{"id":38370,"date":"2019-09-26T00:00:54","date_gmt":"2019-09-25T22:00:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=38370"},"modified":"2019-09-18T06:29:39","modified_gmt":"2019-09-18T04:29:39","slug":"diego-sufrio-tal-guerra-sucia-y-criminalizacion-por-el-juez-navarro-castilla-por-dar-un-beso-a-su-novia-que-se-suicido-hace-32-anos-hace-10-el-juez-dijo-que-haria-exactamente-lo-mismo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2019\/09\/26\/diego-sufrio-tal-guerra-sucia-y-criminalizacion-por-el-juez-navarro-castilla-por-dar-un-beso-a-su-novia-que-se-suicido-hace-32-anos-hace-10-el-juez-dijo-que-haria-exactamente-lo-mismo\/","title":{"rendered":"Diego sufri\u00f3 tal guerra sucia y criminalizaci\u00f3n por el juez Navarro Castilla por dar un beso a su novia, que se suicid\u00f3 hace 32 a\u00f1os. Hace 10, el juez dijo que har\u00eda exactamente lo mismo."},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Azuaga-portada-1024x883.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-38371\" width=\"500\" height=\"442\"\/><figcaption>En la prensa, foto de la enorme manifestaci\u00f3n y la foto de la pareja.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-large-font-size has-vivid-red-color wp-block-paragraph\"><strong>Democracia, sus jueces, sus asesinatos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Cuando Diego se suicid\u00f3 tras la condena de un juez por \u201cesc\u00e1ndalo p\u00fablico\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>El 6 de febrero de 1987, el joven de 21 a\u00f1os Diego S\u00e1nchez Molina, se ahorcaba colg\u00e1ndose de una viga en el corral de su casa, en Azuaga, Extremadura, d\u00edas antes de ingresar en prisi\u00f3n condenado por \u201cesc\u00e1ndalo p\u00fablico\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>La\ntr\u00e1gica historia comienza un a\u00f1o antes, el 2 de febrero de 1986, en\nel hostal Las Conchas. Diego y su novia, Mar\u00eda, se encuentran aquel\nmediod\u00eda en el local, tomando algo junto a otra pareja, sentados\nfrente a una de las chimeneas del amplio sal\u00f3n. Es domingo y los\nj\u00f3venes, ven la televisi\u00f3n, bromean y se besan.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\">\u201c<strong>Cerca\nde nosotros hab\u00eda una pareja, unos ni\u00f1os que jugaban al futbol\u00edn y\nel juez, que no sab\u00edamos qui\u00e9n era. Nuestro comportamiento era\nnormal y, en determinado momento, Diego se levant\u00f3 para sacar un\npaquete de tabaco de la m\u00e1quina. Luego, cuando regres\u00f3 yo puse una\npierna sobre las suyas y Diego me dio un beso. Fue entonces cuando\neste se\u00f1or, el juez, se levant\u00f3 y fue a llamar a dos polic\u00edas\nmunicipales que, vestidos de paisano, tambi\u00e9n se encontraban all\u00ed\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>El\njuez de distrito de Azuaga, Antonio Navarro Castilla, se dirige a la\npareja y recrimina su conducta: \u201cEsto no se puede hacer en\np\u00fablico\u201d. El joven, asombrado de que alguien al que no conoce\npueda censurarle de ese modo, responde airado: \u201cCon mi novia, puedo\nhacer lo que me sale de los huevos\u201d. Y el juez replica: \u201cPor\ndecir eso no vas a ir al calabozo, vas a ir a la c\u00e1rcel\u201d. Ah\u00ed\ncomienza el calvario de Diego S\u00e1nchez Molina.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>El\njuez, en aquel mismo momento, ordena a los polic\u00edas municipales que\ndetengan al joven y le metan en el dep\u00f3sito municipal: \u201cNo dejen\nentrar a nadie, solo a sus padres si quieren llevarle comida o\nmantas\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Diego\nduerme esa noche en los calabozos municipales y a la ma\u00f1ana\nsiguiente es trasladado al juzgado de Llerena, donde comparecer\u00e1\njunto a su novia y a la pareja amiga. El juez Antonio Navarro\nCastilla les ha denunciado por esc\u00e1ndalo p\u00fablico y desacato a la\nautoridad. Argumenta que Diego y Mar\u00eda se encontraban en el bar Las\nConchas iniciando continuas \u201cefusiones er\u00f3ticas\u201d. El juez de\ninstrucci\u00f3n de Llerena, Jos\u00e9 Carlos Ruiz de Velasco Linares, deja\nen libertad a los otros tres denunciados pero decreta para Diego la\nprisi\u00f3n incondicional sin fianza, y apelando a la alarma social que,\nseg\u00fan \u00e9l, ha suscitado el hecho, ordena el traslado inmediato a la\nprisi\u00f3n de Badajoz, ubicada a 148 kil\u00f3metros de la localidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>All\u00ed\npermanecer\u00e1 ocho d\u00edas, en los que sufrir\u00e1 intentos de violaci\u00f3n,\nrobos y palizas que le marcar\u00e1n hondamente. Al noveno d\u00eda, el juez\nde instrucci\u00f3n dicta un nuevo auto, modificando el anterior,\ndecretando la libertad provisional sin fianza de Diego S\u00e1nchez\nMolina. El joven sali\u00f3 de la c\u00e1rcel de Badajoz destrozado. \u201cFuimos\na buscar a Diego a la puerta de la c\u00e1rcel. No parec\u00eda el mismo.\nEstaba muy delgado, tra\u00eda barba\u2026 Parec\u00eda un desenterrao\u201d.\nAlguien debe haber sugerido la conveniencia de dar un escarmiento a\naquel joven de tanto coraje. Al regresar a casa, Diego padece\nfrecuentes depresiones nerviosas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>La\nemboscada no ha hecho m\u00e1s que comenzar. Un mes despu\u00e9s de retornar\na su domicilio, el 17 de marzo, por orden del juez se procede al\nembargo del <em>Renault5<\/em> propiedad del joven, con el objeto de\ncubrir la responsabilidad civil. Es todo lo que posee Diego. Pero su\nvalor es nulo para el peritaje.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Seg\u00fan\nse acerca la fecha del juicio, el juez de distrito Antonio Navarro\nCastilla redobla los \u201cconsejos\u201d y advertencias. \u201cNos dec\u00eda que\ncomo acept\u00e1semos que se hiciera una manifestaci\u00f3n en el pueblo\nmandar\u00eda a Diego a la prisi\u00f3n de Zaragoza siete u ocho a\u00f1os\u201d,\nmanifiesta la novia del joven. Y otro tanto testimoniar\u00e1 su t\u00eda,\nMar\u00eda Quintana: \u201cla madre nos dec\u00eda que Zaragoza est\u00e1 muy lejos\ny que no \u00edbamos a poder ir a ver a Diego. Badajoz est\u00e1 m\u00e1s cerca y\nas\u00ed de vez en cuando le podremos visitar\u201d. Los j\u00f3venes acaban\ndesistiendo, esperando de ese modo que la sentencia no sea severa.\nHacen caso a la recomendaci\u00f3n del juez de no llevar testigos al\njuicio, aunque quienes s\u00ed comparecer\u00e1n en \u00e9l ser\u00e1n los polic\u00edas\nlocales presentes en la detenci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>El\n24 de noviembre de 1986 la Audiencia Provincial de Badajoz dicta una\nsentencia que echa por tierra sus esperanzas. Condena a Diego S\u00e1nchez\na cinco meses de c\u00e1rcel, 30.000 pesetas de multa y siete a\u00f1os de\ninhabilitaci\u00f3n para ejercer la docencia por un delito de esc\u00e1ndalo\np\u00fablico y otro de desacato a la autoridad. Y castiga a Mar\u00eda\nDolores Mu\u00f1oz a dos meses de arresto, 20.000 pesetas de multa y tres\na\u00f1os de inhabilitaci\u00f3n para ejercer la docencia. La resoluci\u00f3n del\ntribunal argumenta que Diego y Mar\u00eda ofendieron \u201clas buenas\ncostumbres usuales, constituy\u00e9ndose en indeseable espect\u00e1culo de\nactividades sugerentemente obscenas\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>El\n6 de febrero de 1987 y ante su inminente entrada en prisi\u00f3n, Diego\nse suicida. El 12 de febrero se declara la huelga general en su\nlocalidad, denunciando el abuso judicial y exigiendo la\ninhabilitaci\u00f3n del juez Antonio Navarro. Todo el pueblo se echa a la\ncalle tras una pancarta con una sola palabra en may\u00fasculas:\nJUSTICIA. Las presi\u00f3n popular, las reacciones judiciales y pol\u00edticas\nse suceden. Uno de los jueces firmantes de la sentencia, Julio\nCienfuegos Linares, en un alarde de bellaquer\u00eda corporativa\nmanifiesta a\u00fan el 11 de febrero que \u201cla condena era leve respecto\na los hechos que hab\u00edan ocurrido\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>El\njuez, cuyo contrato hab\u00eda terminado el 3 de febrero, no volver\u00e1 a\npisar la localidad, pero jam\u00e1s pagar\u00e1 pena alguna por su fechor\u00eda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>En\noctubre de 1987, el humorista Jos\u00e9 Luis Coll es procesado por\ndesacato, a causa de un art\u00edculo publicado en <em>Diario 16<\/em>,\ntitulado <em>Ese juez<\/em>, en el que criticaba al magistrado de\nAzuaga. Se le imponen 50.000 pesetas en concepto de responsabilidad\npecuniaria. Y en febrero de 1988, la Audiencia Provincial de Badajoz\ndeniega la admisi\u00f3n a tr\u00e1mite de la querella por posible\nprevaricaci\u00f3n e inducci\u00f3n al suicidio, contra el juez Antonio\nNavarro.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\">\u201c<strong>En\nEspa\u00f1a se han perdido las buenas costumbres. La gente no ha sabido\nresponder al cambio democr\u00e1tico porque ahora se hace un uso nefasto\nde las libertades\u201d, declarar\u00e1 el infame juez Navarro, a\u00fan el 12\nde febrero, con el cad\u00e1ver a\u00fan reciente del joven de Azuaga. \u201cSi\nel muchacho se hubiera disculpado en p\u00fablico, yo habr\u00eda retirado\nlos cargos, pero no lo hizo, por chuleta. Les mand\u00e9 detener\nmayormente por el insulto, por el principio de autoriad. Lo que no se\npuede aguantar en esta vida es la chuler\u00eda de algunos que se creen\nlos due\u00f1os del mundo\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>El\n\u2018suicidio\u2019 de Azuaga revela hasta qu\u00e9 extremo las instituciones\nfuncionan como un conjunto de cepos concertado contra la disidencia\nsocial, y especialmente contra los j\u00f3venes.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>No\nson suicidios, son asesinatos, hemos gritado en los \u00faltimos a\u00f1os,\nfrente al intento de privatizar el dolor colectivo de la marginaci\u00f3n\ny los desahucios. Tampoco la muerte de Diego S\u00e1nchez Molina fue un\nsuicidio, sino un crimen, un asesinato. La libertad y la dignidad\nsiempre est\u00e1n asediadas por el poder, por los psic\u00f3patas con mando\nen plaza. Y por eso mismo, necesitan de la memoria, del recuerdo de\nquienes sufrieron y de quienes pelearon contra la injusticia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Para huir de la muerte nos amaremos todos, enteros, sin horario y sin ley, sencillamente, cant\u00f3 el gran Pablo Guerrero por los a\u00f1os setenta. Memoria y dignidad, para huir de la muerte.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-vivid-red-color wp-block-paragraph\"><strong>Art\u00edculo completo, fotos, canciones en torno a Diego&#8230;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>&#8211;<a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/extremadura\/crimen-azuaga-diego-sanchez-molina-torturas-escandalo-publico-violencia-policial\">https:\/\/www.elsaltodiario.com\/extremadura\/crimen-azuaga-diego-sanchez-molina-torturas-escandalo-publico-violencia-policial<\/a> <\/strong> <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/antonio-navarro-castilla.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-38372\" width=\"400\" height=\"169\"\/><figcaption>Antonio Navarro Castilla en la entrevista de 2009.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>-Antonio Navarro Castilla estuvo cinco a\u00f1os sin plaza, hasta que en 1992 volvi\u00f3 a ejercer en \u00c9cija (Sevilla).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>En 2009, en una entrevista, a\u00fan declaraba: \u00abVolver\u00eda a actuar de la misma forma. Siempre intent\u00e9 conocer los casos particulares de las personas antes de dictar sentencia para que las leyes no fuesen tan fr\u00edas\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>&#8211;<a href=\"https:\/\/www.elcomercio.es\/gijon\/20090531\/gijon\/juez-puede-independiente-esta-20090531.html\">https:\/\/www.elcomercio.es\/gijon\/20090531\/gijon\/juez-puede-independiente-esta-20090531.html<\/a> <\/strong> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Democracia, sus jueces, sus asesinatos Cuando Diego se suicid\u00f3 tras la condena de un juez por \u201cesc\u00e1ndalo p\u00fablico\u201d El 6 de febrero de 1987, el joven de 21 a\u00f1os Diego &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":38371,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[106],"tags":[123,140],"class_list":["post-38370","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias-antirrepresivas","tag-denuncias","tag-guerra-sucia"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38370","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38370"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38370\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38373,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38370\/revisions\/38373"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38371"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38370"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38370"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38370"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}