{"id":94491,"date":"2024-01-20T00:00:00","date_gmt":"2024-01-19T23:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=94491"},"modified":"2024-01-14T10:14:57","modified_gmt":"2024-01-14T09:14:57","slug":"santiago-marcos-la-historia-oculta-del-poeta-topo-durante-22-anos-porras-y-pistolas-en-el-forro-de-los-abrigos-de-las-militantes-de-la-seccion-femenina","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2024\/01\/20\/santiago-marcos-la-historia-oculta-del-poeta-topo-durante-22-anos-porras-y-pistolas-en-el-forro-de-los-abrigos-de-las-militantes-de-la-seccion-femenina\/","title":{"rendered":"Santiago Marcos, la historia oculta del poeta topo durante 22 a\u00f1os \/ Porras y pistolas en el forro de los abrigos de las militantes de la Secci\u00f3n Femenina."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/santiago-marcos.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-94492\" width=\"450\" height=\"350\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto. Santiago Marcos.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(16.834px, 1.052rem + ((1vw - 3.2px) * 1.007), 26px);\"><strong>Memoria hist\u00f3rica imprescindible:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(15.197px, 0.95rem + ((1vw - 3.2px) * 0.857), 23px);\"><strong>-La historia oculta del poeta topo y sus versos contra los matones franquistas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.44), 18px);\"><strong>Santiago Marcos Marcos permaneci\u00f3 escondido 22 a\u00f1os en una bodega para sobrevivir a las represalias. Claudio Rodr\u00edguez Fer, poeta y amigo, recupera su figura y su obra en un libro.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.11), 15px);\"><strong>Santiago Marcos escribi\u00f3 durante veintid\u00f3s a\u00f1os \u00abliteralmente sin respiro\u00bb, escondido en una bodega de un pueblo vallisoletano, donde runruneaba el eco de la represi\u00f3n: sucesos, rumores y necrol\u00f3gicas de vecinos que iban cayendo a manos de los fascistas, un noticiero del martirio que tradujo en versos cada vez m\u00e1s acerados contra los rebeldes y sus matones. Mientras caligrafiaba sus miles de rimas, el poeta topo se imaginaba el ratapl\u00e1n de las botas cercando su madriguera, un vivo menos, aunque \u00e9l ya estaba muerto en vida.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Cuando vio la luz, ni nombre ten\u00eda, hasta el punto de que empez\u00f3 a firmar sus poemas con el pseud\u00f3nimo Un campesino del Norte de Castilla, todav\u00eda el temor a ser liquidado por alg\u00fan paisano rencoroso. Atr\u00e1s quedaba su escondrijo, donde lo sorprendieron tres parejas de la Guardia Civil alertadas por un m\u00e9dico que lo atendi\u00f3 de urgencia cuando se rompi\u00f3 un brazo. Ese era el miedo de los topos del franquismo: bastaba un catarro para que su propia tos los delatase. Y el de sus familiares: \u00bfqu\u00e9 hacer con el cad\u00e1ver si fallece en su escondrijo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Porque Santiago Marcos estaba muerto para la Guardia Civil, cansado ya de buscarlo una vez finalizada la guerra civil, de ah\u00ed que lo dejasen marcharse del cuartelillo cuando fue arrestado en 1958, pues no pesaba ninguna acusaci\u00f3n en su contra. Huido tras el golpe del 36, hab\u00eda permanecido en su topera m\u00e1s de dos d\u00e9cadas despu\u00e9s de refugiarse en el monte, en un pajar y en un silo. Sus hermanos Marcos y Nilo renunciaron a sus vidas personales durante su encierro en la bodega de una alquer\u00eda de Coto de Solavi\u00f1a, en el Ayuntamiento de Roales de Campos, para no ponerlo en peligro.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>\u00abDurante la guerra, sintoniza todo el tiempo con Radio Infierno, porque le llegan el boca a boca de sus hermanos, que escuchan las barbaridades cometidas por los falangistas, y algunos peri\u00f3dicos, con noticias luctuosas del mismo signo. Mantener viva la esperanza, e incluso la propia existencia, es muy dif\u00edcil cuando todo a tu alrededor, todo en lo que crees y en lo que tienes puesta tu ilusi\u00f3n, se desmorona. La situaci\u00f3n no pod\u00eda ser m\u00e1s angustiosa, a la que habr\u00eda que sumar el temor permanente a ser descubierto\u00bb, explica Claudio Rodr\u00edguez Fer.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>El escritor lucense ha defendido su memoria mientras viv\u00eda y recuperado su figura una vez fallecido. Su padre hab\u00eda sido amigo de la infancia de los hermanos Marcos, aunque la guerra los separ\u00f3 y no retomaron el contacto hasta que Santiago, tras intentar exiliarse en Francia, regres\u00f3 a su tierra y decidi\u00f3 pasar el resto de sus d\u00edas alejado del ruido, del bullicio, de la gente. Decepcionado con su destemplada acogida en Par\u00eds, donde no logr\u00f3 que le publicaran su primer libro de poemas, Desde mi escondrijo, opt\u00f3 por un encierro interior en los campos de Castilla.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>En 1980, decide que Rodr\u00edguez Fer sea su albacea. Poeta como \u00e9l, ha tomado el testigo de la amistad que hab\u00eda labrado su padre y recibe el encargo de publicar y \u00absalvar del exterminio\u00bb su obra, de la que apenas se hab\u00edan difundido contados poemas en pliegos y hojas volanderas. Sin embargo, Santiago tardar\u00eda diecisiete a\u00f1os en morir, a los 93, y antes pudo autoeditar <em>Mi lira canta. \u00a1Escucha!<\/em> y <em>La tragedia de las libertades sofocadas<\/em>. \u00abNunca tuve amigos mejores que estos heredados ni le\u00ed con m\u00e1s cari\u00f1o poeta alguno que a este topo vate\u00bb, escribe el ensayista lucense en <em>Santiago Marcos. Poeta topo contra el fascismo.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>En la biograf\u00eda, editada por El Viejo Topo, Claudio Rodr\u00edguez Fer describe la vida de Santiago, quien hab\u00eda ejercido como maestro hasta el golpe, y analiza sus poemas, cuya tem\u00e1tica var\u00eda a lo largo del tiempo. Aunque ya hab\u00eda perfilado su figura en varios art\u00edculos y en O mui\u00f1eiro misterioso (T\u00f3rculo), un libro de recuerdos sobre su padre, ahora no solo profundiza en sus a\u00f1os a la sombra y rescata la relaci\u00f3n epistolar que mantuvieron, sino que tambi\u00e9n homenajea a un s\u00edmbolo de la resistencia contra el fascismo y, de paso, difunde al fin su \u00abpoes\u00eda subterr\u00e1nea\u00bb, perdida en el pozo de la desmemoria.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.22), 16px);\"><strong>*Sus primeros poemas est\u00e1n protagonizados por las v\u00edctimas y los camaradas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Santiago Marcos qued\u00f3 absolutamente impactado por la muerte de personalidades que admiraba y quer\u00eda. Algunos de ellos, muy amigos suyos, como el alcalde de Roales de Campos, el socialista Secundino Chamorro Rodr\u00edguez, y el secretario de la Casa del Pueblo, Gaspar Fern\u00e1ndez. Cuando supo que los hab\u00edan asesinado de una manera bestial, sinti\u00f3 un inmenso dolor por la injusticia radical que supon\u00eda liquidar a personas bondadosas y solidarias, solo por razones ideol\u00f3gicas. Para \u00e9l fue arrasador\u2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:11px\"><strong>&#8211;<a href=\"https:\/\/www.publico.es\/culturas\/historia-oculta-poeta-topo-versos-matones-franquistas.html\">https:\/\/www.publico.es\/culturas\/historia-oculta-poeta-topo-versos-matones-franquistas.html<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/gipuzkoa-37-sf-reparte-comida.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-94493\" width=\"400\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/gipuzkoa-37-sf-reparte-comida.jpg 1024w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/gipuzkoa-37-sf-reparte-comida-300x193.jpg 300w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/gipuzkoa-37-sf-reparte-comida-768x495.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto. Gipuzkoa, 1937, SF reparte comida, con el brazo en alto.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14.642px, 0.915rem + ((1vw - 3.2px) * 0.809), 22px);\"><strong>-Porras y pistolas en el forro de los abrigos de las militantes de la Secci\u00f3n Femenina.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#971717;font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.22), 16px);\"><strong>Andrea Momoitio. Periodista y escritora.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.22), 16px);\"><strong>En octubre de 1933, en un teatro de Madrid, Jos\u00e9 Antonio Primo de Rivera se dirigi\u00f3 a su p\u00fablico en un evento que puede considerarse la antesala de la fundaci\u00f3n de la Falange Espa\u00f1ola. Aquel d\u00eda, en aquel teatro, apenas hab\u00eda cinco mujeres, pero acabaron siendo miles las que se vincularon con el movimiento.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>La Falange nace con la intenci\u00f3n de trascender la idea de partido para convertirse, en palabras de su principal dirigente, en una manera de ser. Aquellos d\u00edas de aquel 33 las mujeres fueron rechazadas en la Falange y tuvieron que conformarse con afiliarse al Sindicato Espa\u00f1ol Universitario (SEU). En junio de 1934, el sindicato aprob\u00f3 la creaci\u00f3n de una secci\u00f3n femenina dentro de su estructura. El principal objetivo era las labores de propaganda porque entend\u00edan que las mujeres podr\u00edan hacerlo con menos riesgo que los hombres. Deb\u00edan tambi\u00e9n encargarse de atender las necesidades de los militantes falangistas y recaudar dinero para la causa. Pero las falangistas quer\u00edan m\u00e1s.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>En diciembre de 1934, Primo de Rivera aprob\u00f3 los primeros estatutos de la Secci\u00f3n Femenina. Deb\u00edan esforzarse en estimular a \u00abla mujer espa\u00f1ola en el amor a la Patria, al Estado y a las tradiciones gloriosas\u00bb; esmerarse en la propaganda y en el trabajo \u2014ten\u00edan que confeccionar bordados y brazales\u2014; y ser, por supuesto, el aliento de los hombres. Organizadas en una estructura jer\u00e1rquica, la Secci\u00f3n Femenina coordinar\u00eda sus objetivos por provincias. Al mando estuvo siempre Pilar Primo de Rivera. Todo se queda en casa. Jos\u00e9 Antonio Primo de Rivera acept\u00f3 la organizaci\u00f3n de las mujeres y asegur\u00f3, en un mitin en Don Benito (Badajoz), que exist\u00eda una \u00abprofunda afinidad\u00bb entre las mujeres y el movimiento. Eso s\u00ed, no permitir\u00eda \u00abusar la galanter\u00eda\u00bb para evitar que \u00abla mujer espa\u00f1ola\u00bb se convierta en \u00abtonta destinataria\u00bb de piropos. De feminismo, ni hablar, porque solo busca \u00absustraerla a su magn\u00edfico destino y entregarla a funciones varoniles\u00bb. Hasta ah\u00ed pod\u00edamos llegar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>El ambiente era convulso y, pronto, la Secci\u00f3n Femenina tuvo que ampliar sus misiones. El Frente Popular \u2013una coalici\u00f3n electoral de partidos de izquierda\u2013 gan\u00f3 las elecciones en febrero de 1936 y la Falange se esforz\u00f3 en tensar y tensar la cuerda. Miembros del Sindicato Espa\u00f1ol Universitario (SEU) trataron de asesinar al pol\u00edtico socialista Luis Jim\u00e9nez de As\u00faa. Su escolta, Jes\u00fas Gisbert, muri\u00f3 en el atentado. El golpe de Estado estaba gest\u00e1ndose. Mientras Jos\u00e9 Antonio Primo de Rivera era detenido, su hermana organizaba a las mujeres de la Secci\u00f3n Femenina. Estaban preparadas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>En una circular que envi\u00f3 a todas las miembras de la Secci\u00f3n Femenina, las \u00f3rdenes eran claras. Hab\u00eda que \u00aborganizar el socorro de presos, heridos y muertos, ayudando a las familias con un subsidio de 15 pesetas diarias\u00bb; \u00abvisitar reglamentariamente a los camaradas que estuviesen en c\u00e1rceles u hospitales\u00bb, y recaudar fondos para que la organizaci\u00f3n fuese \u00abautosuficiente y no una carga para el movimiento falangista\u00bb. No solo eso.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>En <em>Cr\u00f3nica de la Secci\u00f3n Femenina y su tiempo<\/em>, de Luis Su\u00e1rez Fern\u00e1ndez, aseguran que \u00aberan las mujeres quienes se encargaban de introducir \u2014en m\u00edtines\u2014 porras y pistolas en el forro de los abrigos o en las botas altas que empezaban a ponerse de moda\u00bb. Adem\u00e1s, la Secci\u00f3n Femenina se ocup\u00f3 de \u00abprocurar armas para sus afiliados\u00bb. En este libro, editado por una asociaci\u00f3n vinculada a la Secci\u00f3n Femenina, cuentan c\u00f3mo, por ejemplo, Marjorie Munden, militante de la organizaci\u00f3n, aprovech\u00f3 su condici\u00f3n de \u00abs\u00fabdita brit\u00e1nica\u00bb para comprar armas fuera de Espa\u00f1a.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>J\u00f3venes militantes de la Secci\u00f3n Femenina organizaron tambi\u00e9n lo que llamaron \u00abAuxilio Azul\u00bb, un sector de la &#8216;Quinta columna&#8217;. Carlos P\u00edriz, autor de <em>En zona roja. La quinta columna en la Guerra Civil espa\u00f1ola<\/em>, explica que \u00abfueron una serie de organizaciones clandestinas que se generaron en ciudades como Madrid, Barcelona, Almer\u00eda y Valencia para apoyar al bando sublevado desde zonas que pertenec\u00edan fieles a la legalidad republicana\u00bb. En el Auxilio Azul, adem\u00e1s de mujeres de la Secci\u00f3n Femenina, participaron miembras de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica y Socorro Blanco, asociaci\u00f3n dirigida por Rosa Urraca Pastor.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>El Auxilio Azul estuvo formado \u00fanicamente por mujeres, que se dedicaban a facilitar comida, documentaci\u00f3n falsa y a trasladar a embajadas amigas a fachas en apuros. Mar\u00eda Paz Unciti era la principal responsable del Auxilio Social \u2013tras ser asesinada tom\u00f3 el relevo su hermana Caridad\u2013, una organizaci\u00f3n que tambi\u00e9n se dedic\u00f3 a la \u00abfalsificaci\u00f3n de cartillas de racionamiento\u00bb, a \u00abla b\u00fasqueda de v\u00edveres y de ropa\u00bb, as\u00ed como a la b\u00fasqueda de \u00abdomicilios particulares para la celebraci\u00f3n de misas, bodas y bautizos\u00bb en Madrid. Seg\u00fan un art\u00edculo de la revista Muy historia, el \u00abAuxilio Azul fue un entramado asistencial constituido exclusivamente por mujeres que lleg\u00f3 hasta las 6.000, de las que ninguna fue detenida\u00bb. Presumen, por ejemplo, de haber logrado infiltrar a dos mecan\u00f3grafas en el Servicio de Inteligencia Militar (SIM) de la Rep\u00fablica y en la Cruz Roja para robar alimentos. La dictadura reconoci\u00f3 sus servicios y, a modo de agradecimiento, \u00ables permiti\u00f3 pedir puestos de trabajo en el sector p\u00fablico, entre otros privilegios\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Esta Espa\u00f1a vuestra, ay, ay.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:11px\"><strong>&#8211;<a href=\"https:\/\/www.lavozdelarepublica.es\/2024\/01\/porras-y-pistolas-en-el-forro-de-los.html\">https:\/\/www.lavozdelarepublica.es\/2024\/01\/porras-y-pistolas-en-el-forro-de-los.html<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Memoria hist\u00f3rica imprescindible: -La historia oculta del poeta topo y sus versos contra los matones franquistas. 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