{"id":70446,"date":"2022-04-07T00:01:00","date_gmt":"2022-04-06T22:01:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=70446"},"modified":"2022-04-05T09:36:56","modified_gmt":"2022-04-05T07:36:56","slug":"supervivientes-del-bombardeo-de-durango-miguel-hernandez-no-lo-han-olvidado-abuela-muerto-por-torturas-1970-javier-escalada-libros-lucia-sanchez-saornil-el-sol-sale-de-noche-comu","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2022\/04\/07\/supervivientes-del-bombardeo-de-durango-miguel-hernandez-no-lo-han-olvidado-abuela-muerto-por-torturas-1970-javier-escalada-libros-lucia-sanchez-saornil-el-sol-sale-de-noche-comu\/","title":{"rendered":"Supervivientes del bombardeo de Durango \/ Miguel Hern\u00e1ndez \u00abNo lo han olvidado, abuela\u00bb \/ Muerto por torturas, 1970, Javier Escalada \/ Libros: &#8216;Luc\u00eda S\u00e1nchez Saornil&#8217;. &#8216;El sol sale de noche. Comunistas en la GGP&#8217;."},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/agurtzane-y-Trinidad.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-70447\" width=\"450\" height=\"323\"\/><figcaption>Foto. Agurtzane y Trinidad.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(16.834px, 1.052rem + ((1vw - 3.2px) * 1.007), 26px);\"><strong>Memoria hist\u00f3rica imprescindible:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14.642px, 0.915rem + ((1vw - 3.2px) * 0.809), 22px);\"><strong>-\u00abTras el bombardeo de Durango, tambi\u00e9n nos bombardearon en una cueva de Ma\u00f1aria en la que nos refugiamos\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.44), 18px);\"><strong>Dos personas que sobrevivieron a ello y sus consecuencias residen en Caracas, Venezuela. Se llaman Agurtzane Arteaga Bernaola y Trinidad Aguirre Bernaola.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>85 a\u00f1os del primer bombardeo planificado de Europa y segundo de todo el mundo. Durango, por desgracia, fue el pueblo elegido para tal masacre que ejecut\u00f3 la aviaci\u00f3n legionaria italiana del aut\u00f3crata Musolinni durante la Guerra Civil en Euskadi. Veintis\u00e9is d\u00edas despu\u00e9s aconteci\u00f3 el ataque a\u00e9reo contra Gernika y pueblos lim\u00edtrofes.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>&#8211;<a href=\"https:\/\/mugalari.info\/2022\/03\/28\/tras-el-bombardeo-de-durango-tambien-nos-bombardearon-en-una-cueva-de-manaria-en-la-que-nos-refugiamos\/\">https:\/\/mugalari.info\/2022\/03\/28\/tras-el-bombardeo-de-durango-tambien-nos-bombardearon-en-una-cueva-de-manaria-en-la-que-nos-refugiamos\/<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/elvira-en-la-tumba-de-miguel.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-70449\" width=\"400\" height=\"296\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/elvira-en-la-tumba-de-miguel.png 530w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/elvira-en-la-tumba-de-miguel-300x223.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><figcaption>Foto. Elvira, su hermana, en la tumba de Miguel Hern\u00e1ndez.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14.642px, 0.915rem + ((1vw - 3.2px) * 0.809), 22px);\"><strong>-\u00abNo lo han olvidado, abuela\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.44), 18px);\"><strong>La emotiva nota que le escribi\u00f3 a la hermana de Miguel Hern\u00e1ndez su nieta.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>A Elvira Hern\u00e1ndez Gilabert, mi abuela<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Querida abuela:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Hace m\u00e1s de 25 a\u00f1os que te fuiste y hoy se cumplen 80 de la \u00faltima vez que viste a tu hermano Miguel con vida, pero no he olvidado las an\u00e9cdotas que me contaste una y otra vez desde que era una ni\u00f1a hasta que la maldita enfermedad se llev\u00f3 tus recuerdos; aunque, incluso cuando hab\u00edas perdido la capacidad de expresarte, abr\u00edas los ojos y algo se remov\u00eda dentro de ti si ve\u00edas una foto de tu hermano.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>C\u00f3mo te re\u00edas cuando me contabas las rega\u00f1inas que le echabas cada vez que \u00abse le iba el santo al cielo\u00bb en sus excursiones a la sierra de Orihuela para leer o escribir y ten\u00edas que justificarlo con cualquier excusa, o cuando clavaste las contraventanas para que no las abriera en las horas de calor.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Tambi\u00e9n se re\u00eda \u00e9l cuando le\u00edas sus poemas y le hac\u00edas que te explicara lo que se escond\u00eda en cada juego ret\u00f3rico, no descansabas hasta que lo entend\u00edas todo. Y cuando lo reprend\u00edas por sus expresiones subidas de tono. Siempre sonre\u00edas cuando hablabas de vuestra ni\u00f1ez y juventud, se te iluminaban los ojos revivi\u00e9ndolo y dibujabas la imagen de un muchacho alegre, espont\u00e1neo, cari\u00f1oso y vital, con una enorme empat\u00eda con el sufrimiento ajeno.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Fuisteis compa\u00f1eros de juegos y siempre c\u00f3mplices, amigos. Te hablaba de sus lecturas, de su pasi\u00f3n creadora \u2013fuiste la primera lectora de muchos de sus poemas-, de su deseo vehemente de ir a Madrid, pero tambi\u00e9n de sus vivencias, de sus amigos, de las mujeres a las que am\u00f3\u2026 Con esa atenci\u00f3n al detalle que ten\u00edas que reprimir entre risas pudorosas: \u00abMiguel, no me cuentes esas cosas\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Con esa sonrisa tuya de medio lado, me contabas que tu madre y t\u00fa orde\u00f1abais las cabras por segunda vez para sacar unas perricas que le enviabais a Miguel para que sobreviviera en Madrid.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Te casaste y te fuiste a Madrid con tu marido y tu hija (mi madre); el t\u00edo Miguel volvi\u00f3 a Madrid en esa misma \u00e9poca y, aunque viv\u00eda en una pensi\u00f3n, iba casi a diario a tu casa a comer y a que le lavaras la ropa.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cuando le\u00edste la eleg\u00eda que le escribi\u00f3 a su amigo Manolo, que hab\u00eda muerto ahogado, le pediste que no la publicara porque causar\u00eda m\u00e1s dolor y te la regal\u00f3 para que hicieras con ella lo que quisieras. T\u00fa la guardaste en tu carpeta de los tesoros, la que conten\u00eda todos los recortes de prensa en los que se hablaba de \u00e9l; esa carpeta que fue creciendo durante el resto de tu vida con cada carta suya, cada foto, cada publicaci\u00f3n, cada referencia a tu hermano por m\u00ednima que fuera.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 tuvo que volver a Orihuela cuando acab\u00f3 la guerra? \u00bfPor qu\u00e9 no escuch\u00f3 a vuestro padre cuando le dijo \u00abvete, Miguel, que ahora viene el exterminio\u00bb? Porque quer\u00eda abrazar a su familia y se sab\u00eda inocente. Y lo encarcelaron en el Seminario, en esa sierra en la que le gustaba perderse para escribir, para leer, para empaparse de naturaleza.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Sus cartas desde la c\u00e1rcel trataban de transmitir esperanza, incluso se permit\u00eda alguna broma; os ocult\u00f3 que lo hab\u00edan condenado a muerte hasta que le conmutaron la pena por cadena perpetua. Esas cartas que llegaban censuradas o escondidas en el borde de las lecheras, escritas en papel higi\u00e9nico. Y t\u00fa escrib\u00edas o visitabas a cualquiera que pudiera interceder para su excarcelaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ya viv\u00edas en Alicante cuando lo trasladaron al Reformatorio de Adultos, la que ser\u00eda su \u00faltima c\u00e1rcel. Caminabas hasta all\u00ed cada vez que se permit\u00eda una \u00abcomunicaci\u00f3n\u00bb y le llevabas los alimentos que enviaban tus padres desde Orihuela y los que pod\u00edas conseguir a trav\u00e9s del estraperlo; esas lecheras que tanto costaba llenar y que los carceleros dejaban caer.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El d\u00eda de las Mercedes los ni\u00f1os pod\u00edan visitar a los presos y entraban su hijo y los tres tuyos. Mi madre, con siete a\u00f1os, era la mayor y le hac\u00edas memorizar los mensajes que quer\u00edas transmitirle. Cuando sal\u00edan, la interpelabas para que repitiera cada palabra de tu hermano.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Me hablabas de aquel d\u00eda que fuiste a verlo con Josefina: no ten\u00eda fuerzas para caminar y se apoyaba en dos compa\u00f1eros. Cuando os vio, se irgui\u00f3, hinch\u00f3 el pecho y sonri\u00f3:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>&#8211; Miguel, qu\u00e9 bien te veo, \u00bfest\u00e1s mejor?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>&#8211; Han venido a ofrecerme dinero y la libertad si me retracto de todo lo que he escrito y pongo mi pluma al servicio del r\u00e9gimen.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>&#8211; \u00a1Habr\u00e1s dicho que s\u00ed!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>&#8211; He dicho que no.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00abEse era mi hermano\u00bb, conclu\u00edas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Su salud empeoraba. Recorr\u00edas Alicante de punta a punta sin descanso buscando una recomendaci\u00f3n que traspasara el bloqueo para que lo visitara un m\u00e9dico, hasta que lo conseguiste. Lo ayud\u00f3 a respirar mejor aunque, sin los medios suficientes, no pod\u00eda hacer m\u00e1s. Lo ideal era trasladarlo al sanatorio para tuberculosos de Porta Coeli, donde, fuera de la insalubridad de la prisi\u00f3n, se recuperar\u00eda. Pero mientras tu hermano no accediera a volver al seno de la iglesia, era imposible.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Se te romp\u00eda el coraz\u00f3n cuando entrabas a visitarlo a la enfermer\u00eda y lo encontrabas ahog\u00e1ndose entre suciedad. Lo lavabas, lo vest\u00edas con ropa limpia y le extra\u00edas el l\u00edquido de los pulmones como te hab\u00eda ense\u00f1ado el m\u00e9dico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Consciente de que se acercaba el final, accedi\u00f3 a casarse por la iglesia, postrado en la cama, para proteger a su familia (los matrimonios civiles hab\u00edan quedado invalidados). Pocos d\u00edas despu\u00e9s se aprob\u00f3 el traslado a Porta Coeli, pero ya era tarde.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La noche del 27 de marzo fuiste a visitarlo con Josefina, se te quebraba la voz cuando me contabas que lo aseaste y lo ayudaste a respirar por \u00faltima vez. Muri\u00f3 esa madrugada.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Y llegaron los a\u00f1os del silencio, del miedo a pronunciar su nombre, de la hipocres\u00eda, de los libros de Losada llegados misteriosamente desde Argentina, de las conversaciones a media voz. Te indignaba la injusticia, el odio y las mentiras, siempre las mentiras. Me hablabas del t\u00edo Miguel entre murmullos y me ped\u00edas que bajara la voz cuando te ped\u00eda detalles: \u00abNo cuentes nada\u00bb, \u00abno te signifiques\u00bb. Pues ahora lo estoy contando, abuela, mi memoria es tu memoria.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ya en democracia, ibas a todos los actos y acced\u00edas a casi cualquier entrevista. Te quedabas exhausta, pero era tu \u00abdeber\u00bb homenajear y propagar el nombre y la obra de tu hermano. Esa fue la labor de toda tu vida.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Te habr\u00eda encantado saber que 2017 fue el \u00abA\u00f1o de Miguel Hern\u00e1ndez\u00bb, a ti que te preocupaba tanto que lo hicieran desaparecer. Que de vez en cuando doy una charla sobre ese legado de recuerdos que me regalaste. Que publiqu\u00e9 la eleg\u00eda a Manolo, como t\u00fa quer\u00edas. Que la cama de tu hermano (que te acompa\u00f1\u00f3 a todos los lugares donde viviste) est\u00e1 ahora en su cuarto, en la casa de la calle de Arriba, que ahora se llama de Miguel Hern\u00e1ndez, y que es su casa-museo. No lo han olvidado, abuela, hasta la estaci\u00f3n de tren lleva su nombre, y un aeropuerto, y una universidad, y colegios, y centros culturales.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Descansa en paz, abuela, la poes\u00eda de tu hermano resuena en todo el mundo; su nombre est\u00e1 marcado a fuego; y yo seguir\u00e9 compartiendo este legado que me transmitiste hasta dejarlo grabado en mi memoria. Miguel Hern\u00e1ndez es, indiscutiblemente, un gran poeta; pero para m\u00ed siempre ser\u00e1 el t\u00edo Miguel.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong>&#8211;<a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/411428-no-lo-han-olvidado-abuela-la-emotiva-nota-que-le-escribio-a-\">https:\/\/www.pagina12.com.ar\/411428-no-lo-han-olvidado-abuela-la-emotiva-nota-que-le-escribio-a-<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/javierescalada-970x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-70450\" width=\"330\" height=\"512\"\/><figcaption>Cartel. Texto y foto de J. Escalada.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14.642px, 0.915rem + ((1vw - 3.2px) * 0.809), 22px);\"><strong>-Javier Escalada Navaridas, 14 marzo 1970.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.44), 18px);\"><strong>Estudiante navarro detenido en Iru\u00f1ea-Pamplona, NAFARROA en una manifestaci\u00f3n contra la ley de Educaci\u00f3n franquista en 1970. Torturado en comisar\u00eda hasta que ingres\u00f3 gravemente herido en el hospital, donde falleci\u00f3 varios d\u00edas despu\u00e9s.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Guerra sucia, terrorismo de Estado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#990d27\"><strong>Cartel de Gatxo Nafarroa.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/portada-4.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-70451\" width=\"330\" height=\"401\"\/><figcaption>Portada libro Sobre Luc\u00eda S\u00e1nchez Saornil.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-purple-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14.082px, 0.88rem + ((1vw - 3.2px) * 0.76), 21px);\"><strong>Libros:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14.642px, 0.915rem + ((1vw - 3.2px) * 0.809), 22px);\"><strong>-Luc\u00eda S\u00e1nchez Saornil. Entre mujeres anarquistas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>La Linterna Sorda, 2022. De Ignacio Soriano.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cada cierto tiempo, con constancia, nos sorprende Ignacio Soriano, el bi\u00f3grafo y bibli\u00f3grafo anarquista, con un nuevo libro; en este caso el primero que dedica en exclusiva a la vida de una mujer: Luc\u00eda S\u00e1nchez Saornil. Como ya es habitual, procede de la misma forma que en las anteriores vidas narradas; a trav\u00e9s de la trayectoria vital de la compa\u00f1era, y como hilo conductor que nos gu\u00eda, nos da a conocer la inquietud colectiva de un pueblo: sindicalismo, anarquismo, feminismo, lesbianismo, ultra\u00edsmo, antimilitarismo, educaci\u00f3n libertaria\u2026 No se trata, tal es la tradici\u00f3n libertaria, de la vida y el culto a la persona, sino de los testimonios de quienes deseaban cambiar el mundo. Luc\u00eda es el espejo en el que el autor refleja la historia. No va el tema de una hero\u00edna. Leyendo sus p\u00e1ginas podemos ver que en ocasiones es m\u00e1s una antihero\u00edna. Es el hacer hol\u00edstico de una colectividad lo que nos resalta; ahora con la mujer como protagonista. Son muchas de ellas, que parece que han permanecido invisibles e ignoradas, las que muestran su creatividad, actividad y evoluci\u00f3n social, que abarca en este estudio desde principios del siglo xx hasta el final de la guerra civil, y el retroceso que supuso para la liberaci\u00f3n femenina la victoria fascista tras la contienda. Los franquistas impon\u00edan con las armas y la fuerza bruta de la sinraz\u00f3n lo que no supieron hacer valer con el argumento y el ejemplo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong>&#8211;<a href=\"https:\/\/serhistorico.net\/2022\/03\/27\/lucia-sanchez-saornil-entre-mujeres-anarquistas-resena-de-tantalo-de-okelon\/\">https:\/\/serhistorico.net\/2022\/03\/27\/lucia-sanchez-saornil-entre-mujeres-anarquistas-resena-de-tantalo-de-okelon\/<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/el-sol-sale-por-la-noche.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-70448\" width=\"330\" height=\"464\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/el-sol-sale-por-la-noche.png 661w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/el-sol-sale-por-la-noche-214x300.png 214w\" sizes=\"auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><figcaption>Portada &#8216;El sol sale de noche&#8217;.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14.642px, 0.915rem + ((1vw - 3.2px) * 0.809), 22px);\"><strong>*El sol sale de noche. Comunistas espa\u00f1oles en la gran guerra patria.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>Eusebio Cimorra, Isidro Mendieta y Enrique Zafra.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>442 p\u00e1ginas. Templando el Acero. Diciembre 2021.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.44), 18px);\"><strong>Historias noveladas de las acciones heroicas de partisanos, aviadores y soldados espa\u00f1oles con flashbacks a la Guerra Civil.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><strong>PR\u00d3LOGO.<\/strong><\/p><p><strong>NUNCA OLVIDADOS.<\/strong><\/p><p><strong>INTRODUCCI\u00d3N.<\/strong><\/p><p><strong>&#8230;Sin una tumba espa\u00f1ola&#8230;<\/strong><\/p><p><strong>PRIMERA PARTE.<\/strong><\/p><p><strong>EL PUESTO DEL HOMBRE.<\/strong><\/p><p><strong>El mismo d\u00eda.<\/strong><\/p><p><strong>Del 5\u00ba Regimiento a la 4\u00aa Compa\u00f1\u00eda.<\/strong><\/p><p><strong>Las estrellas del Kremlin no brillaban.<\/strong><\/p><p><strong>\u201cOni ispantsi\u201d.<\/strong><\/p><p><strong>La primera salida.<\/strong><\/p><p><strong>En los hielos del mar de Azov.<\/strong><\/p><p><strong>Moscu, verano de 1942.<\/strong><\/p><p><strong>El peque\u00f1o Rafael.<\/strong><\/p><p><strong>Nuestra Marusia.<\/strong><\/p><p><strong>Eran setenta y cuatro.<\/strong><\/p><p><strong>Eloy y Jos\u00e9.<\/strong><\/p><p><strong>SEGUNDA PARTE.<\/strong><\/p><p><strong>DONDE EL FRENTE NO TIENE LINEA.<\/strong><\/p><p><strong>El tren nuestro de cada d\u00eda.<\/strong><\/p><p><strong>El \u201cLe\u00f3n rojo\u201d.<\/strong><\/p><p><strong>La llamaban Liuba<\/strong><\/p><p><strong>Cita en los montes Crimea.<\/strong><\/p><p><strong>Al pie de una roca.<\/strong><\/p><p><strong>\u201cEscriban ustedes de \u00e9l\u201d.<\/strong><\/p><p><strong>El \u201cAmericano\u201d.<\/strong><\/p><p><strong>El icono milagroso.<\/strong><\/p><p><strong>El doctor.<\/strong><\/p><p><strong>La vida val\u00eda m\u00e1s as\u00ed.<\/strong><\/p><p><strong>Natasha se qued\u00f3.<\/strong><\/p><p><strong>Ard\u00eda como la yesca.<\/strong><\/p><p><strong>De un diario que no termin\u00f3.<\/strong><\/p><p><strong>La boca del lobo.<\/strong><\/p><p><strong>Kaunas. Hotel Metropol.<\/strong><\/p><p><strong>TERCERA PARTE<\/strong><\/p><p><strong>CUANDO LA TIERRA SE DEFIENDE DESDE EL AIRE<\/strong><\/p><p><strong>De diez quedaron cinco.<\/strong><\/p><p><strong>Un a\u00f1o antes.<\/strong><\/p><p><strong>Los inseparables.<\/strong><\/p><p><strong>\u201cLAV-5\u201d, valor y fantas\u00eda.<\/strong><\/p><p><strong>La culebra.<\/strong><\/p><p><strong>El capit\u00e1n Zarauza no tuvo suerte.<\/strong><\/p><p><strong>Caza nocturna.<\/strong><\/p><p><strong>Su divisa era una estrella.<\/strong><\/p><p><strong>CUARTA PARTE.<\/strong><\/p><p><strong>EN TODAS LAS BATALLAS.<\/strong><\/p><p><strong>\u201cNuestro jefe se llama Rub\u00e9n\u201d.<\/strong><\/p><p><strong>A\u00f1os de infancia.<\/strong><\/p><p><strong>Soldado de la Rep\u00fablica.<\/strong><\/p><p><strong>Morir en Stalingrado.<\/strong><\/p><p><strong>Justo L\u00f3pez de la Fuente.<\/strong><\/p><p><strong>El h\u00e1bito no hace al soldado.<\/strong><\/p><p><strong>Misi\u00f3n cumplida.<\/strong><\/p><p><strong>Del Oder a la calle de Jos\u00e9 D\u00edaz.<\/strong><\/p><p><strong>El espa\u00f1ol, el idioma sin fronteras.<\/strong><\/p><p><strong>En el mundo hab\u00eda ya paz.<\/strong><\/p><p><strong>El derecho de volver.<\/strong><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong>&#8211;<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/templando.elacero\/\">https:\/\/www.facebook.com\/templando.elacero\/<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Memoria hist\u00f3rica imprescindible: -\u00abTras el bombardeo de Durango, tambi\u00e9n nos bombardearon en una cueva de Ma\u00f1aria en la que nos refugiamos\u00bb. Dos personas que sobrevivieron a ello y sus consecuencias &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":70447,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[108],"tags":[123,131,140,150],"class_list":["post-70446","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-memoria-historica","tag-denuncias","tag-difusion","tag-guerra-sucia","tag-libros"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70446","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70446"}],"version-history":[{"count":7,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70446\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":70458,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70446\/revisions\/70458"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/70447"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70446"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70446"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70446"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}