{"id":78421,"date":"2022-12-02T00:00:00","date_gmt":"2022-12-01T23:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=78421"},"modified":"2022-11-09T17:09:15","modified_gmt":"2022-11-09T16:09:15","slug":"descarga-de-el-manifiesto-de-los-plebeyos-y-otros-escritos-de-graco-babeuf-revolucionario-frances-y-con-teorias-politicas-precursoras-del-comunismo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2022\/12\/02\/descarga-de-el-manifiesto-de-los-plebeyos-y-otros-escritos-de-graco-babeuf-revolucionario-frances-y-con-teorias-politicas-precursoras-del-comunismo\/","title":{"rendered":"Descarga de \u00abEl manifiesto de los plebeyos, y otros escritos\u00bb, de Graco Babeuf, revolucionario franc\u00e9s y con teor\u00edas pol\u00edticas precursoras del comunismo."},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/portada-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-78422\" width=\"350\" height=\"563\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/portada-1.png 468w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/portada-1-187x300.png 187w\" sizes=\"auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Portada del libro.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(16.834px, 1.052rem + ((1vw - 3.2px) * 1.007), 26px);\"><strong>Biblioteca popular:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(16.293px, 1.018rem + ((1vw - 3.2px) * 0.957), 25px);\"><strong>-El manifiesto de los plebeyos. Y otros escritos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14.082px, 0.88rem + ((1vw - 3.2px) * 0.76), 21px);\"><strong>Graco Babeuf.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#4a1a92\"><strong>Contenido:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>El manifiesto de los plebeyos.<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li><strong>\u00bfQu\u00e9 hacer?.<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li><strong>La posibilidad del comunismo.<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li><strong>Llamamiento apremiante a los patriotas.<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li><strong>Permanecer firmes.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Fran\u00e7ois-No\u00ebl Babeuf (Saint Quentin, 23 de noviembre de 1760 &#8211; Par\u00eds, 27 de mayo de 1797), conocido como Gracchus Babeuf o Graco Babeuf, fue un pol\u00edtico, periodista, te\u00f3rico y revolucionario franc\u00e9s. Muri\u00f3 guillotinado por intentar derrocar el gobierno del Directorio con la \u00abConspiraci\u00f3n de los Iguales\u00bb. Su teor\u00eda pol\u00edtica, conocida como babuvismo, es considerada una de las precursoras del comunismo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>4 de noviembre de 1794. (Le Tribune du Peuple, No. 25)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#7a0d0d;font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>Par\u00eds, 17 Brumario, a\u00f1o 4 de la Rep\u00fablica,<\/strong> <strong>Ciudadano:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Lejos de los defensores del pueblo, lejos del pueblo mismo, esta diplomacia, esta pretendida prudencia maquiav\u00e9lica, esta pol\u00edtica hip\u00f3crita que no es buena m\u00e1s que para los tiranos, y que en estos \u00faltimos tiempos emplean los patriotas, les ha hecho perder los frutos m\u00e1s bellos de la victoria del 13 Vendimiario. Reflexiones, fundadas sobre todo en los ejemplos, me han dado la convicci\u00f3n de que, en un estado popular, la verdad debe aparecer siempre clara y desnuda. Siempre hay que decirla, hacerla p\u00fablica, hacer al pueblo entero confidente de cuanto concierne a sus intereses m\u00e1s importantes. Las circunspecciones, los disimulos, los apartes, entre las camarillas de hombres selectos y pretendidos reguladores, no sirven m\u00e1s que para matar la energ\u00eda, falsificar la opini\u00f3n, hacerla fluctuante, incierta, y, de ah\u00ed, despreocupada y servil, y dar as\u00ed facilidades a la tiran\u00eda que puede organizarse sin obst\u00e1culos. Eternamente convencido de que nada grande se puede hacer sin contar con el pueblo, creo que es necesario, para hacerlo, decirle todo, mostrarle sin cesar lo que hay que hacer, y temer menos los inconvenientes de la publicidad de que disfruta la pol\u00edtica, y contar m\u00e1s con las ventajas de la fuerza colosal que evita las trampas de la pol\u00edtica &#8230;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Hay que calcular toda la fuerza que se pierde dejando a la opini\u00f3n en la apat\u00eda, sin alimento y sin objetivo, y todo lo que se gana activ\u00e1ndola, esclareci\u00e9ndola y mostr\u00e1ndole un objetivo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Creo que es mi deber referirte estos argumentos, ciudadano, porque eres t\u00fa la causa de todo este alboroto que se hace contra m\u00ed y mi pobre n\u00famero 34. Son tus portavoces los que ayer noche acudieron a los lugares en donde se re\u00fanen los patriotas para dar la alarma contra esta producci\u00f3n. Te los refiero, estos argumentos, porque tengo todav\u00eda la vanidad de creer que valen tanto como aquellos que t\u00fa quisieras hacer prevalecer sobre mi gran principio; que, en estos momentos de terrible extremidad,<\/strong> <strong>la pol\u00edtica, para aquel que no piensa m\u00e1s que en el bien del pueblo, es soberanamente impol\u00edtica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Acaso no te convertir\u00e9. No tengo esta pretensi\u00f3n. Pero t\u00fa no deber\u00edas tener, tampoco, la de condenarme, o, lo que es casi lo mismo, de provocar sobre m\u00ed las maldiciones de mis hermanos, cuando ves que no me puedes someter a tu creencia. T\u00fa no debes juzgarte infalible, como yo tampoco sostengo serlo. Debes contar tanto menos con tus medios habituales; es decir, con el artificio y la astucia que estimas indispensables para hacer triunfar la justicia sobre la iniquidad. Debes, digo, tanto menos contar con estos medios cuanto que, aun aceptando aquello de que te vanaglorias, que has intrigado constantemente desde hace quince meses por la democracia, la m\u00e1s desgraciada experiencia prueba que no has logrado ning\u00fan \u00e9xito. Luego es probable que tu camino no sea el bueno. Luego no debes tomar a mal que yo busque otro totalmente diferente. Luego no debes pretender imperativamente dictarme la lecci\u00f3n ni tener el derecho de despreciarme por todas partes si me niego a someterme.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Demasiado se ha dicho durante cierto tiempo que t\u00fa eres mi mentor; soy demasiado orgulloso para soportar, siquiera, que semejante idea pueda llegar a la opini\u00f3n. Si has pensado poder realizar lo que en otro tiempo no fue m\u00e1s que una falaz suposici\u00f3n de los enemigos del pueblo, te han equivocado. Recibir\u00e9 tantos consejos como quieran darme; pero no quiero que degeneren en lecciones de catecismo. \u00bfSabes que a eso se parec\u00eda nuestra conferencia de dos o tres horas del 14 Brumario? T\u00f3mate la molestia de recordar c\u00f3mo desempe\u00f1aste el papel de maestro y c\u00f3mo me colocaste en el de alumno. \u00a1Mi amor propio sufri\u00f3 de semejante situaci\u00f3n! &#8230;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>En efecto, \u00bfc\u00f3mo no sentirse humillado quien ha imaginado ser el gu\u00eda de su pa\u00eds, al ver llegar a alguien que le ofrece sus luces, y pretende casi garantizarle que aqu\u00e9llas son m\u00e1s preferibles que las propias? Hay gentes a las que encanta poner de relieve el esp\u00edritu de los otros, confieso que tal no es mi caso. Yo no soy nada con ropa prestada. Yo no soy yo, m\u00e1s que con mi propio ropaje, y ser\u00eda el primero en no reconocerme, si quisiera adornarme con los m\u00e1s bellos plumajes que me fueran ajenos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>No hab\u00eda nada que pudiera, pues, llevar al ciudadano Fouch\u00e9 a provocar, ayer noche, una insurrecci\u00f3n contra m\u00ed, en todos los caf\u00e9s patri\u00f3ticos. Me alegra haber dispuesto,<\/strong> <strong>tres horas antes, de testigos tales como Antonelle y dos ciudadanos m\u00e1s, que pueden certificar las disposiciones preparatorias que adopt\u00f3 y los reproches que me hizo por<\/strong> <strong>no haber sometido, antes de la impresi\u00f3n, mi n\u00famero a su censura; a\u00f1adiendo que, mediante ciertas supresiones, me hubiera hecho obtener seis mil subscripciones del<\/strong> <strong>directorio ejecutivo; que deb\u00eda seguir los pasos de M\u00e9h\u00e9e y R\u00e9al, quienes seg\u00fan \u00e9l, son ahora hombres por excelencia; que bien se hubiera encargado \u00e9l, Fouch\u00e9, de pagar las cuatro a cinco mil libras de gastos de impresi\u00f3n de mi n\u00famero, a fin de que no apareciera antes de haber sufrido, de su parte, la prueba de la censura.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Qu\u00e9 rico te has vuelto, Fouch\u00e9. Cuando part\u00ed para ir relegado al Norte, pens\u00e9 poder depositar en ti bastante confianza para recomendarte a mis hijos. Fueron a verte. Les remitiste un d\u00eda diez francos. Fue todo el inter\u00e9s que te tomaste por la familia de una honorable v\u00edctima del patriciado. Hoy, sacrificar\u00edas de cuatro a cinco mil francos<\/strong> <strong>para ahogar algunas verdades. Este \u00faltimo objetivo merece mucho m\u00e1s que el otro conmover tu coraz\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Hace un a\u00f1o, Fouch\u00e9, se hallaba en funciones, junto al gobierno de entonces, otro director o s\u00edndico de la librer\u00eda: era Lanthenas. Me escribi\u00f3. Conservo sus cartas, y puedo todav\u00eda mostrar propuestas parecidas a las tuyas, si bien insinuadas con un poco m\u00e1s de rodeos. Te doy la misma respuesta que a Lanthenas. No quiero ning\u00fan censor, ning\u00fan corrector, ning\u00fan apuntador: yo opto a\u00fan por la persecuci\u00f3n, si es necesario; no quiero de ninguna forma de ponerme al diapas\u00f3n de los M\u00e9h\u00e9es, y persisto en sostener, contra ti, que ha llegado el momento de decir todas las verdades.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Puedes conspirar con el gobierno actual: ya se sabe que todo gobierno conspira. Yo declaro que tambi\u00e9n entro en una conspiraci\u00f3n. Puedes poner tantos confidentes como quieras en campa\u00f1a, jam\u00e1s la destruir\u00e1s.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Si esta ep\u00edstola debiera ser le\u00edda por patriotas, yo les dir\u00eda lo siguiente: acordaros que hace un a\u00f1o, yo ten\u00eda m\u00e1s raz\u00f3n solo, que todos los jacobinos juntos. Reclamaba a gritos la constituci\u00f3n de entonces. Si la hubieran reclamado al mismo tiempo que yo, habr\u00edan salvado al pueblo y se hubieran salvado ellos mismos. Por el contrario se opusieron a m\u00ed durante mucho tiempo y procuraron constantemente retrasar el momento de la aplicaci\u00f3n de esa constituci\u00f3n. Finalmente, reconocieron que yo ve\u00eda m\u00e1s claro que ellos y vinieron a hacer coro conmigo. Pidieron, por bocas de Barrere y Audouin, el pronto establecimiento del r\u00e9gimen constitucional; pero era demasiado tarde. Algunos d\u00edas despu\u00e9s, su sociedad muri\u00f3 asesinada. Su reclamaci\u00f3n por consiguiente, no tuvo ya fuerza.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>El momento de la temporizaci\u00f3n ha pasado. Ya no se puede esperar. Se dice que hay que dejar que se rehaga la opini\u00f3n p\u00fablica. Est\u00e1 suficiente hecha. El pueblo siente demasiado el exceso de sus males; no puede soportarlos por m\u00e1s tiempo. Para socorrerlo, no hay m\u00e1s r\u00e1pido remedio que el de ponerlo en lucha contra sus enemigos, contra cuantos son la causa de todo lo que sufre.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Querer que espere, es pedir que cada d\u00eda crezca la fuerza destructiva que despuebla nuestro pa\u00eds con progresos terriblemente r\u00e1pidos, que nos env\u00eda a cada uno de nosotros, uno tras otro, a la muerte, con lentas y horribles angustias.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Maldito aquel que a la vista de este desastroso espect\u00e1culo, permanece fr\u00edo y predica la paciencia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Tu extrema actividad, Fouch\u00e9, para obstaculizar miesfuerzos c\u00edvicos, no permite que yo me dispense de dar publicidad a esta carta. Se trata de algo demasiado serio tanto para la patria cuanto para mi honor personal. Esta misma carta servir\u00e1 para fortalecer, a los ojos de los patriotas, las observaciones que ya han hecho sobre ti. Tienes relaciones con el por y el contra; te insin\u00faas dentro de todos los partidos; has pasado por encima de todas las proscripciones, y parece que s\u00f3lo se ha hecho como si se te persiguiera; no se sabe qu\u00e9 pensar de ti.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Dist\u00ednguete ahora, veng\u00e1ndote del insulto hecho a la \u00faltima constituci\u00f3n. Sin duda la ocasi\u00f3n es propicia. Jam\u00e1s has abierto la boca para defender la democr\u00e1tica. Ser\u00eda un acto de valor para ti y cuantos te sirvan de eco, poner el grito en el cielo contra todos los que atacar\u00e1n esta obra maestra de los once. \u00a1Amigos m\u00edos, tendr\u00e9is al gobierno de vuestro lado! Cuando hubiera sido necesario defender la constituci\u00f3n popular, ten\u00edais al gobierno en contra: por ello, prudentemente, no dijisteis nada.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Firmado, G. Babeuf.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#25149b;font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.44), 18px);\"><strong>Descarga:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>&#8211;<a href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/11jE1UkU-A52RPtqrwMNegvtHUZzgJv_9\/view\">https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/11jE1UkU-A52RPtqrwMNegvtHUZzgJv_9\/view<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Biblioteca popular: -El manifiesto de los plebeyos. Y otros escritos. Graco Babeuf. 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