{"id":47463,"date":"2020-07-13T00:01:16","date_gmt":"2020-07-12T22:01:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=47463"},"modified":"2020-07-07T10:05:03","modified_gmt":"2020-07-07T08:05:03","slug":"descarga-del-relato-de-un-nino-pobre-de-m-p-m-arenas-las-familias-viven-hacinadas-en-pequenas-chabolas-ocupadas-por-dos-tres-y-hasta-por-cuatro-familias-todos-revueltos-ancianos-adult","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2020\/07\/13\/descarga-del-relato-de-un-nino-pobre-de-m-p-m-arenas-las-familias-viven-hacinadas-en-pequenas-chabolas-ocupadas-por-dos-tres-y-hasta-por-cuatro-familias-todos-revueltos-ancianos-adult\/","title":{"rendered":"Descarga del \u00abRelato de un ni\u00f1o pobre\u00bb, de M.P.M. \u00abArenas\u00bb. &#8216;Las familias viven hacinadas en peque\u00f1as chabolas ocupadas por dos, tres y hasta por cuatro familias; todos revueltos: ancianos, adultos y ni\u00f1os&#8217;&#8230;"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/portada-589x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-47464\" width=\"350\" height=\"512\"\/><figcaption>Portada  \u00abRelato de un ni\u00f1o pobre\u00bb.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"font-size:23px\" class=\"has-text-color has-vivid-red-color wp-block-paragraph\"><strong>Descarga\nde libros de Manuel P\u00e9rez Mart\u00ednez \u2018Camarada Arenas\u2019<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:28px\" class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>\u201cRelato de un ni\u00f1o pobre\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Libreto\neditado en mayo de 2017<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>En\nel Pozo del T\u00edo Raimundo no hay agua corriente ni luz el\u00e9ctrica ni\nalcantarillado ni asfalto en las calles; no hay escuela para los\nni\u00f1os, no hay lugar para el esparcimiento de peque\u00f1os y mayores. En\nel Pozo del T\u00edo Raimundo la gente llora y gime durante todas las\nhoras del d\u00eda y de la noche. El Pozo no es ning\u00fan infierno, lugar\ndonde los que no van al cielo reciben tormentos eternos; mas ni el\nmismo Dante hubiera empleado otras palabras para definirlo:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><strong>Por m\u00ed se va a la ciudad del llanto;<\/strong><\/p><p><strong>Por m\u00ed se va al eterno dolor;<\/strong><\/p><p><strong>Por m\u00ed se va hasta la raza condenada.<\/strong><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Las\nfamilias viven hacinadas en peque\u00f1os habit\u00e1culos. Hay chabolas\nocupadas por dos, tres y hasta por cuatro familias; todos revueltos:\nancianos, adultos y ni\u00f1os. \u00bfC\u00f3mo lo consiguen?, s\u00f3lo ellos lo\nsaben.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Unas\ncuantas tabernas donde algunos hombres apuran hasta las heces la copa\ndesbordante de su amargura; tres o cuatro tenduchos pestilentes\nvenden al fiao, a verdaderos precios de lujo, lo que no son otra cosa\nque los deshechos comprados a bajo precio, de los productos que ya\nnadie adquiere en los establecimientos de los barrios donde habita la\nburgues\u00eda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>El\nditero es un personaje harto conocido; tan conocido como el cobrador\nde los recibos de la funeraria -\u201del dinero de los muertos\u201d;. Todo\nel mundo sabe aqu\u00ed lo que significa \u201cabrir una cuenta al ditero\u201d:\neso supone tener que ceder la tercera parte del m\u00edsero salario por\nun par de mantas para el invierno, las camisetas de felpa para los\nni\u00f1os, un par de camisas y unos pantalones para el marido, y media\ndocena de bragas; es el ajuar de la familia que habr\u00e1 de renovar\ncada a\u00f1o y que hay que pagar puntualmente, a plazos, por el doble de\nsu precio al contado en la tienda. Y al contado no se puede comprar\nnada, ni tan siquiera el kilo de pan, el carb\u00f3n, las legumbres y el\ntocino diario; luego, no queda m\u00e1s remedio que pagar lo que pidan si\nno se quiere morir de fr\u00edo y de hambre. Se vive al d\u00eda, s\u00f3lo con\nlo puesto, y eternamente endeudado al tendero y al ditero; se depende\neternamente de ellos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Los\ncr\u00edos pasan la mayor parte del tiempo en mitad del arroyo,\ncomparti\u00e9ndolo con la piara de cerdos que andan sueltos hociqueando\npor el barro. \u00a1Ay de la madre que descuide la vigilancia sobre los\nm\u00e1s peque\u00f1os! Algunas criaturas han sido ya devoradas por estos\nanimales.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>El\naguador portea el agua desde Vallecas en grandes cubas arrastradas en\ncarros tirados por mulas. Dos o tres c\u00e1ntaros, a peseta el c\u00e1ntaro\nde agua, para el consumo del d\u00eda; no hay m\u00e1s dinero ni m\u00e1s\nc\u00e1ntaros para m\u00e1s agua. Al llegar la noche en todas las chabolas se\nencienden los carburos. Producen una llama blanca muy viva y un olor\nsemejante a las exhalaciones de las alcantarillas, de modo que,\ndentro de las chabolas, se siente uno como si estuviera metido como\nen una cloaca. Pero nadie se lamenta; cosas a\u00fan peores que esas\ntienen que padecer los pobres sin que se les ocurra lamentarse.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Las\nmujeres y las mocitas esperan a la noche para salir al campo en\npeque\u00f1os grupos. A la orilla de la v\u00eda del tren se detienen a hacer\nsus necesidades. Para ello forman corrillos en mitad del descampado,\nuna p\u00fadica muralla con la que cerciorarse de que ning\u00fan intruso\npueda espiar sus redondeces. Los hombres evacuan en el mismo lugar;\ns\u00f3lo que lo hacen por la ma\u00f1ana temprano antes de marchar al\ntrabajo. Esta es una convenci\u00f3n espont\u00e1nea establecida por la\ncostumbre. \u201cIr a la v\u00eda\u201d; todos, grandes y peque\u00f1os, saben muy\nbien lo que eso quiere decir, y los chiquillos tambi\u00e9n se van\nacostumbrando a ir a la v\u00eda cuando nadie pueda verlos. Intuyen que\nhay algo serio, casi sagrado, en este acto de suprema necesidad. Y el\nlugar termina haci\u00e9ndose sagrado: la verg\u00fcenza y todos los pudores\nhan erigido su templo en la v\u00eda, sobre montones de mierda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Por\nlas noches, en invierno, los hombres van llegando del trabajo. El\nbarrio entero es un lodazal donde no queda un solo palmo de terreno\nfirme donde posar la planta del pie sin que \u00e9ste se hunda en el\nfango hasta los tobillos. Por entre las tinieblas, aqu\u00ed y all\u00e1, se\ndestacan confusas masas con figuras humanas que tratan de avanzar en\nla noche&#8230; Ahora vemos detenerse a una de estas figuras, gira sobre\nsus pies -s\u00ed, es un hombre-, da vueltas y sigue caminando; vuelve\notra vez sobre sus pasos buscando un sendero inexistente&#8230; Ahora le\no\u00edmos exclamar, blasfema, increpa al cielo; est\u00e1 maldiciendo la\nhora en que le trajo su madre al mundo. No cabe duda, pese a todas\nsus maniobras y precauciones, ese hombre se acaba de meter en un\nhoyo, cal\u00e1ndose de lodo hasta las rodillas. No hay escapatoria\nposible.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>El\ncuadro -un p\u00e1lido reflejo de la realidad, no hay que olvidarlo- se\ncompleta cuando, ex\u00e1nime, ese hombre alcanza, al fin, la orilla de\nsu m\u00edsera morada -\u00a1\u00e9l, que viene de levantar palacios!-. La\nhumedad cala hasta los huesos; toses que desgarran algunas gargantas;\nel tufo del carburo y de la anafe de carb\u00f3n hacen el aire\nirrespirable. Y la puerta tiene que permanecer cerrada a causa del\nintenso fr\u00edo de la calle -\u201dm\u00e1s vale humo que escarcha\u201d-, la\nmayor parte de la familia ha de permanecer en pie o recostada en la\npared; no queda espacio para m\u00e1s sillas o banquetas de las que ya\nhay, y \u00e9sas tienen que ser ocupadas por los que acaban de llegar\nrendidos del trabajo; pues necesitan reponer sus fuerzas para la\nsiguiente jornada.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"color:#8f1743\" class=\"has-text-color has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Descarga\n\u201cRelato de un ni\u00f1o pobre\u201d:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"font-size:14px\"><strong>&#8211;<a href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/10HheNLjEnWJEjJLaKdD5p0bWo6TqTR0u\/view\">https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/10HheNLjEnWJEjJLaKdD5p0bWo6TqTR0u\/view<\/a>\n<\/strong>\n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Descarga de libros de Manuel P\u00e9rez Mart\u00ednez \u2018Camarada Arenas\u2019 \u201cRelato de un ni\u00f1o pobre\u201d Libreto editado en mayo de 2017 En el Pozo del T\u00edo Raimundo no hay agua corriente &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":47465,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[94],"tags":[131,138],"class_list":["post-47463","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biblioteca-popular","tag-difusion","tag-libertad-arenas"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47463","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47463"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47463\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":47466,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47463\/revisions\/47466"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47465"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}