{"id":64864,"date":"2021-11-06T00:00:00","date_gmt":"2021-11-05T23:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=64864"},"modified":"2021-10-31T07:50:06","modified_gmt":"2021-10-31T06:50:06","slug":"pronto-habra-sol-carta-de-liusik-lisinova-de-1917-la-primera-leccion-frente-a-los-nazis-relato-de-l-leonov-la-guerra-dibujo-de-otto-dix","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2021\/11\/06\/pronto-habra-sol-carta-de-liusik-lisinova-de-1917-la-primera-leccion-frente-a-los-nazis-relato-de-l-leonov-la-guerra-dibujo-de-otto-dix\/","title":{"rendered":"\u00abPronto habr\u00e1 sol\u00bb, carta de Li\u00fasik Lis\u00ednova de 1917 \/ \u00abLa primera lecci\u00f3n\u00bb frente a los nazis, relato de L. Leonov,  \/ \u00abLa guerra\u00bb, dibujo de Otto Dix."},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/liusik.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-64865\" width=\"300\" height=\"480\"\/><figcaption>Texto. Carta de Li\u00fasik Lisinova.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(16.834px, 1.052rem + ((1vw - 3.2px) * 1.007), 26px);\"><strong>Repasando la historia:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(16.293px, 1.018rem + ((1vw - 3.2px) * 0.957), 25px);\"><strong>Biblioteca popular.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(15.197px, 0.95rem + ((1vw - 3.2px) * 0.857), 23px);\"><strong>-\u201cPronto habr\u00e1 sol\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>9 de mayo de 1917<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>Querida Ana\u00edd:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Suelo escribirte cuando me siento abatida, como me ocurre ahora. Pero, en compensaci\u00f3n, cuento con una satisfacci\u00f3n enorme, con un gran sedante: el trabajo. Trabajo mucho, en la propaganda. Cuando, con la ayuda de mis manos, la materia prima se convierte en un obrero consciente, cuando despierto en \u00e9l la conciencia de clase\u2026 me siento satisfecha, mis fuerzas se multiplican y soy una persona llena de vida. El abatimiento se desvanece, y voy al trabajo rebosando entusiasmo. Eso me ayuda a estudiar mucho, a organizar mi vida (sin ello el trabajo no resulta), a renunciar a la alegre compa\u00f1\u00eda de mis camaradas y a estudiar y estudiar. Me llena de gozo haber trabajado ya en los a\u00f1os de la clandestinidad, poseer h\u00e1bitos que me permitan trabajar ahora. Tenemos que luchar mucho contra todos los que se oponen a \u201cnosotros\u201d, los bolcheviques\u2026 Ahora voy a seleccionar y comprar dos bibliotecas para dos f\u00e1bricas, y luego, volver\u00e9 a casa para ocuparme de las mujeres socialdem\u00f3cratas\u2026 Ana\u00edd, \u00a1cu\u00e1nta fuerza y cu\u00e1nto talento existen latentes en los medios obreros!\u2026 Seguramente creer\u00e1s que, como todas las que asisten a cursillos, soy sentimental y hablo con l\u00e1grimas en los ojos de la libertad y de los \u201cpobres obreros\u201d. No; estoy muy lejos de eso, ya los conoc\u00ed antes, por mi trabajo, y ahora los conozco bien. Ellos tienen la ventaja de ser la clase a la que pertenece el futuro, una clase que comienza a desarrollarse y cuyas energ\u00edas despiertan.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2026<strong>No te preocupes por m\u00ed. Estoy llena de fuerzas y de \u00e1nimo.<\/strong> <strong>Parece que en m\u00ed han cambiado muchas cosas. Pero no importa, a\u00fan cambiar\u00e1n muchas m\u00e1s. Ahora tengo que salir, con el fr\u00edo que hace\u2026 El granizo golpea las ventanas, tamborileando en los cristales una canci\u00f3n melanc\u00f3lica y salvaje, pero saturada de vida, y el cielo, gris, est\u00e1 triste y solitario. Pero pronto habr\u00e1 sol, y la vida misma barrer\u00e1, como una escoba, las \u00faltimas dudas del invierno. Muchos besos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#b40a37;font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>Li\u00fasik<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ana\u00edd, recuerda que vivo una vida plet\u00f3rica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#260b94\"><strong>*Li\u00fasik Lis\u00ednova, muchacha estudiante de diecinueve a\u00f1os, era propagandista del Partido entre los obreros de Mosc\u00fa. Figuraba entre los organizadores de la Uni\u00f3n de la Juventud Obrera. En los d\u00edas de los combates de Octubre en Mosc\u00fa, Li\u00fasik evidenci\u00f3 gran valor e intrepidez. Pereci\u00f3 veinticuatro horas antes de la victoria definitiva\u2026<\/strong> <strong>Su f\u00e9retro fue llevado sobre fusiles entrecruzados. Li\u00fasik Lis\u00ednova, soldado de la revoluci\u00f3n, est\u00e1 enterrada en la Plaza Roja, junto a las murallas del Kremlin.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/laprim.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-64866\" width=\"300\" height=\"598\"\/><figcaption>Texto. La primera lecci\u00f3n.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(15.197px, 0.95rem + ((1vw - 3.2px) * 0.857), 23px);\"><strong>-\u201cLa primera lecci\u00f3n\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00a1Cu\u00e1n r\u00e1pidamente crecen y maduran nuestros hijos en tiempos de guerra!&#8230; Cuando los primeros alemanes aparecieron en su patria chica, donde amaba cada mata y cada calvero con un cari\u00f1o infantil, todav\u00eda no hecho conciencia, Volodia ocup\u00f3 inmediatamente su puesto al lado de los adultos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>(&#8230;) Poco m\u00e1s tarde, en agosto de 1941, Volodia organiz\u00f3 por su cuenta un destacamento guerrillero integrado por j\u00f3venes de su pueblo. \u00c9l mismo pas\u00f3 a ser maestro en aquella escuela de combate. Lleg\u00f3 por fin el d\u00eda de la primera modesta clase, del primer choque con los conquistadores que hab\u00edan sometido a media Europa. Los j\u00f3venes organizaron una emboscada, tendi\u00e9ndose cerca de una carretera. Acompa\u00f1ado de un met\u00e1lico ruido de tarros, un cami\u00f3n pas\u00f3 muy cerca. Y al mismo nivel se mov\u00edan en la alta hierba los ca\u00f1ones de los fusiles. Los chicos conoc\u00edan bien a aquellos detestables \u00abinvitados\u00bb: eran los \u00aborde\u00f1adores\u00bb, que recog\u00edan leche para el ej\u00e9rcito alem\u00e1n (&#8230;)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-\u00a1Fuego! -pronunci\u00f3 gravemente el ni\u00f1o.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Son\u00f3 una descarga desacorde.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Chirriaron los frenos, y el cami\u00f3n se detuvo. Volodia se mord\u00eda enojado los labios: \u00a1Oh, cu\u00e1ntos errores a la vez, cuando el blanco estaba tan cerca! Los alemanes saltaron a tierra y se tendieron tras un terrapl\u00e9n (&#8230;) \u00a1Qu\u00e9 rosada era la leche que flu\u00eda a trav\u00e9s de las rendijas de la carrocer\u00eda!&#8230; El tiroteo era denso. Los j\u00f3venes amigos de Volodia, todav\u00eda no fogueados, abandonaron el campo de combate. Por lo visto, aquello no se lograba de golpe&#8230; \u00a1Bien! Al quedarse solo, Volodia enfil\u00f3 la ametralladora: \u00ab\u00a1Ahora ver\u00e1n!\u00bb. Son\u00f3 un disparo suelto, en vez de una r\u00e1faga. El propio jefe del destacamento qued\u00f3 s\u00fabitamente desconcertado: se habr\u00eda estropeado el arma? El mismo la hab\u00eda desmontado y limpiado la v\u00edspera&#8230; Lo invadi\u00f3 una turbaci\u00f3n casi infantil: en un abrir y cerrar de ojos deb\u00eda recordar todo lo que hab\u00eda estudiado en las clases especiales de la escuela&#8230;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 no dispara?, \u00bfpor qu\u00e9? Lo he olvidado, lo he olvidado&#8230; -musitaba.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Aquello se parec\u00eda a un examen, a un terrible examen, cuyo tribunal eran la vida o la muerte&#8230; Aprovechando la tregua, los alemanes montaron precipitadamente en el cami\u00f3n. Volodia de nuevo empu\u00f1\u00f3 el fusil: aquello era m\u00e1s sencillo. \u00a1Bravo! Otro cay\u00f3, como si se zambullera en la verde hierba. El oficial enemigo, dobl\u00e1ndose por la mitad, se llevaba las manos al vientre.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-\u00a1Ten cuidado, no te abrases las entra\u00f1as con leche rusa calentita, comandante! (&#8230;)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Seguramente, por la noche, en un lugar retirado, en alg\u00fan granero intacto por milagro, se reuni\u00f3 el destacamento. Los chicos no se miraban a la cara, y la joven voz de bajo de Volodia sonaba con seriedad nada infantil:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>-\u00a1No importa, camaradas! Estamos aprendiendo. Sin embargo, veamos cu\u00e1les han sido las causas del fracaso de la operaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Naturalmente, no ri\u00f1\u00f3 a sus compa\u00f1eros; miraba a los bondadosos y turbados rostros de los j\u00f3venes campesinos y buscaba palabras de aliento para despertar en ellos la destreza, la serenidad y una gran fuerza de resistencia. En fin de cuantas no era de extra\u00f1ar que hubiesen sufrido un rev\u00e9s. Corr\u00edan tiempos en los que todo el pa\u00eds a\u00fan estaba aprendiendo a rechazar al s\u00fabito enemigo. La cacareada organizaci\u00f3n alemana, multiplicada por la experiencia masiva de los asesinatos en toda Europa y aplicada al pillaje y al terror en nuestro suelo, parec\u00eda entonces una fuerza negra y enorme. Volodia Kurilenko sab\u00eda que aquella primera lecci\u00f3n iba a serles muy provechosa en el futuro.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#8f0926;font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.33), 17px);\"><strong>De \u201cTu hermano Volodia Kurilenko\u201d, de L. Leonov.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#4e097f\"><strong>*Publicados en la revista \u201cAntorcha\u201d, en su secci\u00f3n \u201c\u2026Como la vida misma\u201d. Recogidos de \u201cLa juventud va a la Revoluci\u00f3n: (cuentos, cartas, diarios, fotos)\u201d, Mosc\u00fa, 1973. Editorial Progreso.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/la-guerra-Otto-Dix.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-64867\" width=\"400\" height=\"521\"\/><figcaption>Dibujo. Muerto, primer plano, destrozado por la metralla.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14.642px, 0.915rem + ((1vw - 3.2px) * 0.809), 22px);\"><strong>Jam\u00e1s olvidar:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14.082px, 0.88rem + ((1vw - 3.2px) * 0.76), 21px);\">\u201c<strong>La guerra\u201d, de Otto Dix.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Repasando la historia: Biblioteca popular. -\u201cPronto habr\u00e1 sol\u201d 9 de mayo de 1917 Querida Ana\u00edd: Suelo escribirte cuando me siento abatida, como me ocurre ahora. 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