{"id":52511,"date":"2021-02-03T00:00:57","date_gmt":"2021-02-02T23:00:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=52511"},"modified":"2021-01-26T08:52:42","modified_gmt":"2021-01-26T07:52:42","slug":"las-venas-abiertas-de-america-latina-descarga-de-este-imprescindible-libro-de-eduardo-galeano-tras-50-anos-igual","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2021\/02\/03\/las-venas-abiertas-de-america-latina-descarga-de-este-imprescindible-libro-de-eduardo-galeano-tras-50-anos-igual\/","title":{"rendered":"\u00abLas venas abiertas de Am\u00e9rica Latina\u00bb. Descarga de este imprescindible libro de Eduardo Galeano.Tras 50 a\u00f1os, igual."},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/venas.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-52514\" width=\"450\" height=\"259\"\/><figcaption>Dibujo. Las venas abiertas, de Galeano.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\" class=\"has-text-color has-vivid-red-color wp-block-paragraph\"> <strong>Recomendando lecturas:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:26px\"><strong>\u00abLas venas abiertas de Am\u00e9rica Latina\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">\n<strong>Por\nEduardo Galeano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\">\n<strong>INTRODUCCI\u00d3N:\nCIENTO VEINTE MILLONES DE NI\u00d1OS EN EL CENTRO DE LA TORMENTA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>La\ndivisi\u00f3n internacional del trabajo consiste en que unos pa\u00edses se\nespecializan en ganar y otros en perder. Nuestra comarca de mundo,\nque hoy llamamos Am\u00e9rica Latina, fue precoz: se especializ\u00f3 en\nperder desde los remotos tiempos en que los europeos del Renacimiento\nse abalanzaron a trav\u00e9s del mar y le hundieron los dientes en la\ngarganta. Pasaron los siglos y Am\u00e9rica Latina perfeccion\u00f3 sus\nfunciones. Este ya no es el reino de las maravillas donde la realidad\nderrota a la f\u00e1bula y la imaginaci\u00f3n era humillada por los trofeos\nde la conquista, los yacimientos de oro y las monta\u00f1as de plata.\nPero la regi\u00f3n sigue trabajando de sirvienta. Contin\u00faa existiendo\nal servicio de las necesidades ajenas, como fuente de reservas del\npetr\u00f3leo y el hierro, el cobre y la carne, las frutas y el caf\u00e9,\nlas materias primas y los alimentos con destino a los pa\u00edses ricos\nque ganan consumi\u00e9ndolos, mucho m\u00e1s de lo que Am\u00e9rica Latina gana\nproduci\u00e9ndolos. Son mucho m\u00e1s altos los impuestos que cobran los\ncompradores que los precios que reciben los vendedores; y al fin y al\ncabo, como declar\u00f3 en julio de 1968 Covey T. Oliver, coordinador de\nla Alianza para el progreso, <em>\u201chablar de precios justos en la\nactualidad es un concepto medieval. Estamos en plena \u00e9poca de la\nlibre comercializaci\u00f3n&#8230;\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>Cuanta\nm\u00e1s libertad se otorga a los negocios, m\u00e1s c\u00e1rceles se hace\nnecesario construir para quienes padecen los negocios.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>Nuestros\nsistemas de inquisidores y verdugos no s\u00f3lo funcionan para el\nmercado externo dominante; proporcionan tambi\u00e9n caudalosos\nmanantiales de ganancias que fluyen de los empr\u00e9stitos y las\ninversiones extranjeras en los mercados internos dominados. <em>\u201cSe\nha o\u00eddo hablar de concesiones hechas por Am\u00e9rica latina al capital\nextranjero, pero no de las concesiones hechas por los Estados Unidos\nal capital de otros pa\u00edses &#8230; es que nosotros no damos\nconcesiones\u201d<\/em>, advert\u00eda, all\u00e1 por 1913, el presidente\nnorteamericano Woodrow Wilson.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>\u00c9l\nestaba seguro: <em>\u201cUn pa\u00eds <\/em>\u2013dec\u00eda- <em>es pose\u00eddo y\ndominado por el capital que en \u00e9l se haya invertido\u201d<\/em>. Y ten\u00eda\nraz\u00f3n. Por el camino hasta perdimos el derecho de llamarnos\namericanos, aunque los haitianos y los cubanos ya hab\u00edan asomado a\nla historia, como pueblos nuevos, un siglo antes que los peregrinos\ndel Mayflower se establecieran en las costas de Plymouth.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>Ahora\nAm\u00e9rica es, para el mundo, nada m\u00e1s que los Estados Unidos:\nnosotros habitamos, a lo sumo, una sub Am\u00e9rica, una Am\u00e9rica de\nsegunda clase, de nebulosa identificaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>Es\nAm\u00e9rica Latina, la regi\u00f3n de las venas abiertas. Desde el\ndescubrimiento hasta nuestros d\u00edas, todo se ha trasmutado siempre en\ncapital europeo o, m\u00e1s tarde, norteamericano, y como tal se ha\nacumulado y se acumula en los lejanos centros de poder. Todo: la\ntierra, sus frutos y sus profundidades ricas en minerales, los\nhombres y su capacidad de trabajo y de consumo, los recursos\nnaturales y los recursos humanos. El modo de producci\u00f3n y la\nestructura de clases de cada lugar han sido sucesivamente\ndeterminados, desde fuera, por su incorporaci\u00f3n al engranaje\nuniversal del capitalismo. A cada cual se le ha asignado una funci\u00f3n,\nsiempre en beneficio del desarrollo de la metr\u00f3poli extranjera de\nturno, y se ha hecho infinita la cadena de las dependencias\nsucesivas, que tiene mucho m\u00e1s de dos eslabones, y que por cierto\ntambi\u00e9n comprende, dentro de Am\u00e9rica Latina, la opresi\u00f3n de los\npa\u00edses peque\u00f1os por sus vecinos mayores y, fronteras adentro de\ncada pa\u00eds, la explotaci\u00f3n que las grandes ciudades y los puertos\nejercen sobre sus fuentes internas de v\u00edveres y mano de obra. (Hace\ncuatro siglos, ya hab\u00edan nacido diecis\u00e9is de las veinte ciudades\nlatinoamericanas m\u00e1s pobladas de la actualidad).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>Para\nquienes conciben la historia como una competencia, el atraso y la\nmiseria de Am\u00e9rica Latina no son otra cosa que el resultado de su\nfracaso. Perdimos; otros ganaron. Pero ocurre que quienes ganaron,\nganaron gracias a que nosotros perdimos: la historia del\nsubdesarrollo de Am\u00e9rica Latina integra, como se ha dicho, la\nhistoria del desarrollo del capitalismo mundial. Nuestra derrota\nestuvo siempre impl\u00edcita en la victoria ajena; nuestra riqueza ha\ngenerado siempre nuestra pobreza para alimentar la prosperidad de\notros: los imperios y sus caporales nativos. En la alquimia colonial\ny neocolonial, el oro se transfigura en chatarra, y los alimentos se\nconvirtieron en veneno.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>Potos\u00ed,\nZacatecas y Oruro Preto cayeron en picada desde la cumbre de los\nesplendores de los metales preciosos al profundo agujero de los\nsocavones vac\u00edos, y la ruina fue el destino de la pampa chilena del\nsalitre y de la selva amaz\u00f3nica del caucho; el nordeste azucarero de\nBrasil, los bosques argentinos del quebracho o ciertos pueblos\npetroleros del lago Maracaibo tienen dolorosas razones para creer en\nla mortalidad de las fortunas que la naturaleza otorga y el\nimperialismo usurpa. La lluvia que irriga a los centros del poder\nimperialista ahoga los vastos suburbios del sistema. Del mismo modo,\ny sim\u00e9tricamente, el bienestar de nuestras clases dominantes\n\u2013dominantes hacia dentro, dominadas desde fuera- es la maldici\u00f3n\nde nuestras multitudes condenadas a una vida de bestias de carga.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>La\nbrecha se extiende. Hacia mediados del siglo anterior, el nivel de\nvida de los pa\u00edses ricos del mundo exced\u00eda en un cincuenta por\nciento el nivel de los pa\u00edses pobres. El desarrollo desarrolla la\ndesigualdad: Richard Nixon anunci\u00f3, en abril de 1969, en discurso\nante la OEA, que a fines del siglo veinte el ingreso per capita en\nEstados Unidos ser\u00eda quince veces m\u00e1s alto que el ingreso en\nAm\u00e9rica Latina. La fuerza del conjunto del sistema imperialista\ndescansa en la necesaria desigualdad de las partes que lo forman, y\nesa desigualdad asume magnitudes cada vez m\u00e1s dram\u00e1ticas. Los\npa\u00edses opresores se hacen cada vez m\u00e1s ricos en t\u00e9rminos\nabsolutos, pero mucho m\u00e1s en t\u00e9rminos relativos, por el dinamismo\nde la disparidad creciente. El capitalismo central puede darse el\nlujo de crear y creer sus propios mitos de opulencia, pero los mitos\nnos se comen, y bien lo saben los pa\u00edses pobres que constituyen el\nbasto capitalismo perif\u00e9rico. El ingreso promedio de un ciudadano\nnorteamericano es siete veces mayor que el de un latinoamericano y\naumenta a un ritmo diez veces m\u00e1s intenso. Y los promedios enga\u00f1an,\npor los insondables abismos que se abren, al sur del r\u00edo Bravo,\nentre los muchos pobres y los pocos ricos de la regi\u00f3n. En la\nc\u00faspide, en efecto, seis millones de latinoamericanos acaparan,\nseg\u00fan las Naciones Unidas, el mismo ingreso que ciento cuarenta\nmillones de personas ubicadas en la base de la pir\u00e1mide social. Hay\nsesenta millones de campesinos cuya fortuna asciende a veinticinco\ncentavos de d\u00f3lar por d\u00eda; en el otro extremo los proxenetas de la\ndesdicha se dan el lujo de acumular cinco millones de d\u00f3lares en sus\ncuentas privadas de Suiza o Estados Unidos, y derrochan en la\nostentaci\u00f3n y el lujo est\u00e9ril -ofensa y desaf\u00edo- y en las\ninversi\u00f3n total, los capitales que Am\u00e9rica Latina podr\u00eda destinar\na la reposici\u00f3n, ampliaci\u00f3n y creaci\u00f3n de fuentes de producci\u00f3n y\ntrabajo. <\/strong>\n<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/frase.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-52515\" width=\"300\" height=\"184\"\/><figcaption>Frase del libro. Sobre el \u00abdescubrimiento\u00bb de Am\u00e9rica.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>Incorporadas\ndesde siempre a la constelaci\u00f3n del poder imperialista, nuestras\nclases dominantes no tienen el menor inter\u00e9s en averiguar si el\npatriotismo podr\u00eda resultar m\u00e1s rentable que la traici\u00f3n o si la\nmendicidad es la \u00fanica forma posible de la pol\u00edtica internacional.\nSe hipoteca la soberan\u00eda porque \u201cno hay otro camino\u201d; las\ncoartadas de la oligarqu\u00eda confunden interesadamente la impotencia\nde una clase social con el presunto vac\u00edo de destino de cada naci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>Josu\u00e9\nde Castro declara: \u201cYo, que he recibido un premio internacional de\nla paz, pienso que, infelizmente, no hay otra soluci\u00f3n que la\nviolencia para Am\u00e9rica Latina\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>Ciento\nveinte millones de ni\u00f1os se agitan en el centro de esta tormenta. La\npoblaci\u00f3n de Am\u00e9rica latina crece como ninguna otra; en medio siglo\nse triplic\u00f3 con creces. Cada minuto muere un ni\u00f1o de enfermedad o\nhambre, pero en el a\u00f1o 2000 habr\u00e1 seiscientos cincuenta millones de\nlatinoamericanos, y la mitad tendr\u00e1 menos de quince a\u00f1os de edad:\n<em>una bomba de tiempo<\/em>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>Entre\nlos doscientos ochenta millones de latinoamericanos que hay, a fines\nde 1970, cincuenta millones de desocupados o sub ocupados y cerca de\ncien millones de analfabetos; la mitad de los latinoamericanos vive\napi\u00f1ados en viviendas insalubres. Los tres mayores mercados de\nAm\u00e9rica Latina -Argentina, Brasil y M\u00e9xico- no alcanzan a igualar,\nsumados, la capacidad de consumo de Francia o de Alemania occidental,\naunque la poblaci\u00f3n reunida de nuestros tres grandes excede\nlargamente a la de cualquier pa\u00eds europeo. Am\u00e9rica Latina produce\nhoy d\u00eda, en relaci\u00f3n con la poblaci\u00f3n, menos alimentos que antes\nde la \u00faltima guerra mundial, y sus exportaciones per capita han\ndisminuido tres veces, a precios constantes, desde la v\u00edspera de la\ncrisis de 1929. El sistema es muy racional desde el punto de vista de\nsus due\u00f1os extranjeros y de nuestra burgues\u00eda de comisionistas, que\nha vendido el alma al Diablo a un precio que hubiera avergonzado a\nFausto. Pero el sistema es tan irracional para todos los dem\u00e1s que\ncuanto m\u00e1s se desarrolla m\u00e1s agudiza sus desequilibrios y sus\ntensiones, sus contradicciones ardientes. Hasta la industrializaci\u00f3n,\ndependiente y tard\u00eda, que c\u00f3modamente coexiste con el latifundio y\nlas estructuras de la desigualdad, contribuye a sembrar la\ndesocupaci\u00f3n en vez de ayudar a resolverla.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>Se\nextiende la pobreza y se concentra la riqueza en esta regi\u00f3n que\ncuenta con inmensas legiones de brazos ca\u00eddos que se multiplican sin\ndescanso. Nuevas f\u00e1bricas se instalan en los polos privilegiados de\ndesarrollo -Sao Paulo, Buenos Aires, la ciudad de M\u00e9xico- pero menos\nmano de obra se necesita cada vez. El sistema no ha previsto esta\npeque\u00f1a molestia: lo que sobra es gente. Y la gente se reproduce. Se\nhace el amor con entusiasmo y sin precauciones. Cada vez queda m\u00e1s\ngente a la vera del camino, sin trabajo en el campo, donde el\nlatifundio reina con sus gigantescos eriales, y sin trabajo en la\nciudad, donde reinan las m\u00e1quinas: el sistema vomita hombres. Las\nmisiones norteamericanas esterilizan masivamente mujeres y siembran\np\u00edldoras, diafragmas, espirales, preservativos y almanaques\nmarcados, pero cosechan ni\u00f1os; porfiadamente, los ni\u00f1os\nlatinoamericanos contin\u00faan naciendo, reivindicando su derecho\nnatural a obtener un sitio bajo el sol en estas tierras espl\u00e9ndidas\nque podr\u00edan brindar a todos lo que a casi todos niegan.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/potosi.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-52516\" width=\"250\" height=\"164\"\/><figcaption>Dibujo. Potos\u00ed, la explotaci\u00f3n por metal.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>A\nprincipios de noviembre de 1968, Richard Nixon comprob\u00f3 en voz alta\nque la Alianza para el Progreso hab\u00eda cumplido siete a\u00f1os de vida\ny, sin embargo, se hab\u00edan agravado la desnutrici\u00f3n y la escasez de\nalimentos en Am\u00e9rica Latina. Pocos meses antes, en abril, George W.\nBall escrib\u00eda en Life: \u00abPor lo menos durante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas,\nel descontento de las naciones m\u00e1s pobres no significar\u00e1 una\namenaza de destrucci\u00f3n del mundo. Por vergonzoso que sea, el mundo\nha vivido, durante generaciones, dos tercios pobre y un tercio rico.\nPor injusto que sea, es limitado el poder de los pa\u00edses pobres\u00bb.\nBall hab\u00eda encabezado la delegaci\u00f3n de los Estados Unidos a la\nPrimera Conferencia de Comercio y Desarrollo en Ginebra, y hab\u00eda\nvotado contra nueve de los doce principios generales aprobados por la\nconferencia con el fin de aliviar las desventajas de los pa\u00edses\nsubdesarrollados en el comercio internacional.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>Son\nsecretas las matanzas de la miseria en Am\u00e9rica Latina; cada a\u00f1o\nestallan, silenciosamente, sin estr\u00e9pito alguno, tres bombas de\nHiroshima sobre estos pueblos que tienen la costumbre de sufrir con\nlos dientes apretados.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>Esta\nviolencia sistem\u00e1tica, no aparente pero real, va en aumento: sus\ncr\u00edmenes no se difunden en la cr\u00f3nica roja, sino en las\nestad\u00edsticas de la FAO. Ball dice que la impunidad es todav\u00eda\nposible, porque los pobres no pueden desencadenar la guerra mundial,\npero el Imperio se preocupa: incapaz de multiplicar los panes, hace\nlo posible por suprimir a los comensales.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>\u00abCombata\nla pobreza, \u00a1mate a un mendigo!\u00bb, garabate\u00f3 un maestro del humor\nnegro sobre un muro de la ciudad de La Paz. \u00bfQu\u00e9 se proponen los\nherederos de Malthus sino matar a todos los pr\u00f3ximos mendigos antes\nde que nazcan? Robert McNamara, el presidente del Banco Mundial que\nhab\u00eda sido presidente de la Ford y Secretario de Defensa, afirma que\nla explosi\u00f3n demogr\u00e1fica constituye el mayor obst\u00e1culo para el\nprogreso de Am\u00e9rica Latina y anuncia que el Banco Mundial otorgar\u00e1\nprioridad, en sus pr\u00e9stamos, a los pa\u00edses que apliquen planes para\nel control de la natalidad. McNamara comprueba con l\u00e1stima que los\ncerebros de los pobres piensan un veinticinco por ciento menos, y los\ntecn\u00f3cratas del Banco Mundial (que ya nacieron) hacen zumbar las\ncomputadoras y generan complicad\u00edsimos trabalenguas sobre las\nventajas de no nacer: \u00abSi un pa\u00eds en desarrollo que tiene una renta\nmedia per capita de 150 a 200 d\u00f3lares anuales logra reducir su\nfertilidad en un 50 por ciento en un per\u00edodo de 25 a\u00f1os, al cabo de\n30 a\u00f1os su renta per capita ser\u00e1 superior por lo menos en un 40 por\nciento al nivel que hubiera alcanzado de lo contrario, y dos veces\nm\u00e1s elevada al cabo de 60 a\u00f1os\u00bb, asegura uno de los documentos del\norganismo. Se ha hecho c\u00e9lebre la frase de Lyndon Johnson: \u00abCinco\nd\u00f3lares invertidos contra el crecimiento de la poblaci\u00f3n son m\u00e1s\neficaces que den d\u00f3lares invertidos en el crecimiento econ\u00f3mico\u00bb.\nDwight Eisenhower pronostic\u00f3 que si los habitantes de la tierra\nsegu\u00edan multiplic\u00e1ndose al mismo ritmo no s\u00f3lo se agudizar\u00eda el\npeligro de la revoluci\u00f3n, sino que adem\u00e1s se producir\u00eda \u00abuna\ndegradaci\u00f3n del nivel de vida de todos los pueblos, el nuestro\ninclusive\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>Los\nEstados Unidos no sufren, fronteras adentro, el problema de la\nexplosi\u00f3n de la natalidad, pero se preocupan como nadie por difundir\ne imponer, en los cuatro puntos cardinales, la planificaci\u00f3n\nfamiliar. No s\u00f3lo el gobierno; tambi\u00e9n Rockefeller y la Fundaci\u00f3n\nFord padecen pesadillas con millones de ni\u00f1os que avanzan, como\nlangostas, desde los horizontes del Tercer Mundo. Plat\u00f3n y\nArist\u00f3teles se hab\u00edan ocupado del tema antes que Malthus y\nMcNamara; sin embargo, en nuestros tiempos, toda esta ofensiva\nuniversal cumple una funci\u00f3n bien definida: se propone justificar la\nmuy desigual distribuci\u00f3n de la renta entre los pa\u00edses y entre las\nclases sociales, convencer a los pobres de que la pobreza es el\nresultado de los hijos que no se evitan y poner un dique al avance de\nla furia de las masas en movimiento y rebeli\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>Los\ndispositivos intrauterinos compiten con las bombas y la metralla, en\nel sudeste asi\u00e1tico, en el esfuerzo por detener el crecimiento de la\npoblaci\u00f3n de Vietnam. En Am\u00e9rica Latina resulta m\u00e1s higi\u00e9nico y\neficaz matar a los guerrilleros en los \u00fateros que en las sierras o\nen las calles. Diversas misiones norteamericanas han esterilizado a\nmillares de mujeres en la Amazon\u00eda, pese a que \u00e9sta es la zona\nhabitable m\u00e1s desierta del planeta. En la mayor parte de los pa\u00edses\nlatinoamericanos, la gente no sobra: falta. Brasil tiene 38 veces\nmenos habitantes por kil\u00f3metro cuadrado que B\u00e9lgica; Paraguay, 49\nveces menos que Inglaterra; Per\u00fa, 32 veces menos que Jap\u00f3n. Hait\u00ed\ny El Salvador, hormigueros humanos de Am\u00e9rica Latina, tienen una\ndensidad de poblaci\u00f3n menor que la de Italia. Los pretextos\ninvocados ofenden la inteligencia; las intenciones reales encienden\nla indignaci\u00f3n. Al fin y al cabo, no menos de la mitad de los\nterritorios de Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Paraguay y Venezuela\nest\u00e1 habitada por nadie. Ninguna poblaci\u00f3n latinoamericana crece\nmenos que la del Uruguay, pa\u00eds de viejos, y sin embargo ninguna otra\nnaci\u00f3n ha sido tan castigada, en los a\u00f1os recientes, por una crisis\nque parece arrastrarla al \u00faltimo c\u00edrculo de los infiernos. Uruguay\nest\u00e1 vac\u00edo y sus praderas f\u00e9rtiles podr\u00edan dar de comer a una\npoblaci\u00f3n infinitamente mayor que la que hoy padece, sobre su suelo,\ntantas penurias. Hace m\u00e1s de un siglo, un canciller de Guatemala\nhab\u00eda sentenciado prof\u00e9ticamente: \u00abSer\u00eda curioso que del seno\nmismo de los Estados Unidos, de donde nos viene el mal, naciese\ntambi\u00e9n el remedio\u00bb. Muerta y enterrada la Alianza para el\nProgreso, el Imperio propone ahora, con m\u00e1s p\u00e1nico que generosidad,\nresolver los problemas de Am\u00e9rica Latina eliminando de antemano a\nlos latinoamericanos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/portada.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-52512\" width=\"200\" height=\"412\"\/><figcaption>Portada libro.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>En\nWashington tienen ya motivos para sospechar que los pueblos pobres no\nprefieren ser pobres. Pero no se puede querer el fin sin querer los\nmedios: quienes niegan la liberaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina, niegan\ntambi\u00e9n nuestro \u00fanico renacimiento posible, y de paso absuelven a\nlas estructuras en vigencia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>Los\nj\u00f3venes se multiplican, se levantan, escuchan: \u00bfqu\u00e9 les ofrece la\nvoz del sistema? El sistema habla un lenguaje surrealista: propone\nevitar los nacimientos en estas tierras vac\u00edas; opina que faltan\ncapitales en pa\u00edses donde los capitales sobran pero se desperdician;\ndenomina ayuda a la ortopedia deformante de los empr\u00e9stitos y al\ndrenaje de riquezas que las inversiones extranjeras provocan; convoca\na los latifundistas a realizar la reforma agraria y a la oligarqu\u00eda\na poner en pr\u00e1ctica la justicia social. La lucha de clases no existe\n-se decreta- m\u00e1s que por culpa de los agentes for\u00e1neos que la\nencienden, pero en cambio existen las clases sociales, y a la\nopresi\u00f3n de unas por otras se la denomina el estilo occidental de\nvida. Las expediciones criminales de los marines tienen por objeto\nrestablecer el orden y la paz social, y las dictaduras adictas a\nWashington fundan en las c\u00e1rceles el estado de derecho y proh\u00edben\nlas huelgas y aniquilan los sindicatos para proteger la libertad de\ntrabajo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>\u00bfTenemos\ntodo prohibido, salvo cruzarnos de brazos? La pobreza no est\u00e1\nescrita en los astros; el subdesarrollo no es el fruto de un oscuro\ndesignio de Dios. Corren a\u00f1os de revoluci\u00f3n, tiempos de redenci\u00f3n.\nLas clases dominantes ponen las barbas en remojo, y a la vez anuncian\nel infierno para todos. En cierto modo, la derecha tiene raz\u00f3n\ncuando se identifica a s\u00ed misma con la tranquilidad y el orden, es\nel orden, en efecto, de la cotidiana humillaci\u00f3n de las mayor\u00edas,\npero orden al fin: la tranquilidad de que la injusticia siga siendo\ninjusta y el hambre hambrienta. Si el futuro se transforma en una\ncaja de sorpresas, el conservador grita, con toda raz\u00f3n: \u00abMe han\ntraicionado\u00bb. Y los ide\u00f3logos de la impotencia, los esclavos que se\nmiran a s\u00ed mismos con los ojos del amo, no demoran en hacer escuchar\nsus clamores. El \u00e1guila de bronce del Maine, derribada el d\u00eda de la\nvictoria de la revoluci\u00f3n cubana, yace ahora abandonada, con las\nalas rotas, bajo un portal del barrio viejo de La Habana. Desde Cuba\nen adelante, tambi\u00e9n otros pa\u00edses han iniciado por distintas v\u00edas\ny con distintos medios la experiencia del cambio: la perpetuaci\u00f3n\ndel actual orden de cosas es la perpetuaci\u00f3n del crimen.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>Los\nfantasmas de todas las revoluciones estranguladas o traicionadas a lo\nlargo de la torturada historia latinoamericana se asoman en las\nnuevas experiencias, as\u00ed como los tiempos presentes hab\u00edan sido\npresentidos y engendrados por las contradicciones del pasado. La\nhistoria es un profeta con la mirada vuelta hacia atr\u00e1s: por lo que\nfue, y contra lo que fue, anuncia lo que ser\u00e1.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>Por\neso en este libro, que quiere ofrecer una historia del saqueo y a la\nvez contar c\u00f3mo funcionan los mecanismos actuales del despojo,\naparecen los conquistadores en las carabelas y, cerca, los\ntecn\u00f3cratas en los jets, Hern\u00e1n Cort\u00e9s y los infantes de marina,\nlos corregidores del reino y las misiones del Fondo Monetario\nInternacional, los dividendos de los traficantes de esclavos y las\nganancias de la General Motors. Tambi\u00e9n los h\u00e9roes derrotados y las\nrevoluciones de nuestros d\u00edas, las infamias y las esperanzas muertas\ny resurrectas: los sacrificios fecundos. Cuando Alexander von\nHumboldt investig\u00f3 las costumbres de los antiguos habitantes\nind\u00edgenas de la meseta de Bogot\u00e1, supo que los indios llamaban\nquihica a las v\u00edctimas de las ceremonias rituales. <em>Quihica<\/em>\nsignificaba puerta: la muerte de cada elegido abr\u00eda un nuevo ciclo\nde ciento ochenta y cinco lunas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"color:#770b2b\" class=\"has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph\">\n<strong>Descarga\nde \u201cLas venas abiertas de Am\u00e9rica Latina\u201d:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\n<strong>165\np\u00e1ginas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">\n<strong>&#8211;<a href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/1acRW82v7K-I5mVjlP1JV9KezHxH31-dD\/view?usp=sharing\">https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/1acRW82v7K-I5mVjlP1JV9KezHxH31-dD\/view?usp=sharing<\/a>\n<\/strong>\n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recomendando lecturas: \u00abLas venas abiertas de Am\u00e9rica Latina\u00bb Por Eduardo Galeano INTRODUCCI\u00d3N: CIENTO VEINTE MILLONES DE NI\u00d1OS EN EL CENTRO DE LA TORMENTA La divisi\u00f3n internacional del trabajo consiste en &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":52513,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[94],"tags":[309,131,150],"class_list":["post-52511","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biblioteca-popular","tag-america-esquilmada","tag-difusion","tag-libros"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52511","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=52511"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52511\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52518,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52511\/revisions\/52518"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/52513"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=52511"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=52511"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=52511"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}