{"id":72817,"date":"2022-06-11T00:02:00","date_gmt":"2022-06-10T22:02:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=72817"},"modified":"2022-06-05T07:10:16","modified_gmt":"2022-06-05T05:10:16","slug":"las-otras-victimas-de-una-transicion-nada-pacifica-de-las-fop-a-las-fse-muertos-por-la-violencia-politica-estatal-muertes-por-torturas-estudio-y-listado","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2022\/06\/11\/las-otras-victimas-de-una-transicion-nada-pacifica-de-las-fop-a-las-fse-muertos-por-la-violencia-politica-estatal-muertes-por-torturas-estudio-y-listado\/","title":{"rendered":"Las otras v\u00edctimas de una Transici\u00f3n nada pac\u00edfica. De las FOP a las FSE. Muertos por la violencia pol\u00edtica estatal. Muertes por torturas. Estudio y listado."},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/violencia-del-estado-1024x578.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-72824\" width=\"500\" height=\"289\"\/><figcaption>Tabla. V\u00edctimas mortales violencia pol\u00edtica Estatal en transici\u00f3n.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(16.834px, 1.052rem + ((1vw - 3.2px) * 1.007), 26px);\"><strong>Transici\u00f3n de sangre:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(16.293px, 1.018rem + ((1vw - 3.2px) * 0.957), 25px);\"><strong>Las otras v\u00edctimas de una transici\u00f3n nada pac\u00edfica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#22145d;font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.44), 18px);\"><strong>Gonzalo Wilhelmi. Universidad Aut\u00f3noma de Madrid<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/anexo1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-72823\" width=\"330\" height=\"287\"\/><figcaption>Listado de muertes por la violencia estatal. 1<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>-Violencia pol\u00edtica estatal durante la transici\u00f3n: actores y pr\u00e1cticas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La dictadura basaba buena parte de su estabilidad en la represi\u00f3n ejecutada por distintos cuerpos militares, policiales y judiciales. Tras la muerte del jefe del Estado y en los inicios de la transici\u00f3n, estos organismos siguieron<\/strong> <strong>actuando defendiendo la continuidad del r\u00e9gimen, y una vez derrotado el proyecto continuista por la movilizaci\u00f3n de la oposici\u00f3n, para limitar el alcance democratizador de la reforma. Su actividad persegu\u00eda la neutralizaci\u00f3n de los<\/strong> <strong>sectores sociales y pol\u00edticos que defend\u00edan la ruptura y especialmente, la democratizaci\u00f3n de los aparatos del Estado, es decir, de ellos mismos. Al mismo tiempo, el aparato de Estado franquista era tambi\u00e9n un indicador del<\/strong> <strong>grado de democratizaci\u00f3n logrado en la transici\u00f3n, en la medida que constitu\u00eda bastiones autoritarios que conviv\u00edan con las instituciones y organismos democr\u00e1ticos del nuevo sistema, limitando su capacidad de actuaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La violencia pol\u00edtica de origen estatal durante la transici\u00f3n tuvo tres manifestaciones: terrorismo de Estado (guerra sucia o terrorismo mercenario), terrorismo incontrolado (ultraderechista) y actuaciones policiales represivas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El terrorismo de Estado (que reivindic\u00f3 sus atentados con distintas siglas, principalmente Batall\u00f3n Vasco Espa\u00f1ol -BVE-) buscaba la eliminaci\u00f3n f\u00edsica de aquellos opositores de tendencia revolucionaria o independentista y sus<\/strong> <strong>ejecutores, a menudo mercenarios, eran dirigidos por mandos policiales y militares 1 . El terrorismo incontrolado compart\u00eda con la guerra sucia sus objetivos y su origen estatal, pero a diferencia de \u00e9ste, actuaba con autonom\u00eda,<\/strong> <strong>sin una direcci\u00f3n unificada. Las actuaciones policiales con v\u00edctimas mortales aqu\u00ed analizadas comprenden la represi\u00f3n de movilizaciones, el uso de armas de fuego en situaciones en las que la integridad de los polic\u00edas no estaba en riesgo (\u201cgatillo f\u00e1cil\u201d) y la muerte por tortura 2. No se consideran en este trabajo las muertes de miembros de grupos armados fallecidos en enfrentamientos con los cuerpos policiales, pero s\u00ed aquellos militantes que perdieron la vida en \u201cfalsos enfrentamientos\u201d, es decir, aquellas situaciones en las que fueron acribillados por la espalda, tiroteados estando desarmados o ejecutados despu\u00e9s de haberse rendido.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>A las v\u00edctimas mortales del terrorismo de Estado, terrorismo incontrolado y la represi\u00f3n policial hay que sumar los heridos en similares circunstancias (1.072 casos documentados por Mariano S\u00e1nchez Soler 3.) y las personas sometidas a tortura. Todas ellas fueron las otras v\u00edctimas de una transici\u00f3n nada pac\u00edfica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-72818\" width=\"300\" height=\"473\"\/><figcaption>Listado. 2.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>-Polic\u00eda y democracia: de las Fuerzas de Orden P\u00fablico a las Fuerzas de Seguridad del Estado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los cuerpos policiales resultan fundamentales para el funcionamiento del sistema pol\u00edtico, puesto que con sus actuaciones pueden alterar la significaci\u00f3n pr\u00e1ctica, real, de la pol\u00edtica decidida en otras instancias 4. Durante la transici\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de lo establecido en las leyes, era la labor de la Polic\u00eda y la Guardia Civil la que determinaba en \u00faltima instancia el alcance de la democratizaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Aunque en la legislaci\u00f3n espa\u00f1ola son utilizados en ocasiones como sin\u00f3nimos, \u201corden p\u00fablico\u201d y \u201cseguridad ciudadana\u201d son conceptos distintos. Frente a la represi\u00f3n que implica el \u201corden p\u00fablico\u201d, la seguridad ciudadana<\/strong> <strong>hace referencia a una sociedad democr\u00e1tica, en la que las personas pueden ejercer sus derechos y libertades 5., abarcando \u201cla seguridad de las personas como titulares de sus derechos, no solo los penales sino tambi\u00e9n civiles,<\/strong> <strong>sociales y pol\u00edticos\u201d. Se trata de un concepto subjetivo \u201cfruto de una definici\u00f3n social sobre las condiciones que permiten la convivencia pac\u00edfica en la sociedad, la justicia social, calidad de vida, bienestar, salud, realizaci\u00f3n de la<\/strong> <strong>persona y el ejercicio de sus derechos y libertades democr\u00e1ticas\u201d 6.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Para que la transici\u00f3n desde la dictadura a un sistema democr\u00e1tico pudiera realizarse, era necesaria la transformaci\u00f3n de los cuerpos policiales militarizados y represivos en una polic\u00eda civil, garante de la seguridad<\/strong> <strong>ciudadana y las libertades democr\u00e1ticas. Los cuerpos policiales de la dictadura, la Polic\u00eda Armada (PA) y la Guardia Civil (GC), estaban inspirados en el ej\u00e9rcito franquista en sus valores, estructura y comportamientos hasta el punto de que no exist\u00eda una separaci\u00f3n n\u00edtida entre<\/strong> <strong>Ej\u00e9rcito y Polic\u00eda. De la misma manera que el Ej\u00e9rcito se orientaba no tanto a la defensa del territorio frente a un ataque exterior como al control de la poblaci\u00f3n y del enemigo interior, las fuerzas policiales dejaban la persecuci\u00f3n de la delincuencia en un segundo plano para concentrarse en la represi\u00f3n de cualquier actividad pol\u00edtica o social contraria al r\u00e9gimen.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Tanto la PA como la GC ten\u00edan estructura y organizaci\u00f3n militar, si bien la primera no estaba integrada en las Fuerzas Armadas. La Polic\u00eda Armada, dirigida por oficiales del Ej\u00e9rcito de Tierra, asumi\u00f3 la funci\u00f3n de impedir las<\/strong> <strong>manifestaciones en la etapa final de la dictadura, por lo que sus efectivos crecieron en 1975 de 30.000 a 50.000 hombres. La Guardia Civil -que contaba al inicio de la transici\u00f3n con algo m\u00e1s de 60.000 efectivos- centraba su<\/strong> <strong>actividad en el medio rural y las poblaciones peque\u00f1as. Se trataba de una instituci\u00f3n completamente militarizada, aislada de la sociedad (en residencias segregadas denominadas \u201ccasas cuartel\u201d), con una fuerte endogamia y con laobediencia ciega como se\u00f1a de identidad 7.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La Ley de Orden P\u00fablico de 1959 persegu\u00eda todo aquello que atacara la \u201cunidad espiritual, nacional, pol\u00edtica y social de Espa\u00f1a\u201d 8. Esta peculiar redacci\u00f3n permit\u00eda que cualquier actividad pudiera ser considerada por las autoridades como contraria al orden p\u00fablico, una noci\u00f3n con la que la dictadura trat\u00f3 de dar una apariencia de \u201cderecho\u201d a la arbitrariedad del poder 9., siendo su significado real la represi\u00f3n pol\u00edtica y social. La identificaci\u00f3n de la polic\u00eda<\/strong> <strong>franquista con su funci\u00f3n represora mantenedora del orden p\u00fablico llegaba hasta su denominaci\u00f3n: Fuerzas de Orden P\u00fablico (FOP).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En la biograf\u00eda autorizada del general Sa\u00e9nz de Santa Mar\u00eda se afirma, refiri\u00e9ndose al a\u00f1o 1976, que \u201ctanto la Polic\u00eda como la Guardia Civil apretaban el gatillo con bastante facilidad. Las manifestaciones sol\u00edan ser disueltas a tiro<\/strong> <strong>limpio y era muy frecuente que acabasen con las calles ensangrentadas [\u2026] La Polic\u00eda Armada no estaba preparada para mantener el orden en las manifestaciones sino para reprimirlas\u201d. Los mandos de la PA (provenientes de la academia militar) y los de la GC (salidos de la academia especial de este cuerpo) recib\u00edan una formaci\u00f3n similar, centrada en la lucha contra la disidencia pol\u00edtica m\u00e1s que en la persecuci\u00f3n de la delincuencia. Su doctrina se basaba en la identificaci\u00f3n de los cuerpos policiales con la dictadura. Las manifestaciones eran consideradas como instrumento de \u201cterrorismo y subversi\u00f3n\u201d y los partidos de izquierda como enemigos 10.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Las elecciones generales de 1977 no cambiaron estas din\u00e1micas. Durante varios a\u00f1os, los aparatos fundamentales de la dictadura franquista (poder judicial, cuerpos represivos, Ej\u00e9rcito, alta administraci\u00f3n del estado) siguieron funcionando con los mismos componentes y criterios, poniendo de manifiesto las caracter\u00edsticas propias de un periodo de transici\u00f3n: la cohabitaci\u00f3n de elementos democr\u00e1ticos y autoritarios. Como se\u00f1alaba Sol\u00e9 Tura, las primeras cortes electas desde la II Rep\u00fablica eran cu\u00f1a democr\u00e1tica en un conjunto de aparatos e instituciones franquistas. Ni siquiera este primer elemento democr\u00e1tico quedaba libre de bastiones autoritarios, en tanto que 41 senadores hab\u00edan sido designados por el rey Juan Carlos de Borb\u00f3n, reci\u00e9n coronado 11.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La Constituci\u00f3n de 1978, en su art\u00edculo 104, estableci\u00f3 los principios de una polic\u00eda democr\u00e1tica. Las FOP eran sustituidas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (FCS). Sus funciones no eran ya el mantenimiento del orden p\u00fablico (la represi\u00f3n) sino \u201cproteger el libre ejercicio de los derechos y libertades\u201d y \u201cgarantizar la seguridad ciudadana\u201d. En la Constituci\u00f3n de 1978, el concepto de orden p\u00fablico era reemplazado por el de seguridad ciudadana.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La Ley de polic\u00eda del 4 de diciembre de 1978, aunque recog\u00eda la definici\u00f3n democr\u00e1tica de los cuerpos de seguridad fijada en la Constituci\u00f3n, manten\u00eda algunas referencias al orden p\u00fablico en varios art\u00edculos y establec\u00eda una polic\u00eda separada en dos grupos. Por una parte, el Cuerpo Superior de Polic\u00eda, de car\u00e1cter civil, formado por 9.000 personas, dedicadas a la investigaci\u00f3n y a la direcci\u00f3n de las labores policiales. Por otra parte, la Polic\u00eda Nacional, con estructura y organizaci\u00f3n militar, dirigida por oficiales del Ej\u00e9rcito de Tierra, formada por los 50.000 hombres provenientes de la Polic\u00eda Armada franquista, que inclu\u00eda entre sus funciones el mantenimiento del orden p\u00fablico, como un residuo de la concepci\u00f3n represiva de las FOP de la dictadura.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La democratizaci\u00f3n de los cuerpos policiales fue limitada. Para L\u00f3pez Garrido, durante todo el periodo de la transici\u00f3n, la Polic\u00eda Nacional desarroll\u00f3 una actividad de mantenimiento del orden p\u00fablico, es decir, de represi\u00f3n<\/strong> <strong>antidemocr\u00e1tica, en detrimento de las labores de apoyo a las investigaciones del Cuerpo Superior de Polic\u00eda. Los cuerpos policiales mantuvieron su din\u00e1mica tradicional represiva, sin transformarse en profundidad para adaptarse al nuevo sistema democr\u00e1tico 12.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>[La Polic\u00eda Nacional] \u201ccontinuaba sin asumir su condici\u00f3n de cuerpos de seguridad encargado de velar por el orden democr\u00e1tico. El cambio de nombre y de uniforme no hab\u00eda influido en sus m\u00e9todos. Sus intervenciones segu\u00edan guiadas por el abuso de la violencia, la proclividad a apretar los gatillos y a manejar las bombas de humo y las bombas con una contundencia innecesaria\u201d 13.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Dentro de la Polic\u00eda exist\u00eda una minor\u00eda dem\u00f3crata (en la comisar\u00eda de Valladolid, varios agentes denunciaron p\u00fablicamente a sus mandos ultraderechistas, provenientes de la Brigada Pol\u00edtico Social \u2013BPS-, por torturar a una detenida 14.), que trat\u00f3 de organizarse para impulsar la transformaci\u00f3n de la instituci\u00f3n, pero desde el Gobierno se favoreci\u00f3 a los elementos m\u00e1s alineados con la dictadura. Los antiguos miembros de la polic\u00eda pol\u00edtica franquista (BPS) fueron premiados con ascensos, mientras la minoritaria y democr\u00e1tica Uni\u00f3n Sindical de Polic\u00edas (USP) era perseguida 15. Desde la izquierda radical se criticaron los nombramientos de los nuevos jefes de la polic\u00eda en junio de 1979 (Manuel Ballesteros, Carlos Santos Anechina y Jos\u00e9<\/strong> <strong>Sainz Gonz\u00e1lez) por su pasado en la BPS y su participaci\u00f3n en violaciones de derechos humanos 16.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Uno de los mandos policiales ascendidos fue Jos\u00e9 Matute, que hab\u00eda torturado hasta la muerte al militante de CCOO y del Partido de Unificaci\u00f3n Comunista de Canarias Antonio Gonz\u00e1lez Ramos. Tras beneficiarse de la amnist\u00eda de 1977, Matute recibi\u00f3 un ascenso y fue destinado a la secci\u00f3n policial encargada de vigilar el respeto a los derechos humanos de los detenidos. Fernando Sagaseta, de la Uni\u00f3n del Pueblo Canario, present\u00f3 una interpelaci\u00f3n al ministro de Interior Ros\u00f3n en el congreso sobre este caso 17.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En 1981, tras la tortura hasta la muerte del miembro de ETA Joseba Arregi, la minoritaria USP reclam\u00f3 la dimisi\u00f3n del comisario general de informaci\u00f3n, Manuel Ballesteros, el procesamiento de los responsables del \u201cacto incalificable\u201d y el relevo de los mandos policiales franquistas que no se<\/strong> <strong>adaptaban a los principios de la Constituci\u00f3n. El Gobierno no tom\u00f3 ninguna medida en este sentido y por el contrario, sancion\u00f3 a dos dirigentes de la USP 18.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/3.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-72819\" width=\"300\" height=\"475\"\/><figcaption>Listado. 3.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>-V\u00edctimas mortales de la violencia pol\u00edtica estatal<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La violencia pol\u00edtica de origen estatal provoc\u00f3 un n\u00famero constante de muertes durante toda la transici\u00f3n, en torno a 30-40 anuales, con un marcado descenso en 1981 (19 muertes) y, sobre todo, 1982 (11) aunque si consideramos los datos de Sophie Baby, el descenso se dar\u00eda s\u00f3lo el \u00faltimo<\/strong> <strong>a\u00f1o de la transici\u00f3n, 1982, ya que seg\u00fan esta autora las v\u00edctimas en 1981 fueron 37 (33 de los cuerpos policiales y 4 de la extrema derecha) 19.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La represi\u00f3n de actividades pol\u00edticas como manifestaciones, asambleas o realizaci\u00f3n de pintadas, que eran enfrentadas a tiros por los cuerpos policiales se cobr\u00f3 su mayor n\u00famero de v\u00edctimas mortales en los primeros a\u00f1os de la transici\u00f3n (16-17 muertes anuales), descendiendo significativamente entre 1978 y 1981, hasta llegar a un solo muerto en 1982. Los siguientes ejemplos permiten hacerse una idea de estas pr\u00e1cticas. El 29 de julio de 1976 la Polic\u00eda Armada abri\u00f3 fuego contra los participantes en una movilizaci\u00f3n obrera en el madrile\u00f1o barrio de Villaverde. Los disparos se realizaron cuando los manifestantes se dispersaban en grupos una vez terminado el recorrido sin incidentes y provocaron dos heridos de bala: Manuel Ramos, con un impacto en el brazo y Alfonso Altafaj, hospitalizado con una bala en la cabeza. Pocos d\u00edas despu\u00e9s, el militante de la Joven Guardia Roja Javier Verdejo era acribillado por la espalda por la Guardia Civil en Almer\u00eda mientras realizaba una pintada 20. En septiembre de 1977, la Guardia Civil abat\u00eda por la espalda al estudiante Javier Fern\u00e1ndez Quesada durante una huelga en la universidad de la Laguna en Tenerife. En enero de 1978, la polic\u00eda mataba de igual forma al trabajador Francisco Rodr\u00edguez Ledesma, que participaba en una manifestaci\u00f3n obrera en Sevilla 21. En marzo de 1979, la Guardia Civil dispar\u00f3 contra los manifestantes que reclamaban agua en la localidad madrile\u00f1a de Parla, matando a Ursino Gallego, un ni\u00f1o de 14 a\u00f1os 22. En diciembre de ese mismo a\u00f1o, los estudiantes Jos\u00e9 Luis Monta\u00f1\u00e9s y Emilio Mart\u00ednez mor\u00edan bajo las balas de la polic\u00eda en una manifestaci\u00f3n en Madrid contra la reforma universitaria del Gobierno 23.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La pr\u00e1ctica del \u201cgatillo f\u00e1cil\u201d caus\u00f3 un n\u00famero similar de muertos a la represi\u00f3n pol\u00edtica, pero a diferencia de \u00e9sta, se mantuvo constante durante toda la transici\u00f3n. Tres ejemplos ilustran estas pr\u00e1cticas. El 29 de octubre de 1976<\/strong> <strong>fallec\u00eda el joven de 16 a\u00f1os Javier Cano Gil a causa de un disparo realizado por la polic\u00eda, mientras estaba en un coche estacionado junto a otras tres personas. Ninguna de las cuatro personas del veh\u00edculo tiroteado estaba armada 24. En enero de 1979 la Guardia Civil mataba al ni\u00f1o de 15 a\u00f1os Luis Mu\u00f1oz P\u00e9rez en un control de carretera cuando viajaba con sus padres. Ese mismo mes, Felipe Vaz Gonz\u00e1lez, de 19 a\u00f1os, fallec\u00eda de un tiro en la cabeza una vez detenido acusado de intentar robar un coche 25.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En cuanto a los grupos ultraderechistas y el terrorismo de Estado, el n\u00famero de sus v\u00edctimas mortales fue creciendo hasta llegar a sus m\u00e1ximos niveles en 1979 y, sobre todo, 1980. Las acciones m\u00e1s habituales de estos grupos eran los ataques con pistolas, bates y cadenas a movilizaciones, asambleas y actos pol\u00edticos, as\u00ed como algunos atentados selectivos 26. Los Guerrilleros de Cristo Rey cometieron tambi\u00e9n violaciones a mujeres a las que consideraban de<\/strong> <strong>izquierdas, como denunci\u00f3 la Asociaci\u00f3n Democr\u00e1tica de la Mujer 27.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>1980 fue el a\u00f1o de mayor actividad del terrorismo de Estado y de los grupos ultraderechistas, que acabaron con la vida de 31 personas. Tambi\u00e9n fue el a\u00f1o con mayor n\u00famero de muertos en atentados de ETA (105) 28., en su mayor\u00eda<\/strong> <strong>miembros de cuerpos policiales y militares. El terrorismo de Estado se dirig\u00eda no solo contra miembros de ETA sino tambi\u00e9n contra activistas o simpatizantes del nacionalismo de izquierdas 29. El BVE perpetr\u00f3 tambi\u00e9n violaciones de<\/strong> <strong>mujeres que algunos casos, eran tambi\u00e9n asesinadas 30.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/4.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-72820\" width=\"300\" height=\"713\"\/><figcaption>Listado. 4.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>-La pr\u00e1ctica de la tortura<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Durante la dictadura, la tortura se aplicaba sistem\u00e1ticamente a los detenidos por motivos pol\u00edticos o sociales a pesar de constituir un delito tipificado en el c\u00f3digo penal. Tras el inicio de la transici\u00f3n, los malos tratos siguieron siendo una pr\u00e1ctica habitual, las autoridades siguieron investigando s\u00f3lo una m\u00ednima parte de las denuncias y los pocos casos que llegaban a los tribunales segu\u00edan siendo tratados con indulgencia. Esta realidad fue denunciada por organizaciones como Justicia Democr\u00e1tica (que se\u00f1alaba que era de dominio com\u00fan que se \u201cpracticaba la violencia para obtener la declaraci\u00f3n de los detenidos\u201d) y por Amnist\u00eda Internacional 31.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El Gobierno de Arias Navarro declar\u00f3 materia reservada la informaci\u00f3n sobre esta pr\u00e1ctica ilegal pero generalizada 32., mientras los responsables policiales declaraban que la tortura no exist\u00eda: se trataba de una estrategia de los<\/strong> <strong>detenidos, que se autolesionaban 33.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Seg\u00fan los testimonios recogidos en la c\u00e1rcel de mujeres de Yeser\u00edas por Eva Forest entre 1975 y 1977, \u201cde las m\u00e1s de 100 personas que pasaron por Yeser\u00edas en los \u00faltimos cuatro meses\u201d, fueron \u201cmuy pocas, tres o cuatro, las que s\u00f3lo fueron insultadas. Todas las dem\u00e1s sufrieron malos tratos\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Sirva como muestra el testimonio de la obrera y estudiante Mar\u00eda del Pilar Alonso Rodr\u00edguez, de 21 a\u00f1os:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c<strong>Al llegar a la Direcci\u00f3n [General de Seguridad] me subieron directamente a un despacho en el que permanec\u00ed constantemente durante tres d\u00edas sin que pararan los<\/strong> <strong>interrogatorios. Desde el momento en que entr\u00e9 empezaron los interrogatorios y las torturas. Lo hac\u00edan de la siguiente manera: Entraban un grupo que eran los que torturaban y estaban conmigo varias horas, hasta que ellos calculaban que ya no pod\u00eda m\u00e1s, o sea que se dec\u00edan entre ellos: \u201cVamos a dejarla porque ya no siente nada y es como si no la estuvi\u00e9ramos dando\u201d, y se marchaban. Entonces ven\u00edan dos o tres, que \u00e9stos no me pegaban y empezaban con las preguntas. [\u2026] Cuando ve\u00edan que no sacaban nada se iban y volv\u00edan los otros a torturarme. Las torturas consist\u00edan en<\/strong> <strong>terribles golpes en los pies y en las nalgas [\u2026] pero despu\u00e9s ya me daban por todo el cuerpo. Me hac\u00edan hacer el pato, o sea, andar de cuclillas y cuando me ca\u00eda me daban terribles patadas. Cuando estaba en el suelo me agarraban del pelo cogiendo toda la mata desde la nuca y me levantaban por los aires. [\u2026] Los d\u00edas siguientes el pelo se me ca\u00eda a mechones. [\u2026] Yo sent\u00eda que me volv\u00eda loca y deseaba morir. [\u2026] Me pegaban con una porra y tambi\u00e9n otras veces con un palo, una especie de mango redondo de alg\u00fan aparato. \u201cTe lo vamos a meter por el co\u00f1o\u201d. Era todo espantoso, no hay forma de decirlo\u2026 A veces, entre los que me ven\u00edan a interrogar y los que me torturaban, hab\u00eda como unos diez minutos de descanso, pero tampoco lo era. Entraba entonces uno, como indiferente, me hac\u00eda algunas preguntas y como distra\u00eddo me pellizcaba los pechos, cosa que me hac\u00eda un dolor espantoso; luego se volv\u00eda a marchar como si nada; los pechos los tuve morados durante muchos tiempo. Es la forma de hacerlo lo que m\u00e1s me dol\u00eda, no s\u00e9 explicarlo. Durante los interrogatorios me desmay\u00e9 dos veces. Cuando me pon\u00edan de pie no me ten\u00eda. Toda yo estaba como un monstruo. No pod\u00eda comer y apenas si pude beber agua. No sabr\u00eda explicar aquello. T\u00fa notas que te est\u00e1s volviendo loca; no es que no razones, sino que nada tiene sentido, que no comprendes nada de lo que est\u00e1<\/strong> <strong>ocurriendo y sabes que puede ocurrir todo y ves que aquello contin\u00faa, que te siguen dando, que no tiene fin. [\u2026] Cuando vine a Yeser\u00edas tra\u00eda muchas se\u00f1ales. El m\u00e9dico de aqu\u00ed me dijo que pod\u00eda denunciarlo y dejar constancia de aquello.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Quiero tambi\u00e9n hacer constar que yo he sido siempre una persona de buena salud y muy fuerte. Ahora estoy muy enferma. [\u2026] Unos aseguran que es el ri\u00f1\u00f3n, como<\/strong> <strong>consecuencia de los golpes. Otros aseguran que tengo los ovarios destrozados. Ahora, desde hace unas semanas, me han propuesto extirparme los ovarios pero yo no me dejo. Tengo grandes reacciones al\u00e9rgicas, me hincho toda y me pongo muy colorada y tengo que guardar cama alg\u00fan d\u00eda. Necesito urgentemente que me vean especialistas y tal y como est\u00e1 la asistencia m\u00e9dica en esta c\u00e1rcel me asusta. Desde la tortura no tengo el periodo\u201d 34.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Tras las elecciones de junio de 1977 y la aprobaci\u00f3n en 1978 de la Constituci\u00f3n y la Ley de Polic\u00eda, la tortura sigui\u00f3 siendo una pr\u00e1ctica habitual contra los detenidos por motivos pol\u00edticos en toda Espa\u00f1a. Un ejemplo de estos episodios se produjo en junio de 1978 en la localidad madrile\u00f1a de M\u00f3stoles. Las protestas vecinales por la sanidad p\u00fablica acabaron con cortes de tr\u00e1fico y cargas de la Polic\u00eda Armada y la Guardia Civil. Los detenidos en estas<\/strong> <strong>movilizaciones fueron sometidos a torturas, como relataba uno de los arrestados por la Guardia Civil, acusado de \u201cinsultos a las fuerzas de orden p\u00fablico\u201d:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c<strong>\u00e9ramos tres y nos registraron en el patio del cuartel. All\u00ed nos pusieron contra la pared y empezaron a golpearnos con los ca\u00f1ones de sus armas y con los pu\u00f1os. Durante dos horas estuvieron as\u00ed, d\u00e1ndonos golpes en los ri\u00f1ones, en los test\u00edculos\u201d 35.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Otro caso de tortura con relevancia p\u00fablica fue el de Izaskun Irrazona Mallota. Esta trabajadora de la seguridad social, de 24 a\u00f1os, fue maltratada y agredida sexualmente durante su detenci\u00f3n por la Guardia Civil en San Sebasti\u00e1n en noviembre de 1979. Las torturas, realizadas por una veintena de agentes, consistieron la aplicaci\u00f3n de corriente el\u00e9ctrica en pechos, pubis, tripa, piernas y manos, pellizcos en los pezones, tirones del pelo del pubis, introducci\u00f3n de<\/strong> <strong>dedos en la vagina y simulacros de ejecuci\u00f3n. 36.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los Gobiernos de UCD mantuvieron la pol\u00edtica tradicional de negar la existencia de torturas. Este fue el caso de Mikel Amilibia, torturado con descargas el\u00e9ctricas en la comandancia de la Guardia Civil de San Sebasti\u00e1n. A pesar de las evidencias f\u00edsicas de los malos tratos (quemaduras en los test\u00edculos provocadas por descargas el\u00e9ctricas) el ministro del Interior afirm\u00f3 que las torturas no se hab\u00edan producido y el presidente de UCD en el Pa\u00eds Vasco fue m\u00e1s all\u00e1 reclamando que se procesara al diputado de EE Bandr\u00e9s por denunciar p\u00fablicamente el caso 37.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La ausencia de depuraci\u00f3n de la polic\u00eda heredada de la dictadura y la negativa de los gobiernos a erradicar los malos tratos, contribuyeron al mantenimiento de estas pr\u00e1cticas, incluso m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites temporales de este estudio, como muestran los informes de Amnist\u00eda Internacional 38. En los tres \u00faltimos a\u00f1os de la transici\u00f3n, 6 personas fueron torturadas hasta la muerte (1 en 1980,<\/strong> <strong>4 en 1981 y 1 en 1982) 39.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/5.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-72821\" width=\"299\" height=\"474\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/5.png 598w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/5-189x300.png 189w\" sizes=\"auto, (max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/><figcaption>Listado. 5.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>-Conclusiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El mantenimiento del car\u00e1cter represivo de los cuerpos policiales, junto al terrorismo de Estado y la actuaci\u00f3n de las bandas armadas ultraderechistas, provocaron al menos 245 v\u00edctimas mortales, siendo los cuerpos policiales los<\/strong> <strong>responsables de la mayor parte de las muertes, 163. Esta cifra de 245 fallecidos, cuyos nombres se incluyen en el anexo, no es definitiva, puesto que si cruzamos estos datos con los recogidos por Sophie Baby en la base de datos de su tesis doctoral, habr\u00eda que a\u00f1adir 75 muertos m\u00e1s, la gran mayor\u00eda por gatillo f\u00e1cil, (5 en 1975, 2 en 1976, 17 en 1977, 9 en 1978, 9 en 1979, 10 en 1980, 15 en 1981 y 8 en 1982) 40., obteniendo un total de 320 v\u00edctimas mortales de la violencia pol\u00edtica de origen estatal. En el mismo periodo, los atentados de ETA provocaron en torno a 370 muertos y los de los GRAPO, 67. 41.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La ausencia de depuraci\u00f3n de los cuerpos policiales y militares heredados de la dictadura contribuy\u00f3 de manera decisiva a que el n\u00famero de v\u00edctimas mortales se mantuviera constante durante toda la transici\u00f3n, a excepci\u00f3n de 1982, a\u00f1o en el que se produjo un descenso significativo. En la mayor\u00eda de estos cuerpos existieron sectores democr\u00e1ticos (Uni\u00f3n Democr\u00e1tica de Funcionarios de Prisiones, USP, Uni\u00f3n de Militares Dem\u00f3cratas) que fueron arrinconados por los sucesivos gobiernos, al igual que Justicia Democr\u00e1tica entre jueces y fiscales. Los malos tratos siguieron siendo una pr\u00e1ctica generalizada, a pesar<\/strong> <strong>de que, al igual que en la dictadura, se trataba de un delito contemplado en el c\u00f3digo penal y en 12 ocasiones, las sesiones de tortura acabaron con la vida del detenido. Esta realidad fue denunciada en los informes de Amnist\u00eda<\/strong> <strong>Internacional y en la prensa de la izquierda radical.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/6.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-72822\" width=\"330\" height=\"191\"\/><figcaption>Listado. y 6.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>NOTAS:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>1. CARCEDO, Diego. S\u00e1enz de Santa Mar\u00eda. El general que cambi\u00f3 de bando. Temas de hoy. Madrid, 2004, pp. 141-142<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>2. Se trata de una clasificaci\u00f3n similar a la de Sophie Baby, si bien esta autora utiliza los calificativos de \u201cBrutalidad\u201d,<\/strong> \u201c<strong>Incidente\u201d y \u201ctortura\u201d. BABY, Sophie. Violence et politique dans la transition d\u00e9mocratique espagnole 1975-1982.<\/strong> <strong>Tesis doctoral. Universit\u00e9 de Paris I \u2013 Pantheon \u2013 Sorbonne. Director de Tesis Robert Frank. Codirector Julio Ar\u00f3stegui. 2006; BABY, Sophie. Le mythe de la transition pacifique. Violence et politique en Espagne (1975-1982). Casa de Vel\u00e1zquez, Madrid, 2012 ; BABY, Sophie. \u201cEstado y violencia en la transici\u00f3n espa\u00f1ola. Las violencias policiales\u201d. En BABY, Sophie et alii (coord.) Violencia y transiciones pol\u00edticas a finales del siglo XX. Europa del Sur \u2013 Am\u00e9rica latina. Madrid, Casa de Vel\u00e1zquez, 2009, pp. 179-198<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>3. El n\u00famero heridos podr\u00edan ser muy superiores seg\u00fan Castells, que contabiliza 973 heridos por \u201cincontrolados\u201d y<\/strong> <strong>cuerpos policiales, en el Pa\u00eds Vasco entre 1977 y 1981, advirtiendo que sus datos se refieren s\u00f3lo a los casos<\/strong> r<strong>ecogidos por la prensa y estimando el n\u00famero total de heridos en torno al triple de esta cifra. S\u00c1NCHEZ SOLER,Mariano. La transici\u00f3n sangrienta. Una historia violenta del proceso democr\u00e1tico en Espa\u00f1a (1975-1983). Barcelona, Pen\u00ednsula, 2010, pp. 302 y ss. CASTELLS, Miguel. Radiograf\u00eda de un modelo represivo. San Sebasti\u00e1n, Ediciones Vascas, 1981, p. 86. Citado en EGIN, Euskadi 1977-1982. San Sebasti\u00e1n, Orain, 1982, p. 196.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>4. L\u00d3PEZ GARRIDO, Diego. El aparato policial en Espa\u00f1a. Historia, sociolog\u00eda e ideolog\u00eda. Barcelona, Ariel, 1987,<\/strong> <strong>p. 167<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>5. ALONSO P\u00c9REZ F. Seguridad ciudadana. Madrid, Marcial Pons, 1994, p.13. Citado en HURTADO MART\u00cdNEZ,<\/strong> <strong>M\u00aa del Carmen. Concepto y causas&#8230;, p. 9<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>6. THOM\u00c9, Henrique I., TORRENTE, Diego. Cultura de la seguridad ciudadana en Espa\u00f1a. Madrid, CIS, 2003, p. 9.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>7. L\u00d3PEZ GARRIDO, Diego. El aparato policial en\u2026, pp. 10-12<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>8. HURTADO MART\u00cdNEZ, M\u00aa del Carmen. Concepto y causas de la inseguridad ciudadana. Cuenca, Universidad de Castilla la Mancha, 1999, pp. 8-9 y 17-18.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>9. L\u00d3PEZ GARRIDO, Diego. El aparato policial en\u2026 p. 7.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>10. CARCEDO, Diego. S\u00e1enz de Santa\u2026, pp. 139, 140 y 159-163.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>11. ROCA, Jos\u00e9 Manuel. El lienzo de Pen\u00e9lope. Espa\u00f1a y la desaz\u00f3n constituyente 1812-1978. Madrid, Los libros de<\/strong> <strong>la catarata, 1999, pp. 100 y 104.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>12. L\u00d3PEZ GARRIDO, Diego. El aparato policial en\u2026, pp. 164 y 167.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>13. CARCEDO, Diego. S\u00e1enz de Santa\u2026 Op. cit., p. 199<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>14. Los polic\u00edas denunciaron a Cipriano Bellver, Manuel D\u00edaz Arribas, Eduardo Otero y Aniano Arnaiz como responsables de las torturas sufridas por Mar\u00eda Luz Prieto. Se\u00f1alaban que la mayor\u00eda de los polic\u00edas repudiaban estas pr\u00e1cticas. \u201cQuerella contra polic\u00edas en Valladolid por presuntas torturas\u201d. El pa\u00eds, 20.3.1981; \u201cLa ultraderecha est\u00e1 en la comisar\u00eda\u201d Servir al pueblo. Peri\u00f3dico del Movimiento Comunista, n\u00ba 158. Del 5 al 18 de febrero de 1981.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>15. \u201cDe jueces y polic\u00edas\u201d. Servir al pueblo. Peri\u00f3dico del Movimiento Comunista, n\u00ba 141. Del 3 al 16 de abril de 1980<\/strong> \u201c<strong>Homenaje de la izquierda catalana a la Uni\u00f3n Sindical de Polic\u00edas\u201d. El Pa\u00eds, 22.1.1981<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>16. Seg\u00fan el peri\u00f3dico del MC, Carlos Santos Anechina, miembro de la BPS, fue procesado por torturas y amnistiado. Jos\u00e9 Sainz Gonz\u00e1lez, fue jefe de la BPS en Madrid, y Manuel Ballesteros perteneci\u00f3 a este mismo organismo en Valencia, San Sebasti\u00e1n, La Coru\u00f1a y Bilbao. El semanario La calle public\u00f3 testimonios de varios militantes y dirigentes de izquierda que sufrieron malos tratos a manos de Manuel Ballesteros en Valencia. Entre ellos estaba Antonio Palomares, dirigente del Partido Comunista de Espa\u00f1a (PCE), elegido parlamentario en los comicios de 1979. \u201cQuerella del ministerio fiscal contra La Calle\u201d. El Pa\u00eds, 12.7.1979. \u201cTres eran tres\u2026\u201d Servir al pueblo. Peri\u00f3dico del Movimiento Comunista, n\u00ba 124. Del 7 al 21 de junio de 1979<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>17. \u201cDoctores tiene la iglesia\u201d Servir al pueblo. Peri\u00f3dico del Movimiento Comunista, n\u00ba 149. Del 11 al 24 de<\/strong> <strong>septiembre 1980<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>18. \u201cEl informe forense reconoce que Jos\u00e9 Arregui fue torturado\u201d. El pa\u00eds, 17.2.1981; \u201cLa Uni\u00f3n Sindical de Polic\u00eda<\/strong> <strong>pide una investigaci\u00f3n exhaustiva\u201d. El pa\u00eds, 14.2.1981<\/strong> \u201c<strong>Resumen de orden p\u00fablico\u201d. ABC, 21.2.1981; \u201cHay que arrancar los Almendros en flor\u201d Combate. \u00d3rgano del<\/strong> <strong>comit\u00e9 central de la LCR &#8211; Cuarta internacional. N\u00ba 221, Marzo 1981;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>19. BABY, Sophie. Violence et politique\u2026 p. 858-870<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>20. \u201cCriminal actuaci\u00f3n de la polic\u00eda\u201d El correo del pueblo. N\u00ba 52, 31.7.1976; \u201cMejora la capacidad visual del herido<\/strong> <strong>en Villaverde\u201d. ABC, 5.8.1976; \u201cMovilizaciones por toda Espa\u00f1a\u201d El correo del pueblo. N\u00ba 54, 25.8.1976.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>21. \u201cTenerife: Tiren a matar\u201d La uni\u00f3n del pueblo. \u00d3rgano del comit\u00e9 central del Partido del Trabajo de Espa\u00f1a. N\u00ba<\/strong> <strong>32,15-21.12.1977; \u201cMuri\u00f3 en Sevilla el obrero Francisco Rodr\u00edguez Ledesma\u201d La uni\u00f3n del pueblo. \u00d3rgano del<\/strong> <strong>comit\u00e9 central del Partido del Trabajo de Espa\u00f1a. N\u00ba 36,12-18.1.1978.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>22. El \u00fanico diputado presente en el entierro fue el socialista Alonso Puerta. \u201cMorir en Parla es un crimen\u201d. Servir al pueblo. Peri\u00f3dico del Movimiento Comunista, n\u00ba 120. Del 22 de marzo al 5 de abril de 1979<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>23. Diario de sesiones del Congreso de los Diputados. Sesi\u00f3n plenaria n\u00famero 54. 14.12.1979, pp. 3649 y ss. ; \u201cDos estudiantes, muertos a tiros por la polic\u00eda tras las manifestaciones de ayer\u201d. El Pa\u00eds, 14.12.1979<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>24. \u201cJoven muerto por el disparo de un polic\u00eda\u201d. El Pa\u00eds, 30.10.1976. CCP del Paseo de Extremadura. \u201cA la opini\u00f3n p\u00fablica\u201d. 7.11.1976. Archivo de las Comunidades Cristianas<\/strong> <strong>Populares; CCP de Madrid. \u201cCCP de Madrid ante las agresiones\u2026\u201d Mayo 1976. Archivo de las Comunidades<\/strong> <strong>Cristianas Populares.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>25. \u201cDos nuevos muertos por la Guardia Civil\u201d Combate. \u00d3rgano del comit\u00e9 central de la LCR &#8211; Cuarta internacional.<\/strong> <strong>N\u00ba 136, 11.1.1979.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>26. CARCEDO, Diego. S\u00e1enz de Santa\u2026, pp. 141-143; BELLOCH, Santiago. Interior. Los hechos clave de la<\/strong> <strong>seguridad del Estado en el \u00faltimo cuarto de siglo. Barcelona, Ediciones B, 1998, pp. 50-52. RODR\u00cdGUEZ<\/strong> <strong>JIM\u00c9NEZ, Jos\u00e9 Luis. Reaccionarios y golpistas. La extrema derecha en Espa\u00f1a: del tardo franquismo a la<\/strong> <strong>consolidaci\u00f3n de la democracia (1967-1982). CSIC, Madrid, 1994, pp. 216-230.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>27. \u201cDenuncias\u201d. Lib\u00e9rate. Asociaci\u00f3n Democr\u00e1tica de la Mujer. N\u00ba 0, diciembre 1976.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>28. BABY, Sophie. Violence et politique&#8230; pp. 858-870.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>29. \u201cLa estrategia de la muerte\u201d Servir al pueblo. Peri\u00f3dico del Movimiento Comunista, n\u00ba 137. Del 7 al 20 de febrero<\/strong> <strong>de 1980; \u201cEl grupo de ultraderecha GAE reivindica el atentado de Baracaldo\u201d El pa\u00eds, 22.1.1980; \u201cEl asesinato de<\/strong> <strong>Zapa\u201d \u201d Servir al pueblo. Peri\u00f3dico del Movimiento Comunista, n\u00ba 143. Del 8 al 21 de mayo de 1980; \u201cPanorama<\/strong> <strong>quincenal\u201d Servir al pueblo. Peri\u00f3dico del Movimiento Comunista, n\u00ba 149. Del 11 al 24 de septiembre 1980<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>30. Casos de Ana Teresa Berrueta y Mar\u00eda Jos\u00e9 Bravo. Mar\u00eda Jos\u00e9 Bravo era una joven de 17 a\u00f1os que en enero de<\/strong> <strong>1980 caminaba por la calle con su novio, Javier Rueda Alonso, de 17 a\u00f1os, cuando fueron abordados por un comando<\/strong> <strong>del BVE. A Javier Rueda le dieron una paliza por la que tuvo que ser hospitalizado. A Mar\u00eda Jos\u00e9 Bravo la<\/strong> <strong>secuestraron, violaron y asesinaron. LANDE GOROSTIZA, Jon Mirena. Informe sobre v\u00edctimas de vulneraciones de<\/strong> <strong>derechos humanos derivadas de la violencia de motivaci\u00f3n pol\u00edtica. Vitoria-Gasteiz, Gobierno Vasco, 2008, pp. 56 y<\/strong> <strong>57; \u201cYa no les basta con matar\u201d Servir al pueblo. Peri\u00f3dico del Movimiento Comunista, n\u00ba 144. Del22 de mayo al 4<\/strong> <strong>de junio de 1980<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>31. JUSTICIA DEMOCR\u00c1TICA. Los jueces contra la dictadura. (Justicia y pol\u00edtica en el franquismo). Madrid,<\/strong> <strong>T\u00facar, 1978, pp. 65 y 246; SU\u00c1REZ, \u00c1ngel y COLECTIVO 36. Libro blanco sobre las c\u00e1rceles franquistas. 1939-<\/strong> <strong>1976. Chatillon-sous-Bagneux Ruedo Ib\u00e9rico, 1976, pp. 140-141; AMNESTY INTERNATIONAL. Report of an<\/strong> <strong>Amnesty International mission to Spain July 1975; AMNESTY INTERNATIONAL. Torture in Spain. 1976<\/strong> <strong>AMNIST\u00cdA INTERNACIONAL. Informe de una misi\u00f3n de Amnist\u00eda Internacional a Espa\u00f1a. 3 al 28 de octubre de<\/strong> <strong>1979. Amnesty International Publications, Londres, 1980.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>32. \u201cDeclaraci\u00f3n de Justicia Democr\u00e1tica\u201d Servir al pueblo., n\u00ba 57. 1 de julio 1976.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>33. \u201cLos sociales al banquillo\u201d Servir al pueblo., n\u00ba 64. Primera quincena de noviembre 1976.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>34. FOREST, Eva. Testimonios de lucha y resistencia. Yeser\u00edas 75-77. Donostia, Hordago, 1979, p. 41 y 108-111.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>35. \u201cDura represi\u00f3n\u201d La uni\u00f3n del pueblo. \u00d3rgano del comit\u00e9 central del Partido del Trabajo de Espa\u00f1a. N\u00ba 59, 22-<\/strong> <strong>29.6.1978.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>36. \u201cTorturas\u201d Combate. \u00d3rgano del comit\u00e9 central de la LCR &#8211; Cuarta internacional. N\u00ba 169, Noviembre 1979;<\/strong> \u201c<strong>Refugiados, torturados, presos\u2026\u201d. Yesca, semanario del comit\u00e9 central del Partido de los Trabajadores de Espa\u00f1a.<\/strong> <strong>N\u00ba 9, 15.1.1980.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>37. \u201cLa tortura tiene nombre\u201d. Yesca, semanario del comit\u00e9 central del Partido de los Trabajadores de Espa\u00f1a, n\u00ba1<\/strong> <strong>14.11.1979; \u201cHabr\u00e1 reacci\u00f3n popular en Euskadi\u201d. Yesca, semanario del comit\u00e9 central del Partido de los<\/strong> <strong>Trabajadores de Espa\u00f1a, n\u00ba1 14.11.1979.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>38. AMNIST\u00cdA INTERNACIONAL. Tortura. 1984; AMNIST\u00cdA INTERNACIONAL. Espa\u00f1a. La cuesti\u00f3n de la<\/strong> <strong>tortura. 1985<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>39. \u201cMorir bajo Su\u00e1rez\u201d. Servir al pueblo. Peri\u00f3dico del Movimiento Comunista, n\u00ba 150. Del 25 de septiembre al 8<\/strong> <strong>de octubre de 1980<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>40. BABY, Sophie. Violence et politique&#8230;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>41. S\u00c1NCHEZ SOLER, Mariano. La transici\u00f3n sangrienta\u2026, pp. 302 y ss; S\u00c1NCHEZ CUENCA, Ignacio. \u201cLa<\/strong> <strong>violencia terrorista en la transici\u00f3n espa\u00f1ola a la democracia\u201d Historia del Presente n\u00ba 14, 2009, p. 11.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Transici\u00f3n de sangre: Las otras v\u00edctimas de una transici\u00f3n nada pac\u00edfica. Gonzalo Wilhelmi. Universidad Aut\u00f3noma de Madrid -Violencia pol\u00edtica estatal durante la transici\u00f3n: actores y pr\u00e1cticas. 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