{"id":34982,"date":"2019-03-27T00:02:14","date_gmt":"2019-03-26T23:02:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=34982"},"modified":"2019-03-24T09:00:50","modified_gmt":"2019-03-24T08:00:50","slug":"libro-para-entender-las-claves-de-la-transicion-del-fascismo-al-fascismo-alfredo-grimaldos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2019\/03\/27\/libro-para-entender-las-claves-de-la-transicion-del-fascismo-al-fascismo-alfredo-grimaldos\/","title":{"rendered":"Libro para entender las claves de la transici\u00f3n del fascismo 1973 al fascismo 1986. Alfredo Grimaldos."},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/grimaldos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-34983\" width=\"400\" height=\"347\"\/><figcaption>Portada del libro \u00abClaves de la Transici\u00f3n 73-86 (para adultos)\u00bb<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-large-font-size has-vivid-red-color wp-block-paragraph\"><strong>Libro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>&#8216;Las claves de la Transici\u00f3n 1973-86 (para adultos)&#8217;. Alfredo Grimaldos. Editorial Pen\u00ednsula<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-medium-font-size has-vivid-red-color wp-block-paragraph\"><strong>La\ntransici\u00f3n no termin\u00f3 con el franquismo, lo camufl\u00f3<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>El\nfranquismo no es una dictadura que finaliza con el dictador, sino una\nestructura de poder espec\u00edfica que integra a la nueva monarqu\u00eda\u201d,\nescribe Jos\u00e9 Acosta S\u00e1nchez en su libro \u201cCrisis del franquismo y\ncrisis del imperialismo\u201d. Y efectivamente, durante la Transici\u00f3n\nnunca se llega a producir una aut\u00e9ntica ruptura democr\u00e1tica, un\ncorte hist\u00f3rico significativo con el R\u00e9gimen del Caudillo. En\nning\u00fan momento se aborda la depuraci\u00f3n del aparato de Estado.\nPol\u00edticos que desarrollaron una carrera muy notoria durante la\ndictadura son los encargados de dirigir el cambio. Y en ese proceso\nde adaptaci\u00f3n de las estructuras franquistas a los nuevos tiempos,\npolic\u00edas, jueces y militares contin\u00faan siendo los mismos. <br>\nLos\nmandos del Ej\u00e9rcito que ejercieron de oficiales con Franco\nincorporan nuevas estrellas a sus bocamangas al amparo de la\nMonarqu\u00eda, los implacables jueces del Tribunal de Orden P\u00fablico\nprosiguen su ascenso en los nuevos tribunales de excepci\u00f3n que\nsurgen, y los torturadores de la antigua Brigada Pol\u00edtico-Social\nmantienen sus siniestras trincheras en los s\u00f3tanos de la Direcci\u00f3n\nGeneral de Seguridad. El habitual \u201caprobado por aclamaci\u00f3n\u201d de\nlas Cortes franquistas se sustituye por el sacrosanto \u201cconsenso\u201d\ny el silencio oficial contin\u00faa apoder\u00e1ndose de muchos asuntos\nesenciales de la vida pol\u00edtica.<br>\nSeries hagiogr\u00e1ficas de\ntelevisi\u00f3n, numerosos libros e infinidad de suplementos impresos se\nencargan de mitificar la mentira y tergiversar los hechos hist\u00f3ricos,\notorgando un protagonismo estelar, el de incuestionables padres de la\ndemocracia, a turbios personajes cuyas elocuentes biograf\u00edas tambi\u00e9n\nquedan convenientemente maquilladas. Pero los verdaderos\nprotagonistas de la Transici\u00f3n no son los pol\u00edticos profesionales,\nsino los detenidos y torturados, los miles de encarcelados y, sobre\ntodo, los luchadores muertos. <br>\nYa en 1977, el dibujante Carlos\nGim\u00e9nez encabeza una de sus rotundas historias gr\u00e1ficas, publicada\nen la revista El Papus, con un t\u00edtulo que hoy conserva absoluta\nvigencia: \u201cRecuerda\u201d. La doble p\u00e1gina comienza con una vi\u00f1eta\nen la que los carteles electorales se ense\u00f1orean de la calle,\nmostrando a pol\u00edticos sonrientes bajo el lema: \u201clos hombres que\nhacen posible la democracia\u201d. En los dibujos posteriores se pueden\nver un fusilamiento, el interrogatorio de un detenido destrozado por\nla tortura, una galer\u00eda de presos pol\u00edticos, el asesinato de un\njoven, que es acribillado por la polic\u00eda mientras realiza una\npintada, y a manifestantes reclamando \u201camnist\u00eda y libertad\u201d. En\nla \u00faltima vi\u00f1eta, \u201clos hombres que hacen posible la democracia\u201d\nya han cambiado: no aparecen las caras sonrientes de los pol\u00edticos,\nsino las v\u00edctimas de la represi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>La cr\u00f3nica de los primeros a\u00f1os de la Transici\u00f3n publicada en El Papus constituye una de los m\u00e1s certeros an\u00e1lisis de ese momento hist\u00f3rico que han quedado impresos. Para intentar acabar con la lucidez de sus cronistas, un grupo de extrema derecha hace explotar una bomba en la redacci\u00f3n de la revista, en 1978, asesinando a Juan Pe\u00f1alver, conserje del edificio. Varios jueces del antiguo Tribunal de Orden P\u00fablico franquista, instalados en los nuevos \u00f3rganos judiciales de la Monarqu\u00eda, se encargan de amparar a los criminales.<br> La imagen oficial de la Transici\u00f3n se ha construido sobre el silencio, la ocultaci\u00f3n, el olvido y la falsificaci\u00f3n del pasado. Una y otra vez se vuelven a dibujar las claves pol\u00edticas de aquellos a\u00f1os como un juego de mesa, como una especie de partida entre destacados franquistas que, de repente, se transforman en dem\u00f3cratas y tienen que enfrentarse con el \u201cb\u00fanker\u201d fascista. En esa opereta, los miembros de la oposici\u00f3n controlada act\u00faan como artistas invitados. Tras contemplar semejante cuadro, parece que la lucha en la calle nunca ha existido. Una y otra vez se renuncia a reivindicar una parte fundamental de la historia reciente: m\u00e1s de cien militantes de izquierda fueron asesinados, entre los a\u00f1os 1976 y 1980, en manifestaciones o atentados. Por la polic\u00eda, la Guardia Civil y la extrema derecha instrumentalizada desde el poder.<br> Son los propios franquistas quienes dise\u00f1an el cambio y se reparten los papeles en la obra que ellos mismos dirigen. La Transici\u00f3n se convierte en la met\u00e1fora&nbsp; de un interrogatorio policial. Eso que los funcionarios de la Brigada Pol\u00edtico-Social sab\u00edan hacer a la perfecci\u00f3n. Para apuntalar sus planes, los reformistas que ejercen de \u201cpolic\u00edas buenos\u201d piden constantemente sumisa colaboraci\u00f3n a los opositores \u201csensatos\u201d. Con un claro aviso a\u00f1adido: en caso contrario, pueden intervenir los incontrolados \u201cpolic\u00edas malos\u201d. Y ser\u00e1 peor para todos. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/bastaatentadospapus.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-34985\" width=\"400\" height=\"205\"\/><figcaption>Foto. Manifestaci\u00f3n contra el atentado fascista a &#8216;El Papus&#8217;. <\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Ese sistema de presi\u00f3n resulta muy conocido para todos los detenidos que han pasado por la Direcci\u00f3n General de Seguridad y lo han sufrido. En su estrategia, los cerebros del cambio se sirven de la extrema derecha que asesina en la calle, del b\u00fanker pol\u00edtico franquista y del miedo al ruido de sables. Y en caso de que algo se les vaya de las manos, utilizan el recurso habitual: la polic\u00eda y la Guardia Civil. \u201cEl peligro de involuci\u00f3n\u201d les viene bien para exigir a la oposici\u00f3n que se doblegue una y otra vez, antes de haber llegado a alcanzar sus reivindicaciones m\u00ednimas. <br> Los franquistas con voluntad de perpetuarse en el poder saben que, por necesidad hist\u00f3rica, tienen que cambiar algunos elementos de la estructura pol\u00edtica del R\u00e9gimen, pero s\u00f3lo est\u00e1n dispuestos a hacerlo despu\u00e9s de haber desactivado previamente al enemigo. La dictadura a\u00fan puede seguir conteniendo, hasta cierto punto, el empuje del movimiento de masas, pero cada vez con mayor dificultad y a cambio del aislamiento exterior de la clase dominante. As\u00ed que muchos de los que han apoyado abiertamente, hasta ese momento, el totalitarismo franquista \u2013desde Fraga o P\u00edo Cabanillas, hasta Su\u00e1rez y Mart\u00edn Villa- se van despegando de \u00e9l para reconvertirse en partidarios de la evoluci\u00f3n controlada del propio R\u00e9gimen. <br><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Poco a poco, acreditados detractores de la democracia y el pluralismo se empiezan a manifestar a favor de iniciar el camino hacia un sistema parlamentario de corte europeo occidental, con partidos y sindicatos legalizados. Pero para llegar a ese punto, primero hay que debilitar a las fuerzas m\u00e1s organizadas de la oposici\u00f3n y al movimiento sindical. Cada paso en el proceso de apertura tiene que conllevar, necesariamente, una cesi\u00f3n por parte de los opositores que aspiren a participar en el nuevo juego. Y las reglas las imponen ellos, los franquistas. La consigna est\u00e1 clara: reformar el R\u00e9gimen, pero impedir a toda costa que se produzca una ruptura. Eso podr\u00eda acabar con los propios intereses de futuro de quienes apadrinan el cambio.<br> En 1973, el \u201copositor\u201d mon\u00e1rquico Joaqu\u00edn Satr\u00fastegui, que cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde se convertir\u00e1 en senador por designaci\u00f3n real en las primeras Cortes elegidas en las urnas, declara en Roma: \u201cEsta t\u00e1ctica (sic) no tendr\u00eda raz\u00f3n de ser si no existiera una oposici\u00f3n reformista, con la ayuda de la cual debemos tratar de controlar y evitar la movilizaci\u00f3n mayoritaria y la situaci\u00f3n que se podr\u00eda dar despu\u00e9s como consecuencia de ella\u201d. Y a\u00f1ade, con claras dotes prof\u00e9ticas: \u201cHay que dome\u00f1ar, a costa de lo que sea, a los comunistas, sobre todo, y, m\u00e1s importante a\u00fan, hay que integrar a sus dirigentes en nuestro proyecto, para que sean ellos mismos los que controlen y eviten la violencia de las huelgas y las revueltas estudiantiles, sobre las que tienen una gran autoridad e influencia. Hay que evitar a toda costa que se proclame la Rep\u00fablica de nuevo\u201d.<br> <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Carrillo entiende perfectamente este mensaje y pronto acaba aceptando la Monarqu\u00eda y haciendo de polic\u00eda desmovilizador en su importante \u00e1rea de influencia. Por orden de su secretario general y por primera vez en la historia, las bases del PCE se ven obligadas a enarbolar la bandera de la monarqu\u00eda borb\u00f3nica, la misma que presid\u00eda los consejos de guerra franquistas, y tambi\u00e9n a enfrentarse con quienes se empe\u00f1an en seguir esgrimiendo la ense\u00f1a tricolor. En m\u00e1s de una ocasi\u00f3n se puede ver a curtidos militantes comunistas cumplir esa ins\u00f3lita y amarga misi\u00f3n con los ojos empa\u00f1ados: \u201cPor favor, compa\u00f1ero, vamos a intentar que no haya problemas&#8230; Tengo que hacer esto por disciplina de partido, enti\u00e9ndelo\u201d.<br> La Revoluci\u00f3n de los Claveles portuguesa del 25 de abril de 1974 constituye una llamada de atenci\u00f3n fundamental para los franquistas con mayor visi\u00f3n de futuro. Un hombre del b\u00fanker, Utrera Molina, ministro Secretario General del Movimiento en esa fecha y hoy suegro del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallard\u00f3n, confiesa a Victoria Prego en un cap\u00edtulo de la serie sobre la Transici\u00f3n que la periodista elabor\u00f3 para TVE: \u201cYo juzgu\u00e9 que hab\u00eda que tomar nota y anticiparse. O una de dos, o vigoriz\u00e1bamos nuestras instituciones y las moderniz\u00e1bamos, poni\u00e9ndolas al d\u00eda, o perder\u00edan definitivamente su espacio de futuro\u201d.<br> En su libro \u201cDe Franco a Juan Carlos I\u201d, Jos\u00e9 Luis Mendiz\u00e1bal se\u00f1ala que una de las condiciones b\u00e1sicas de la reforma es la de \u201crecuperar para esta singular derecha democratizadora el mayor n\u00famero de servidores del aparato del Estado franquista. Y lo cierto es que, durante la Transici\u00f3n, las nuevas instituciones que van surgiendo coexisten con organismos engendrados por el franquismo. Y los personajes que han hecho carrera en \u00e9stos se trasvasan con toda naturalidad a los primeros. La alta burocracia, los jueces, la polic\u00eda y los mandos militares permanecen en sus puestos. Y con ellos, una gran cantidad de h\u00e1bitos antidemocr\u00e1ticos y de mecanismos represivos. Se mantienen los servicios secretos del fascismo, dirigidos por funcionarios que han hecho toda su carrera dentro de ellos, cambi\u00e1ndolos s\u00f3lo el nombre. Y contin\u00faan espiando, sin ning\u00fan tipo de control, las conversaciones telef\u00f3nicas y la correspondencia\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/atadoybien.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-34984\" width=\"400\" height=\"420\"\/><figcaption>Cartel &#8216;Atado y bien atado&#8217; (Franco, Juan carlos y Felipe, en uniforme militar).<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Otro de los rasgos significativos del proceso de fabricaci\u00f3n pol\u00edtica de una derecha parlamentaria, a partir del franquismo de camisa azul, es la promoci\u00f3n simult\u00e1nea de una extrema derecha violenta y golpista, sobre cuyas espaldas van a reposar todas las culpas del fascismo durante la Transici\u00f3n. Pero incluso en este caso, sin que tampoco se deriven responsabilidades penales para los ultras por sus actos criminales, salvo en muy pocos casos. Polic\u00edas y jueces les echan una mano. De ese modo, los \u201cpolic\u00edas malos\u201d de este gran montaje son, \u201cexclusivamente\u201d, un pu\u00f1ado de locos marginales, encuadrados en grupos de fan\u00e1ticos franquistas. Eso s\u00ed, dirigidos por los funcionarios policiales del antiguo r\u00e9gimen, que se perpet\u00faan en la Transici\u00f3n, y por los servicios de informaci\u00f3n surgidos del propio aparato franquista. Los ultras asumen a la perfecci\u00f3n su papel criminal y llevan a cabo decenas de asesinatos desde 1976 hasta 1980. La mayor parte de ellos quedan impunes.<br><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Durante ese periodo, el movimiento popular afronta constantes y peligrosos pulsos en la calle, enfrent\u00e1ndose contra las fuerzas policiales para conseguir la ruptura democr\u00e1tica. Pero los franquistas renovados tienen claro que para que triunfe la reforma controlada hay que acabar con la resistencia organizada y buscan establecer un \u201cconsenso\u201d con las direcciones de los grupos que tiene mayor influencia en la izquierda. No obstante, no les resulta f\u00e1cil la tarea de desmontar las estructuras populares que se han ido creando durante los \u00faltimos a\u00f1os del franquismo, pol\u00edticas, vecinales y sindicales, ni siquiera con el apoyo de tan acreditados colaboradores. La lucha por la amnist\u00eda y la ruptura sigue movilizando a un sector importante de la oposici\u00f3n. <br> La liquidaci\u00f3n de los movimientos populares est\u00e1 en el origen de la partitocracia corrupta que se acaba imponiendo y que ahora est\u00e1 llegando a su m\u00e1ximo nivel de podredumbre. El sistema electoral dise\u00f1ado y el propio funcionamiento del Congreso de los Diputados contribuyen decisivamente a provocar un corte entre los pol\u00edticos profesionales y sus votantes. Eduardo Haro Tecglen, en su columna de El Pa\u00eds, el 12 de mayo de 2004, escribe: \u201cLa ley D\u2019Hont favorece los grandes partidos y disminuye los peque\u00f1os; es contraria al pluralismo y se adopt\u00f3 para continuar el franquismo a base de dos partidos \u00fanicos\u201d. <br><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Las exigencias b\u00e1sicas de la Junta Democr\u00e1tica, organismo unitario presentado en Par\u00eds en 1974, con el auspicio del PCE, van perdiendo br\u00edo s\u00f3lo dos a\u00f1os despu\u00e9s de su creaci\u00f3n, a medida que la Transici\u00f3n avanza. Se renuncia a la \u201cformaci\u00f3n de un gobierno provisional\u201d; la \u201camnist\u00eda total\u201d se consigue gracias a manifestaciones populares convocadas sin el apoyo de los partidos mayoritarios de la oposici\u00f3n, en las que las calles se ti\u00f1en con la sangre de muchos j\u00f3venes estudiantes y obreros; la \u201cindependencia judicial\u201d se olvida para siempre y, por supuesto, no se vuelve a plantear uno de los puntos clave de la plataforma reivindicativa de la Junta: la \u201ccelebraci\u00f3n una consulta para elegir la forma de Estado: monarqu\u00eda o rep\u00fablica\u201d. Queda sellado un pacto en el que se acuerda no remontarse a la guerra civil y a los a\u00f1os de represi\u00f3n posteriores, se pretende enterrar la memoria hist\u00f3rica del periodo republicano y la ilegitimidad originaria de la monarqu\u00eda juancarlista.<br> Los atentados de la extrema derecha y las amenazas de golpe son una constante durante la Transici\u00f3n. El fantasma de la involuci\u00f3n convierte en \u201csalvadores\u201d del proceso de cambio a los franquistas reformistas y al Rey. Garc\u00eda Trevijano, uno de los fundadores de la Junta Democr\u00e1tica, en su libro \u201cEl discurso de la rep\u00fablica\u201d, escribe: \u201cCuando se propaga el temor social a un peligro inexistente es porque la clase o el partido gobernante est\u00e1n en peligro real de perder el poder. Y echando sobre el pueblo el miedo propio consiguen una nueva legitimaci\u00f3n para seguir domin\u00e1ndolo. Esto sucedi\u00f3 al final de la dictadura, con la c\u00ednica propaganda de un peligro irreal de guerra civil, para justificar el consenso moral de la transici\u00f3n contra la ruptura democr\u00e1tica\u201d.<br> Efectivamente, las propias direcciones de los grandes partidos, que ya buscan su propio espacio pol\u00edtico concreto, propagan de forma interesada el mensaje de que es necesario el pacto de las fuerzas predemocr\u00e1ticas con el r\u00e9gimen franquista para abortar el supuesto peligro de un nuevo enfrentamiento entre espa\u00f1oles o la instauraci\u00f3n de una dictadura militar, cuando a\u00fan no se ha terminado la vieja. La Transici\u00f3n democr\u00e1tica se convierte en el silencio de los corderos.<br> Contin\u00faa Garc\u00eda Trevijano: \u201cBasta constatar que la clase trabajadora se encuentra hoy m\u00e1s alejada del poder pol\u00edtico y del poder social que cuando muri\u00f3 el dictador, y que el estatus de sus dirigentes ha subido, para saber que el Partido Socialista, el Partido Comunista y los sindicatos sacrificaron esos intereses sociales a la ambici\u00f3n personal de sus aparatos de entrar en el reparto patrimonial de los cargos y presupuestos del Estado, de los que han hecho su modo de vivir. Y todas las ambiciones se basaron, adem\u00e1s, en la miserable mentira de la reconciliaci\u00f3n nacional entre franquistas y dem\u00f3cratas para evitar una guerra civil imaginaria\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/fraga-y-carrillo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-34986\" width=\"400\" height=\"525\"\/><figcaption>Foto. Fraga y Carrillo ri\u00e9ndose.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>A partir del refer\u00e9ndum que aprueba la Ley de la Reforma Pol\u00edtica, millones de espa\u00f1oles se entregan&nbsp; con entusiasmo a la tarea de mantener en el poder, en nombre de las nuevas libertades, a las mismas personas que las han reprimido durante muchos a\u00f1os, desde el Movimiento, la polic\u00eda pol\u00edtica, la judicatura, la televisi\u00f3n y la prensa de la dictadura. \u201cSe fundieron en un solo cuerpo, como en el monstruo de las dos espaldas, el rostro atroz de la tiran\u00eda y la cara dura de la ambici\u00f3n clandestina. A ese monstruo se le llam\u00f3 consenso\u201d, concluye Garc\u00eda Trevijano.<br> Los vaivenes que experimentan las trayectorias pol\u00edticas protagonizadas por los principales dise\u00f1adores de la Transici\u00f3n son casi id\u00e9nticos. De origen falangista, flirtean con el Opus en el momento oportuno y no les afecta la debacle de MATESA, por su estrat\u00e9gica situaci\u00f3n en puestos importantes pero todav\u00eda secundarios del sistema. Visten de nuevo la camisa azul y se la quitan justamente cuando la maquinaria franquista chirr\u00eda por todas partes y se presagia su destrucci\u00f3n. Con juegos de manos tan admirables, esta generaci\u00f3n de pol\u00edticos consigue salvar para el futuro muchas piezas de la estructura del R\u00e9gimen. Personajes que provienen del franquismo m\u00e1s azul, como Mart\u00edn Villa y Fraga, han seguido detentando cargos relevantes en la vida p\u00fablica hasta hace muy poco.<br> El primer gran acto de consenso \u201coficial\u201d, despu\u00e9s de las elecciones generales de 1977, lo constituye la firma de los Pactos de La Moncloa, que incluyen unos acuerdos de contenido pol\u00edtico y otros de contenido econ\u00f3mico. Se suscriben el 25 de octubre de 1977. Dentro de la l\u00f3gica habitual del suarismo, la ceremonia de r\u00fabrica, encabezada por el presidente de Gobierno, es solemnemente retransmitido en directo a trav\u00e9s de RTVE. El peso de los acuerdos \u2013en la pr\u00e1ctica un plan de estabilizaci\u00f3n- recae sobre los trabajadores y hay numerosos brotes de contestaci\u00f3n. <br><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"><strong>Los Pactos suponen la cesi\u00f3n de numerosas conquistas obreras conseguidas a lo largo de a\u00f1os de lucha. Se fijan topes salariales muy por debajo del aumento del \u00edndice del coste de la vida, y adem\u00e1s se aplican con car\u00e1cter retroactivo. Tambi\u00e9n se facilita el despido. Desde entonces, la debilidad del movimiento obrero es cada vez mayor. Aqu\u00ed se marca el punto de inflexi\u00f3n entre el sindicalismo reivindicativo y la burocratizaci\u00f3n subsidiada por el propio Estado. Carrillo vende la necesidad de apoyar los Pactos, como siempre, por \u201cel peligro que se cierne sobre la democracia\u201d, y uno de los suyos, Carles Navales, destacado sindicalista del CCOO en el Baix Llobregat, a\u00f1ade a\u00f1os m\u00e1s tarde: \u201cA la clase obrera espa\u00f1ola hay que reconocerle que priorizara la necesidad de consolidar la democracia, aunque ello fuera a costa de perder muchos puestos de trabajo\u201d. Las cifras son reveladoras: el n\u00famero de ocupados espa\u00f1oles, 12,5 millones en 1977, desciende continuamente durante los doce a\u00f1os siguientes. Jos\u00e9 Luis Leal, ministro de Econom\u00eda de Su\u00e1rez, tambi\u00e9n agradece a los dirigentes de la izquierda su labor de neutralizaci\u00f3n del movimiento obrero, en un art\u00edculo publicado en El Pa\u00eds, el 25 de octubre de 2002, con motivo del 25 aniversario de los Pactos: \u201cEl compromiso de los l\u00edderes pol\u00edticos del momento hizo posible la neutralizaci\u00f3n pol\u00edtica de los previsibles efectos sociales del ajuste econ\u00f3mico\u201d.<br> Se producen paros y manifestaciones en rechazo de los acuerdos y, como es habitual durante la Transici\u00f3n, las intervenciones de la polic\u00eda provocan numerosos heridos. El d\u00eda 12 de diciembre muere en Tenerife Jes\u00fas Fern\u00e1ndez Trujillo, por disparos de la Guardia Civil, durante una jornada de huelga general.<br> Cada nueva muerte provocada por la ultraderecha o por la represi\u00f3n policial lanza a la gente a la calle y, paralelamente, arroja cada vez m\u00e1s en brazos de los franquistas reciclados a Carrillo y otros representantes de la oposici\u00f3n. La t\u00e1ctica de los reformistas, empe\u00f1ados en desactivar al enemigo, funciona a la perfecci\u00f3n. Al final, no hay ruptura, ni corte hist\u00f3rico, ni depuraci\u00f3n de los aparatos represivos. Franco, a trav\u00e9s de sus m\u00e1s directos herederos \u2013el Rey, Su\u00e1rez, Mart\u00edn Villa&#8230;- comanda la Transici\u00f3n. Con la aquiescencia de los pol\u00edticos opositores, se echa un tel\u00f3n sobre las innumerables v\u00edctimas del ileg\u00edtimo R\u00e9gimen surgido del golpe militar del 18 de julio de 1936.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Libro &#8216;Las claves de la Transici\u00f3n 1973-86 (para adultos)&#8217;. Alfredo Grimaldos. 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