{"id":61177,"date":"2021-08-03T00:00:23","date_gmt":"2021-08-02T22:00:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=61177"},"modified":"2021-08-02T06:38:22","modified_gmt":"2021-08-02T04:38:22","slug":"centenares-de-miles-de-mujeres-combatientes-en-los-dias-de-la-gran-revolucion-de-octubre-escrito-historico-de-alexandra-kollontai-1927","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2021\/08\/03\/centenares-de-miles-de-mujeres-combatientes-en-los-dias-de-la-gran-revolucion-de-octubre-escrito-historico-de-alexandra-kollontai-1927\/","title":{"rendered":"Centenares de miles de mujeres combatientes en los d\u00edas de la Gran Revoluci\u00f3n de Octubre. Escrito hist\u00f3rico de Alexandra Kollontai, 1927."},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/kollontai.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-61179\" width=\"380\" height=\"444\"\/><figcaption>Foto. Alexandra Kollontai.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"font-size:26px\" class=\"has-text-color has-vivid-red-color wp-block-paragraph\"><strong>Documento hist\u00f3rico:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:25px\"><strong>Mujeres\ncombatientes en los d\u00edas de la Gran Revoluci\u00f3n de Octubre<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Por\nAlexandra Kollontai. 1927<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:17px\"><strong>\u00bfQui\u00e9nes\nfueron las mujeres que participaron en la Gran Revoluci\u00f3n de\nOctubre? \u00bfFueron casos aislados? No; hubo multitudes de ellas:\ndecenas, centenas de miles de hero\u00ednas an\u00f3nimas que marcharon \u2013codo\na codo\u2013 con los obreros y campesinos, bajo la Bandera Roja y la\nconsigna de los Soviets, pasando sobre las ruinas de la teocracia\nzarista hacia un nuevo futuro\u2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Si\nuno mira hacia atr\u00e1s, al pasado, uno puede verlas: masas de hero\u00ednas\nan\u00f3nimas que Octubre encontr\u00f3 viviendo en ciudades desfallecientes,\nen aldeas empobrecidas saqueadas por la guerra\u2026 Una bufanda en la\ncabeza (raras veces una pa\u00f1oleta roja), un vestido gastado, un\nabrigo de invierno remendado. J\u00f3venes y adultas, obreras y\ncampesinas esposas de soldados y amas de casa pobres de la ciudad.\nMuy raro, mucho m\u00e1s raro en aquellos d\u00edas: mujeres trabajadoras de\noficina y profesionales, educadas y cultas. Pero hubo tambi\u00e9n\nmujeres de la intellingentsia entre las que llevaron la Bandera Roja\na la victoria en Octubre \u2013 maestras, empleadas de oficina, j\u00f3venes\nestudiantes de las escuelas secundarias y universidades, doctoras.\nMarchaban alegres, desprendidas y resueltas. Iban a donde se les\nenviara. \u00bfAl frente? Se pon\u00edan una gorra de soldado y se convert\u00edan\nen combatientes del Ej\u00e9rcito Rojo. Si portaban el brazalete rojo,\nentonces iban con prisa a las unidades de primeros auxilios para\nayudar al frente Rojo contra Kerensky en Gatchina. Trabajaban tambi\u00e9n\nen las comunicaciones del ej\u00e9rcito. Trabajaban alegres, con la\nconvicci\u00f3n de que algo trascendental estaba ocurriendo y que todos\n\u00e9ramos peque\u00f1os engranajes de una revoluci\u00f3n \u00fanica en su clase.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En\nlas aldeas, las campesinas (sus esposos hab\u00edan sido enviados al\nfrente) tomaron la tierra de los terratenientes y sacaron a la\naristocracia de los nidos donde hab\u00edan vivido durante siglos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cuando\nuno recuerda los eventos de Octubre, no ve rostros individuales sino\nmasas. Incontables masas, oleadas de humanidad. Dondequiera que se\nmire se ve hombres -en reuniones, m\u00edtines, manifestaciones&#8230;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Todav\u00eda\nno est\u00e1n seguros de lo que quieren, por qu\u00e9 est\u00e1n luchando, pero\nsaben una cosa: no soportar\u00e1n m\u00e1s la guerra. Tampoco quieren a los\nterratenientes y a los ricos\u2026 En el a\u00f1o 1917, el gran oc\u00e9ano\nhumano se levanta y se mueve, y en gran parte ese oc\u00e9ano est\u00e1\nformado por mujeres.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Alg\u00fan\nd\u00eda, la historia escribir\u00e1 sobre las proezas de estas hero\u00ednas\nan\u00f3nimas de la revoluci\u00f3n que murieron en el frente, que fueron\nasesinadas por los Blancos y que soportaron las innumerables\nprivaciones de los primeros a\u00f1os de la revoluci\u00f3n pero continuaron\nenarbolando la Bandera Roja del poder sovi\u00e9tico y el comunismo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Es\na estas hero\u00ednas an\u00f3nimas que murieron por conquistar una nueva\nvida para el pueblo trabajador durante la Gran Revoluci\u00f3n de\nOctubre, ante quienes la joven rep\u00fablica ahora se inclina en\nreconocimiento, mientras su juventud, alegre y entusiasta, emprende\nla construcci\u00f3n de la base del socialismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Sin\nembargo, de este mar de mujeres en bufandas y gorras desgastadas,\nemergen inevitablemente las figuras de aquellas mujeres a quienes el\nhistoriador dedicar\u00e1 una atenci\u00f3n especial, cuando dentro de muchos\na\u00f1os escriba sobre la Gran Revoluci\u00f3n de Octubre y su l\u00edder,\nLenin.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La\nprimera en emerger es la figura de la fiel compa\u00f1era de Lenin,\nNadezhda Konstantinovna Krupskaya, en su vestido gris claro,\nesforz\u00e1ndose siempre en permanecer en segundo plano. En las\nreuniones, ella se deslizaba inadvertidamente y se ubicaba detr\u00e1s de\nuna columna; ve\u00eda y escuchaba todo, observando todo lo que pasaba\npara as\u00ed poder hacerle un resumen completo a Vladimir Ilich,\na\u00f1adiendo acertados comentarios propios y aportando alguna idea\nrazonable, apropiada y \u00fatil.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En\naquellos d\u00edas Nadezhda Konstantinovna no hablaba en las numerosas y\ncandentes reuniones en que la gente discut\u00eda sobre una gran\ncuesti\u00f3n: \u00bfTomar\u00e1n los soviets el poder o no?; pero trabajaba\nincansablemente como la mano derecha de Vladimir Ilich, haciendo\nocasionalmente comentarios breves pero elocuentes en las reuniones\npartidarias. En los momentos de mayor dificultad y peligro, cuando\nmuchos camaradas m\u00e1s fuertes perdieron el \u00e1nimo y sucumbieron ante\nla duda, Nadezhda Konstantinovna permaneci\u00f3 siempre la misma,\ntotalmente convencida de la justicia de la causa y de la certeza de\nla victoria. Ella irradiaba una fe inquebrantable; y esta fortaleza\nde esp\u00edritu, oculta detr\u00e1s de una rara modestia, siempre ten\u00eda un\nefecto alentador sobre quienes ten\u00edan contacto con la compa\u00f1era del\ngran l\u00edder de la Revoluci\u00f3n de Octubre.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Otra\nfigura emerge, de otra compa\u00f1era fiel de Vladimir Ilich, compa\u00f1era\nde armas durante los a\u00f1os dif\u00edciles de la clandestinidad: la\nsecretaria del Comit\u00e9 Central del Partido, Yelena Dmitriyevna\nStassova. Culta, con una precisi\u00f3n sin igual, una excepcional\ncapacidad de trabajo, y una habilidad \u00fanica para \u201cdescubrir\u201d a\nla persona adecuada para cada tarea. Su figura alta y escultural se\nvi\u00f3 por primera vez en el Palacio T\u00e1urida, luego en la mansi\u00f3n\nKshesinskaya y finalmente en el Smolny. Con un cuaderno en sus manos,\nmientras alrededor sus compa\u00f1eros de la prensa del frente, obreros,\nguardias rojos, mujeres trabajadoras, miembros del partido y de los\nsoviets, buscan una respuesta u orden r\u00e1pida y clara..<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Stassova\nten\u00eda bajo su responsabilidad muchos asuntos importantes; pero si un\ncamarada necesitaba algo o ten\u00eda alg\u00fan problema en aquellos d\u00edas\ntormentosos, ella siempre respond\u00eda con una respuesta breve,\naparentemente cortante, pero haciendo todo lo que pod\u00eda. Estaba\nsobrecargada de trabajo y siempre en su puesto. Siempre en su puesto\npero sin pretender pasar a la primera fila, a la notoriedad. No le\ngustaba ser el centro de atenci\u00f3n. No se preocupaba por ella misma\nsino por la causa.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por\nla noble y querida causa del comunismo, por la que Yelena Stassova\nsufri\u00f3 exilio y prisi\u00f3n en las c\u00e1rceles zaristas que la dejaron\ncon la salud quebrantada\u2026 En nombre de la causa, era firme, dura\ncomo el acero. Pero ante los sufrimientos de los camaradas,\ndemostraba una sensibilidad y una capacidad de respuesta que s\u00f3lo se\npuede encontrar en una mujer de coraz\u00f3n noble y c\u00e1lido.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/cartel-soviet.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-61178\" width=\"250\" height=\"296\"\/><figcaption>Detalle cartel sovi\u00e9tico, dibujo mujeres en cabeza manifestaci\u00f3n.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Klavdia\nNikolayeva era una mujer de origen muy humilde. Se uni\u00f3 a los\nbolcheviques en 1908, en los a\u00f1os de reacci\u00f3n, y soport\u00f3 el exilio\ny la prisi\u00f3n\u2026 En 1917, regres\u00f3 a Leningrado y se convirti\u00f3 en el\nalma de la primera revista para mujeres trabajadoras, Kommunistka.\nEra a\u00fan joven, llena de pasi\u00f3n e impaciencia. Pero sostuvo la\nbandera con firmeza, y defendi\u00f3 en\u00e9rgicamente la idea de que las\nobreras, las campesinas y las esposas de soldados deb\u00edan ser\natra\u00eddas al partido. \u00a1A trabajar mujeres! \u00a1Por la defensa de los\nsoviets y el comunismo!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En\nlas reuniones, ella hablaba todav\u00eda nerviosa e insegura pero\natrayendo a otros a que la siguieran. Fue una de las que llev\u00f3 sobre\nsus hombros todas las dificultades relativas a la preparaci\u00f3n del\ncamino para la amplia y masiva participaci\u00f3n de las mujeres en la\nrevoluci\u00f3n; una de las que luch\u00f3 en dos frentes: por los soviets y\nel comunismo, y al mismo tiempo por la emancipaci\u00f3n de la mujer. Los\nnombres de Klavdia Nikolayeva y Konkordia Samoilova \u2013que muri\u00f3 en\nsu puesto revolucionario (de c\u00f3lera) en 1921\u2013 est\u00e1n\nindisolublemente ligados con los primeros y m\u00e1s dif\u00edciles pasos\ndados por el movimiento de mujeres trabajadoras, particularmente en\nLeningrado. Konkordia Samoilova fue una militante con un\ndesprendimiento sin igual, una oradora brillante y experimentada que\nsab\u00eda c\u00f3mo ganarse el coraz\u00f3n de las obreras. Aquellos que\ntrabajaron a su lado, recordar\u00e1n siempre a Konkordia Samoilova. Era\nsimple en su trato, sencilla en el vestir, exigente en la ejecuci\u00f3n\nde las decisiones, y estricta consigo misma y con los dem\u00e1s.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Especialmente\nnotable es la figura dulce y encantadora de Inessa Armand, quien\nrealiz\u00f3 un importante trabajo partidario en la preparaci\u00f3n de la\nRevoluci\u00f3n de Octubre, y contribuy\u00f3 con muchas ideas creativas para\nel trabajo entre las mujeres. Con toda su femineidad y delicadeza,\nInessa Armand era firme en sus convicciones y capaz de defender lo\nque cre\u00eda correcto, incluso cuando se enfrentaba con adversarios\ntemibles. Despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n, Inessa Armand se dedic\u00f3 a\norganizar el movimiento amplio de mujeres trabajadoras, y la\nConferencia de delegadas es creaci\u00f3n suya.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Enorme\nfue el trabajo realizado por Varvara Nikolayevna Yakovleva, en Mosc\u00fa,\ndurante los dif\u00edciles y decisivos d\u00edas de la Revoluci\u00f3n de\nOctubre. En la batalla de barricadas, demostr\u00f3 una resoluci\u00f3n digna\nde un l\u00edder central del partido\u2026 Muchos camaradas dijeron que su\nresoluci\u00f3n y su inquebrantable coraje dieron fuerzas a los\nvacilantes e inspiraron a aquellos que hab\u00edan perdido el \u00e1nimo.\n\u201c\u00a1Adelante! \u00a1A la victoria\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cuando\nuno recuerda a las mujeres que participaron en la Gran Revoluci\u00f3n de\nOctubre, m\u00e1s y m\u00e1s nombres y rostros se vienen a la memoria, como\npor arte de magia. \u00bfPodr\u00edamos dejar de honrar hoy la memoria de\nVera Slutskaya, que trabaj\u00f3 generosamente en la preparaci\u00f3n de la\nrevoluci\u00f3n y fue asesinada por los cosacos en el primer frente rojo,\ncerca de Petrogrado?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfPodr\u00edamos\nolvidar a Yevgenia Bosh, con su temperamento apasionado, siempre\nlista para la batalla? Ella tambi\u00e9n muri\u00f3 en su puesto\nrevolucionario.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfPodr\u00edamos\ndejar de mencionar aqu\u00ed dos nombres estrechamente ligados a la vida\ny la actividad de V.I. Lenin: sus dos hermanas y camaradas de armas,\nAnna Ilyinichna Yelizarova y Maria Ilyinichna Ulyanova?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>&#8230;\u00bfY\nla camarada Varya, de los talleres de ferrocarriles de Mosc\u00fa,\nsiempre vivaz y con prisa? \u00bfY Fyodorova, la obrera textil de\nLeningrado, con su rostro agradable y sonriente, y su valent\u00eda a la\nhora de luchar en las barricadas?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Es\nimposible mencionarlas a todas, y \u00a1cu\u00e1ntas quedan en el anonimato!\nLas hero\u00ednas de la Revoluci\u00f3n de Octubre fueron todo un ej\u00e9rcito,\ny aunque sus nombres se olviden, su entrega vive en la victoria misma\nde esa revoluci\u00f3n, en todas las conquistas y logros que ahora\ndisfrutan las mujeres trabajadoras de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Es\nun hecho claro e indiscutible que sin la participaci\u00f3n de las\nmujeres la Revoluci\u00f3n de Octubre no hubiera llevado la Bandera Roja\na la victoria. \u00a1Gloria a las mujeres trabajadoras que marcharon bajo\nla Bandera Roja durante la Revoluci\u00f3n de Octubre! \u00a1Gloria a la\nRevoluci\u00f3n de Octubre que liber\u00f3 a la mujer!<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong>&#8211;<a href=\"http:\/\/revolucionbolchevique.blogspot.com\/2012\/03\/mujeres-combatientes-en-los-dias-de-la.html\">http:\/\/revolucionbolchevique.blogspot.com\/2012\/03\/mujeres-combatientes-en-los-dias-de-la.html<\/a>\n <\/strong>\n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Documento hist\u00f3rico: Mujeres combatientes en los d\u00edas de la Gran Revoluci\u00f3n de Octubre Por Alexandra Kollontai. 1927 \u00bfQui\u00e9nes fueron las mujeres que participaron en la Gran Revoluci\u00f3n de Octubre? \u00bfFueron &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":61178,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[293],"tags":[131,181],"class_list":["post-61177","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-repaso-a-la-historia","tag-difusion","tag-urss"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61177","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61177"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61177\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":61184,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61177\/revisions\/61184"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/61178"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61177"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61177"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61177"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}