{"id":72751,"date":"2022-06-18T00:01:00","date_gmt":"2022-06-17T22:01:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=72751"},"modified":"2022-06-14T07:31:04","modified_gmt":"2022-06-14T05:31:04","slug":"mujeres-en-todos-los-frentes-mercedes-nunez-militante-comunista-presa-politica-en-un-campo-de-exterminio-nazi-luchadora-hasta-el-ultimo-suspiro","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2022\/06\/18\/mujeres-en-todos-los-frentes-mercedes-nunez-militante-comunista-presa-politica-en-un-campo-de-exterminio-nazi-luchadora-hasta-el-ultimo-suspiro\/","title":{"rendered":"\u00abMujeres en todos los frentes\u00bb, Mercedes N\u00fa\u00f1ez. Militante comunista, presa pol\u00edtica, en un campo de exterminio nazi&#8230; Luchadora hasta el \u00faltimo suspiro."},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/mercedes-nunez.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-72753\" width=\"350\" height=\"484\"\/><figcaption>Foto. Mercedes N\u00fa\u00f1ez.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(16.834px, 1.052rem + ((1vw - 3.2px) * 1.007), 26px);\"><strong>Mujeres en todos los frentes:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(16.293px, 1.018rem + ((1vw - 3.2px) * 0.957), 25px);\"><strong>Mercedes<\/strong><strong> <\/strong><strong>N\u00fa\u00f1ez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.44), 18px);\"><strong>Barcelona 1911 &#8211; Vigo 1986<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Naci\u00f3 en el seno de una familia acomodada. A pesar de recibir una esmerada educaci\u00f3n,<\/strong><strong> <\/strong><strong>a los diecis\u00e9is a\u00f1os comenz\u00f3 a<\/strong><strong> <\/strong><strong>trabajar en un laboratorio fotogr\u00e1fico, en contra del criterio<\/strong><strong> <\/strong><strong>paterno. En los primeros a\u00f1os<\/strong><strong> <\/strong><strong>treinta trabaj\u00f3 como auxiliar de contabilidad y mecan\u00f3grafa en un laboratorio cinematogr\u00e1fico. Durante la Rep\u00fablica, compatibiliz\u00f3 este<\/strong><strong> <\/strong><strong>trabajo con el de mecan\u00f3grafa en el Consulado de Chile en Barcelona, donde fue secretaria de Pablo Neruda, hasta el traslado de este a<\/strong><strong> <\/strong><strong>Madrid en febrero de 1935.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Desde muy joven se <\/strong><strong>i<\/strong><strong>nteres\u00f3 por la corriente reformista de los a\u00f1os<\/strong><strong> <\/strong><strong>treinta, comprometi\u00e9ndose con el mundo cultural y asociativo barcelon\u00e9s. Socia del Club Femen\u00ed d&#8217;Esports de Barcelona, primera entidad<\/strong><strong> <\/strong><strong>deportiva catalana compuesta exclusivamente por mujeres, del que<\/strong><strong> <\/strong><strong>fue tesorera y desde el cual particip\u00f3 en la organizaci\u00f3n de las Olimpiadas Populares contra la convocatoria de los Juegos Ol\u00edmpicos de Berl\u00edn<\/strong><strong> <\/strong><strong>de 1936, que se truncaron debido al golpe militar de 18 de julio.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En 1936, ingres\u00f3 en las Juventudes Socialistas Unificadas y m\u00e1s<\/strong><strong> <\/strong><strong>tarde en el PSUC (Partido Socialista Unificado de Catalu\u00f1a). En plena<\/strong><strong> <\/strong><strong>guerra, realiz\u00f3 labores administrativas en la sede del Comit\u00e9 Central<\/strong><strong> <\/strong><strong>del Partido. Cuando las tropas de Franco tomaron Barcelona en enero de 1939, la direcci\u00f3n del Partido Comunista le encomend\u00f3 reorganizar el PC en A Coru\u00f1a.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Meses despu\u00e9s fue detenida y trasladada, primero a la prisi\u00f3n de<\/strong><strong> <\/strong><strong>Betanzos, luego a la de A Coru\u00f1a y por fin, a la c\u00e1rcel de Ventas, en<\/strong><strong> <\/strong><strong>Madrid, acusada de colaborar en una extensa red clandestina que<\/strong><strong> <\/strong><strong>abarcaba todo el Norte de Espa\u00f1a con el objetivo de sacar al extranjero a cuadros perseguidos por el r\u00e9gimen.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En la prisi\u00f3n de Ventas, millares de presas eran hacinadas en condiciones infrahumanas. Siendo la capacidad originaria de 500 presas, lleg\u00f3 a<\/strong><strong> <\/strong><strong>albergar m\u00e1s de 6000 reclusas, cuando N\u00fa\u00f1ez ingres\u00f3 en la c\u00e1rcel madrile\u00f1a. A partir de sus experiencias en Ventas, public\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s, en el<\/strong><strong> <\/strong><strong>exilio, su obra autobiogr\u00e1fica <\/strong><strong><em><strong>C\u00e1rcel de Ventas<\/strong><\/em><\/strong><strong>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>\u201cAl final del corredor de la galer\u00eda de incomunicadas desemboco en el universo extraordinario que es la c\u00e1rcel de Ventas en este a\u00f1o de gracia de 1940. Una cantidad importante de mujeres, p\u00e1lidas, con caras de hambre, algunas de ellas vestidas con trozos de manta y de tela de colch\u00f3n, se encuentran hacinadas en los corredores, en las escaleras, en los propios retretes, todo eso invadido por una multitud de colchones enrollados, maletas, botijos, talegos, platos de esta\u00f1o\u2026\u201d<\/em> (C\u00e1rcel de Ventas, Mercedes N\u00fa\u00f1ez, 1967).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En el Consejo de Guerra celebrado el 25 de octubre de 1940 N\u00fa\u00f1ez<\/strong><strong> <\/strong><strong>fue condenada a la pena de doce a\u00f1os y un d\u00eda por \u00abauxilio a la rebeli\u00f3n\u00bb, situ\u00e1ndola como la responsable del Partido Comunista en<\/strong><strong> <\/strong><strong>A Coru\u00f1a. Obtuvo la libertad condicional en enero de 1942, por un<\/strong><strong> <\/strong><strong>error administrativo, mientras esperaba la resoluci\u00f3n de otro juicio<\/strong><strong> <\/strong><strong>bajo la acusaci\u00f3n de pertenecer al SRI (Socorro Rojo Internacional) y<\/strong><strong> <\/strong><strong>a organizaciones marxistas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Una vez en libertad regres\u00f3 a Barcelona para preparar su huida<\/strong><strong> <\/strong><strong>clandestina a Francia. Cruz\u00f3 los Pirineos en plena II Guerra Mundial.<\/strong><strong> <\/strong><strong>Dos meses despu\u00e9s fue detenida por la polic\u00eda francesa y encarcelada en la prisi\u00f3n de Perpign\u00e1n, bajo la acusaci\u00f3n de \u201cpaso clandestin<\/strong><strong>o <\/strong><strong>de la frontera\u201d e internada en el campo de Argel\u00e8s.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Nuevamente en libertad, en enero de 1943, encontr\u00f3 trabajo como cocinera en el Estado Mayor de las fuerzas de ocupaci\u00f3n nazis en Carcassonne. Se incorpor\u00f3 a la Resistencia francesa como enlace, formando parte activa de la 5\u00aa Agrupaci\u00f3n de Guerrilleros Espa\u00f1oles del Departamento de l\u2019Aude, bajo el seud\u00f3nimo de <em>\u201cPaquita Colomer\u201d.<\/em> M\u00e1s tarde, obtuvo el rango de sargento de los FTPF (Francs Tireurs et Partisans de France). En Carcassonne se reencontr\u00f3 con un amigo de Barcelona, el reportero gr\u00e1fico Agust\u00ed Centelles y ambos colaboraron en la falsificaci\u00f3n de documentos para los guerrilleros.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>E<\/strong><strong>n<\/strong><strong> mayo de 1944, junto a once compa\u00f1eros de su agrupaci\u00f3n guerrillera, fue detenida y torturada en la sede de la Gestapo en Carcassonne. Deportada, con la falsa identidad de Francisca Colomer, al<\/strong><strong> <\/strong><strong>Fort de Romainville, fue conducida en condiciones infrahumanas a los<\/strong><strong> <\/strong><strong>campos de Sarrebruck y posteriormente al de Ravensbr\u00fcck. Durante<\/strong><strong> <\/strong><strong>el viaje, que dur\u00f3 cinco d\u00edas, ella y otras 52 mujeres solo recibieron<\/strong><strong> <\/strong><strong>un bocadillo y nada de agua. En uno de los extremos del vag\u00f3n hab\u00eda<\/strong><strong> <\/strong><strong>un enorme barril para orines y excrementos <\/strong><strong><em><strong>\u00abque permaneci\u00f3 as\u00ed durante los cinco d\u00edas hasta desbordarse\u00bb<\/strong><\/em><\/strong><strong>. Cuando el tren se detuvo en<\/strong><strong> <\/strong><strong>la estaci\u00f3n de F\u00fcrstenberg, el 23 de junio de 1944, N\u00fa\u00f1ez y sus compa\u00f1eras fueron recibidas por los SS y sus feroces perros, oblig\u00e1ndolas<\/strong><strong> <\/strong><strong>a iniciar una marcha a pie hacia el campo de Ravensbr\u00fcck, bajo la<\/strong><strong> <\/strong><strong>constante amenaza de ambas fieras (hombres y perros).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En el pueblo prusiano de Ravensbr\u00fcck, a noventa kil\u00f3metros de<\/strong><strong> <\/strong><strong>Berl\u00edn, las SS hab\u00edan hecho construir el mayor campo de concentraci\u00f3n de mujeres en territorio alem\u00e1n, en el que estuvieron presas<\/strong><strong> <\/strong><strong>140.000 mujeres de diversas<\/strong><strong> <\/strong><strong>nacionalidades. Entre ellas cerca de<\/strong><strong> <\/strong><strong>trescientas espa\u00f1olas. All\u00ed conoci\u00f3, entre otras, a Neus Catal\u00e0.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Una vez que llegaron al campo, permanecieron durante doce horas en posici\u00f3n de firme, bajo la vigilancia de los SS y los kapos que no ten\u00edan reparo en repartir bofetadas, palos y latigazos. <em><strong>\u00abA las cinco de la ma\u00f1ana nos introdujeron por grupos en unas duchas y all\u00ed nos dejaron tal y como vinimos al mundo. Nos arrebataron absolutamente todo, incluso pa\u00f1uelos, sostenes y pa\u00f1os higi\u00e9nicos. A las que ten\u00edan bellas cabelleras se las cortaron.\u00bb<\/strong><\/em>  Permanecieron hacinadas<\/strong> <strong>durante cuarenta d\u00edas en un barrac\u00f3n. La \u00fanica salida permitida y obligada era para formar en el patio durante interminables horas. En ese tiempo los nazis realizaban su habitual selecci\u00f3n: j\u00f3venes, fuertes y sanas aptas para trabajar. Las enfermas, las ancianas y las embarazadas solo eran aptas para el exterminio.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>A\u00f1os m\u00e1s tarde, escribi\u00f3 un relato autobiogr\u00e1fico sobre su estancia en el campo de Ravensbr\u00fcck titulado <\/strong><strong><em><strong>El Carret\u00f3 dels gossos. Una<\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong> <\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong>catalana a Ravensbr\u00fcck.<\/strong><\/em><\/strong><strong> A lo largo de sus memorias, plasm\u00f3 multitud de retratos de coprotagonistas de su relato, en la Resistencia<\/strong><strong> <\/strong><strong>y en los campos: espa\u00f1oles, franceses, polacos, rusos, yugoslavos\u2026<\/strong><strong> <\/strong><strong>Describi\u00f3 los sistemas de degradaci\u00f3n y humillaci\u00f3n, el temor de<\/strong><strong> <\/strong><strong>contraer alg\u00fan tipo de enfermedad que condujera directamente al<\/strong><strong> <\/strong><strong>crematorio, los esfuerzos para inutilizar obuses que las prisioneras<\/strong><strong> <\/strong><strong>se ve\u00edan obligadas a montar. Menci\u00f3n especial hace la autora de las<\/strong><strong> <\/strong><strong>kapos (las vigilantes), prisioneras que colaboraban con el fin de obtener algunas migajas de simpat\u00eda por parte de los nazis y esto depend\u00eda de su disposici\u00f3n para actuar con dureza.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En julio de 1944 fue enviada al Kommando Hasag, un complejo<\/strong><strong> <\/strong><strong>industrial situado en Leipzig, donde las prisioneras eran obligadas a trabajar en una f\u00e1brica de armamento destinado a abastecer al ej\u00e9rcito alem\u00e1n. <\/strong><em><strong>\u00abSe nos obligaba a trabajar en esa f\u00e1brica<\/strong><\/em><em><strong> <\/strong><\/em><em><strong>de armamento doce horas por d\u00eda, siempre de pi\u00e9, comiendo una<\/strong><\/em><em><strong> <\/strong><\/em><em><strong>sopa y una peque\u00f1a rebanada de un pan que ten\u00eda de todo menos harina.\u00bb<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los magnates de la industria alemana hab\u00edan realizado diversos<\/strong><strong> <\/strong><strong>estudios que aseguraban que en esas condiciones la esperanza de<\/strong><strong> <\/strong><strong>vida de cada presa no superar\u00eda los nueve meses. Lo que no contaban era con la solidaridad de las mujeres, que renunciaban a una<\/strong><strong> <\/strong><strong>peque\u00f1a porci\u00f3n de su comida para d\u00e1rsela a las que m\u00e1s lo necesitaban. A pesar de las infrahumanas condiciones de vida a las que estaban sometidas, las presas pol\u00edticas nunca renunciaron a mantener<\/strong><strong> <\/strong><strong>en alto su dignidad. <\/strong><strong><em><strong>\u00abDecidimos arriesgarnos a una acci\u00f3n, de cara a<\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong> <\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong>reivindicar nuestra condici\u00f3n de presas pol\u00edticas frente a los obreros<\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong> <\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong>alemanes, a quienes hab\u00edan dicho que \u00e9ramos ladronas, prostitutas,<\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong> <\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong>etc. a las que reeducaban por el trabajo y con las que no deb\u00edan hablar en absoluto\u201d.<\/strong><\/em><\/strong><strong> La ocasi\u00f3n se present\u00f3 cuando los nazis decidieron<\/strong><strong> <\/strong><strong>pagarles un ficticio salario en bonos de cantina delante de los obreros y, en una acci\u00f3n concertada entre todas las prisioneras de distintas nacionalidades, los rehusaron p\u00fablicamente: <\/strong><strong><em><strong>\u00abNo somos obreras<\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong> <\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong>libres, somos presas pol\u00edticas, no queremos dinero de Hitler\u00bb.<\/strong><\/em><\/strong><strong> De esta<\/strong><strong> <\/strong><strong>forma consiguieron ganarse el respeto de los obreros de la f\u00e1brica y<\/strong><strong> <\/strong><strong>la furia de los nazis.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Entre las seis mil mujeres del kommando estuvieron las espa\u00f1olas:<\/strong><strong> <\/strong><strong>Constanza Mart\u00ednez Prieto, Carme Boatell, Mercedes Bernal, Marita,<\/strong><strong> <\/strong><strong>Elisa Ruiz, Mar\u00eda Ferrer.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em><strong>\u00abRealmente, cuando llegamos al campo, nos dimos cuenta que era imposible hacer algo all\u00ed, pero una vez llevadas a trabajar a la f\u00e1brica, s\u00ed que pod\u00edamos intentar alguna cosa. Y decidimos que, perdidas por perdidas, intentar\u00edamos hacer sabotajes con los obuses debido a la falta de control, a pesar de la presencia de los SS y de los obreros alemanes. Hicimos que se perdieran muchos obuses\u2026\u00bb. Rechazaban la condici\u00f3n de v\u00edctimas, pues se consideraban presas pol\u00edticas y<\/strong><\/em><\/strong> <strong><em><strong>combatientes: \u00abConsider\u00e1bamos, pues, el sabotaje como un deber primordial y la verdad es que los obuses y las m\u00e1quinas quedaban inutilizados con gozosa frecuencia.\u00bb<\/strong><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El campo del Kommando Hasag fue abandonado por los nazis en<\/strong><strong> <\/strong><strong>abril de 1945. N\u00fa\u00f1ez, enferma de tuberculosis y escarlatina, ya no<\/strong><strong> <\/strong><strong>era \u00fatil para el trabajo y se encontraba en la enfermer\u00eda del campo<\/strong><strong> <\/strong><strong>de Leipzig. Desconoc\u00eda que ese mismo d\u00eda los nazis hab\u00edan decidido<\/strong><strong> <\/strong><strong>su traslado a la c\u00e1mara de gas. A\u00fan faltaban quince d\u00edas para que el<\/strong><strong> <\/strong><strong>Ej\u00e9rcito Rojo liberara Ravensbr\u00fcck. <\/strong><strong><em><strong>\u00abEl d\u00eda de mi liberaci\u00f3n no s\u00e9 lo<\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong> <\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong>que hice. No puedo recordarlo. Fue tal el choque. Hubo mujeres que<\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong> <\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong>se murieron aquel mismo d\u00eda, que no se pod\u00edan mover y estaban agonizando en la cama y que se pusieron de pie al o\u00edr la noticia. Era una<\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong> <\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong>cosa de locura. Fue una alegr\u00eda inmensa. Lo que s\u00ed recuerdo es que<\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong> <\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong>mis compa\u00f1eras espa\u00f1olas que fueron evacuadas me hab\u00edan confeccionado una banderita republicana. Era el 13 de abril aquel d\u00eda. Me<\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong> <\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong>dijeron mis compa\u00f1eras: &#8216;Mira, si ma\u00f1ana 14 de abril eres liberada,<\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong> <\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong>te la pones&#8217;. Yo cog\u00ed y me la puse. Es el \u00fanico dato concreto que recuerdo de aquel d\u00eda de mi liberaci\u00f3n. Lo dem\u00e1s es un poco difuso.<\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong> <\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong>Anduve, salt\u00e9, corr\u00ed\u2026\u00bb<\/strong><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Mientras que sus compa\u00f1eras de infortunio eran repatriadas a<\/strong><strong> <\/strong><strong>sus pa\u00edses de origen, N\u00fa\u00f1ez no pod\u00eda regresar a Espa\u00f1a. Regres\u00f3<\/strong><strong> <\/strong><strong>a Francia e ingres\u00f3 en el Hospital Bichat de Par\u00eds. Dos meses despu\u00e9s se desplaz\u00f3 a Carcassonne para participar como testigo de la<\/strong><strong> <\/strong><strong>acusaci\u00f3n en el juicio seguido contra Ren\u00e9 Bach, su torturador de<\/strong><strong> <\/strong><strong>la Gestapo, que fue condenado a muerte y fusilado en septiembre<\/strong><strong> <\/strong><strong>de ese mismo a\u00f1o.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>N\u00fanez no sent\u00eda odio por el pueblo alem\u00e1n:<\/strong><strong><em><strong> \u00abJam\u00e1s confundimos<\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong> <\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong>al pueblo alem\u00e1n con los asesinos nazis y sus amos. Los antifascistas alemanes del batall\u00f3n Thaelmann y del Edgar Andr\u00e9 no hab\u00edan<\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong> <\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong>escrito en vano esa lecci\u00f3n con su propia sangre. Nunca podremos<\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong> <\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong>olvidarla.\u00bb<\/strong><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Meses despu\u00e9s conoci\u00f3 a Medardo Iglesias, capit\u00e1n republicano de la Guardia de Asalto en Madrid. Medardo hab\u00eda estado internado en los campos de \u00c1frica del Norte. Se casaron en 1947. Vivieron en Drancy y su casa se convirti\u00f3 en lugar de encuentro de numerosos militantes clandestinos, represaliados e intelectuales. N\u00fa\u00f1ez padeci\u00f3 importantes secuelas producidas por la deportaci\u00f3n, y a consecuencia de las mismas, a\u00f1os despu\u00e9s le extirparon un pulm\u00f3n. A pesar de<\/strong> <strong>contar con la opini\u00f3n desfavorable de los m\u00e9dicos, decidi\u00f3 tener a hijo Pablo, nacido en 1949.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Nunca ces\u00f3 en su actividad militante: atendi\u00f3 a los exiliados espa\u00f1oles, particip\u00f3 en congresos sobre deportaci\u00f3n, colabor\u00f3 en diversas publicaciones y con <\/strong><strong><em><strong>Amical de Mauthausen y otros campos<\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong> <\/strong><\/em><\/strong><strong>(asociaci\u00f3n creada en 1962, en la clandestinidad, que agrupaba a<\/strong><strong> <\/strong><strong>los exdeportados republicanos de los campos de concentraci\u00f3n del<\/strong><strong> <\/strong><strong>nazismo y a los familiares y amigos, tanto de los supervivientes como<\/strong><strong> <\/strong><strong>de los asesinados en los campos).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Tras la muerte de Franco, en 1975, regres\u00f3 a Espa\u00f1a con su marido<\/strong><strong> <\/strong><strong>y se establecieron en Vigo. En estos a\u00f1os (1975-1986) su actividad<\/strong><strong> <\/strong><strong>se centr\u00f3 en la tarea de dar a conocer en Galicia y Catalunya, especialmente en centros de ense\u00f1anza, su experiencia en los campos de<\/strong><strong> <\/strong><strong>concentraci\u00f3n nazis. En 1983, fue nominada delegada en Galicia de<\/strong><strong> <\/strong><strong>la Amical de Mauthausen y otros campos y se encarg\u00f3 de elaborar<\/strong><strong> <\/strong><strong>un censo de m\u00e1s de 200 gallegos muertos en los campos de concentraci\u00f3n nazis.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Falleci\u00f3 en Vigo, sin conseguir de las autoridades gallegas y estatales el reconocimiento a los deportados.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-background wp-block-paragraph\" style=\"background-color:#e7f6b0\"><strong>Biograf\u00eda recogida en el libro \u00abMujeres en todos los frentes\u00bb, disponible en el cat\u00e1logo de materiales.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mujeres en todos los frentes: Mercedes N\u00fa\u00f1ez Barcelona 1911 &#8211; Vigo 1986 Naci\u00f3 en el seno de una familia acomodada. 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