{"id":46017,"date":"2020-06-01T00:02:15","date_gmt":"2020-05-31T22:02:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=46017"},"modified":"2020-05-30T06:39:44","modified_gmt":"2020-05-30T04:39:44","slug":"la-represion-fascista-la-fabrica-del-miedo-el-ejercicio-de-la-represion-y-el-miedo-a-padecerla-del-libro-homenaje-a-pepe-rei-por-juanma-olarieta","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2020\/06\/01\/la-represion-fascista-la-fabrica-del-miedo-el-ejercicio-de-la-represion-y-el-miedo-a-padecerla-del-libro-homenaje-a-pepe-rei-por-juanma-olarieta\/","title":{"rendered":"La represi\u00f3n fascista, la f\u00e1brica del miedo: el ejercicio de la represi\u00f3n y el miedo a padecerla. Del libro homenaje a Pepe Rei. Por Juanma Olarieta."},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/cerrojodecarcel.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-46018\" width=\"400\" height=\"436\"\/><figcaption>Dibujo (cerrojo de c\u00e1rcel)<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"font-size:28px\" class=\"has-text-color has-vivid-red-color wp-block-paragraph\"><strong>Radiograf\u00eda de la represi\u00f3n fascista<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:22px\" class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Del\nlibro: \u201cPepe Rei aurrera!\u201d, editado en 2014<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"color:#060957;font-size:18px\" class=\"has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>Juan\nManuel Olarieta<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:28px\" class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>La f\u00e1brica del miedo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>El poder -cualquier clase de poder- no es un objeto que, como la vara de los alcaldes, se sujeta con la mano sino una relaci\u00f3n social entre dos grupos de personas, uno de los cuales ordena y el otro obedece.<br> Los motivos por los cuales uno de los grupos, millones de personas, obedece al otro, una reducida minor\u00eda, son muchos; uno de los m\u00e1s importantes es el miedo, hasta el punto de que el poder pol\u00edtico, por ejemplo, no se sostiene tanto por el ejercicio de la represi\u00f3n como por el miedo a padecerla.<br> Parad\u00f3jicamente, el miedo evita tener que recurrir a la represi\u00f3n, lo que le proporciona a la clase dominante grandes ventajas. El dominio de una clase sobre la sociedad no se puede sostener mucho tiempo s\u00f3lo con el ejercicio continuado de la represi\u00f3n, ni tampoco con la represi\u00f3n generalizada, por lo que aparece hist\u00f3ricamente como un movimiento pendular en el que una fase de ejercicio brutal de la violencia deja paso a otra de relajamiento. Es la pol\u00edtica del \u201cpalo y la zanahoria\u201d, uno de los m\u00e9todos de domesticaci\u00f3n m\u00e1s viejos que han conocido las sociedades de clase. No obstante, la mayor parte de las veces se identifica el poder con el \u201cpalo\u201d y muy pocas con la \u201czanahoria\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/manosconcadena-1024x828.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-46019\" width=\"200\" height=\"207\"\/><figcaption>Dibujo. Manos con cadenas.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-La norma y su excepci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>En el siglo XIX tras los levantamientos populares el Estado burgu\u00e9s interven\u00eda brutalmente, ejecutando sumariamente a quienes se encontraban en el lugar de los hechos y encarcelando a cientos e incluso a miles de personas, que eran desterrados o condenados a largas penas de prisi\u00f3n. No obstante, los manuales represivos de la \u00e9poca coinciden en destacar la benevolencia de la represi\u00f3n pol\u00edtica porque a esos ataques de furia por parte del Estado segu\u00edan inmediatamente las amnist\u00edas, de manera que luego las aguas volv\u00edan a su cauce. As\u00ed, tras la salvaje represi\u00f3n desatada por la Rep\u00fablica en Asturias en 1934, con 1.500 muertos y 30.000 detenidos, sigui\u00f3 la amnist\u00eda s\u00f3lo 16 meses despu\u00e9s.<br> Lo mismo sucedi\u00f3 tras la \u00faltima guerra carlista, en 1877, cuando los presos pol\u00edticos tampoco permanecieron mucho tiempo encerrados. A pesar del tremendo alcance del levantamiento por todo el pa\u00eds, con feroces batallas, lucha guerrillera y voladura de trenes con explosivos, tras la derrota no se desat\u00f3 una persistente persecuci\u00f3n pol\u00edtica contra el carlismo, cuyo movimiento no s\u00f3lo no fue proscrito sino que pudo concurrir a las elecciones, obteniendo una nutrida representaci\u00f3n institucional en las Cortes, diputaciones y ayuntamientos.<br> Del mismo modo, la prohibici\u00f3n de la I Internacional en 1868 y la del anarquismo en 1894, no conllevaron su proscripci\u00f3n pol\u00edtica permanente en Espa\u00f1a, que s\u00f3lo se inicia en 1939 con la Ley de Responsabilidades Pol\u00edticas y no ha cesado desde entonces, destinando tiempo, medios, recursos y una parte de los dispositivos del Estado a perseguir a determinadas organizaciones y movimientos pol\u00edticos, previamente seleccionados a tal fin. En 1939 el cambio consisti\u00f3 en la transformaci\u00f3n de la excepci\u00f3n en norma, es decir, que hoy el Estado burgu\u00e9s recurre cotidianamente a medios de los que antes s\u00f3lo hac\u00eda un uso excepcional. Ahora es normal lo que antes era excepcional.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Juego-de-asesinos-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-46020\" width=\"200\" height=\"276\"\/><figcaption>Dibujo. Poderosos r\u00eden ante ciudad destruida.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-La\npresencia simb\u00f3lica de la represi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Ahora bien, el Estado burgu\u00e9s busca la \u201czanahoria\u201d, esas fases de relajamiento, para las cuales basta la presencia simb\u00f3lica de la represi\u00f3n, es decir, que necesita buscar un \u201ccabeza de turco\u201d o un \u201cchivo expiatorio\u201d. En las leyes militares del siglo XIX a esa v\u00edctima propiciatoria la llamaban \u201cdiezmo\u201d porque asesinaban a uno de cada diez. Es como los ahorcamientos en las plazas del pueblo: basta con que a uno le pongan la soga en el cuello siempre que haya otros mil observando la escena. La represi\u00f3n no es s\u00f3lo el castigo por la infracci\u00f3n que alguien haya cometido sino tambi\u00e9n el escarmiento dirigido contra todos los dem\u00e1s, contra los espectadores.<br> Con los atentadosen EE.UU. hemos vuelto a comprobar la continua ostentaci\u00f3n de un espect\u00e1culo dantesco. Casi toda la cultura estadounidense que llega a nosotros, especialmente el cine, trata sobre cr\u00edmenes, criminales, polic\u00edas, torturas, c\u00e1rceles y brutalidad, en definitiva. Tambi\u00e9n en Espa\u00f1a los \u201csucesos\u201d y las cr\u00f3nicas policiales acaparan un espacio prevalente no s\u00f3lo en los medios de comunicaci\u00f3n, sino en la \u201ccultura\u201d en general. Convertida en espect\u00e1culo, la represi\u00f3n selectiva aparece como si fuera democr\u00e1tica y, por consiguiente, plenamente justificada. De esa manera es como se alimenta a s\u00ed misma y, naturalmente, alimenta tambi\u00e9n el miedo.<br> Es dif\u00edcil encontrar algo m\u00e1s contrario a la libertad que el miedo. Ambos se excluyen mutuamente. Adem\u00e1s de paralizante, el miedo es condicionante: induce determinados comportamientos que son los que la clase dominante persigue. Para entender los resortes del miedo no hay nada mejor que recurrir a los ej\u00e9rcitos y las guerras, incluidas las guerras entre las clases sociales, porque a los soldados se les presenta como el prototipo de quienes no tienen miedo, sobre todo a los altos oficiales que jam\u00e1s pisan una trinchera. Pero las armas y las guerras son disuasorias, por lo que su utilidad reside tanto en el uso como en la amenaza de usarlas. La historia de la segunda mitad del siglo pasado se escribi\u00f3 bajo la intimidaci\u00f3n de las armas nucleares, que condicionaron de manera capital las relaciones internacionales, es decir, las decisiones de todos y cada uno de los Estados del mundo.<br> La guerra fr\u00eda estuvo presidida, pues, por el \u201cequilibrio del terror\u201d, la intimidaci\u00f3n y el temor de que las cosas a\u00fan pudieran ir peor. Lo mismo cabe decir del \u201cruido de sables\u201d durante la transici\u00f3n espa\u00f1ola, el temor a un golpe de Estado militar. La prensa de la \u00e9poca destac\u00f3 con un gran alarde tipogr\u00e1fico el miedo a la \u201cinvoluci\u00f3n\u201d, esto es, la posibilidad de un retorno del r\u00e9gimen a 1939 en el caso de no aceptar el programa de reformas implementado por el propio r\u00e9gimen.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/obrerojuicio-829x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-46021\" width=\"200\" height=\"256\"\/><figcaption>Dibujo. Obrero se\u00f1ala a juez.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-Pobres y proletarios<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong> La dominaci\u00f3n de la burgues\u00eda tiene recorrido cuando, adem\u00e1s de sus cadenas, el oprimido a\u00fan tiene algo que perder. No se tambalea cuando las cosas van mal sino s\u00f3lo cuando han tocado fondo, cuando el capitalismo genera una situaci\u00f3n de desesperaci\u00f3n entre las amplias masas, algo por lo dem\u00e1s inevitable a causa de la voracidad capitalista que conduce a lo que Marx calific\u00f3 como un proceso \u201cpauperizaci\u00f3n\u201d creciente. El pobre a\u00fan tiene algo que perder, mientras que el proletario es quien ya lo ha perdido. Por eso los protagonistas de las revoluciones y los cambios sociales no son los pobres sino los proletarios, no los que nunca han tenido nada sino los que lo han perdido todo.<br> No har\u00e1 falta recordar que los que han perdido todo, tambi\u00e9n han perdido el miedo y, por lo tanto, que son ellos las \u00fanicas personas realmente libres, las que pueden sumarse a la revoluci\u00f3n social.<br> A cada momento el Estado busca, identifica y persigue a su enemigo de clase, para lo cual re-define pol\u00edticamente el alcance de la represi\u00f3n y, por lo tanto, del miedo. Procede a ello re-definiendo la norma y, correlativamente, su excepci\u00f3n, lo cual tiene simult\u00e1neamente dos significados. Uno es cuantitativo: a diferencia de la excepci\u00f3n, la norma es la medida que el Estado pone en funcionamiento con una frecuencia mayor; el otro es cualitativo: la norma es la medida contraria a la excepci\u00f3n.<br> Por lo tanto, la conversi\u00f3n de la excepci\u00f3n en norma a partir de 1939 ha supuesto la imposici\u00f3n de las medidas represivas opuestas a las que antes fueron caracter\u00edsticas del Estado burgu\u00e9s. Por ejemplo, los \u201ctribunales de urgencia\u201d previstos desde 1882 por la Ley de Enjuiciamiento Criminal se hicieron permanentes tras la creaci\u00f3n del Tribunal de Orden P\u00fablico en 1963. Del mismo modo, los consejos de guerra, que tampoco eran \u00f3rganos judiciales permanentes, pasaron a formar parte del organigrama judicial, como si fueran de tipo ordinario.<br> Del mismo modo, las detenciones, que son una facultad excepcional de la polic\u00eda, se convierten en habituales e indiscriminadas, e incluso la prisi\u00f3n preventiva se ha convertido en una medida que los jueces adoptan para infracciones de \u00ednfimo alcance. No creo necesario recordar que tanto la detenci\u00f3n como la prisi\u00f3n son los recursos m\u00e1s opuestos que cabe imaginar frente a lo que antes era la norma prevalente: la libertad de la persona.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/ley-de-mili-ricos-y-juec-845x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-46022\" width=\"200\" height=\"256\"\/><figcaption>Dibujo. Rico, militar y juez r\u00eden ante papel &#8216;Ley&#8217;.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-El\nEstado del capital monopolista<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>En el Estado moderno la excepci\u00f3n se ha convertido en norma como consecuencia de la entrada del capitalismo en su fase imperialista. A partir de 1900 ha cambiado definitivamente la naturaleza del Estado burgu\u00e9s en los pa\u00edses avanzados, un proceso que ha recibido muchas denominaciones en la literatura pol\u00edtica, entre ellas la de \u201ccapitalismo monopolista de Estado\u201d. En esta nueva fase no s\u00f3lo cambia el capitalismo sino que tambi\u00e9n cambia el Estado y, adem\u00e1s, las relaciones entre ambos. Se trata de un Estado que comparte muchos rasgos caracter\u00edsticos con el anterior porque ambos son burgueses por su naturaleza de clase. Sin embargo, no es el Estado burgu\u00e9s del siglo XIX.<br> Uno de sus rasgos caracter\u00edsticos es el fin de la separaci\u00f3n entre el Estado (burgu\u00e9s) y la sociedad (capitalista), una nueva forma de relaci\u00f3n entre el Estado y las clases sociales que ha supuesto una transformaci\u00f3n organizativa del Estado y una nueva forma de funcionamiento de las viejas instituciones p\u00fablicas. El capitalismo monopolista de Estado supone una uni\u00f3n estrecha de los intereses privados (capitalismo) con los p\u00fablicos (pol\u00edticos), en donde incluso las personas son las mismas, tanto en la esfera privada como en la p\u00fablica. El c\u00edrculo de intereses privados relevantes no son cualesquiera de ellos sino el de un pu\u00f1ado de magnates propietarios de gigantescas empresas. A trav\u00e9s de sus gestores, los monopolios convierten sus intereses privados en intereses p\u00fablicos.<br> En su etapa monopolista el capital ha perdido aquella energ\u00eda interior que en otro tiempo condujo a su expansi\u00f3n por los cinco continentes para introducirse en un t\u00fanel negro de descomposici\u00f3n y bancarrota, que alcanza desde las relaciones internacionales a la convivencia familiar y vecinal. El Estado burgu\u00e9s ha adaptado sus formas de dominaci\u00f3n a esa crisis general, cuya reproducci\u00f3n ha demostrado, adem\u00e1s, que es permanente, a diferencia de las crisis premonopolistas. Antes peri\u00f3dicamente estallaban las crisis, en plural; ahora no hay m\u00e1s que una \u00fanica crisis cr\u00f3nica. Tambi\u00e9n aqu\u00ed lo que antes era excepcional, se ha convertido en normal.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/control-1-918x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-46023\" width=\"200\" height=\"256\"\/><figcaption>Dibujo. Mujer detenido por polic\u00eda, que es un esqueleto.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-El\nEstado policial<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Esto ha configurado un tipo de pol\u00edticas p\u00fablicas dominadas por un principio procedente de las universidades estadounidenses al que califican de \u201cgobernabilidad\u201d que no mira al pasado sino al futuro. En ingl\u00e9s dichas pol\u00edticas no se traducen como \u201cpolitics\u201d sino como \u201cpolicy\u201d, por lo que involucran un determinado tipo de \u201cpolic\u00eda\u201d que ha conducido a definir al moderno Estado capitalista como un \u201cEstado policial\u201d, bien entendido que no se trata s\u00f3lo de la polic\u00eda sino que concierne a todos y cada uno de los dispositivos de dominaci\u00f3n, como el ej\u00e9rcito, los tribunales, los partidos pol\u00edticos, los medios de comunicaci\u00f3n o los sindicatos, as\u00ed como a las pol\u00edticas que los mismos implementan. Es un Estado organizado de una manera distinta que funciona de una manera tambi\u00e9n distinta.<br> El objetivo del Estado policial no es ya s\u00f3lo la represi\u00f3n sino principalmente la prevenci\u00f3n, lo que comporta un dispositivo de control, vigilancia y, sobre todo, miedo. Por lo tanto, hay que definir el miedo no s\u00f3lo como un estado sicol\u00f3gico m\u00e1s o menos extendido, sino como la consecuencia social de una pol\u00edtica de prevenci\u00f3n orquestada desde el poder, como uno de los instrumentos de dominaci\u00f3n del Estado moderno.<br> No se puede confundir la represi\u00f3n con la dominaci\u00f3n, la parte con el todo. La prevenci\u00f3n tambi\u00e9n es una forma de dominaci\u00f3n, con la diferencia de que mientras la represi\u00f3n es el fundamento de las pol\u00edticas democr\u00e1ticas, la prevenci\u00f3n lo es de las pol\u00edticas fascistas, lo que Dimitrov en su informe a la Internacional Comunista calific\u00f3 como un ejercicio terrorista del poder pol\u00edtico dirigido contra las masas e incluso contra pa\u00edses enteros. Pone en primer plano nuevos mecanismos punitivos, caracter\u00edsticos de esta fase del capitalismo. As\u00ed, en relaci\u00f3n a las pol\u00edticas implementadas tras los atentados del 11 de setiembre de 2011 en Nueva York, dos prestigiosos periodistas estadounidenses, John Stanton y Wayne Madsen han escrito: \u201cLos historiadores recordar\u00e1n que entre noviembre de 2001 y febrero de 2002, la democracia -tal como hab\u00eda sido imaginada por los redactores de la Declaraci\u00f3n de Independencia y la Constituci\u00f3n de Estados Unidos- ha muerto. Al expirar la democracia ha nacido el estado fascista y teocr\u00e1tico norteamericano\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/ElparlamentodelasratasdeSanchezcasas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-46024\" width=\"200\" height=\"140\"\/><figcaption>Dibujo S\u00e1nchez Casas. El Parlamento de las ratas.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-Prevenci\u00f3n\ny represi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>A diferencia de la represi\u00f3n, que para ser eficaz tiene que ser selectiva, la prevenci\u00f3n es indiscriminada, es decir, que su radio de acci\u00f3n es toda la poblaci\u00f3n. El Estado ni siquiera necesita la excusa de una infracci\u00f3n o de un delito para intervenir. La redada policial es quiz\u00e1 el mejor ejemplo de este tipo de prevenci\u00f3n masiva. Hasta 1992 las detenciones sin motivo e indiscriminadas eran un delito que comet\u00eda la polic\u00eda, mientras que ahora son un derecho en virtud de la Ley de Seguridad Ciudadana (\u201cley Corcuera\u201d) impuesta por el gobierno del PSOE.<br> Otro buen ejemplo son los controles de carretera, tan ilegales e inmotivados como las redadas. S\u00f3lo en la Comunidad Aut\u00f3noma Vasca se produjeron en 2012 un promedio de 11 controles cada d\u00eda de la polic\u00eda nacional y la guardia civil, 4.000 en total si no se cuentan los de la Ertzantza. Quiz\u00e1 antes pudieron justificarlos con la socorrida \u201clucha contra el terrorismo\u201d pero, indudablemente, carecen de ella tras el cese de la actividad armada.<br> La prevenci\u00f3n afina la represi\u00f3n. El car\u00e1cter masivo de la prevenci\u00f3n es lo que permite luego dirigir la represi\u00f3n de una manera selectiva, por lo que ambas no son pol\u00edticas independientes una de otra. Como se demostr\u00f3 durante las Olimpiadas de Barcelona en 1992, la prevenci\u00f3n tambi\u00e9n puede ser selectiva: se concentra s\u00f3lo en terminadas zonas y barrios, s\u00f3lo en determinados momentos, seg\u00fan las circunstancias, o s\u00f3lo contra determinadas personas y colectivos.<br> Las manifestaciones prohibidas constituyen otro buen ejemplo. Las protestas cotidianas que se celebran en las calles tienen una amplia visualizaci\u00f3n, pero las prohibidas no se ven y lo que no se ve es como si no existiera. Los peri\u00f3dicos muestran fotos de las manifestaciones que se celebran, pero no de las otras, que no son noticia. Sin embargo, una evaluaci\u00f3n del derecho de manifestaci\u00f3n se debe poner en relaci\u00f3n con ambas, con las que se celebran y con las que se proh\u00edben. Ello conducir\u00eda a descubrir que hay determinado tipo de manifestaciones que son sistem\u00e1ticamente prohibidas, es decir, que no existe tal derecho. Es el caso de las manifestaciones por la liberaci\u00f3n de los presos pol\u00edticos o las laicas que se convocan todos los a\u00f1os durante la Semana Santa.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/tapanboca-y-ojos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-46025\" width=\"200\" height=\"131\"\/><figcaption>Dibujo MPM. Tapan la boca y ojos manos ajenas.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-Excepci\u00f3n\ny discriminaci\u00f3n pol\u00edtica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Como toda medida selectiva, la prohibici\u00f3n de determinado tipo de manifestaciones es, a la vez, discriminatoria, lo que no es m\u00e1s que otro reflejo del cambio entre la norma y la excepci\u00f3n puesto que mientras en el siglo XIX la excepci\u00f3n era temporal, hoy la excepci\u00f3n es subjetiva, es decir, se establece en funci\u00f3n de las organizaciones y los movimientos sociales. El derecho de unos a participar en las procesiones supone la privaci\u00f3n del mismo derecho a los dem\u00e1s.<br> No se trata s\u00f3lo que el Estado no sea neutral ante el mismo hecho ni ante las mismas personas, de que proteja a unos y castigue a los dem\u00e1s. La discriminaci\u00f3n va mucho m\u00e1s all\u00e1 y se convierte en su contrario. No s\u00f3lo no existe igualdad ante la ley sino que nominalmente el Estado tambi\u00e9n es laico y, por lo tanto, deber\u00eda defender a los laicos y, sin embargo, defiende a los practicantes de una determinada religi\u00f3n.<br> Hace un siglo tambi\u00e9n se prohib\u00edan las manifestaciones cuando se declaraba un estado de emergencia. Pero se trataba de cualquier clase de manifestaciones, e incluso se imped\u00eda la concentraci\u00f3n de grupos reducidos de personas en la calle mientras estaba vigente el estado de emergencia, para lo cual el ej\u00e9rcito ocupaba y patrullaba las calles. Dichos periodos de tiempo eran muy reducidos y la anulaci\u00f3n de derechos era absoluta. Era un toque de queda; todos eran iguales ante la ley: nadie pod\u00eda salir a la calle. No se trataba, pues, de un caso de discriminaci\u00f3n pol\u00edtica sino de una excepci\u00f3n que no conoc\u00eda excepciones.<br> La discriminaci\u00f3n pol\u00edtica actual es la instrumentalizaci\u00f3n de un derecho. Significa que no existe el derecho de manifestaci\u00f3n como tal, una constataci\u00f3n que a veces se interpreta con la consigna de que \u201csi tocan a uno nos tocan a todos\u201d, que es el fundamento de la solidaridad con los represaliados y perseguidos.<br> Tambi\u00e9n me parece obvio constatar que en la medida en que cualquier derecho subjetivo desaparece, tambi\u00e9n desaparece con \u00e9l la libertad, o al menos una parte significativa de ella.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-46026\" width=\"200\" height=\"139\"\/><figcaption>Dibujo MPM Mujer mascarilla \u00abDemocracia secuestrada\u00bb<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-La\ninformalidad preventiva<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>La represi\u00f3n se compone de medidas cada vez m\u00e1s formalizadas y reguladas por un complejo entramado legal de derechos en el que intervienen numerosos sujetos que hacen de ella su modo de vida: jueces, fiscales, polic\u00edas, carceleros y abogados. Constituyen el imprescindible barniz para que los juristas escriban libros sobre el \u201cEstado de Derecho\u201d, esto es, un funcionamiento en el que cada actuaci\u00f3n p\u00fablica est\u00e1 habilitada por una norma; sin vac\u00edos aparentes.<br> Por el contrario, la prevenci\u00f3n se compone de medidas informales, pol\u00edticamente flexibles que funcionan en medio de un vac\u00edo de legalidad. La prevenci\u00f3n permite adoptar cualquier decisi\u00f3n, contra cualquier persona sin necesidad de motivaci\u00f3n. El fundamento de la represi\u00f3n es un acontecimiento real, mientras que el de la prevenci\u00f3n es el riesgo y el peligro, la posibilidad de que ocurra algo en un futuro inmediato. La diferencia es que mientras los hechos se muestran a s\u00ed mismos, el riesgo se fabrica \u201cad hoc\u201d. No es m\u00e1s que un pron\u00f3stico que est\u00e1 sometido a una evaluaci\u00f3n subjetiva, pol\u00edtica, por parte de la clase dominante.<br> As\u00ed lo pone de manifiesto el ejemplo anterior de la prohibici\u00f3n de las manifestaciones, que se suelen justificar en la posibilidad de que se produzcan determinados sucesos, como disturbios, que el Estado pretende evitar. Hoy las manifestaciones no se reprimen sino que se proh\u00edben. Un Estado democr\u00e1tico fundamentado en la represi\u00f3n no impide las manifestaciones sino que, en todo caso, las disuelve en la calle, una vez iniciadas. Hasta hace muy pocos a\u00f1os los manifestantes tem\u00edan la posible aparici\u00f3n de los antidisturbios; por el contrario, hoy antes de acudir a una convocatoria los asistentes saben que estar\u00e1n presentes incluso antes de que se inicie la marcha. Esa presencia policial no est\u00e1 justificada en absoluto; es preventiva en todos los sentidos posibles del t\u00e9rmino, incluido el de la intimidaci\u00f3n. Hay muchas personas que no acuden a las convocatorias a causa de ello.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/limpiandofascismo.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-46027\" width=\"200\" height=\"218\"\/><figcaption>Dibujo (limpiando gafas negras a dos fascistas)<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-El\npoder pol\u00edtico monopolista<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Por su formalismo, la represi\u00f3n es visible mientras que la prevenci\u00f3n es invisible, se rodea del secreto oficial, de la falta de transparencia. El Estado moderno es cada vez m\u00e1s opaco, al tiempo que las personas son cada vez m\u00e1s transparentes, una situaci\u00f3n que ha experimentado un dr\u00e1stico giro: las personas saben muy poco del Estado, mientras el Estado lo sabe todo de las personas. El Estado archiva, digitaliza, ordena y clasifica infinidad de datos acerca de las personas; incluso recuerda m\u00e1s de uno mismo que el propio interesado.<br> Pero ni siquiera cabe hablar ya de Estado sino de un c\u00edrculo muy reducido de bur\u00f3cratas y dispositivos, fuera de los organigramas oficiales, como en el caso de Gladio, que son quienes toman determinado tipo de decisiones. Se puede calificar de monopolismo en el \u00e1mbito de la funci\u00f3n p\u00fablica, del desplazamiento y concentraci\u00f3n del poder pol\u00edtico en las manos de unos pocos.<br> La circulaci\u00f3n restringida de la informaci\u00f3n ilustra esa monopolizaci\u00f3n del poder. En plena sociedad de la informaci\u00f3n lo \u00fanico cierto es que la informaci\u00f3n circula muy poco. La informaci\u00f3n es un poder, entre otros motivos porque est\u00e1 monopolizada, porque muy pocos saben lo que la inmensa mayor\u00eda desconoce. Una persona \u201cbien informada\u201d suele ser sin\u00f3nimo de \u201cpersona influyente\u201d, es decir, que pertenece al mismo c\u00edrculo min\u00fasculo de capitalistas, altos funcionarios y magnates de la prensa.<br> El monopolismo pol\u00edtico ha conducido a la creaci\u00f3n de un aut\u00e9ntico Estado paralelo o, como lo ha calificado recientemente el diplom\u00e1tico canadiense Peter Dale Scott, el \u201cEstado profundo\u201d, uno de cuyos exponentes son las denominadas \u201cbandas parapoliciales\u201d, que son una evidencia de la transformaci\u00f3n fascista del Estado burgu\u00e9s.<br> El Estado profundo lo integran bur\u00f3cratas de \u201csegundo nivel\u201d (\u201ct\u00e9cnicos\u201d) que se re\u00fanen y adoptan decisiones al margen de los focos y los micr\u00f3fonos, mientras sus \u201csuperiores\u201d (\u201cpol\u00edticos\u201d) no s\u00f3lo no saben sino que, en ocasiones, ni siquiera quieren enterarse. Comporta la introducci\u00f3n de varias novedades, entre ellas, una nueva relaci\u00f3n del gobierno con el Estado, una nueva funci\u00f3n de los partidos pol\u00edticos, convertidos en aparatos del Estado, y la asunci\u00f3n de las funciones de los antiguos partidos fascistas por el propio Estado.<br> En los or\u00edgenes del fascismo, una de las tareas que emprendieron las primeras organizaciones negras fue la disoluci\u00f3n a palos de las manifestaciones obreras, por lo que se las llam\u00f3 \u201cla banda de la porra\u201d. Esa funci\u00f3n la desempe\u00f1an hoy los antidisturbios, es decir, funcionarios especializados del Estado que no s\u00f3lo act\u00faan en la calle sino que reciben \u00f3rdenes de otros funcionarios desde los despachos de las delegaciones de gobierno, mientras el pol\u00edtico de turno que aparece como \u201cresponsable\u201d se limita a poner el rostro en la conferencia de prensa correspondiente.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/censura.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-46028\" width=\"200\" height=\"114\"\/><figcaption>Dibujo (boca cosida con grapas)<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-Controlados,\ndescontrolados e incontrolados<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>La informalidad de la prevenci\u00f3n supone la ausencia de control judicial, lo cual no es sin\u00f3nimo de descontrol sino todo lo contrario, de la existencia de un control de otra naturaleza: el control pol\u00edtico. Por influjo de una tradici\u00f3n volcada en el aspecto represivo del funcionamiento del Estado burgu\u00e9s, normalmente se entiende por \u201ccontrol\u201d la subordinaci\u00f3n de los funcionarios p\u00fablicos a las \u00f3rdenes judiciales. Pero la ausencia de control judicial es s\u00f3lo una parte de la informalidad preventiva; la otra es el absoluto control pol\u00edtico que ejerce el Estado sobre ella.<br> Sin embargo, la burgues\u00eda ha extendido la creencia contraria, por lo que es habitual aludir a los grupos de \u201cincontrolados\u201d en referencia a la actuaci\u00f3n violenta de la ultraderecha, como si se tratara de algo ajeno al Estado mismo, cuando son movimientos no s\u00f3lo creados sino gestionados pol\u00edticamente desde ciertos aparatos del Estado que ejecutan determinadas tareas que son plenamente funcionales para el sostenimiento de la dominaci\u00f3n de clase:<br> &#8211; siembran el miedo y la incertidumbre entre las masas, inhiben su actuaci\u00f3n o, en \u00faltima instancia, la encauzan y dirigen<br> &#8211; proporcionan la apariencia de la tantas veces invocada equidistancia, de un gobierno \u201ccentrista\u201d acosado por los extremismos de uno u otro signo, lo que pone en el mismo plano a las fuerzas revolucionarias que a la reacci\u00f3n m\u00e1s negra<br> &#8211; fuerzan la adopci\u00f3n de nuevas medidas represivas, restrictivas de derechos, del estado de emergencia, as\u00ed como refuerzan la libertad de movimientos (descontrol) de la polic\u00eda<br> &#8211; provocan confusi\u00f3n: las acciones m\u00e1s sonadas jam\u00e1s se han esclarecido ni se pueden esclarecer porque el Estado burgu\u00e9s no se devora a s\u00ed mismo<br> Tanto en Espa\u00f1a como en Italia los llamados incontrolados que participaron en la guerra sucia, nunca fueron nada distinto del Estado mismo, una de las formas de actuaci\u00f3n paralela de su dispositivo de prevenci\u00f3n. En un momento determinado el Estado los cre\u00f3 y, del mismo modo, los desmantel\u00f3 cuando dejaron de ser necesarios. De ah\u00ed que la ultraderecha se reclute en el seno del propio dispositivo represivo del Estado, entre polic\u00edas, militares, funcionarios de prisiones y vigilantes de seguridad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/portada-2014.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-46029\" width=\"200\" height=\"283\"\/><figcaption>Portada libro \u00abPepe Rei Aurrera!\u00bb.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-El\nmiedo guarda la vi\u00f1a<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>La\nguerra sucia demuestra -de manera brutal- que las medidas de\nprevenci\u00f3n no s\u00f3lo son pasivas, no tienen por objetivo \u00faltimo la\nvigilancia, sino la intervenci\u00f3n positiva, lo que en las\nuniversidades de Estados Unidos llaman \u201cingenier\u00eda social\u201d, es\ndecir, la capacidad de influir en el comportamiento pol\u00edtico de los\nmovimientos de masas, de inducir conductas previsibles dominadas por\nel miedo y adecuadas a las necesidades del propio Estado. El estado\nsicol\u00f3gico de miedo es una adaptaci\u00f3n de la conducta del sujeto,\ndel colectivo o del movimiento al alarde de omnipotencia por parte\ndel Estado moderno. Nadie lo reconocer\u00e1 jam\u00e1s, pero no cabe duda de\nque \u201cel miedo guarda la vi\u00f1a\u201d.<br>\nEl miedo es una terapia de\nchoque, especialmente presente en los momentos de auge del movimiento\nobrero, en las fases de crisis de la dominaci\u00f3n. Desde 1969 en\nItalia se la calific\u00f3 como \u201cestrategia de la tensi\u00f3n\u201d, que\nquiz\u00e1 hubiera sido m\u00e1s correcto calificar como \u201cestrategia de la\npresi\u00f3n\u201d, una pol\u00edtica caracter\u00edstica del imperialismo moderno\nque se inici\u00f3 en 1945 con la \u201cdoctrina de la contenci\u00f3n\u201d de\nGeorge Kennan, dirigida contra la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y los pa\u00edses\nsocialistas, hasta el punto de que algunos de ellos, como Cuba y\nCorea del norte, han vivido una buena parte de su historia dentro de\nuna verdadera olla a presi\u00f3n, en el cerco, el asedio y el\nbloqueo.<br>\nDel mismo modo, en el interior de sus fronteras el\npoder tambi\u00e9n presiona, lo que genera conductas adaptativas por\nparte de los diversos movimientos pol\u00edticos y sociales, una\nresignaci\u00f3n que se lamenta con las frases t\u00edpicas del \u201crealismo\u201d\npol\u00edtico, tales como \u201ces lo que hay\u201d o \u201cno queda otro\nremedio\u201d. La presi\u00f3n y la re-presi\u00f3n conducen a los movimientos\npol\u00edticos a la claudicaci\u00f3n que, normalmente, adopta la forma\ncaracter\u00edstica de un reformismo que se escuda detr\u00e1s de\njustificaciones al estilo de \u201cseguimos luchando por los mismos\nobjetivos\u201d y \u201c\u00fanicamente ponemos en pr\u00e1ctica nuevos medios\u201d.\nPor eso el r\u00e9gimen de los pa\u00edses capitalistas m\u00e1s fuertes est\u00e1\ndecorado por una constelaci\u00f3n de organizaciones que tienen grandes\nobjetivos y peque\u00f1os medios.<br>\nEl reformismo demuestra que el\nmiedo est\u00e1 cosechando los frutos esperados.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Radiograf\u00eda de la represi\u00f3n fascista Del libro: \u201cPepe Rei aurrera!\u201d, editado en 2014 Juan Manuel Olarieta La f\u00e1brica del miedo El poder -cualquier clase de poder- no es un objeto &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":46030,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[106],"tags":[131,140,125],"class_list":["post-46017","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias-antirrepresivas","tag-difusion","tag-guerra-sucia","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46017","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46017"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46017\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":46032,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46017\/revisions\/46032"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/46030"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46017"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46017"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46017"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}