eda la guerra, impedir\u00eda la reconciliaci\u00f3n, privar\u00eda a Espa\u00f1a de la mano de obra necesaria para su reconstrucci\u00f3n y da\u00f1ar\u00eda la imagen del pa\u00eds en el contexto internacional. En el documento enviado al Cuerpo Jur\u00eddico Militar justificaba la pena de muerte para los republicanos asesinos de mujeres, sacerdotes e inocentes, y tambi\u00e9n para los comunistas y los que \u00abhan excitado a las masas\u00bb, pero abogaba por el encarcelamiento para los afiliados a los sindicatos. Denunciaba la ejecuci\u00f3n sin proceso judicial adecuado como cosa equivalente al asesinato que estaba deformando la imagen de Espa\u00f1a.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"645\" height=\"300\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/JuanYague.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-97632\" style=\"width:300px\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/JuanYague.jpg 645w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/JuanYague-300x140.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 645px) 100vw, 645px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto. Yag\u00fce, haciendo el saludo fascista.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8 wp-block-paragraph\"><strong>Enviadas a muchos oficiales y capellanes castrenses, sus protestas llegaron incluso a Yag\u00fce, al teniente coronel Carlos D\u00edaz Varela, el adjunto del general Franco, y al general Jos\u00e9 Varela. A Yag\u00fce le molestaron unas cr\u00edticas de lo que era su pol\u00edtica deliberada de terror y no hizo nada. El 10 de noviembre, Huidobro le pidi\u00f3 a D\u00edaz Varela que hiciera llegar a Franco sus denuncias de la \u00abinicua y criminal\u00bb pr\u00e1ctica de fusilar a todo prisionero de guerra, sin considerar si fue tal vez enga\u00f1ado o forzado. Todav\u00eda esperando una contestaci\u00f3n, a mediados de noviembre, pensando que las columnas estaban a punto de entrar en Madrid, Huidobro escribi\u00f3 al general Varela Iglesias para pedirle que no manchara su nombre glorioso con la masacre esperada de la poblaci\u00f3n de la capital. El 25 de noviembre, Huidobro recibi\u00f3 una respuesta poco plausible de D\u00edaz Varela describiendo la supuesta consternaci\u00f3n de Franco al enterarse de los excesos denunciados y su firme determinaci\u00f3n de castigar a los responsables. Como era de esperar, no se hizo nada. Despu\u00e9s del fracaso en Madrid, a comienzos de diciembre, Varela contest\u00f3 a Huidobro diciendo que compart\u00eda sus sentimientos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-9 wp-block-paragraph\"><strong>El inocente de Huidobro se crey\u00f3 las afirmaciones de D\u00edaz Varela y del general Varela. Poco despu\u00e9s, fue herido. Mientras convalec\u00eda en el hospital, supo que los fusilamientos continuaban al mismo ritmo. A pesar de que quisiera creer que Franco era sincero, segu\u00eda preocup\u00e1ndose por la necesidad de reducir las atrocidades en aras de conseguir la futura reconciliaci\u00f3n entre ambos bandos. Por tanto, algunos oficiales le advirtieron expresamente de que, si continuaba predicando su mensaje, \u00aba usted le fusilan\u00bb. El 11 de abril de 1937, Huidobro perdi\u00f3 la vida en Aravaca, en las afueras de Madrid, supuestamente al ser alcanzado por un fragmento de metralla de una granada rusa. Como consecuencia, en 1947, se inici\u00f3 el complicado proceso para su beatificaci\u00f3n y canonizaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-10 wp-block-paragraph\"><strong>Huidobro hab\u00eda salvado muchas vidas y hab\u00eda vivido como un verdadero cristiano. En el curso de la minuciosa investigaci\u00f3n de la causa emprendida por el Vaticano, sali\u00f3 a la luz que Huidobro muri\u00f3 de un disparo por la espalda efectuado por un legionario de su propia unidad, acaso harto de los sermones del capell\u00e1n. Al descubrirse que fueron los franquistas y no los rojos quienes lo hab\u00edan asesinado, el Vaticano archiv\u00f3 la causa. Tanto Francisco Espinosa como yo nos enteramos de este curioso caso hace diez a\u00f1os, gracias a la amabilidad del malogrado Hilari Raguer. Ahora, el dr. Espinosa pone al d\u00eda el tema de la beatificaci\u00f3n escribiendo que \u00aba fines de 2019 un convenio entre el Arzobispado castrense y la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas reactiv\u00f3 la causa de beatificaci\u00f3n de Fernando Huidobro, calificado de \u201cel capell\u00e1n de la concordia\u201d, por considerar que su vida puede ser una gu\u00eda luminosa para la Iglesia\u00bb. En enero de 2020 el cardenal Osoro nombr\u00f3 los miembros de la llamada \u00abComisi\u00f3n Hist\u00f3rica de la causa de beatificaci\u00f3n del padre Fernando Huidobro, S. J.\u00bb, que tuvo su primera reuni\u00f3n en marzo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"641\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/legionarios-en-bada-1024x641.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-97635\" style=\"width:300px\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/legionarios-en-bada-1024x641.png 1024w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/legionarios-en-bada-300x188.png 300w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/legionarios-en-bada-768x481.png 768w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/legionarios-en-bada-480x300.png 480w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/legionarios-en-bada-640x400.png 640w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/legionarios-en-bada.png 1088w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto. Legionarios en Badajoz, d\u00edas de masacres.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-11 wp-block-paragraph\"><strong>Toda esta historia extraordinaria de un individuo at\u00edpico se enriquece al ser colocada por Espinosa Maestre en el contexto de la actividad diaria de los capellanes legionarios compa\u00f1eros de Huidobro. Se muestra que para ellos no cab\u00eda hablar de guerra sino de una cruzada en que se mor\u00eda \u00abdefendiendo la gloria de Dios\u00bb. Consideraban la represi\u00f3n como una tarea m\u00e1s del d\u00eda. Hablando de valores cristianos en medio de la sangr\u00eda diaria, m\u00e1s impactante a\u00fan que la investigaci\u00f3n original que subyace a este libro \u2014y era de esperar, siendo quien es el autor\u2014 es su aportaci\u00f3n a la literatura de la represi\u00f3n durante la guerra, sobre todo por la visi\u00f3n de testigos portugueses y alemanes. El uso de fuentes portuguesas es especialmente revelador. Cita al militar portugu\u00e9s, corresponsal del Di\u00e1rio da Manh\u00e3, Henrique Galv\u00e3o, que presenci\u00f3 la masacre que acompa\u00f1\u00f3 la conquista de Llerena por la columna de Castej\u00f3n. \u00abDurante su estancia en Espa\u00f1a Galv\u00e3o presenci\u00f3 varios fusilamientos de grupos de hasta cien personas, se\u00f1alando como se iba instituyendo \u201cel h\u00e1bito de matar\u201d y observando que tambi\u00e9n ca\u00edan mujeres\u00bb. Galv\u00e3o comentaba la incompetencia militar de la columna y el hecho de que su inter\u00e9s era la represi\u00f3n. Galv\u00e3o no ve\u00eda idealismo en una actuaci\u00f3n basada en la formaci\u00f3n colonial, algo de lo que tambi\u00e9n se hac\u00edan eco otros corresponsales portugueses favorables a los sublevados como Amadeu Freitas, Aprigio Mafra, Costa Junior, Artur Portela o Norberto L\u00f3pez. Todos ellos ve\u00edan que la presencia en vanguardia de moros y legionarios fue un instrumento de terror junto con los bombardeos a\u00e9reos contra objetivos civiles para paralizar la resistencia popular.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-12 wp-block-paragraph\"><strong>Incluso para los lectores familiarizados con la literatura sobre la represi\u00f3n, este libro tiene m\u00faltiples revelaciones. Est\u00e1 repleto de detalles fascinantes y desconocidos de la represi\u00f3n hecha por las columnas. Nos cuenta que el traslado del grueso del Ej\u00e9rcito de \u00c1frica a la pen\u00ednsula fue realizado en 1.359 vuelos, una muestra m\u00e1s de la ayuda alemana a la causa rebelde. Nos cuenta el trasfondo del reclutamiento de los marroqu\u00edes que alistaron en las fuerzas de Franco. El bot\u00edn de guerra, las radios, las joyas, los relojes, las m\u00e1quinas de coser y otras cosas robadas a los republicanos vencidos era un aliciente para matar m\u00e1s \u2014en una aguda frase del autor, \u00abcuanto m\u00e1s mataran tanto m\u00e1s podr\u00edan robar\u00bb\u2014. Muestra c\u00f3mo para tener contentos a los mercenarios del norte de \u00c1frica les llevaban cocineros de su pa\u00eds, m\u00fasicos y prostitutas. Tambi\u00e9n subraya que el robo y el saqueo eran pr\u00e1cticas generalizadas no solamente entre los moros sino tambi\u00e9n entre los falangistas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"714\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/huidobro-714x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-97633\" style=\"width:220px\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/huidobro-714x1024.jpg 714w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/huidobro-209x300.jpg 209w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/huidobro.jpg 759w\" sizes=\"auto, (max-width: 714px) 100vw, 714px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto. El militar jesuita Huidobro.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-13 wp-block-paragraph\"><strong>La descripci\u00f3n terror\u00edfica de la conquista de Talavera complementa los detalles presentados en La columna de la muerte. Subraya la tremenda desproporci\u00f3n entre las bajas republicanas y las de las columnas. Se hace un uso atinado de las citas de los corresponsales alemanes y portugueses, quienes, por proceder de pa\u00edses simpatizantes de los rebeldes, ten\u00edan un acceso privilegiado. Hac\u00edan llamativos comentarios sobre la cantidad de cad\u00e1veres amontonados que se ve\u00edan a lo largo del progreso de las columnas, as\u00ed como sobre la pr\u00e1ctica de deshacerse de los cuerpos putrefactos quem\u00e1ndolos. En cuanto al destino de los cad\u00e1veres de las v\u00edctimas nos cuenta que en Toledo \u00abel enorme cr\u00e1ter de treinta metros de di\u00e1metro y ocho de profundidad producido por la explosi\u00f3n de una mina bajo el muro oriental del Alc\u00e1zar fue utilizado como fosa com\u00fan. Los primeros en acabar all\u00ed fueron los prisioneros tomados como rehenes al inicio de la sublevaci\u00f3n; despu\u00e9s tendr\u00edan el mismo destino decenas de personas asesinadas desde la ma\u00f1ana del d\u00eda 28 de septiembre\u00bb. Para ilustrar este asunto aporta unas citas dram\u00e1ticas de los periodistas alemanes que fueron testigos oculares de lo que pas\u00f3. Adem\u00e1s, todo el libro est\u00e1 enriquecido con una serie de fotos que ilustran los espeluznantes cr\u00edmenes contra civiles cometidos por las columnas en Llerena, Badajoz, Talavera y Toledo. En el caso de Llerena, la colaboraci\u00f3n de Jorge Ar\u00e9valo proporciona un magistral y detallado an\u00e1lisis tanto de los perpetradores como de las v\u00edctimas de los acontecimientos retratados en las fotos. Supone una aportaci\u00f3n impagable de la mec\u00e1nica de la represi\u00f3n a nivel local.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-14 wp-block-paragraph\"><strong>La riqueza de detalles y de citas presentados en este espl\u00e9ndido trabajo supone una aportaci\u00f3n de primera magnitud a la historiograf\u00eda de la actuaci\u00f3n de las columnas. Sin embargo, de igual importancia son sus consideraciones sobre el posible alcance de las protestas y documentos del padre Huidobro. Escribe Espinosa: \u00abA partir de noviembre se inici\u00f3 el proceso por el que, al crearse la maquinaria judicial militar, se pas\u00f3 de los bandos de guerra con los que se ven\u00eda actuando desde julio de 1936 a la represi\u00f3n a trav\u00e9s de los consejos de guerra sumar\u00edsimos de urgencia, proceso que concluy\u00f3 entre febrero y marzo de 1937\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-15 wp-block-paragraph\"><strong>Esta original investigaci\u00f3n acaba planteando la pregunta acerca de si las iniciativas del jesuita Huidobro no tuvieron por tanto su fruto. Muestra que es m\u00e1s que posible que la impresionante Memoria que el fiscal Felipe Acedo Colunga escribi\u00f3 a fines de 1938 se nutriese de los documentos de Huidobro aunque, por supuesto, sin su esp\u00edritu cristiano. Se acept\u00f3 la idea de que la clase obrera derrotada, a quienes Huidobro llam\u00f3 las \u00abclases \u00ednfimas\u00bb, pod\u00eda ser recuperada para lo que los franquistas llamaban la gran \u00abobra de reconstrucci\u00f3n\u00bb. Se seguir\u00eda condenando a algunos a la \u00faltima pena, y a otros muchos para ser utilizados como esclavos, en ambos casos sin dar a los acusados posibilidades reales de defenderse, o sea, sin seguir los procedimientos de justicia elemental.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-16 wp-block-paragraph\"><strong>Barnizada con la p\u00e1tina teol\u00f3gica de otro jesuita, el padre Jos\u00e9 Agust\u00edn P\u00e9rez del Pulgar, naci\u00f3 la idea de la redenci\u00f3n de penas por el trabajo, que permit\u00eda a los condenados acortar sus sentencias y, al mismo tiempo, ganar alg\u00fan dinero para sus familias; este concepto contribuy\u00f3 tambi\u00e9n, como es de suponer, a aumentar sustancialmente los fondos del r\u00e9gimen a la vez que limpiar su imagen de r\u00e9gimen asesino. Espinosa hace la brillante sugerencia de que el Patronato de Redenci\u00f3n de Penas por el Trabajo fue \u00abla plasmaci\u00f3n de los deseos de Huidobro\u00bb. Desde luego, las ideas de Huidobro y P\u00e9rez del Pulgar regalaban una imagen humanista y bondadosa a los militares golpistas, blanqueando sus cr\u00edmenes de guerra.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-17 wp-block-paragraph\" style=\"font-size:11px\"><strong>&#8211;<a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/memoria-historica\/columna-muerte-paul-preston\">https:\/\/www.elsaltodiario.com\/memoria-historica\/columna-muerte-paul-preston<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Memoria hist\u00f3rica imprescindible: -La columna de la muerte, el terror de camino a Madrid Una reflexi\u00f3n introductoria de Paul Preston al libro de Francisco Espinosa \u201c1936. 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