{"id":34333,"date":"2019-03-06T00:01:41","date_gmt":"2019-03-05T23:01:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=34333"},"modified":"2019-03-01T16:54:36","modified_gmt":"2019-03-01T15:54:36","slug":"21-comunistas-belgas-llegaron-a-espana-con-las-brigadas-internacionales-para-trabajar-como-enfermeras-en-un-hospital-luego-siguieron-combatieron-al-fascismo-en-la-2a-guerra-mundial","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2019\/03\/06\/21-comunistas-belgas-llegaron-a-espana-con-las-brigadas-internacionales-para-trabajar-como-enfermeras-en-un-hospital-luego-siguieron-combatieron-al-fascismo-en-la-2a-guerra-mundial\/","title":{"rendered":"21 comunistas belgas llegaron a Espa\u00f1a con las Brigadas Internacionales para trabajar como enfermeras en un hospital. Luego siguieron combatieron al fascismo en la 2\u00aa Guerra Mundial"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_34334\" aria-describedby=\"caption-attachment-34334\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-34334\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/belgas.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"258\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/belgas.jpg 640w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/belgas-300x155.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-34334\" class=\"wp-caption-text\">Foto. Grupo enfermeras belgas en Espa\u00f1a, con el pu\u00f1o levantado.<\/figcaption><\/figure>\n<p align=\"left\"><span style=\"color: #ff3333;\"><span style=\"font-family: Bitstream Charter, serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b><strong><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: x-large;\"><span lang=\"es-ES\">Memoria hist\u00f3rica imprescindible:<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<h3 class=\"western\" align=\"left\"><span style=\"color: #ff3333;\"><span style=\"font-family: Bitstream Charter, serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b><strong><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: x-large;\"><span lang=\"es-ES\">Las mujeres comunistas que llegaron de B\u00e9lgica para combatir el fascismo en Espa\u00f1a<\/span><\/span><\/span><\/span><\/strong><\/b><\/span><\/span><\/span><\/h3>\n<p align=\"left\"><span style=\"color: #ff3333;\"><span style=\"font-family: Bitstream Charter, serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b><strong><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span lang=\"es-ES\">Feigla \u201cVera\u201d Luftig era mujer, jud\u00eda, belga y comunista. Su marido, un brigadista internacional que muri\u00f3 en la batalla de Madrid. Pronto advirti\u00f3 la amenaza del nazismo, sobre todo cuando comenzaron a llegar a Amberes los primeros huidos de Alemania, a quienes atendi\u00f3 junto a otras colegas en un local marxista donde sol\u00edan reunirse. Aunque al principio hab\u00eda reprochado a su pareja que se alistase como voluntario para defender la Segunda Rep\u00fablica, luego tom\u00f3 conciencia, se infl\u00f3 de valor y convenci\u00f3 a sus hermanas Rachel y Golda para irse a Espa\u00f1a a luchar contra el fascismo. Al poco entendi\u00f3 que aquella guerra fratricida era un ensayo de Hitler para foguearse ante un combate mayor que todav\u00eda se estaba gestando. Cuando pusieron rumbo a Barcelona, eran veintiuna.<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"color: #ff3333;\"><span style=\"font-family: Bitstream Charter, serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b><strong><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span lang=\"es-ES\">\u201cPese a que muchas no ten\u00edan formaci\u00f3n, se enrolaron como brigadistas y ejercieron de enfermeras. Ve\u00edan Espa\u00f1a como la tierra prometida. Muchas hab\u00edan salido de los pa\u00edses del Este por el antijuda\u00edsmo reinante. Aqu\u00ed abrazaban no s\u00f3lo la posibilidad de defender una joven Rep\u00fablica, sino tambi\u00e9n de poder vivir en una sociedad socialista. O sea, adem\u00e1s de frenar el fascismo, so\u00f1aban con tener un hogar y un futuro, porque ya sab\u00edan lo que estaba sucediendo en Alemania e intu\u00edan que se avecinaba algo grave. La guerra civil espa\u00f1ola era para ellas algo mucho m\u00e1s que una contienda, porque supon\u00eda la oportunidad de defender Europa frente a los totalitarismos de ultraderecha\u201d, explica Sven Tuytens, autor del libro \u201cLas mam\u00e1s belgas\u201d, como se las conoci\u00f3 popularmente.<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"color: #ff3333;\"><span style=\"font-family: Bitstream Charter, serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b><strong><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span lang=\"es-ES\">El periodista belga ya hab\u00eda abordado su historia en un documental hom\u00f3nimo, pero aqu\u00ed se centra menos en el aspecto hospitalario para ahondar en las tr\u00e1gicas biograf\u00edas de las mujeres a partir de su correspondencia y sus diarios, profundiza en su investigaci\u00f3n y vuelve a contar con el \u00fanico testimonio vivo: Rosariet, apodada cari\u00f1osamente \u201cLa Peque\u201d, porque cuando prestaba ayuda en el Hospital Militar Republicando de Ontinyent (Val\u00e8ncia) ten\u00eda s\u00f3lo quince a\u00f1os. A sus noventa y siete, sorprende su clarividencia y el revelado mental del retrato de Vera. \u201cFue el primer testigo directo con quien me encontr\u00e9. Algo incre\u00edble, porque no pensaba que sobreviviese nadie de la \u00e9poca\u201d, recuerda el corresponsal en Espa\u00f1a de la radio televisi\u00f3n p\u00fablica belga VRT.<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"color: #ff3333;\"><span style=\"font-family: Bitstream Charter, serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b><strong><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span lang=\"es-ES\">\u201cCasi centenaria, es todo un personaje. Una mujer muy fuerte, l\u00facida, con una memoria impresionante y un gran sentido del drama. Empez\u00f3 como ayudante de enfermer\u00eda cuando apenas era una adolescente, ayudando en el quir\u00f3fano sin saber nada de medicina, y se jubil\u00f3 como enfermera. En realidad, ninguna conoc\u00eda el oficio, pues lo aprendieron trabajando, aunque luego ella se formar\u00eda en el ramo y sigui\u00f3 ejerciendo hasta su jubilaci\u00f3n\u201d, se\u00f1ala Tuytens, quien ha enriquecido la edici\u00f3n espa\u00f1ola del libro, publicado originalmente en su pa\u00eds, con nuevas aportaciones. All\u00ed, la cr\u00edtica lo ha calificado como \u201cun merecido homenaje a mujeres luchadoras, que defendieron la igualdad de derechos y la justicia social en momentos en los que reivindicarlos no era tan evidente\u201d, en palabras de Lode Vanoost, del peri\u00f3dico De Wereld Vandaag.<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"color: #ff3333;\"><span style=\"font-family: Bitstream Charter, serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b><strong><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span lang=\"es-ES\">No obstante, la verdadera protagonista es Vera. Y, por extensi\u00f3n, sus hermanas, y sus colegas residentes en B\u00e9lgica, y las brigadistas llegadas de otras latitudes, y todas las valencianas que arrimaron el hombro. \u201cEra el motor del grupo y, adem\u00e1s de decidida, la que ten\u00eda m\u00e1s car\u00e1cter. Pose\u00eda un s\u00f3lido bagaje pol\u00edtico y su pareja, Emiel Akkerman, hab\u00eda sido un destacado sindicalista que falleci\u00f3 en la guerra civil. Aunque, en realidad, seis de ellas tambi\u00e9n hab\u00edan perdido a sus novios y maridos, muertos en combate tanto en la Ciudad Universitaria, como en Guadalajara o en el Jarama\u201d.<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_34335\" aria-describedby=\"caption-attachment-34335\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-34335\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/enbarna1937.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"206\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/enbarna1937.jpg 660w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/enbarna1937-300x155.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-34335\" class=\"wp-caption-text\">Foto de grupo de las enfermeras. Barcelona 1937.<\/figcaption><\/figure>\n<p align=\"left\"><span style=\"color: #ff3333;\"><span style=\"font-family: Bitstream Charter, serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b><strong><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span lang=\"es-ES\">\u00bfPero c\u00f3mo lleg\u00f3 Sven Tuytens a Vera Luftig? La vida, disculpen el t\u00f3pico, es una caja de sorpresas. Y, precisamente, en una de cart\u00f3n yac\u00eda la fotograf\u00eda de once mujeres posando el primero de mayo de 1937 en la barcelonesa plaza de Catalunya. La conservaba en su despacho el director de un archivo belga, quien hab\u00eda investigado sobre los brigadistas internacionales de origen jud\u00edo. \u201cLos historiadores siempre tienen cosas guardadas\u201d, ironiza el periodista, quien se pregunt\u00f3 qui\u00e9nes ser\u00edan aquellas enfermeras que esbozaban una contenida sonrisa, desconocedoras de lo que se les ven\u00eda encima. \u201cLa historia de las mujeres ha sido secundaria. Nunca se ha contado y me interesaban mucho m\u00e1s sus vivencias en la retaguardia que las de los hombres en el frente\u201d.<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"color: #ff3333;\"><span style=\"font-family: Bitstream Charter, serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b><strong><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span lang=\"es-ES\">La historia de \u201cLas mam\u00e1s belgas\u201d no es s\u00f3lo la de su paso por aquel hospital militar republicano, anta\u00f1o monasterio de los franciscanos y actual colegio de la Concepci\u00f3n. Cuando la Rep\u00fablica cay\u00f3, se trasladaron a Argelia, desde donde viajaron a B\u00e9lgica. All\u00ed se sumaron a la lucha armada, mientras que los brigadistas permanec\u00edan detenidos en la capital de la colonia francesa, pues eran considerados peligrosos, seg\u00fan Tuytens. Ese gesto machista permiti\u00f3 que ellas siguiesen combatiendo el nazismo desde casa. \u201cVera se convirti\u00f3 en un personaje clave de la red de espionaje sovi\u00e9tica Orquesta Roja durante la Segunda Guerra Mundial, aunque luego fue desarticulada por los nazis y sus miembros, torturados y asesinados. Nuestra protagonista, en cambio, logr\u00f3 escapar al sur de Francia y esconderse, hasta que regres\u00f3 a su pa\u00eds al final de la Segunda Guerra Mundial\u201d.<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"color: #ff3333;\"><span style=\"font-family: Bitstream Charter, serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b><strong><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span lang=\"es-ES\">Peor suerte corrieron sus hermanas. Rachel fue un enlace de la resistencia hasta que la capturaron y dio con sus huesos en un campo de concentraci\u00f3n: afortunadamente, sobrevivi\u00f3. Golda tuvo un hijo a quien llam\u00f3 Madrid, pero ambos terminaron recluidos en el campo de exterminio de Auschwitz, de donde nunca volver\u00edan a salir. De las veintiuna enfermeras, otras cuatro sufrieron el mismo final. \u201cLo ten\u00edan todo en contra: eran mujeres, jud\u00edas y comunistas\u201d, explica Tuytens, quien durante el esbozo de sus vidas y sus muertes deja entrever tres olvidos. O, si se prefiere, menosprecios, tanto en Espa\u00f1a como en B\u00e9lgica. Antes de la nada y despu\u00e9s de todo.<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"color: #ff3333;\"><span style=\"font-family: Bitstream Charter, serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b><strong><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span lang=\"es-ES\">No hab\u00edan venido aqu\u00ed s\u00f3lo para combatir, desde un hospital de la retaguardia, a las tropas de Franco, sino tambi\u00e9n para alcanzar la emancipaci\u00f3n femenina. No quer\u00edan estar subordinadas a un hombre, fuese un m\u00e9dico o un militar, pero el aura de aquella miliciana armada que aparec\u00eda en la foto hab\u00eda comenzado a difuminarse. \u201cEran brigadistas, mas los varones que ejerc\u00edan de sanitarios las ve\u00edan como enfermeras\u201d. Pese a su causa, que iba m\u00e1s all\u00e1 de la b\u00e9lica, segu\u00eda habiendo una gran diferencia de estatus, por lo que chocaron contra el machismo de los doctores.<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"color: #ff3333;\"><span style=\"font-family: Bitstream Charter, serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b><strong><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span lang=\"es-ES\">\u201cEran mujeres formadas, instruidas y modernas en un entorno masculino tradicional. Quiz\u00e1s en Barcelona y Madrid hubiese sido diferente, si bien les toc\u00f3 un pueblo de Val\u00e8ncia, l\u00f3gicamente m\u00e1s atrasado que esas grandes ciudades. Un ejemplo: las vecinas no hablaban con extranjeros. Por ello, cuando algunas empezaron a trabajar en el hospital, se les abri\u00f3 la\u00a0 mente, porque algunas eran muy j\u00f3venes y hasta analfabetas. De alg\u00fan modo, para las aut\u00f3ctonas, fue una forma de conocer nuevas ideas y burlar el control social, familiar y eclesi\u00e1stico\u201d, cree el corresponsal de la radio televisi\u00f3n flamenca.<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"color: #ff3333;\"><span style=\"font-family: Bitstream Charter, serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b><strong><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span lang=\"es-ES\">Sin embargo, lo m\u00e1s duro no fue curar las extremidades congeladas de los republicanos que regresaban del frente de Teruel, ni atender a los heridos por los bombardeos de los sparvieri de la Aviazione Legionaria sobre la estaci\u00f3n ferroviaria de X\u00e0tiva, una masacre que se llev\u00f3 por delante a mujeres y ni\u00f1os que esperaban la llegada de un convoy republicano. El \u00e9xodo posterior tampoco tuvo un destino feliz, pues Hitler desencadenaba un nuevo conflicto que terminar\u00eda trayendo m\u00e1s muerte. Unas guerrearon y sufrieron el encierro. Otras murieron asesinadas. Todas fueron relegadas y, en el mejor de los casos, se traspapelaron en los libros de historia.<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"color: #ff3333;\"><span style=\"font-family: Bitstream Charter, serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b><strong><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span lang=\"es-ES\">Las que permanecieron en B\u00e9lgica desconocieron la gloria, pues la historia no s\u00f3lo la escriben los vencedores, sino tambi\u00e9n los perdedores que saben escribir bien. \u201cEs llamativo que cayesen en el olvido, pese a que deber\u00edan ser consideradas unos \u00eddolos\u201d. \u00bfQu\u00e9 ocurri\u00f3 para que fuese as\u00ed?, se pregunta a\u00f1os despu\u00e9s Tuytens. \u201cPues lo mismo que le sucedi\u00f3 a los republicanos espa\u00f1oles que combatieron en Francia: la resistencia francesa se vendi\u00f3 muy bien y fueron postergados. Igualmente, en B\u00e9lgica, figuraron en un primer plano quienes hab\u00edan luchado desde dentro, aunque las enfermeras tambi\u00e9n integrasen posteriormente la resistencia armada junto a los partisanos belgas\u201d.<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"color: #ff3333;\"><span style=\"font-family: Bitstream Charter, serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b><strong><span style=\"color: #663300;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span lang=\"es-ES\">En: P\u00fablico.<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Memoria hist\u00f3rica imprescindible: Las mujeres comunistas que llegaron de B\u00e9lgica para combatir el fascismo en Espa\u00f1a Feigla \u201cVera\u201d Luftig era mujer, jud\u00eda, belga y comunista. 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