{"id":77986,"date":"2022-11-30T00:00:00","date_gmt":"2022-11-29T23:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=77986"},"modified":"2022-11-25T08:16:28","modified_gmt":"2022-11-25T07:16:28","slug":"lo-que-las-peliculas-no-te-cuentan-el-hollywood-de-la-caza-de-brujas-las-acusaciones-chivateos-y-tambien-el-de-la-dignidad","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2022\/11\/30\/lo-que-las-peliculas-no-te-cuentan-el-hollywood-de-la-caza-de-brujas-las-acusaciones-chivateos-y-tambien-el-de-la-dignidad\/","title":{"rendered":"Lo que las pel\u00edculas no te cuentan. El Hollywood de la caza de brujas, las acusaciones, chivateos, y tambi\u00e9n el de la dignidad."},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/web-17.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-77991\" width=\"450\" height=\"205\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Sobre foto de letras de Hollywood, Operaci\u00f3n \u00abCaza de brujas\u00bb.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(16.834px, 1.052rem + ((1vw - 3.2px) * 1.007), 26px);\"><strong>Repasando la historia:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(15.747px, 0.984rem + ((1vw - 3.2px) * 0.907), 24px);\"><strong>-Hollywood: Operaci\u00f3n \u201cCaza de&nbsp;Brujas\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>A finales de los a\u00f1os 40 del siglo XX tuvo lugar en Hollywood (EEUU) una persecuci\u00f3n implacable contra todo aquel personaje del mundo del celuloide sospechoso de estar vinculado con el comunismo. Aquel triste episodio de la cr\u00f3nica estadounidense pas\u00f3 a llamarse &#8216;la caza de brujas&#8217;, y supuso el fin de muchas y prometedoras carreras<\/strong> <strong>cinematogr\u00e1ficas, adem\u00e1s de un ataque directo contra los derechos civiles y la libertad de expresi\u00f3n\u2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>En los a\u00f1os 30 del pasado siglo Hollywood resplandec\u00eda como pocos lugares del planeta y toda la vor\u00e1gine humana que lo habitaba \u2013guionistas, actores, directores, buscadores de gloria, cazatalentos, magnates, vividores\u2026\u2013 campaba a sus anchas por una ciudad, la \u201cotra Babilonia\u201d, en la que aparentemente todo estaba permitido. Nadie pensaba que en pleno per\u00edodo de Entreguerras, con el gobierno liberal relativamente \u201cde izquierdas\u201d de Roosevelt y su&nbsp;New Deal, un ataque de tal magnitud a la libertad de expresi\u00f3n y de asociaci\u00f3n iba a sucederse en esa ciudad que reflejaba como ninguna el ansiado sue\u00f1o americano.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>La gran caza de brujas hollywoodiense tuvo lugar entre los a\u00f1os 1947 y 1956, pero empez\u00f3 a atisbarse mucho antes y se dej\u00f3 sentir, aunque de forma m\u00e1s sutil, mucho tiempo despu\u00e9s. El auge de los movimientos fascistas en Europa, unido al&nbsp;crack&nbsp;del 29 que arruin\u00f3 a la mayor\u00eda de los americanos, fueron el caldo de cultivo id\u00f3neo para un acercamiento de amplios sectores de la sociedad estadounidense a las ideolog\u00edas de izquierda y el comunismo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>En 1932 un presidente dem\u00f3crata, Franklin Delano Roosevelt, alcanzaba el sill\u00f3n presidencial de los EEUU, el<\/strong> <strong>mismo a\u00f1o en el que Hollywood sufr\u00eda un importante varapalo econ\u00f3mico que provoc\u00f3 que la patronal de los<\/strong> <strong>grandes estudios redujera los salarios de los guionistas nada menos que un 50%.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Debido a estas medidas, fue fundado el sindicato Screenwriters Guild&nbsp;\u2013SGW\u2013, controlado por cineastas de<\/strong> <strong>tendencias ideol\u00f3gicas de izquierda, entre otras organizaciones progresistas. En los a\u00f1os siguientes, varias<\/strong> <strong>iniciativas de la Administraci\u00f3n Roosevelt, como la creaci\u00f3n de puestos eventuales de escritores y artistas en paro o la fundaci\u00f3n del&nbsp;Federal Theatre, que dio trabajo a unas 17.000 personas \u2013centro de reuni\u00f3n de guionistas, actores y realizadores\u2013, unido al desorbitado auge del sindicalismo, comenzaron a ser vistas como una amenaza entre la derecha. No obstante, el compromiso pol\u00edtico de amplios sectores llev\u00f3 a que se crearan organizaciones que luchaban contra la amenaza fascista europea, como el&nbsp;American Committee for Spanish Freedom, que se cre\u00f3 para ayudar a la Rep\u00fablica Espa\u00f1ola, inmersa en la Guerra Civil o la Hollywood Anti-Nazi League, que agrupaba a miembros de distintas ideolog\u00edas, desde izquierdistas a reaccionarios de derechas \u2013como Clark Gable o John Ford\u2013. Estas y otras tantas instituciones ser\u00edan a\u00f1os m\u00e1s tarde denunciadas por ser \u201ccontroladas por los rojos\u201d y servir de tapadera para las actividades llevadas a cabo por el Partido Comunista<\/strong> <strong>americano. Una tercera victoria consecutiva de Roosevelt en 1940 tendr\u00eda como consecuencia un giro radical a la derecha no s\u00f3lo de los enemigos declarados del&nbsp;New Deal,sino tambi\u00e9n de miembros del Partido Dem\u00f3crata, el mismo a\u00f1o que se creaba en Hollywood la&nbsp;Motion Picture Alliance for the Preservation of American Idealls, una organizaci\u00f3n de corte ultraderechista que aglutinaba en sus filas a personajes como Gary Cooper, John Ford o Robert Taylor.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/J-Edgar-Hoover.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-77987\" width=\"250\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/J-Edgar-Hoover.png 229w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/J-Edgar-Hoover-227x300.png 227w\" sizes=\"(max-width: 229px) 100vw, 229px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto. J. Edgar Hoover.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>*Comienza la caza<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>La verdadera amenaza para los derechos civiles se produjo en 1938, con la creaci\u00f3n formal de la Comisi\u00f3n de<\/strong> <strong>Actividades Antiamericanas \u2013House Un-American Activities Committee, m\u00e1s conocida por sus siglas&nbsp;HUAC\u2013, por la C\u00e1mara de Representantes estadounidense y que entonces era conocida como Comisi\u00f3n Dies, pues su presidente era el congresista texano Martin Dies. Ya entonces la Comisi\u00f3n comenz\u00f3 a presionar al Consejo de Estado para que investigara si algunas organizaciones violaban las leyes federales, como el Partido Comunista de EEUU o el Bund&nbsp;Germanoamericano. Dichas organizaciones fueron investigadas por el&nbsp;FBI&nbsp;que dirig\u00eda entonces J. Edgar Hoover, declarado enemigo del comunismo desde 1919, a\u00f1o en el que sentenci\u00f3 que \u201cel fascismo ha crecido siempre en las ci\u00e9nagas del comunismo\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Ser\u00eda la industria cinematogr\u00e1fica la que sufrir\u00eda un mayor acoso por parte de la Comisi\u00f3n Dies, hasta el punto de que el antisemita y fascista Edward F. Sullivan llegar\u00eda a denunciar a mediados de los a\u00f1os 30 que \u201ctodas las fases de actividades radicales y comunistas florecen en los estudios de Hollywood\u201d. En 1940, mientras era aprobada la ley&nbsp;Smitch Act, que prohib\u00eda la ense\u00f1anza de las doctrinas de Marx y Lenin en toda la naci\u00f3n, la Comisi\u00f3n enviaba 22 convocatorias a varios personajes del celuloide, obligados a comparecer, entre los que se encontraban Humphrey Bogart y el mejor g\u00e1ngster que ha dado la pantalla grande: James Cagney.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Sin embargo, el acoso al comunismo sufri\u00f3 un par\u00e9ntesis con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, y muchos de los grandes realizadores americanos, como John Ford, Frank Capra o William Wyler trabajaron para el Ej\u00e9rcito en la lucha contra el nazismo, mientras actores, guionistas y otros profesionales de la industria repart\u00edan panfletos, organizaban m\u00edtines y convocaban manifestaciones en repulsa de la amenaza totalitaria proveniente de Europa. Sin embargo, a partir de 1945 y una vez acabado el conflicto, los viejos fantasmas de la derecha m\u00e1s reaccionaria, nunca dormidos, se despertaron y la Comisi\u00f3n volvi\u00f3 a organizarse mientras la persecuci\u00f3n a los \u201camigos\u201d del comunismo comenzaba a convertirse en una asunto de aut\u00e9ntica histeria en todo el territorio norteamericano. Aunque hac\u00eda tiempo que estaban siendo violados los derechos civiles de los americanos. En 1940, el Congreso de EEUU hab\u00eda aprobado la llamada Ley&nbsp;Voorhis, que obligaba a las organizaciones con fiscalizaci\u00f3n extranjera a inscribirse en un registro federal, mientras que la Ley&nbsp;Hatch&nbsp;prohib\u00eda a los funcionarios federales ser miembros de alguna organizaci\u00f3n o partido que \u201cpersiguiera la destrucci\u00f3n de la forma constitucional de gobierno\u201d, mientras el FBI&nbsp;continuaba confeccionando listas negras de sospechosos. El fanatismo comenzaba a apoderarse de amplios sectores sociales, fanatismo que alcanzar\u00eda su c\u00e9nit con el estallido de la Guerra Fr\u00eda contra la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>A pesar de que el sill\u00f3n presidencial era por aquel entonces ocupado por un presidente dem\u00f3crata, Harry S. Truman, en 1946 las legislativas dieron la mayor\u00eda republicana a la C\u00e1mara de Representantes y al Senado, lo que forz\u00f3 a que el presidente, en 1948, proclamara la llamada \u201cdoctrina Truman\u201d, una aut\u00e9ntica declaraci\u00f3n de guerra al movimiento comunista internacional consistente en aportar ayudas econ\u00f3micas a los pa\u00edses europeos \u201camenazados\u201d por esta ideolog\u00eda. Truman mostrar\u00eda sus verdaderas intenciones al promover el Programa de Lealtad de Empleados Federales, que investigar\u00eda la lealtad de miles de funcionarios a las instituciones nacionales, lo que convirti\u00f3 en sospechosas a nada menos que 2.500.000 personas. Fue entonces cuando la organizaci\u00f3n sindical&nbsp;United Public Workers of America&nbsp;denunci\u00f3 este programa como una aut\u00e9ntica \u201ccaza de brujas\u201d, caza que se extendi\u00f3 a los empleados de los contratistas que trabajaban para Defensa y que llevar\u00eda al fiscal general de EEUU, del partido republicano, H. Brownell Jr. a acusar al mism\u00edsimo presidente de \u201cdeslealtad\u201d, aunque finalmente \u00e9ste no compareci\u00f3 ante el Congreso.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>La obsesi\u00f3n por el espionaje \u201ccomunista\u201d llev\u00f3 a que se abrieran diversos procesos contra sospechosos de simpatizar o ayudar a la potencia roja, como el que se llev\u00f3 a cabo contra el respetable diplom\u00e1tico Alger Hiss; aunque el episodio m\u00e1s triste tuvo lugar en 1953, con la condena a muerte del matrimonio formado por Julius y Ethel Rosenberg, que fueron electrocutados en la silla el\u00e9ctrica acusados de entregar secretos at\u00f3micos al vicec\u00f3nsul sovi\u00e9tico en Nueva York.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Dicha cruzada anticomunista era llevada a cabo de forma visceral y cuasi-paranoica por el senador \u2013originario de Wisconsin\u2013 Joseph McCarthy, que se convertir\u00eda m\u00e1s tarde en presidente y organizador del temible Comit\u00e9 de Actividades Antiamericanas del Senado. Las leyes antidemocr\u00e1ticas comenzaron a ser algo habitual, y en 1947 fue aprobada la llamada Ley&nbsp;Taft-Hartley&nbsp;contra el derecho a huelga y la&nbsp;McCarran Internal Security Act, que obligaba al registro de todas aquellas personas consideradas subversivas, leyes a las que se opuso el mismo presidente Truman. No tardar\u00edan en trasladarse las sospechas de filocomunismo hacia el mundo del celuloide\u2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Joseph-McCarthy.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-77989\" width=\"300\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto. Joseph McCarthy.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>*Hollywood en el punto de mira<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Para investigar las supuestas actividades comunistas y subversivas en la Meca del cine, la&nbsp;HUAC&nbsp;cont\u00f3 en un<\/strong> <strong>principio, antes de la guerra, con los servicios del periodista cat\u00f3lico Joseph B. Matthews, quet rabajaba para algunos peri\u00f3dicos de la cadena del magnate W. R. Hearst. Matthews, quien dejar\u00eda una huella imborrable en Joseph McCarthy \u2013quien llegar\u00eda a considerarle su maestro\u2013 era un hombre violento, obsesionado con lo que para \u00e9l no era sino una cruzada comunista contra Am\u00e9rica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>En 1945 la Comisi\u00f3n Dies, a punto de expirar su mandato, fue resucitada por John E. Rankin, que consigui\u00f3 convertirla en permanente dentro de la C\u00e1mara de Representantes, pasando a presidirla \u00e9l mismo y J. Parnell Thomas, un siniestro personaje obsesionado con su unilateral idea de patriotismo y \u201camericanismo\u201d. En marzo de 1947 la Comisi\u00f3n se dedicar\u00eda a investigar espec\u00edficamente a los profesionales del cine. Entre sus miembros m\u00e1s representativos se encontraban, adem\u00e1s del citado Parnell Thomas, el futuro y pol\u00e9mico presidente Richard Nixon y el diputado anticomunista, racista y antisemita John Rankin.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Dos meses despu\u00e9s, en mayo, varios miembros de la Comisi\u00f3n se trasladar\u00edan a Hollywood y celebrar\u00edan una serie de reuniones, entonces secretas, en el Hotel Biltmore, con algunos de los grandes representantes de la industria, como Jack L. Warner, uno de los fundadores de los gigantescos estudios&nbsp;Warner Bros. Aunque nunca salieron a la luz aquellas conversaciones, lo cierto es que a partir de ese momento los miembros de la Comisi\u00f3n ya pose\u00edan listas de sospechosos y se abrieron los primeros expedientes.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>El 23 de septiembre de 1947 fueron entregadas 41 citaciones a miembros de la industria cinematogr\u00e1fica. De<\/strong> <strong>entre todos, 19 tomaron la firme determinaci\u00f3n de negarse a declarar ante una Comisi\u00f3n que consideraban<\/strong> <strong>antidemocr\u00e1tica y que vulneraba los derechos recogidos en la Constituci\u00f3n, formando a su vez un frente com\u00fan para luchar contra su actuaci\u00f3n, determinaci\u00f3n a la que al parecer llegaron en una reuni\u00f3n celebrada en la casa del actor Edward G. Robinson. Fueron conocidos como los \u201c19 testigos inamistosos\u201d y entre ellos se encontraban Edward Dmytryck, Bertold Brecht, Lewis Milestone y Dalton Trumbo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>A su vez, los profesionales progresistas de Hollywood elevaron la voz contra el ataque ideol\u00f3gico y moral que<\/strong> <strong>supon\u00edan las investigaciones de la&nbsp;HUAC. Algunos realizadores, como John Huston, William Wyler o Philip<\/strong> <strong>Dunne, se reunieron en septiembre de ese mismo a\u00f1o en el restaurante&nbsp;Lucey\u00b4s&nbsp;de Hollywood para promover la creaci\u00f3n del llamado Comit\u00e9 de la Primera Enmienda, que utilizaba la prensa y la radio para condenar la pol\u00edtica de caza de brujas e inclu\u00eda a cuatro senadores y a casi 500 intelectuales y profesionales del cine, entre los que destacaban Humphrey Bogart, Lauren Bacall, Gregory Peck, Katherine Hepburn, Kirk Douglas, Henry Fonda, Vincent Price, Gene Kelly y David O\u00b4Selznik.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Los 19 testigos \u201cinamistosos\u201d viajaron a Washington acompa\u00f1ados de los miembros del Comit\u00e9 de la Primera<\/strong> <strong>Enmienda para declarar ante la Comisi\u00f3n inquisitorial. Los profesionales del cine parec\u00edan una aut\u00e9ntica pi\u00f1a, unida frente a tama\u00f1o ultraje contra la libertad de expresi\u00f3n, sin embargo, pasada la fiebre inicial, algunos de los miembros \u201cdem\u00f3cratas\u201d del grupo comenzaron a echarse atr\u00e1s. Fue el caso del productor David O. Selznik, quien, quiz\u00e1 presionado por los altos cargos de la industria, comunic\u00f3 al abogado Bartley Crum su renuncia a permanecer dentro del Comit\u00e9 de la Primera Enmienda. Poco despu\u00e9s ser\u00eda Humphrey Bogart quien dir\u00eda que formar parte del Comit\u00e9 fue algo \u201crealmente est\u00fapido\u201d\u2026 Tristes precedentes de lo que acabar\u00eda pasando poco despu\u00e9s, con las delaciones de muchos de los imputados a sus compa\u00f1eros.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/john-Garfield.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-77988\" width=\"250\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto. El actor John Garfield.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>*Un circo medi\u00e1tico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>El 20 de octubre de 1947 la Comisi\u00f3n de Actividades Antiamericanas inici\u00f3 sus sesiones en una sala en la que se hallaban presentes m\u00e1s de cien periodistas, c\u00e1maras y profesionales del cine. El espect\u00e1culo estaba servido\u2026 El primero en declarar fue el productor Jack L.Warner, quien acab\u00f3 denunciando a una serie de guionistas a los que consideraba sospechosos de tratar de introducir en Hollywood la ideolog\u00eda comunista, borrando as\u00ed las sospechas que se cern\u00edan sobre \u00e9l e insistiendo varias veces en su probada con el sistema americano. Sus palabras sin embargo, no est\u00e1n exentas de cierto patetismo: \u201cAlgunos de estos guiones contienen r\u00e9plicas, insinuaciones o dobles sentidos y cosas por el estilo, que habr\u00eda que seguir ocho o diez cursos de jurisprudencia en Harvard para comprender qu\u00e9 cosa significan\u201d. La acusaci\u00f3n que verti\u00f3 contra los<\/strong> <strong>hermanos Epstein, c\u00e9lebres por ganar un Oscar por el gui\u00f3n de&nbsp;Casablanca, en referencia a su gui\u00f3n de la pel\u00edcula Animal Kingdom&nbsp;no tiene desperdicio: \u201cest\u00e1 dirigido contra el sistema capitalista. Bueno, no exactamente, aunque el rico hace siempre el papel de malo\u201d. Fue el primero de los \u201ctestigos amistosos\u201d que declararon ante el Comit\u00e9. Finalmente, dio los nombres de varios profesionales de los que sospechaba sus vinculaciones comunistas, entre ellos Albert Maltz, Dalton Trumbo y Guy Endore.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>A Warner le sigui\u00f3 en el espect\u00e1culo circense otro magnate del cine: Louis B. Mayer, de la&nbsp;Metro-Goldwyn- Mayer, quien declar\u00f3 su repulsa al comunismo y cit\u00f3 tambi\u00e9n algunos nombres, como los de Lester Cole o Donald O. Stewart, y de nuevo el de Dalton Trumbo. Otro \u201ctestigo amistoso\u201d fue el actor Adolphe Menjou (Adi\u00f3s a las armas), quien pronunci\u00f3 un alegato militarista y anunci\u00f3 su deseo de que los comunistas americanos fuesen \u201cdeportados a los desiertos de Texas para que los matasen los tejanos\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Ronald Reagan, futuro presidente de la naci\u00f3n y entonces actor, denunci\u00f3 a su vez las \u201cmanipulaciones progresistas\u201d que hab\u00eda sufrido el sindicato que presid\u00eda, el&nbsp;Screen Actors Guild, y felicit\u00f3 a la&nbsp;HUAC, a sus ojos necesaria \u201cpara convertir Am\u00e9rica en algo tan puro como fuese posible\u201d. Gary Cooper, por su parte, insisti\u00f3 en su patriotismo y en que hab\u00eda descubierto claras se\u00f1ales de \u201ccomunismo\u201d en varios guiones, aunque no pudo aportar ning\u00fan ejemplo al no recordarlos, porque \u201cleo la mayor parte de los guiones por la noche y si no me gustan no los acabo\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Mientras las declaraciones de los \u201ctestigos amistosos\u201d se realizaron en un clima de evidente distensi\u00f3n, rozando en ocasiones una pat\u00e9tica comicidad, los testimonios de los \u201cinamistosos\u201d fueron acompa\u00f1ados de un dramatismo que sentar\u00eda las bases de una persecuci\u00f3n implacable que durar\u00eda d\u00e9cadas. Entre el 27 y el 30 de octubre ten\u00edan que declarar los 19 testigos antes citados, aunque finalmente s\u00f3lo lo har\u00edan diez, debido a la decisi\u00f3n de Parnell Thomas de aplazar indefinidamente la vista a causa probablemente de las m\u00faltiples presiones que recibi\u00f3 de los sectores progresistas y de los magnates del cine. Estos cabezas de turco acabar\u00edan pasando a la historia como \u201clos diez de Hollywood\u201d (The Hollywood Ten).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Entre ellos se encontraban el realizador Herbert J.Biberman, el guionista John Howard Lawson, el novelista Albert Matz, el guionista Ring Lardner Jr. y el ya citado Daltron Trumbo. La Comisi\u00f3n no permiti\u00f3 en la mayor parte de los casos que los sospechosos leyeran sus comunicados, y muchas carreras se vieron truncadas por aquel proceso que se erigi\u00f3 en un aut\u00e9ntico di\u00e1logo de sordos entre acusadores y acusados: Biberman tuvo que trabajar durante siete a\u00f1os para una empresa inmobiliaria con sede en California, y no volvi\u00f3 a dirigir una pel\u00edcula hasta 1969. Lawson jam\u00e1s volvi\u00f3 a escribir guiones y hubo de dedicarse a la ense\u00f1anza de teor\u00eda cinematogr\u00e1fica. Albert Matz, quien realiz\u00f3 una valiente declaraci\u00f3n que arranc\u00f3 numerosos aplausos en la sala: \u201cme niego a ser investigado o intimidado por hombres para quienes el Ku Klux Klan es una instituci\u00f3n americana<\/strong> <strong>aceptable\u201d, tuvo que trabajar muchos a\u00f1os bajo pseud\u00f3nimo, al igual que le suceder\u00eda a Trumbo, uno de los<\/strong> <strong>mejores guionistas que ten\u00eda Hollywood.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Muchos otros profesionales, en su mayor\u00eda inmigrantes, optar\u00edan por el camino del exilio, en unos casos voluntario y en otros obligado, como Bertolt Brecht, Fritz Lang, Charles Chaplin o John Huston, quien renegar\u00eda incluso de su nacionalidad americana, adoptando la irlandesa.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Debido a que \u201clos diez de Hollywood\u201d optaron por acogerse a la Primera Enmienda, que proteg\u00eda el secreto de la confesi\u00f3n religiosa y pol\u00edtica, la libertad de palabra y de asociaci\u00f3n, lo que finalmente provoc\u00f3 que en 1948 los testigos fueran acusados de desacato al \u201crehusar a declarar ante una Comisi\u00f3n debidamente constituida por el Congreso\u201d, obligados a pagar una multa de 1.000 d\u00f3lares \u2013entonces mucho dinero- y a ingresar un a\u00f1o en la c\u00e1rcel. Curiosamente, cuando Lester Cole y Ring Lardner Jr. ingresaron en la prisi\u00f3n de Danbury, en Connecticut, se encontraron entre los reclusos con el mism\u00edsimo J. Parnell Thomas, presidente de la&nbsp;HUAC, detenido por malversaci\u00f3n de fondos tras ser acusado por el columnista Drew Pearson. Una curiosa iron\u00eda del destino que debi\u00f3 provocar que una inevitable sonrisa se dibujara en los rostros de los \u201cblacklisted\u201d \u2013aquellos incluidos en las temibles listas negras de los grandes estudios-.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/los-rosenberg.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-77990\" width=\"300\" height=\"329\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto. Los Rosenberg, presos.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>*La \u201ccaza\u201d se revitaliza<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Ser\u00eda durante los a\u00f1os m\u00e1s duros de la Guerra Fr\u00eda cuando la gran caza de brujas se convirtiera en un episodio<\/strong> <strong>realmente dram\u00e1tico. A pesar del proceso llevado a cabo contra \u201clos diez de Hollywood\u201d, los cap\u00edtulos m\u00e1s tristes estaban a\u00fan por escribirse, y la d\u00e9cada de los 50 supondr\u00eda un aut\u00e9ntica persecuci\u00f3n contra la libertad y la integridad de los profesionales del cine, una progresiva radicalizaci\u00f3n anticomunista de la sociedad americana a la que contribuir\u00eda poderosamente la guerra de Corea (1950-1953), que provoc\u00f3 m\u00e1s de 33.000 bajas entre los soldados yankees.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Uno de los personajes que m\u00e1s aviv\u00f3 ese clima de exaltaci\u00f3n, sospecha y delaci\u00f3n fue el senador oriundo de<\/strong> <strong>Wisconsin Joseph McCarthy \u2013no en vano la caza de brujas pasar\u00eda a la posteridad bajo la designaci\u00f3n de \u201cmacarthismo\u201d-&nbsp;que acabar\u00eda convirti\u00e9ndose en presidente de la Subcomisi\u00f3n Permanente de Investigaciones del Senado, aunque contrariamente a lo que se cree nunca presidi\u00f3 el temible Comit\u00e9 de Actividades Antiamericanas \u2013lo que no quiere decir que no promoviera sus investigaciones-.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>McCarthy luch\u00f3 con sa\u00f1a contra todo lo que oliera a \u201crojo\u201d no s\u00f3lo en el mundo del cine, sino en casi todos los \u00e1mbitos de la vida estatal e institucional y contra los medios de comunicaci\u00f3n dejando la tarea de \u201climpiar\u201d Hollywood a otras comisiones, como la comisi\u00f3n Wood, que fue la encargada de realizar la segunda oleada persecutoria contra la industria cinematogr\u00e1fica, instigada por grupos como la reaccionaria asociaci\u00f3n \u201cDefensa de los Ideales Americanos\u201d \u2013MPAPAI-, presidida por el director Sam Wood, entre otros, y la&nbsp;American Legi\u00f3n, una poderosa organizaci\u00f3n de veteranos de las Fuerzas Armadas fundada en 1919, convertida en importante grupo de presi\u00f3n y erigida en \u00f3rgano parapolicial que confeccionaba listas de sospechosos de filocomunismo que entregaba al&nbsp;FBI&nbsp;y a la&nbsp;HUAC.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>La nueva Comisi\u00f3n, presidida por John S. Wood, desarroll\u00f3 sus actividades entre el 8 de marzo de 1951 y el 13 de noviembre de 1952, aunque continu\u00f3 en activo hasta 1955. En un primer momento cit\u00f3 a declarar a m\u00e1s de un centenar de personas relacionadas con el Partido Comunista americano y el mundo del cine, entre ellos varios citados ya en el 47. Sin embargo, esta vez muchos de los que se enfrentaron con entereza al Comit\u00e9 la primera vez se derrumbaron en esta ocasi\u00f3n, quiz\u00e1 debido a la presi\u00f3n o porque, como se excusar\u00eda m\u00e1s tarde Dmytryck, \u201cten\u00edan una familia que alimentar\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Lo cierto es que ante la Comisi\u00f3n Wood las delaciones se convirtieron en moneda com\u00fan y los magnates de la industria mantuvieron esta vez una posici\u00f3n claramente favorable a las actividades inquisitoriales de la misma, por lo que todos aquellos testigos que se acog\u00edan a la Quinta Enmienda \u2013seg\u00fan la cual ning\u00fan ciudadano puede ser obligado a declarar contra s\u00ed mismo-, pasaban autom\u00e1ticamente a engrosar las listas negras \u2013que nunca<\/strong> <strong>existieron oficialmente- de los productores y no volv\u00edan a encontrar trabajo. Seg\u00fan el productor y guionista Adrian Scott, esas listas llegaron a comprender los nombres de 214 artistas y t\u00e9cnicos de la Meca del cine, aunque no existe ni siquiera hoy un consenso entre los estudiosos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Para burlar a las mismas, muchos guionistas utilizaron no s\u00f3lo pseud\u00f3nimos, sino las llamadas \u201ctapaderas\u201d \u2013como narra la pel\u00edcula&nbsp;The Front-, que no eran sino personas que ofrec\u00edan su f\u00edsico para suplantar el de los verdaderos guionistas se\u00f1alados, cuyos trabajos eran vendidos a los estudios por la mitad del dinero que les habr\u00eda correspondido en situaciones normales.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>De los nuevos testigos que fueron llamados por la Comisi\u00f3n Wood a testificar, la mayor\u00eda se neg\u00f3 a colaborar, lo que provoc\u00f3 que muchas brillantes carreras cinematogr\u00e1ficas se vieran truncadas. Un mes despu\u00e9s de que el guionista Sidney Buchman \u2013responsable de t\u00edtulos como&nbsp;Caballero sin espada&nbsp;(1939)-, compareciera ante la Comisi\u00f3n, fue despedido por Howard Hughes de la&nbsp;RKO&nbsp;y ni siquiera pudo recoger sus objetos personales.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Lillian Hellman, que nunca hab\u00eda estado afiliada al Partido Comunista, pag\u00f3 caro el compartir su vida sentimental con Dashiell Hammet \u2013que ingres\u00f3 en prisi\u00f3n por desacato al Congreso-, y habr\u00eda de renunciar a su carrera como guionista hasta 1966, cuando firm\u00f3 el gui\u00f3n de&nbsp;La jaur\u00eda humana, un magn\u00edfico filme que se erigi\u00f3 como alegato contra la violencia incontrolable y en ocasiones absurda de la colectividad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Muchos otros profesionales, actrices como Dorothy Comingore, Karen Morley o Anne Revere, desaparecieron<\/strong> <strong>pr\u00e1cticamente de las pantallas, al menos hasta el final de la d\u00e9cada de los sesenta, cuando la fiebre anticomunista comenz\u00f3 a perder parte de su fuerza en EEUU \u2013aunque segu\u00eda estando muy presente-.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Otros profesionales del celuloide sufrir\u00edan en carne propia la caza de brujas macarthista de forma mucho m\u00e1s dram\u00e1tica, como el actor John Garfield, que se convirti\u00f3 en la v\u00edctima m\u00e1s paradigm\u00e1tica de la persecuci\u00f3n inquisitorial. Debido a su car\u00e1cter inconformista y contestatario, este gran int\u00e9rprete fue llamado por la Comisi\u00f3n en un par de ocasiones. La ma\u00f1ana que deb\u00eda tomar un tren hacia Washington para comparecer por segunda vez ante Wood y compa\u00f1\u00eda sufri\u00f3 un infarto de miocardio que acab\u00f3 con su vida, cuando contaba tan s\u00f3lo 39 a\u00f1os y para muchos, entre ellos John Berry, su muerte no fue casual, sino consecuencia del acoso al que estaba siendo sometido en aquellos d\u00edas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Otros profesionales murieron en plena investigaci\u00f3n, probablemente debido a las fuertes presiones que sufrieron, como Philip Loeb, que acab\u00f3 suicid\u00e1ndose -al igual que Madelyn Dmytryck, esposa del citado director- o Edward Bromberg. Sobre Loeb, la periodista de&nbsp;The New York Times Margaret Webster escribi\u00f3 que \u201chab\u00eda muerto por una enfermedad com\u00fanmente llamada la lista negra\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/gary-cooper-ante-la-HUAC.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-77993\" width=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/gary-cooper-ante-la-HUAC.png 304w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/gary-cooper-ante-la-HUAC-300x233.png 300w\" sizes=\"(max-width: 304px) 100vw, 304px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto. Gary Cooper ante la HUAC.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>*De soplones y chivos expiatorios<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>La presi\u00f3n de los grandes estudios y la amenaza de prisi\u00f3n hizo mella en muchos de los testigos, y el realizador Edward Dmytryk, que permanec\u00eda por aquel entonces en la prisi\u00f3n de Virginia Occidental por haberse negado a declarar en el 47, tras haber cumplido la mitad de su condena, llam\u00f3 a su abogado, Bertley Crum y, alegando motivos patri\u00f3ticos y familiares, se retract\u00f3 de su anterior actuaci\u00f3n. Reconoci\u00f3 haber formado parte del Partido Comunista y ofreci\u00f3 una lista de 26 militantes, \u00fanica forma de escapar de las temibles listas negras. Aquella decisi\u00f3n lamentable por la que optar\u00edan no pocos testigos dio pronto sus frutos, y unos<\/strong> <strong>meses despu\u00e9s Dmytryk dirig\u00eda para la compa\u00f1\u00eda&nbsp;King Brothers la pel\u00edcula&nbsp;El mot\u00edn del Caine, con el anta\u00f1o miembro del Comit\u00e9 de la Primera Enmienda Humphrey Bogart como protagonista.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>El guionista Mart\u00edn Berkeley bati\u00f3 el r\u00e9cord en lo que a delaciones se refiere, y facilit\u00f3 a la Comisi\u00f3n Wood el nombre de nada menos que 162 \u201ccomunistas\u201d. Por aquel entonces otro guionista, Richard Collins, se super\u00f3 a s\u00ed mismo, y siguiendo los pasos de Dmytryck y otros, dio varios nombres, entre ellos el de su propia esposa. La<\/strong> <strong>lista de delatores es bastante amplia, y las situaciones en ocasiones rozan el esperpento, esperpento que no obstante no puede dilapidar el drama que supuso para tantos hombres y mujeres la fiebre anticomunista.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Uno de los casos m\u00e1s tristes, adem\u00e1s del de Elia Kazan,&nbsp; el c\u00e9lebre dramaturgo y exquisito cineasta al que Hollywood nunca perdon\u00f3 su traici\u00f3n, fue el de Robert Rossen, que tras haber soportado con estoicismo otras citaciones, se derrumb\u00f3 ante una nueva Comisi\u00f3n, conocida como Velde \u2013una subcomisi\u00f3n del Congreso que actuar\u00eda en Nueva York con car\u00e1cter p\u00fablico entre mayo y junio de 1952-, donde reconoci\u00f3 haber aportado 40.000 d\u00f3lares al Partido Comunista y delat\u00f3 a 57 antiguos compa\u00f1eros.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>No faltaron sin embargo, como en la primera ocasi\u00f3n, los testigos hostiles, y el actor Lionel Stander lleg\u00f3 a reconocerse ante los miembros de la Comisi\u00f3n Velde \u201cm\u00e1s izquierdista que la izquierda\u201d. Tras ella seguir\u00edan otras Comisiones bajo distinto nombre y en 1956 la c\u00e9lebre HUAC&nbsp;actuar\u00eda bajo la designaci\u00f3n de Comisi\u00f3n Investigadora sobre el uso no autorizado de pasaportes, aunque la histeria anticomunista comenzaba a declinar, lo que no evit\u00f3 que otras carreras cinematogr\u00e1ficas fueran truncadas, como la de la actriz mexicana Rosario Revueltas, que protagoniz\u00f3 en 1953 la pel\u00edcula del&nbsp;blacklisted&nbsp;Herbert J. Biberman&nbsp;La sal de la tierra, lo que provoc\u00f3 que no pudiera volver a trabajar en EEUU.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>El relativo apaciguamiento de la Guerra Fr\u00eda, la p\u00e9rdida de poder de los republicanos frente a los dem\u00f3cratas o el surgimiento de grupos de minor\u00edas que reivindicaban sus derechos, unido a la necesidad de los grandes estudios por contratar de nuevo a todo un grupo de profesionales \u201cse\u00f1alado\u201d en una \u00e9poca de crisis provocada por la aparici\u00f3n de la televisi\u00f3n, hizo que progresivamente a partir de los a\u00f1os 60 fueran desapareciendo las temidas listas negras, a pesar de que grupos derechistas como la MPAPAI&nbsp;o la&nbsp;American Legion&nbsp;siguieran ejerciendo una fuerte presi\u00f3n sobre Hollywood.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Ni siquiera el todopoderoso McCarthy pudo escapar a los caprichos del destino, y su insistencia en investigar las<\/strong> <strong>actividades\u201csospechosas\u201d de los miembros de la Armada estadounidense le llevaron a ser censurado por el Senado en 1954, acusado de \u201cconducta impropia de un miembro de la C\u00e1mara Alta\u201d, por la forma en que hab\u00eda dirigido la Comisi\u00f3n. Acab\u00f3 sus d\u00edas en un hospital, donde hab\u00eda ingresado por graves problemas de alcoholismo, aquejado de cirrosis y hepatitis, a los 48 a\u00f1os, abandonado por aquellos que un d\u00eda siguieron sus fan\u00e1ticas directrices.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>La f\u00e1brica de sue\u00f1os, que durante m\u00e1s de una d\u00e9cada se convirti\u00f3 en \u201cf\u00e1brica de pesadillas\u201d para un amplio sector de profesionales, volv\u00eda a recuperar su glamouroso esplendor, pero ya nada volver\u00eda a ser lo mismo. La gran hecatombe que sacudi\u00f3 los cimientos de la Meca del cine se har\u00eda sentir muchos a\u00f1os, y los rencores y las pasiones encontradas no se borrar\u00edan jam\u00e1s de toda una generaci\u00f3n de hombres y mujeres marcados por la intolerancia. Las palabras de Gregory Peck en 1947 acerca de las actividades de la&nbsp;HUAC&nbsp;son muy clarificadoras a este respecto, y sirven de forma ejemplar como colof\u00f3n a una historia que nunca tendr\u00eda que haber sucedido:&nbsp;\u201cHay muchas maneras de perder la propia libertad. Puede sernos arrancada por un acto tir\u00e1nico, pero tambi\u00e9n puede escap\u00e1rsenos d\u00eda tras d\u00eda, insensiblemente, mientras estamos demasiado ocupados para poner atenci\u00f3n, o demasiado perplejos, o demasiado asustados\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#4c1398;font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>\u00d3scar Herrad\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#891111\"><strong>Texto publicado originalmente en la revista&nbsp;ENIGMAS.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Repasando la historia: -Hollywood: Operaci\u00f3n \u201cCaza de&nbsp;Brujas\u201d A finales de los a\u00f1os 40 del siglo XX tuvo lugar en Hollywood (EEUU) una persecuci\u00f3n implacable contra todo aquel personaje del mundo &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":77991,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[293],"tags":[130,123,139,140],"class_list":["post-77986","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-repaso-a-la-historia","tag-antifascismo","tag-denuncias","tag-ee-uu","tag-guerra-sucia"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77986","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=77986"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77986\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":78287,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/77986\/revisions\/78287"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/77991"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77986"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=77986"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=77986"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}