{"id":45938,"date":"2020-07-20T00:00:12","date_gmt":"2020-07-19T22:00:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=45938"},"modified":"2020-07-14T09:12:38","modified_gmt":"2020-07-14T07:12:38","slug":"librado-rivera-revolucionario-mexicano-volcado-con-sacco-y-vanzetti-de-los-muchachos-que-por-entonces-conoci-en-las-montanas-guatemaltecas-quien-queda-vivo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2020\/07\/20\/librado-rivera-revolucionario-mexicano-volcado-con-sacco-y-vanzetti-de-los-muchachos-que-por-entonces-conoci-en-las-montanas-guatemaltecas-quien-queda-vivo\/","title":{"rendered":"Librado Rivera, revolucionario mexicano volcado con Sacco y Vanzetti \/ De los muchachos que por entonces conoc\u00ed en las monta\u00f1as guatemaltecas, \u00bfqui\u00e9n queda vivo?."},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Librado_Rivera.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-45939\" width=\"400\" height=\"604\"\/><figcaption>Foto. Librado Rivera.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\" class=\"has-text-color has-vivid-red-color wp-block-paragraph\"><strong>Repasando\nla historia:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\" class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-M\u00e9xico\n<\/strong>\n<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:24px\" class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Librado\nRivera y Sacco y Vanzetti <\/strong>\n<\/p>\n\n\n\n<p style=\"color:#5e0717;text-align:right\" class=\"has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>\u201cDeposita en mi nombre una flor roja en la tumba de nuestro inolvidable Ricardo\u201d.  <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Esto\nescrib\u00eda a mediados de 1925, desde la c\u00e1rcel de Charleston, dos\na\u00f1os antes de su propia ejecuci\u00f3n, Bartolomeo Vanzetti al\nanarquista mexicano Librado Rivera, el inseparable compa\u00f1ero de\nRicardo Flores Mag\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Librado\nRivera recordaba, una y otra vez, las escenas finales de la muerte de\nsu amigo Ricardo Flores Mag\u00f3n. Ambos estaban en la c\u00e1rcel\nestadounidense de Fort Leavenworth, condenados desde 1918 a quince\na\u00f1os de prisi\u00f3n por delitos de opini\u00f3n, al haber publicado su\nanarquista \u201cManifiesto a los trabajadores del mundo\u201d. A la brutal\nindignidad que supuso aquella desmesurada condena por tal <em>delito<\/em>,\nenseguida sigui\u00f3 el maltrato f\u00edsico y la vejaci\u00f3n constante a los\npresos, tan propios del sistema penitenciario yanqui, m\u00e1s duro a\u00fan\ncon los mexicanos. <\/strong>\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>El\n16 de noviembre de 1922, el alcaide de la penitenciaria inform\u00f3 que\nRicardo Flores Mag\u00f3n, el anarquista pionero y luchador infatigable\nde la gran Revoluci\u00f3n mexicana contra la dictadura de Porfirio y en\npro de los inmigrantes mexicanos en EE.UU., hab\u00eda muerto.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Un\ninforme m\u00e9dico se\u00f1alaba como causa de la muerte una angina de\npecho, pero la comunidad presa aseguraba que Ricardo hab\u00eda sido\nestrangulado por un celador que, pocos d\u00edas despu\u00e9s, ser\u00e1 a su vez\nejecutado por un preso mexicano. Lo cierto es que a Librado las\nautoridades le prohibieron investigar lo sucedido, le aislaron de los\ndem\u00e1s encarcelados y le impidieron comunicar con el exterior.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Librado\nRivera apenas pudo superar la muerte del amigo con el que hab\u00eda\ncompartido tantos a\u00f1os de lucha.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>No\nlograr\u00e1 reponerse hasta el d\u00eda en que lo pusieron en libertad\ngracias a la movilizaci\u00f3n popular mexicana (en M\u00e9xico y USA) que no\ncej\u00f3 en su presi\u00f3n sobre las perversas autoridades norteamericanas.\n\u201cSalgo hecho un harapo humano: enfermo, viejo y ya sin dientes\u201d,\ndej\u00f3 dicho en octubre de 1923, cuando dos agentes policiales gringos\nle quitaban las esposas y dejaban libre en la linea fronteriza. De\nlos 18 a\u00f1os de exilio en EE.UU., hab\u00eda pasado 11 de ellos preso.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Sin\nembargo, Librado, a sus sesenta a\u00f1os, no pensaba en gastar la \u201cpoca\nvida que me queda en contemplaciones y lamentaciones\u201d, y se dispuso\na reanudar la brega. Entr\u00f3 en la redacci\u00f3n del peri\u00f3dico\nanarquista <em>Sagitario<\/em> y se incorpor\u00f3 a la movilizaci\u00f3n obrera\nde Tampico, donde la secci\u00f3n de los trabajadores del petr\u00f3leo del\nfloreciente sindicato anarcosindicalista CGT libraba una batalla sin\nprecedentes contra la compa\u00f1\u00eda Mexican Gulf.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Fue\naqu\u00ed, en Tampico, en 1924 cuando Librado impuls\u00f3 la campa\u00f1a por la\nliberaci\u00f3n de Sacco y Vanzetti. Una campa\u00f1a que logr\u00f3 transcender\nel \u00e1mbito espec\u00edfico de la prensa libertaria, para amalgamarse con\nla lucha sindical de los trabajadores afiliados a la CGT.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Librado,\na la par con otros muchos libertarios, logr\u00f3 que los obreros del\npetr\u00f3leo y de otras industrias locales, as\u00ed como la CGT en su\nconjunto, apoyasen las manifestaciones, cada vez m\u00e1s numerosas, que\nel Comit\u00e9 pro-Sacco y Vanzetti convocaba a lo largo y ancho de todo\nel pa\u00eds ante las sedes consulares y diplom\u00e1ticas estadounidenses.\nNo sin dificultades, no solo enfrent\u00e1ndose a la patronal, el\ngobierno y el ej\u00e9rcito, sino tambi\u00e9n a los sindicatos <em>blancos <\/em>de\nlabor bastarda al servicio de los amos, como la CROM y toda la red de\nasociaciones corporativas y amarillas. La lucha ocupa todo 1925.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>En\nenero de 1926, Librado volc\u00f3 todas sus energ\u00edas en movilizar a los\nobreros mexicanos para salvar a los dos italianos. Mitines,\nmanifestaciones ante oficinas diplom\u00e1ticas, consulares,\nempresariales yanquis.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Era consciente de que la protesta solidaria en favor de Sacco y de Vanzetti era la lucha en favor de todos los \u00abdesheredados de la tierra\u00bb; tambi\u00e9n de todos y cada uno de los obreros y campesinos mexicanos que cada d\u00eda ten\u00edan que enfrentarse a los mismos poderes -capital y ley, propiedad y ej\u00e9rcito- que llevaban a Sacco y a Vanzetti hacia la silla el\u00e9ctrica. Aquel fue para Librado y sus compa\u00f1eros del peri\u00f3dico, un largo a\u00f1o de persecuciones, de asambleas boicoteadas por la polic\u00eda y el ej\u00e9rcito, de art\u00edculos intervenidos por orden judicial o gubernamental, de detenciones y represalias.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/van-y-sacco.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-45940\" width=\"250\" height=\"219\"\/><figcaption>Foto. Vanzetti y Sacco.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Pero\na la primavera siguiente. en mayo de 1927. Vanzetti y Sacco\nescribieron de nuevo a los anarquistas mexicanos: \u00abSe ha fijado\nel d\u00eda 10 de julio para ejecutarnos: el enemigo no nos ha dejado m\u00e1s\nque unos pocos d\u00edas de vida. Llevaremos vuestro recuerdo al fondo de\nnuestras sepulturas. Pero permitidnos que tambi\u00e9n os hablemos de la\nvida. Camaradas y amigos: vivid alegres y altivos. No hay que\ndoblegarse o detenerse ante el dolor o la derrota &#8230; el enemigo no\npuede destruir ideas, derechos, verdades o causas\u00bb. Sin embargo,\nla carta no pudo llegar directamente a manos de Librado, ya que el 1\nde abril, poco antes de que la misiva fuese enviada, lo hab\u00edan\nencerrado en la prisi\u00f3n de Andonegui, por protestar de la detenci\u00f3n\ndel compa\u00f1ero Florentino Ibarra, uno de los distribuidores de\n<em>Sagitario<\/em>. Tres d\u00edas m\u00e1s tarde, cuando el agente judicial le\npregunt\u00f3 sobre su \u00abart\u00edculo, \u2018Por la raz\u00f3n o la fuerza\u2019,\nque trae frases calumniosas para el se\u00f1or presidente, especialmente\nen donde dice que asesino\u00bb, Librado le espet\u00f3: \u00abAsesino es\ntoda persona que mata a otra con premeditaci\u00f3n, alevos\u00eda y ventaja.\nActualmente ha ordenado Calles el asesinato y exterminio de los<em>\nyaquis<\/em>, y aunque el no lo haga personalmente, es el c\u00f3mplice\nprimero de ese crimen\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>De\nabril a noviembre Librado permanecer\u00e1 encarcelado. Fueron sus amigos\nquienes le informaron del contenido de la carta de Sacco y Vanzetti.\nDurante el mes de mayo apoyar\u00e1 desde la prisi\u00f3n la convocatoria por\nparte de la central obrera COT de la huelga general prevista para el\n15 de junio, como un intento de impedir la anunciada ejecuci\u00f3n del\n10 de julio. Desesperado en la reclusi\u00f3n, escribe a los compa\u00f1eros\nque est\u00e1n en libertad que \u00abmi mayor dolor es no poder empujar\ncon todos ustedes la campa\u00f1a por la libertad de Sacco y Vanzetti\u00bb.\nA mayor descalabro, en junio sal\u00eda el \u00faltimo n\u00famero de <em>Sagitario<\/em>,\ncon la mayor parte de sus redactores en la c\u00e1rcel o huidos y\nasfixiado econ\u00f3micamente por la persecucidn policial de los\ndistribuidores. Con todo, Librado no se arredra y remite sus escritos\npara ser publicados en <em>Cultura Proletaria <\/em>de Nueva York, que\ndespu\u00e9s sera distribuido en los ambientes latinoamericanos de EE.UU.\ny semiclandestinamente en el propio M\u00e9xico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>La\nmovilizaci\u00f3n se intensific\u00f3 de modo que el 15 de junio de 1927,\nante la inminencia de la ejecuci\u00f3n, la CGT mexicana decret\u00f3 la\nhuelga general.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Tras\nun breve aplazamiento de la ejecuci\u00f3n, finalmente Sacco y Vanzetti\nser\u00e1n asesinados por el Estado el 22 de agosto de aquel mismo a\u00f1o.\nEn un \u00faltimo grito solidario, la CGT mexicana convoca una segunda\nhuelga general para el 10 de agosto. En ambas ocasiones, el paro fue\nrotundo en Tampico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Librado,\nque hab\u00eda escrito desde la c\u00e1rcel un manifiesto de apoyo para la\nhuelga, recuerda el d\u00eda en que el crimen -tambi\u00e9n de Estado- se\nperpetr\u00f3 sobre su inseparable amigo de lucha Ricardo Flores Mag\u00f3n.\nY como en aquella otra ocasi\u00f3n, su tenacidad luchadora le librar\u00eda\ndel infierno que le acosa. Con sus sesenta y tres a\u00f1os a cuestas y\nel dolor de no haber podido evitar la muerte de los inocentes,\ntodav\u00eda Librado Rivera promover\u00e1 una nueva publicaci\u00f3n anarquista\nen Monterrey, a la que da el significativo nombre de <em>Avante<\/em>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Muri\u00f3\nen 1932 de t\u00e9tanos. <\/strong>\n<\/p>\n\n\n\n<p style=\"color:#370626\" class=\"has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>*Resumen de 3 art\u00edculos en \u201cLa Campana\u201d, semanario anarquista. Octubre, noviembre 1999.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/merce-jacobo-arbenz.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-45941\" width=\"420\" height=\"350\"\/><figcaption>Foto. Mercenarios yanquis disparan a una figura de Jacobo Arbenz.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\" class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-Guatemala<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-De\nlos muchachos que por entonces conoc\u00ed en las monta\u00f1as, \u00bfqui\u00e9n\nqueda vivo? <\/strong>\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>1.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Eran\nmuy j\u00f3venes. Estudiantes de la ciudad y campesinos de comarcas donde\nun litro de leche costaba dos d\u00edas enteros de trabajo. El ej\u00e9rcito\nles pisaba los talones y ellos contaban chistes verdes y se cagaban\nde la risa. <\/strong>\n<strong>Estuve\ncon ellos algunos d\u00edas. Com\u00edamos tortas de ma\u00edz. Las noches eran\nmuy fr\u00edas en la alta selva de Guatemala. Dorm\u00edamos en el suelo,\nabrazados todos con todos, bien pegados los cuerpos, para darnos\ncalor y que no nos matara la helada del alba. <\/strong>\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>2.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Hab\u00eda,\nentre los guerrilleros, unos cuantos indios. Y eran indios casi todos\nlos soldados enemigos. El ej\u00e9rcito los cazaba a la salida de las\nfiestas y cuando despertaban de la borrachera ya ten\u00edan puesto el\nuniforme y el arma en la mano. As\u00ed marchaban a las monta\u00f1as, a\nmatar a quienes mor\u00edan por ellos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>3.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Una\nnoche, los muchachos me contaron c\u00f3mo Castillo Armas se hab\u00eda\nsacado de encima a un lugarteniente peligroso. Para que no le robara\nel poder o las mujeres, Castillo Armas lo mand\u00f3 en misi\u00f3n secreta a\nManagua. Llevaba un sobre lacrado para el dictador Somoza. Somoza lo\nrecibi\u00f3 en el palacio. Abri\u00f3 el sobre, lo ley\u00f3 delante de \u00e9l, le\ndijo: -Se har\u00e1 como pide su presidente. Lo convid\u00f3 con tragos. Al\nfinal de una charla agradable, lo acompa\u00f1\u00f3 hasta la salida. De\npronto, el enviado de Castillo Armas se encontr\u00f3 solo y con la\npuerta cerrada a sus espaldas. El pelot\u00f3n, ya formado, lo esperaba\nrodilla en tierra. Todos los soldados dispararon a la vez.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>4.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Conversaci\u00f3n\nque no s\u00e9 si escuch\u00e9 o imagin\u00e9 en aquellos d\u00edas: -Una revoluci\u00f3n\nde mar a mar. Todito el pa\u00eds alzado. Y lo pienso ver con estos mis\nojos&#8230; -\u00bfY se cambiar\u00e1 todo, todo? -Hasta las ra\u00edces. -\u00bfY ya no\nhabr\u00e1 que vender los brazos por nada? -Ni modo, pues. -\u00bfNi aguantar\nque lo traten a uno como bestia? -Nadie ser\u00e1 due\u00f1o de nadie. -\u00bfY\nlos ricos? -No habr\u00e1 m\u00e1s ricos. -\u00bfY qui\u00e9n nos va a pagar a los\npobres, entonces, las cosechas? -Es que tampoco habr\u00e1 pobres. \u00bfNo\nves? -Ni ricos ni pobres. -Ni pobres ni ricos. -Pero entonces, se va\na quedar sin gente Guatemala. Porque aqu\u00ed, sabes vos, el que no es\nrico, es pobre.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>5.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>El vicepresidente se llamaba Clemente Marroqu\u00edn Rojas. Dirig\u00eda un diario de estilo estrepitoso, y a la puerta de su despacho montaban guardia dos gordos con metralletas. Marroqu\u00edn Rojas me recibi\u00f3 con un abrazo. Me ofreci\u00f3 caf\u00e9; me palmeaba la espalda y me miraba con ternura. Yo, que hab\u00eda estado en la monta\u00f1a con los guerrilleros hasta, la <\/strong> <strong>semana anterior, no entend\u00eda nada. \u00abEs una trampa\u00bb, pens\u00e9, por el gusto de sentirme importante. Entonces Marroqu\u00edn Rojas me explic\u00f3 que Newbery, el hermano del famoso aviador argentino, hab\u00eda sido su gran amigo en los a\u00f1os juveniles y yo era su vivo retrato. Se olvid\u00f3 de que estaba ante un periodista. Convertido en Newbery, le escuch\u00e9 bramar contra los norteamericanos porque no hac\u00edan las cosas como era debido. Una escuadra de aviones norteamericanos, piloteados por aviadores norteamericanos, hab\u00eda partido de Panam\u00e1 y hab\u00eda descargado napalm norteamericano sobre una monta\u00f1a de Guatemala. Marroqu\u00edn Rojas estaba hecho una furia porque los aviones se hab\u00edan vuelto a Panam\u00e1 sin tocar tierra guatemalteca. -Pod\u00edan haber aterrizado, \u00bfno le parece? -me dec\u00eda, y yo le dec\u00eda que s\u00ed me parece: -Pod\u00edan haber aterrizado, por lo menos. <\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>6.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Los guerrilleros me lo hab\u00edan contado. Varias veces hab\u00edan visto estallar el napalm en el cielo, sobre las monta\u00f1as vecinas. Hab\u00edan encontrado con frecuencia las huellas de la espuma derramada al rojo vivo: los \u00e1rboles quemados hasta las ra\u00edces, los animales carbonizados, las rocas negras.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/crimenes-guate.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-45942\" width=\"250\" height=\"129\"\/><figcaption>Foto. Fila de ataudes de &#8216;comunistas&#8217; asesinados en la guerra sucia.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>7.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>A\nmediados de 1954, los Estados Unidos hab\u00edan sentado a Ngo Dinh Diem\nen el trono de Saig\u00f3n y hab\u00edan fabricado la entrada triunfal de\nCastillo Armas en Guatemala. La expedici\u00f3n de rescate de la United\nFruit cort\u00f3 de un golpe de hacha la reforma agraria que hab\u00eda\nexpropiado y distribuido, entre los campesinos pobres, las tierras\neriales de la empresa. Mi generaci\u00f3n se asom\u00f3 a la vida pol\u00edtica\ncon aquella se\u00f1al en la frente. Horas de indignaci\u00f3n y de\nimpotencia&#8230; Recuerdo al orador corpulento que nos hablaba con voz\nserena, pero echando fuego por la boca, aquella noche de gritos de\nrabia y de banderas, en Montevideo. \u00abHemos venido a denunciar el\ncrimen&#8230;\u00bb El orador se llamaba Juan Jos\u00e9 Ar\u00e9valo. Yo ten\u00eda\ncatorce a\u00f1os y nunca se me borr\u00f3 el impacto. Ar\u00e9valo hab\u00eda\niniciado, en Guatemala, el ciclo de reformas sociales que Jacobo\nArbenz profundiz\u00f3 y que Castillo Armas ahog\u00f3 en sangre. Durante su\ngobierno hab\u00eda eludido -nos cont\u00f3- treinta y dos tentativas de\ngolpe de estado. A\u00f1os despu\u00e9s, Ar\u00e9valo se convirti\u00f3 en\nfuncionario. Peligrosa especie, la de los arrepentidos: Ar\u00e9valo se\nhizo embajador del general Arana, se\u00f1or de horca y cuchillo,\nadministrador colonial de Guatemala, organizador de carnicer\u00edas.\nCuando lo supe, ya hac\u00eda a\u00f1os que yo hab\u00eda perdido la inocencia,\npero me sent\u00ed como un gurisito estafado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>8.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Conoc\u00ed\na Mijangos en el 67, en Guatemala. Me recibi\u00f3 en su casa, sin\npreguntas, cuando baj\u00e9 de la sierra a la ciudad. Le gustaba cantar,\nbeber buen trago, saludar la vida: no ten\u00eda piernas para bailar,\npero bat\u00eda palmas animando las fiestas. Tiempo despu\u00e9s, mientras\nAr\u00e9valo era embajador, Adolfo Mijangos fue diputado. <\/strong>\n<strong>Una\ntarde, Mijangos denunci\u00f3 un fraude en la C\u00e1mara. La Manila Mining\nCompany, que en el Brasil hab\u00eda derribado dos gobiernos, hab\u00eda\nhecho nombrar ministro de Econom\u00eda de Guatemala a un funcionario de\nla empresa. Se firm\u00f3 entonces un contrato para que la Hanna\nexplotara, en asociaci\u00f3n con el estado, las reservas de n\u00edquel,\ncobalto, cobre y cromo en las m\u00e1rgenes del lago Izabal. Seg\u00fan el\nacuerdo, el estado se beneficiar\u00eda con una propina y la empresa con\nmil millones de d\u00f3lares. En su condici\u00f3n de socia del pa\u00eds, la\nHanna no pagar\u00eda impuesto a la renta y usar\u00eda el puerto a mitad de\nprecio. Mijangos alz\u00f3 su voz de protesta. Poco despu\u00e9s, cuando iba\na subir a su Peugeot, una r\u00e1faga de balazos le entr\u00f3 por la\nespalda. Cay\u00f3 de su silla de ruedas con el cuerpo lleno de plomo. <\/strong>\n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>9.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Escondido\nen un almac\u00e9n de los suburbios, yo esperaba al hombre m\u00e1s buscado\npor la polic\u00eda militar guatemalteca. Se llamaba Ruano Pinz\u00f3n, y \u00e9l\ntambi\u00e9n era, o hab\u00eda sido, polic\u00eda militar. -Mira ese muro. Salta.\n\u00bfPodes? Torc\u00ed el pescuezo. La pared de la trastienda no terminaba\nnunca. -No -dije. -Pero si vienen ellos, \u00bfvas a saltar? Otra que\nsaltar. Si ven\u00edan ellos, iba a volar. El p\u00e1nico convierte a\ncualquiera en campe\u00f3n ol\u00edmpico. Pero ellos no vinieron. Ruano\nPinz\u00f3n lleg\u00f3 esa noche y pude hablar largamente con \u00e9l. Ten\u00eda una\ncampera de cuero negra y los nervios le hac\u00edan bailar los ojos.\nRuano Pinz\u00f3n hab\u00eda desertado. \u00c9l era el \u00fanico testigo todav\u00eda\nvivo de la matanza de una veintena de dirigentes pol\u00edticos\nsuprimidos en v\u00edsperas de las elecciones.Hab\u00eda ocurrido en el\ncuartel de Matamoros. Ruano Pinz\u00f3n fue uno de los cuatro polic\u00edas\nque llevaron las bolsas, grandes y pesadas, a las camionetas. Se dio\ncuenta porque las mangas se le enchastraron de sangre. En el\naeropuerto La Aurora subieron las bolsas a un avi\u00f3n 500 de la Fuerza\nA\u00e9rea. Despu\u00e9s, las arrojaron al Pac\u00edfico. \u00c9l los hab\u00eda visto\nllegar vivos al cuartel, reventados por los golpes; y hab\u00eda visto al\nministro de Defensa en persona comandando la operaci\u00f3n. De los\nhombres que hab\u00edan cargado los cad\u00e1veres, Ruano Pinz\u00f3n era el\n\u00fanico que quedaba. Uno hab\u00eda amanecido con un pu\u00f1al en el pecho en\nuna cama de la pensi\u00f3n La Posada. Otro recibi\u00f3 un tiro en la\nespalda, en una cantina de Zacapa, y al otro lo hab\u00edan acribillado\nen el bar de atr\u00e1s de la estaci\u00f3n central.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"color:#600635\" class=\"has-text-color wp-block-paragraph\"><strong>*Del\nlibro: D\u00edas y noches de amor y de guerra de Eduardo Galeano.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Repasando la historia: -M\u00e9xico Librado Rivera y Sacco y Vanzetti \u201cDeposita en mi nombre una flor roja en la tumba de nuestro inolvidable Ricardo\u201d. 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