{"id":47184,"date":"2020-07-07T00:00:00","date_gmt":"2020-07-06T22:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=47184"},"modified":"2020-07-01T07:16:21","modified_gmt":"2020-07-01T05:16:21","slug":"descarga-libro-la-montana-es-algo-mas-que-una-inmensa-estepa-verde-la-revolucion-esta-alla-en-el-borde-en-la-punta-del-cerro-que-estamos-subiendo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2020\/07\/07\/descarga-libro-la-montana-es-algo-mas-que-una-inmensa-estepa-verde-la-revolucion-esta-alla-en-el-borde-en-la-punta-del-cerro-que-estamos-subiendo\/","title":{"rendered":"Descarga libro &#8216;La monta\u00f1a es algo m\u00e1s que una inmensa estepa verde&#8217;: La revoluci\u00f3n est\u00e1 all\u00e1 en el borde, en la punta del cerro que estamos subiendo&#8230;"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/omar.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-47185\" width=\"400\" height=\"475\"\/><figcaption>Portada libro Omar Cabezas.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"font-size:27px\" class=\"has-text-color has-vivid-red-color wp-block-paragraph\"><strong>Recomendando\nlecturas:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:25px\" class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>La\nmonta\u00f1a es algo m\u00e1s que una estepa verde<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Omar\nCabezas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><em><strong>\u201cY en la ciudad los clandestinos y los legales hablamos de la monta\u00f1a como algo m\u00edtico, donde estaba la fuerza e incluso las armas, los mejores hombres y mujeres ,la indestructibilidad, la garant\u00eda del futuro, la balsa para no hundirse en lo m\u00e1s profundo de la dominaci\u00f3n de la dictadura, la determinaci\u00f3n de no resignarse&#8230; la certeza de que no pod\u00eda ser as\u00ed, que Somoza no pod\u00eda seguir mandando toda la vida, no aceptar la invencibilidad de la Guardia Nacional. Y claro, la realidad impactante, casi a nivel de desmoralizaci\u00f3n, cuando llegas a la monta\u00f1a y te encuentras con que s\u00f3lo es Modesto y quince hombres m\u00e1s divididos en grupillos peque\u00f1os. Quince hombres o qu\u00e9 se yo cu\u00e1ntos, pues. Lo cierto, es que no hab\u00eda 20 guerrilleros en ese tiempo en la monta\u00f1a. Dan ganas de bajarse<\/strong><\/em><strong>.\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Ocurre\nque aqu\u00ed, uno ve a esa Nicaragua hoy tan nuevamente oprimida, jodida\ny tan rencorosa, y por otra parte recuerda aquel 19 de julio de 1979\nde sonrisas y banderas&#8230;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Sin\nembargo, parecemos olvidar, que esos dur\u00edsimos a\u00f1os, las verg\u00fcenzas\nposteriores, las traiciones (incluida la del propio Cabezas)&#8230;\nfueron precedidos por otros a\u00f1os de sincera y verdadera construcci\u00f3n\nrevolucionaria. Ocurre que uno parece ignorar cu\u00e1nto cost\u00f3 en\nrealidad dar forma a una revoluci\u00f3n para que luego cuatro malnacidos\nentreguistas la vendieran a precio de saldo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>As\u00ed\nque uno se encuentra releyendo ese maravilloso libro y le arden las\nvenas por dentro. Uno se encuentra ante el testimonio vivo y directo\nde un sandinista verdadero en aquel entonces, de Omar Cabezas, y de\npronto comprende que la revoluci\u00f3n hubiera vencido definitivamente\ngracias a miles de hombres y mujeres como \u00e9l, pero que la revoluci\u00f3n\ncall\u00f3 y cay\u00f3 debido a las intrigas propias y de otros, verdaderos\n<\/strong><em><strong>hijoputas<\/strong><\/em><strong>\nque prefirieron el color verde del d\u00f3lar al de la sonrisa y la\nbandera. A\u00f1os de trabajo paciente, meticuloso, casi artesanal; a\u00f1os\nde clandestinidad, de rabia contenida y desatada, de alegr\u00eda y\npeque\u00f1as victorias; a\u00f1os de lucha en las ciudades, en el campo, en\nla monta\u00f1a; a\u00f1os, en fin, de sembrar esperanzas y <\/strong><em><strong>trazar\nel camino de la victoria<\/strong><\/em><strong>\ntirados a la basura por l<\/strong><strong>os\n<\/strong><strong>orteguista<\/strong><strong>s<\/strong><strong>,\ny c\u00eda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Son\nestos a\u00f1os -de ilusi\u00f3n y construcci\u00f3n revolucionaria- precisamente\nlos que el comandante Omar Cabezas nos describe aqu\u00ed con el lenguaje\nsencillo y claro del guerrillero.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Comienza\nrecordando su ingreso en el FSLN y posteriormente en el FER (Frente\nEstudiantil Revolucionario), all\u00e1 por el 68, para luego ir\nintroduci\u00e9ndose poco a poco en la realidad social de su pa\u00eds,\naunque centr\u00e1ndose sobre todo en Le\u00f3n, su ciudad natal. El trabajo,\ntanto pol\u00edtico como de infraestructura, informaci\u00f3n, etc. era\nabundante y las fuerzas del Frente escas\u00edsimas, apenas un pu\u00f1ado de\nj\u00f3venes. Por aquel entonces, tanto el FER como el Frente, como dice\nOmar Cabezas,<em> era fundamentalmente una l\u00ednea pol\u00edtica, una lucha\nJusta y, por Justa, peligrosa<\/em>.<em> Y por eso mismo, con pocos\nadeptos al comienzo<\/em>. Pero la persistencia en el trabajo, Ia\njusteza de su l\u00ednea pol\u00edtica y la f\u00e9rrea voluntad y entrega\nabsoluta de esos j\u00f3venes, pronto comenzaron a dar sus frutos en los\nbarrios obreros, en los centros de ense\u00f1anza y all\u00ed donde el Frente\ny el FER desarrollaban su labor revolucionaria. Y esto a pesar de la\nrepresi\u00f3n y las acusaciones de aventureros y peque\u00f1oburgueses que\nlos socialistas y dem\u00e1s oportunistas lanzaban contra ellos. De tal\nforma que \u201c<em>nosotros, los que hab\u00edamos sido tres o cuatro,\n\u00e9ramos como quinientos y, nosotros, los que \u00e9ramos tres o cuatro,\n\u00e9ramos los l\u00edderes de un mont\u00f3n de j\u00f3venes que al igual que\nnosotros un par de a\u00f1os antes empezaban a asomarse a la vida\npol\u00edtica estudiantil, que al igual que nosotros, muchos de ellos,\nmuch\u00edsimos de ellos, ir\u00edan hasta victoria o hasta la muerte\u201d<\/em>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Hasta\nla victoria o hasta la muerte, se repiti\u00f3 nuevamente cuando a\u00f1os\nm\u00e1s tarde abandona el trabajo legal y se dirige a la monta\u00f1a junto\ncon otros compa\u00f1eros. Pero la monta\u00f1a era otro mundo, algo nuevo,\ndesconocido y sobre todo muy duro, algo que no hab\u00edan imaginado.\nAll\u00ed, lejos de la ciudad, la familia, los amigos, Ia compa\u00f1era, el\n<em>c\u00f3modo<\/em> trabajao legal,&#8230; lejos de lo que hasta entonces\nhab\u00eda sido su vida, el cuerpo se resiente de las largas caminatas,\ndel riguroso entrenamiento militar&#8230; y la soledad comienza a pesar\ncomo una losa. All\u00ed Ia revoluci\u00f3n exige mayores sacrificios.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>En una ocasi\u00f3n, transportando en las mochilas una pesada carga de ma\u00edz hacia el campamento, la fuerza comenz\u00f3 a flaquear, las piernas flaquearon y con ello tambi\u00e9n flaque\u00f3 Ia moral; fue cuando Tello, el compa\u00f1ero responsable de la instrucci\u00f3n, con un tono suave, persuasivo que adoptaba a veces, cuando \u00e9l quer\u00eda: <em>compa\u00f1eros<\/em>, dice <em>\u00bfustedes han o\u00eddo hablar del hombre nuevo?<\/em>, nosotros nos quedamos viendo&#8230; <em>\u00bfY ustedes saben d\u00f3nde est\u00e1 el hombre nuevo&#8230; El hombre nuevo est\u00e1 en el futuro, pues es el que queremos formar con la nueva sociedad, cuando triunfe la revoluci\u00f3n\u2026<\/em> respondimos. Y nos qued\u00f3 viendo&#8230; <em>no hermanos<\/em>, dice: <em>\u00bfSaben ad\u00f3nde est\u00e1\u2026? Est\u00e1 all\u00e1 en el borde, en la punta del cerro que estamos subiendo&#8230; est\u00e1 all\u00e1, ag\u00e1rrenlo, encu\u00e9ntrenlo, b\u00fasquenlo, cons\u00edganlo [&#8230;] El hombre nuevo lo vamos a comenzar a formar aqu\u00ed. Aqu\u00ed se empieza a formar el hombre nuevo, porque el Frente tiene queser una organizaci\u00f3n de hombres nuevos que cuando triunfen pueden generar una sociedad de hombres nuevos&#8230; As\u00ed que si no son teor\u00edas y en realidad quieren ser hombres nuevos, alc\u00e1ncelo&#8230;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Estas palabras fueron m\u00e1s que un alivio, m\u00e1s que u est\u00edmulo, m\u00e1s que un impulso para aquellos cuerpos cansados, para aquellos hombres que todav\u00eda conservaban una buena parte de las lacras de aquella sociedad vieja. Estas palabras fueron un reto consigo mismos, con aquella parte de hombres viejos que llevaban dentro. <em>Entonces yo<\/em> -dice Omar Cabezas- <em>s\u00f3lo me acord\u00e9 del Che, del hombre nuevo del Che, y hasta entonces comprend\u00ed la magnitud delo que el Che quer\u00eda decir cuando hablaba del hombre nuevo: el hombre que da m\u00e1s a los hombres que lo queel hombre normal puede dar alos hombres, pero a costa de sacrificios, a costa dela destrucci\u00f3n de sus taras, de sus vicios; nos quedamos viendo, convencidos de que Tello ten\u00eda raz\u00f3n. Nos entr\u00f3 por el lado flojo el jodido. Porque todos nosotros quer\u00edamos ser como el Che, o como Julio Buitrago, como Rigoberto. Entonces nos ponemos las mochilas, nos arrecostamos a las mochilas, nos pasamos los bambadores por los hombros, nos quedamos viendo y nos dijimos: ese hijueputa hombre nuevo nosotros lo agarramos a verga hoy. Y empezamos a subir.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Con\nesta sinceridad y sencillez Omar Cabezas nos va relatando todas sus\nexperiencias, todos los aspectos de su vida revolucionaria en aquella\nciudad de Le\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Despu\u00e9s\nde leer esta novela es cuando uno comprende que la monta\u00f1a,\nefectivamente, es algo m\u00e1s que una inmensa estepa verde. Y todo lo\nque le duele que los posteriores y verdaderos hijoputas vendieran a\nsus compa\u00f1eros por un fajo de d\u00f3lares sangrientos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Novela\nde lectura obligada. Hoy Omar Cabezas forma parte de la curia\nsandinista de Ortega y dem\u00e1s adalides de la burgues\u00eda nicarag\u00fcense.\nUn ejemplo de que la revoluci\u00f3n o se hace al 100 por ciento o no\nser\u00e1 sino vana ilusi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-vivid-red-color wp-block-paragraph\"><strong>Descarga\ndel libro:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong>&#8211;<a href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/1VR4rYUs-_QxXW0xymEzuitJUfnT9_Ar3\/view?usp=sharing\">https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/1VR4rYUs-_QxXW0xymEzuitJUfnT9_Ar3\/view?usp=sharing<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recomendando lecturas: La monta\u00f1a es algo m\u00e1s que una estepa verde Omar Cabezas \u201cY en la ciudad los clandestinos y los legales hablamos de la monta\u00f1a como algo m\u00edtico, donde &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":47186,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[94],"tags":[150,244],"class_list":["post-47184","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biblioteca-popular","tag-libros","tag-nicaragua"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47184","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47184"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47184\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":47188,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47184\/revisions\/47188"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47186"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47184"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47184"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47184"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}