{"id":33192,"date":"2019-01-24T00:00:32","date_gmt":"2019-01-23T23:00:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=33192"},"modified":"2019-01-21T17:24:00","modified_gmt":"2019-01-21T16:24:00","slug":"desde-hace-500-anos-las-drogas-ilegales-producto-integrante-de-la-acumulacion-de-capital","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2019\/01\/24\/desde-hace-500-anos-las-drogas-ilegales-producto-integrante-de-la-acumulacion-de-capital\/","title":{"rendered":"Desde hace 500 a\u00f1os, las drogas legales e ilegales, producto integrante de la acumulaci\u00f3n de capital."},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_33193\" aria-describedby=\"caption-attachment-33193\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-33193\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/fumadero.jpeg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"397\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/fumadero.jpeg 388w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/fumadero-300x238.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-33193\" class=\"wp-caption-text\">Dibujo. Fumadero de opio en China.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"color: #ff3333;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: x-large;\"><b>Sobre drogas y su difusi\u00f3n y empleo:<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: x-large;\"><b>500 a\u00f1os de difusi\u00f3n de las drogas por el capitalismo<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Desde hace unas cuantas d\u00e9cadas las drogas se han convertido en un grave problema social y en un verdadero drama humano para muchas familias obreras. Es tan grave que la burgues\u00eda ha desatado una vasta campa\u00f1a de desinformaci\u00f3n para encubrir sus causas y sus consecuencias. Frente a todas las tergiversaciones burguesas, determinados colectivos han promovido una plataforma de \u00aboposici\u00f3n\u00bb que \u00fanicamente est\u00e1 contribuyendo a a\u00f1adir m\u00e1s confusi\u00f3n.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>\u00bfQu\u00e9 posici\u00f3n tenemos que adoptar? \u00bfEstamos por la legalizaci\u00f3n o por la prohibici\u00f3n? La cuesti\u00f3n merece un examen un poco m\u00e1s reposado, porque ni podemos admitir las posiciones de la oligarqu\u00eda, ni tampoco las alternativas <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>que nos ofrecen determinados grupos seudoprogresistas. Nuestras posiciones se fundan en el materialismo hist\u00f3rico, el \u00fanico que permite un conocimiento cient\u00edfico de todos los problemas sociales.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Las drogas, lo mismo que el alcohol, son conocidas desde la <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>m\u00e1s remota Antig\u00fcedad. Su consumo estaba ligado a determinadas pr\u00e1cticas m\u00e9dicas y religiosas. Sin embargo, no exist\u00edan alcoh\u00f3licos ni adictos: la ingesti\u00f3n no constituy\u00f3 <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>nunca un problema individual, ni mucho menos social. Todav\u00eda en el siglo XIX se conoc\u00eda \u00fanicamente la existencia de aficionados o habituados a las drogas, careciendo el problema de las dimensiones que ha adquirido en la actualidad.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Fueron los colonizadores espa\u00f1oles los que, tras la invasi\u00f3n de Am\u00e9rica, dieron a conocer a la cultura occidental, en el siglo XVI, el origen, las propiedades y los usos de las drogas. La coca llam\u00f3 poderosamente su atenci\u00f3n: de los 18 <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>cronistas de Indias, 13 aluden a la coca en 201 ocasiones. El colonialismo fue el que difundi\u00f3 a partir de aquel siglo el consumo de estupefacientes en cantidades hasta entonces desconocidas entre las clases altas de la sociedad: la ingesta pas\u00f3 a convertirse en una moda placentera, l\u00fadica. Especialmente los intelectuales, artistas, poetas, m\u00fasicos y escritores utilizaron habitualmente los m\u00e1s diversos tipos de f\u00e1rmacos. Las infusiones, jarabes, refrescos y bebidas estimulantes o sedantes de todo tipo se difundieron con la expansi\u00f3n del comercio mar\u00edtimo: caf\u00e9, t\u00e9, tabaco, cacao, etc.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>El comercio de esas drogas y de otras mercanc\u00edas nuevas que los colonialistas espa\u00f1oles descubrieron, era parte integrante de la acumulaci\u00f3n de capital. El transporte se <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>abarat\u00f3 permitiendo un acceso f\u00e1cil y c\u00f3modo a un consumo mucho m\u00e1s abundante y m\u00e1s variado. El proceso coincide con una fuerte corriente secularizadora: la religi\u00f3n perdi\u00f3 <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>cada vez m\u00e1s influencia en la sociedad, por lo que los est\u00edmulos alienantes hubo que buscarlos en otros sitios.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>El colonialismo utiliza tambi\u00e9n determinadas drogas para dominar a los abor\u00edgenes. La dominaci\u00f3n colonial de las grandes potencias sobre los pueblos ind\u00edgenas tuvo en <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>las drogas uno de sus medios de exterminio m\u00e1s importantes.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>LA GUERRA DEL OPIO<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Como en las dem\u00e1s partes del mundo, en Asia se conoc\u00eda desde antiguo el opio, pero no su consumo adictivo. La expansi\u00f3n colonialista en aquel continente dispuso de tres herramientas de poder: el fusil, la religi\u00f3n y el opio. A mediados del siglo XVIII Inglaterra hab\u00eda hecho del t\u00e9 un pr\u00f3spero negocio y el opio segu\u00eda el mismo camino. Poderosos intereses econ\u00f3micos brit\u00e1nicos forzaron la exportaci\u00f3n de opio desde la India hacia China.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Este pa\u00eds era un gigantesco oasis vedado a los mercaderes occidentales pero, al cabo, cedi\u00f3 la muralla que contra el comercio hab\u00edan establecido los chinos desde hac\u00eda siglos. De ello se encarg\u00f3 la guerra del opio. Esta guerra fue, en <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>cierto modo, la cu\u00f1a que abri\u00f3 a China el camino del capitalismo: a los europeos les interesaban numerosos productos chinos, especialmente el t\u00e9; pero a los chinos no<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>les interesaba nada de lo que los comerciantes europeos ofrec\u00edan, de modo que la balanza de pagos se desequilibraba a favor de los asi\u00e1ticos. La forma de evitar la p\u00e9rdida de plata y otros metales preciosos era fomentar un consumo, abrir un mercado para las exportaciones inglesas, crear una dependencia y una adicci\u00f3n: el opio acab\u00f3 siendo la moneda de las transacciones comerciales entre China y la India brit\u00e1nica.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>En 1833 el opio constitu\u00eda la mitad de las exportaciones brit\u00e1nicas a China, introducido de contrabando en las costas por barcos protegidos por la Armada brit\u00e1nica. Un comercio ilegal en ambos pa\u00edses pero fomentado abiertamente (el opio se subastaba en Calcuta p\u00fablicamente) por la potencia <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>metropolitana como m\u00e9todo de explotaci\u00f3n econ\u00f3mica y <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>dominaci\u00f3n estrat\u00e9gica. Con el comercio del opio creci\u00f3 el mercado negro, la especulaci\u00f3n, la pirater\u00eda y el contrabando, algo que, como vemos, no es de hoy d\u00eda precisamente. Como tampoco lo es el cinismo: se prohibe una droga no para restringir su consumo sino precisamente para promoverlo.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>No fueron, por tanto, cuestiones de salud, sino la sangr\u00eda econ\u00f3mica de divisas que dicha importaci\u00f3n significaba para China a comienzos del siglo XIX, lo que forz\u00f3 la guerra contra Inglaterra de 1838, de la que sali\u00f3 vencedora la potencia metropolitana. La derrota supuso la desintegraci\u00f3n moral, econ\u00f3mica y social de China exactamente durante un siglo. En 1906 hab\u00eda trece millones de opi\u00f3manos chinos.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>S\u00f3lo la revoluci\u00f3n de comienzos de siglo, y luego la revoluci\u00f3n socialista, libr\u00f3 a China del opio y, con \u00e9l, de un exterminio seguro como pueblo. Seg\u00fan dos m\u00e9dicos argentinos, China \u00abhasta ahora es la \u00fanica naci\u00f3n del mundo que ha logrado vencer realmente el flagelo de la drogadicci\u00f3n, pues no hay oferta de droga\u00bb (1).<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Pero China no fue un caso aislado, aunque resulte el m\u00e1s paradigm\u00e1tico de exterminio por el colonialismo, as\u00ed como de resistencia y victoria final. La destrucci\u00f3n por alcoholismo la utilizaron ampliamente los colonizadores blancos contra los ind\u00edgenas en los propios Estados Unidos. La misma situaci\u00f3n se est\u00e1 repitiendo hoy en Brasil con las <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>tribus amaz\u00f3nicas, fuertemente afectadas por el consumo de alcohol.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_33194\" aria-describedby=\"caption-attachment-33194\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-33194\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/hero-564x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"727\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/hero-564x1024.jpeg 564w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/hero-165x300.jpeg 165w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/hero-768x1395.jpeg 768w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/hero.jpeg 1083w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-33194\" class=\"wp-caption-text\">Dibujo. (la silueta de un esqueleto con aguja hipod\u00e9rmica es un polic\u00eda).<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>LA ADICCION EN LAS METROPOLIS<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Ya hemos expuesto c\u00f3mo tras la colonizaci\u00f3n y la expansi\u00f3n mar\u00edtimo-imperialista del siglo XVI las drogas se difundieron entre las clases dominantes y la bohemia. Pero \u00ablos miembros de la clase trabajadora tomaban drogas por razones diferentes a las que motivaban a los miembros de la clase media\u00bb (2).<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>La gran industria foment\u00f3 el alcoholismo en las f\u00e1bricas y minas como medio de aislamiento y segregaci\u00f3n del movimiento obrero (3). El capitalismo fue disolviendo el tejido social de solidaridad y todas las formas de vida comunitaria tradicionales fueron reemplazadas por el individualismo, la masificaci\u00f3n, la lucha despiadada por la supervivencia, con su correlato de fracaso y marginaci\u00f3n: \u00abLa brutal indiferencia, el duro aislamiento de cada individuo en sus intereses privados -escrib\u00eda Engels- aparecen tanto m\u00e1s desagradables y chocantes cuanto m\u00e1s juntos est\u00e1n esos individuos en un peque\u00f1o espacio, y aun sabiendo que el aislamiento de cada uno, ese s\u00f3rdido ego\u00edsmo es, por todas partes, el principio b\u00e1sico de nuestra sociedad actual, en ning\u00fan lugar aparece tan vergonzosamente al descubierto, tan consciente como aqu\u00ed, entre la multitud de las grandes ciudades\u00bb (4).<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>La familia feudal-patriarcal no escap\u00f3 a la disgregaci\u00f3n: la incorporaci\u00f3n de la mujer al trabajo supuso el abandono de los hijos en la vivienda, los infanticidios al nacer, por malos tratos o hambre, e incluso les narcotizaban con opio o los <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>subastaban a los patronos. Los farmac\u00e9uticos difundieron ampliamente las drogas entre la clase trabajadora (5). Los \u00edndices de mortalidad infantil se dispararon y la esperanza de vida se redujo dr\u00e1sticamente en todos los pa\u00edses capitalistas.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>La divisi\u00f3n del trabajo y el modo de vida urbano imponen la <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>alienaci\u00f3n, fen\u00f3meno t\u00edpicamente capitalista que conduce al desarraigo social y a la soledad. La alienaci\u00f3n engendra intolerancia ante la realidad, ante la posibilidad de transformar la realidad, ante el dominio incontrolable con que el mundo se presenta ante el sujeto. La vida adopta una apariencia ahist\u00f3rica, est\u00e1tica; su determinismo no deja otra opci\u00f3n que la evasi\u00f3n y la fuga, una tendencia suicida y autodestructiva que, parad\u00f3jicamente, aparece ante el adicto como \u00abliberaci\u00f3n\u00bb. Entre los muchos caminos que conducen a la adquisici\u00f3n de una identidad adictiva est\u00e1 el de la renuncia a la esperanza de modificar el medio social que, mediante su f\u00e9rreo determinismo, oprime las <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>necesidades afectivas m\u00e1s profundas. El adicto ha interiorizado hasta lo m\u00e1s profundo la relaci\u00f3n capitalista de dominaci\u00f3n, de la que no imagina sea posible salir. La persona aparece como irrelevante y reemplazable dentro del sistema productivo y social: el trabajador es el \u00fanico recambio que no cuesta dinero, la \u00fanica pieza gratuita en el engranaje de la producci\u00f3n capitalista.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>El capitalismo promociona la\u00e9tica del trabajo, el esfuerzo laboral, la competencia, la productividad, la lucha de todos contra todos, a cambio de un riguroso empobrecimiento <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>afectivo, un defectuoso desarrollo de la vida emocional, una opacidad creciente de los sentimientos y un endurecimiento del car\u00e1cter. La aceleraci\u00f3n brutal del ritmo de producci\u00f3n y de vida expende el sentimiento de frustraci\u00f3n, la angustia y el desamparo por la falta de control sobre los recursos vitales, por el imperio de un sistema de producci\u00f3n y consumo donde nadie tiene lo que necesita porque nadie necesita realmente lo que tiene. El trabajador se convierte <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>en ser dependiente: dependiente del capital y dependiente de su propio trabajo. Ya nada es posible fuera del mercado: todo debe comprarse y venderse; nada es gratuito, nadie <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>auxilia desinteresadamente y nada es posible sin dinero.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>El capitalismo crea incertidumbre ante el futuro, fomenta la impotencia para poder fomentar la dependencia: la adicci\u00f3n es una de las formas m\u00e1s f\u00e9rreas de sometimiento que pone de manifiesto el grado atroz de sojuzgamiento en que ha <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>ca\u00eddo la voluntad personal. Los trabajadores no tienen recursos propios al margen de la venta de sus fuerzas y energ\u00edas laborales: tambi\u00e9n los miembros de su familia deben trabajar como \u00e9l; es un desarraigado del medio rural comunitario que ha abandonado para venir a la ciudad; comienza a conocer el alcoholismo para poder sobrellevar <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>los ritmos de trabajo y la sobreexplotaci\u00f3n creciente.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>LA INDUSTRIA DE LA DROGA<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Entre los nuevos mercados que abri\u00f3 el capitalismo, uno de los m\u00e1s importantes, estrat\u00e9gicamente hablando, fue el de la droga. El progreso de la qu\u00edmica inicia la industria farmacol\u00f3gica. Los pa\u00edses capitalistas crean grandes laboratorios dedicados a la fabricaci\u00f3n de drogas sint\u00e9ticas. Del opio surge la morfina y luego la hero\u00edna; de la hoja de coca, un alcaloide: el clorhidrato de coca\u00edna, f\u00f3rmula qu\u00edmica descubierta en 1862. Ya no se mastican productos naturales, ni se fuman hierbas apenas elaboradas: la aguja hipod\u00e9rmica se difunde a mediados del siglo XIX, consiguiendo que los t\u00f3xicos se introduzcan directamente en la sangre.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Toda una industria de refrescos comenz\u00f3 a funcionar a finales del siglo pasado a base de jarabes maravillosos y preparados gaseosos mezclados con coca\u00edna, el m\u00e1s famoso de los cuales fue la Coca-Cola que, en su famosa f\u00f3rmula, <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>contuvo coca\u00edna hasta 1903, en que la sustituyeron por cafe\u00edna. Las fotos de comienzos de siglo exhiben las fachadas de las farmacias anunciando diversos preparados gaseosos de coca\u00edna de maravillosos efectos estimulantes. Incluso se fabrican chicles de coca con gran \u00e9xito comercial y los vendedores ambulantes distribuyen preparados de coca de puerta en puerta.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Junto a la industria farmac\u00e9utica, los m\u00e9dicos desempe\u00f1an una labor fundamental en la difusi\u00f3n de las drogas sustituyendo a los viejos remedios caseros por la \u00abnueva ciencia\u00bb. La morfina combate el dolor y el sufrimiento; la coca\u00edna estimula y remedia la fatiga y el cansancio. Freud fue el pionero en el tratamiento de sus pacientes con coca\u00edna, y en las guerras, la morfina corr\u00eda por los hospitales como un remedio casi milagroso. Naturalmente ninguna droga cura ni sana ninguna enfermedad; las drogas no sirven para nada desde el punto de vista m\u00e9dico; s\u00f3lo alivian el dolor moment\u00e1neamente, de modo que el enfermo aparece como sano.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Las drogas permiten la evasi\u00f3n, multiplican la alienaci\u00f3n de la sociedad capitalista. El adicto no hace m\u00e1s que trasladar al campo de su vida individual el tipo de relaciones alienadas que imperan en la sociedad donde vive; lejos de ser su expresi\u00f3n mistificadora o distorsionante, el drogadicto es la versi\u00f3n fiel, literal del mundo en que vive, la exposici\u00f3n sin disimulos y sin conciencia de las contradicciones de la ideolog\u00eda dominante. Los estimulantes (coca\u00edna, anfetaminas) multiplican las energ\u00edas laborales; los sedantes (hero\u00edna, morfina) adormecen, fomentan la evasi\u00f3n en los momentos de ocio.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_33195\" aria-describedby=\"caption-attachment-33195\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-33195\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/coca.jpeg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"275\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-33195\" class=\"wp-caption-text\">Foto. Requisa de fardos de coca\u00edna.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Cuando los espa\u00f1oles iniciaron el expolio de las minas de plata de Potos\u00ed, pagaban a los trabajadores nativos con hoja de coca: la productividad se disparaba y desaparec\u00eda la sensaci\u00f3n de hambre. Como los salarios se reduc\u00edan al m\u00ednimo, este sistema monetario fue adoptado tambi\u00e9n por los hacendados y propietarios de tierras para pagar a los jornaleros, todo ello a pesar, tanto de las prescripciones <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>morales de la Iglesia cat\u00f3lica como de las disposiciones legales de la Corona que lo imped\u00edan.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>LA PROHIBICION DE LAS DROGAS EN ESTADOS UNIDOS<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Paralelamente al fomento de las drogas, se fue desarrollando otra campa\u00f1a de signo exactamente opuesto, especialmente en los Estados Unidos, denunciando sus perniciosos efectos y reclamando su persecuci\u00f3n \u00absalvo prescripci\u00f3n facultativa\u00bb. La prohibici\u00f3n no signific\u00f3 m\u00e1s que eso: no la imposibilidad del consumo sino su control, no la reducci\u00f3n de las toxicoman\u00edas sino la vigilancia del toxic\u00f3mano.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Estados Unidos fue la potencia que impuso la prohibici\u00f3n de las drogas por todo el mundo, incluso antes de asumir el papel de primera potencia imperialista. El estudio de la prohibici\u00f3n de la droga, en consecuencia, est\u00e1 estrechamente ligado al estudio de la situaci\u00f3n interna <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>de aquel pa\u00eds.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>La interdicci\u00f3n de las drogas en Estados Unidos fue el resultado de los esfuerzos por imponer un control estricto sobre la clase obrera dentro de un contexto de expansi\u00f3n capitalista y, por tanto, de urbanizaci\u00f3n. A finales del pasado siglo, los Estados Unidos experimentaron, como otros pa\u00edses capitalistas, un fuerte auge econ\u00f3mico. Estados Unidos se transformaba en un pa\u00eds de capitalismo monopolista de Estado y el proceso iba acompa\u00f1ado de fuertes corrientes migratorias de fuerza de trabajo en una direcci\u00f3n geogr\u00e1fica sur-norte y oeste-este.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Estas corrientes migratorias las formaban, sustancialmente, <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>las minor\u00edas \u00e9tnicas de chinos afincados en la costa oeste, de negros provenientes del sur, as\u00ed como de mexicanos posteriormente. Estas minor\u00edas aportaron un factor de curiosidad, extra\u00f1eza y recelo entre las clases norteamericanas tradicionalmente dominantes en la costa este, de procedencia blanca, protestante y anglosajona. La lucha de clases aparec\u00eda como un conflicto racial. En los suburbios de las ciudades del este crecieron grupos \u00e9tnicos de obreros que engendraron un mosaico urbano de colores, religiones, costumbres, culturas y tambi\u00e9n, por supuesto, de drogas. Hab\u00eda que ordenar este rompecabezas.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Los chinos fumaban opio, los negros tomaban coca y los mexicanos marihuana. Las clases dominantes blancas alzaron la voz contra lo que ellos -falsamente- reputaron <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>como consecuencias de las drogas: sexualidad desenfrenada, delincuencia, corrupci\u00f3n de las costumbres, vagancia, etc. El cine, la prensa, la radio, las editoriales comenzaron a intoxicar con los binomios droga-marginaci\u00f3n, droga-violaciones, droga-vagancia, etc. La imagen del trabajador emigrante se asoci\u00f3 al peligro social para justificar el control social: el \u00abdemonio de la droga\u00bb (los <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>te\u00f3logos cat\u00f3licos del XVI llamaban \u00abel talism\u00e1n del diablo\u00bb a la coca) era el veh\u00edculo justificativo del puritanismo dominante para la vigilancia sobre el trabajador, la excusa legitimante que permiti\u00f3 crear un \u00abregistro de empresas\u00bb para poder acceder a las drogas.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>EL CONTROL SOCIAL: MEDICOS Y POLICIAS<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Los instrumentos de control de los obreros fueron dos: los m\u00e9dicos y una nueva polic\u00eda tributaria, el FBD, especie intermedia entre inspectores de Hacienda y cuerpo represivo al m\u00e1s puro estilo USA. Las leyes de prohibici\u00f3n se iniciaron en 1890 con el impuesto sobre el opio; en 1906 se dict\u00f3 otra ley contra su \u00abadulteraci\u00f3n\u00bb y en 1909 se impuso la prohibici\u00f3n de fumarlo. No deja de ser curioso que <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>cuando la industria farmac\u00e9utica produc\u00eda drogas sint\u00e9ticas, la represi\u00f3n enfilara precisamente contra la \u00abadulteraci\u00f3n\u00bb de las drogas naturales, as\u00ed como tambi\u00e9n que se prohibiera fumar opio, pero no el consumo de derivados sint\u00e9ticos como la morfina o la hero\u00edna. La prohibici\u00f3n no era de la droga en general sino de aquellas drogas que no pasaban por los alambiques de las empresas farmac\u00e9uticas. Era una <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>interdicci\u00f3n selectiva y clasista que afectaba a los trabajadores pero no a la burgues\u00eda, la cual pod\u00eda seguir <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>consumiendo, fuera de la estigmatizaci\u00f3n moral, gracias a las recetas m\u00e9dicas: el facultativo les \u00abobligaba\u00bb a tomarlas; era un consumo involuntario que para nada cambiada las pautas adictivas del burgu\u00e9s. Por el contrario, el trabajador tuvo que entrar en las redes de control para ingerir una sustancia que no era la que habitualmente \u00e9l tomaba y cuyo precio se encareci\u00f3 notablemente.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Que las normas fueran de car\u00e1cter tributario pone de manifiesto la herencia capitalista ya revelada en la guerra del opio: el contenido econ\u00f3mico de la prohibici\u00f3n, su car\u00e1cter recaudador que elevaba los precios y reservaba el consumo de drogas para que \u00fanicamente pudieran adquirirlas legalmente los sectores m\u00e1s elevados de la sociedad, mientras los trabajadores debieron recurrir a los canales marginales, al mercado negro o a la delincuencia. Para el control sobre la droga se cre\u00f3 una nueva polic\u00eda federal dependiente del Ministerio de Hacienda, el FBD, antecedente inmediato de la DEA actual, tambi\u00e9n dependiente del mismo departamento ministerial. La legalizaci\u00f3n de la droga exig\u00eda el pago de impuestos.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>El control sobre las drogas ten\u00eda unos claros objetivos de clase. Desde el punto de vista de la producci\u00f3n, eliminaba la materia prima originaria de los pa\u00edses coloniales, el opio, el c\u00e1\u00f1amo y la hoja de coca, imponiendo los productos sint\u00e9ticos elaborados por las empresas farmac\u00e9uticas. Desde el punto de vista del mercado de destino, no se ve\u00edan <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>afectados los burgueses, mientras los obreros deb\u00edan sujetarse al control policial para disponer de unos f\u00e1rmacos que no eran los mismos que ellos hab\u00edan conocido antes y cuyo precio era mucho m\u00e1s elevado. La medicina natural tradicional se vi\u00f3 casi definitivamente desplazada por los m\u00e9dicos convencionales.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Pero el momento decisivo de la represi\u00f3n lleg\u00f3 en 1914 con la ley Harrison, que prohibi\u00f3 definitivamente \u00abel uso no m\u00e9dico\u00bb de las drogas, es decir, el autoconsumo sin receta m\u00e9dica. El sentido de la interdicci\u00f3n era y ha sido siempre \u00e9se justamente: no impedir la extensi\u00f3n de las drogas sino su fomento, pero un fomento controlado. Naturalmente el control engendr\u00f3 el mercado negro: los m\u00e9dicos vend\u00edan las <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>recetas, lo que segu\u00eda elevando su precio; apareci\u00f3 la reventa, el contrabando y el mercado clandestino; se buscaron sustitutivos sint\u00e9ticos, como las anfetaminas a partir de 1932 para sustituir a la coca\u00edna y la hero\u00edna a la morfina; finalmente se promovi\u00f3 el delito, el robo de recetas o de las drogas en los consultorios, cl\u00ednicas y farmacias.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_33196\" aria-describedby=\"caption-attachment-33196\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-33196\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/hipnoticolegal.jpeg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"224\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-33196\" class=\"wp-caption-text\">Caja de la droga legal \u00abRohypnol\u00bb.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>MILITARISMO Y DROGAS<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>La prohibici\u00f3n coincidi\u00f3 -no por casualidad- con la I Guerra Mundial, no solamente por la tradicional vinculaci\u00f3n de las drogas con los militares y las guerras imperialistas, sino <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>porque la morfina se utiliz\u00f3 ampliamente, tanto en labores de cirug\u00eda, como para sobrellevar los dolores de las heridas, para combatir el miedo y la angustia en el combate. La coca\u00edna se empez\u00f3 a utilizar como anestesiante local inyectada en el nervio desde finales del siglo pasado. Numerosos combatientes, luego licenciados, adquirieron adicci\u00f3n a la morfina; entre los aviadores se distribuy\u00f3 coca\u00edna, lo mismo que en la II Guerra Mundial se difundieron las anfetaminas entre los soldados. Era la \u00fanica manera de sobrellevar el riesgo de la muerte o el dolor en una guerra que nada ten\u00eda que ver con los pueblos. Que el engarce entre las drogas y el imperialismo no era casualidad se comprob\u00f3 cuando los Estados Unidos incluyeron una cl\u00e1usula en el Tratado de Versalles por la que se prohib\u00eda a los laboratorios alemanes la libre venta de drogas.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Aunque Estados Unidos no se integr\u00f3 inicialmente en la Sociedad de Naciones, consigui\u00f3 en una \u00e9poca en la que a\u00fan no era la primera potencia imperialista, que la organizaci\u00f3n internacional asumiera la prohibici\u00f3n de las drogas como cosa propia.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Dentro de los propios Estados Unidos la represi\u00f3n fue adquiriendo unos tintes cada vez m\u00e1s delirantes. En 1918 la prohibici\u00f3n se extiende a las bebidas alcoh\u00f3licas y los controles sobre las drogas se fueron endureciendo progresivamente, hasta el extremo de que la polic\u00eda tributaria acab\u00f3 dictaminando acerca de los diagn\u00f3sticos m\u00e9dicos y las prescripciones farmacol\u00f3gicas correspondientes. El FBD llevaba a juicio a los m\u00e9dicos que recetaban drogas poniendo en tela de juicio su labor y <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>desde 1922 consigui\u00f3 amedrentarles y sustituir el control m\u00e9dico por el policiaco-tributario. Lo que inicialmente parec\u00eda ser un intento legislativo de limitar el suministro de drogas a la pr\u00e1ctica profesional de la medicina, fue reconstruido administrativamente cercenando al extremo <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>la capacidad m\u00e9dica para usar de la discrecionalidad profesional en el tratamiento de los adictos. Cualquier <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>prescripci\u00f3n o tratamiento que el FBD no considerara dentro de la correcta pr\u00e1ctica m\u00e9dica o se presumiera que apuntara a mantener estable la dosis necesaria para un adicto, llevaba al m\u00e9dico ante los tribunales.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>En 1937 la Sociedad de Naciones promociona, por presi\u00f3n de los Estados Unidos, la firma de una serie de tratados internacionales contra el tr\u00e1fico de drogas: la pol\u00edtica antidroga de los Estados Unidos se convirti\u00f3 en la pol\u00edtica mundialmente dominante, anticipando lo que suceder\u00eda una d\u00e9cada despu\u00e9s en todos los \u00e1mbitos sociales.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>La interdicci\u00f3n logr\u00f3 todos los efectos que persegu\u00eda; fue un rotundo \u00e9xito de las multinacionales y de la pol\u00edtica policiaca estadounidense. El consumo de drogas se dispar\u00f3: <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>hoy, s\u00f3lo en USA, 25 millones de personas fuman marihuana, 6 son adictos a la coca y medio mill\u00f3n a la hero\u00edna. M\u00e1s consumidores y m\u00e1s adictos significa m\u00e1s control, m\u00e1s registros y redadas, m\u00e1s intervenci\u00f3n policial, m\u00e1s personas fichadas, m\u00e1s leyes represivas, etc. Pasar de la represi\u00f3n de la droga a la represi\u00f3n pol\u00edtica no requiere ning\u00fan esfuerzo. En EEUU los medios de comunicaci\u00f3n al servicio de la clase dominante, asociaron desde un principio ambos frentes: la droga la difund\u00edan, al principio, las organizaciones obreras; luego la internacional comunista; finalmente, result\u00f3 que tras los traficantes estaba la China roja, Cuba o Nicaragua m\u00e1s recientemente.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>CONCLUSION<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Las drogas se difunden y promocionan con el mismo origen del capitalismo; y se prohiben con la entrada del capitalismo en su fase monopolista e imperialista. Su objetivo es controlar, reprimir y, finalmente, destruir f\u00edsicamente a la clase obrera. No es un fen\u00f3meno actual sino con cinco siglos de historia, los suficientes como para conocerlo perfectamente. Y siempre ha funcionado de la misma forma: primero se promociona y luego se prohibe. Pero no se prohibe para restringir su consumo sino para someter al consumidor a la polic\u00eda. Nunca jam\u00e1s la prohibici\u00f3n ha significado reducci\u00f3n en el comercio de drogas y, por tanto, el problema no est\u00e1 ni en la legalizaci\u00f3n ni en la prohibici\u00f3n.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Hoy nos presentan la droga como un problema proveniente del Tercer Mundo, de los pa\u00edses subdesarrollados (Colombia, Pakist\u00e1n, Tailandia, etc.). La droga no es ajena al capitalismo y, m\u00e1s en concreto, su difusi\u00f3n proviene de una pol\u00edtica deliberada de los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados y no al rev\u00e9s. Es un fen\u00f3meno de destrucci\u00f3n masiva de personas que s\u00f3lo es posible bajo un sistema tan desarrollado y extendido como el capitalismo actual.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>El tr\u00e1fico de drogas no existir\u00eda en la escala actual sin las sociedades an\u00f3nimas, las cuentas numeradas, los para\u00edsos fiscales y todos los dem\u00e1s mecanismos del sistema financiero internacional que permiten mover ingentes cantidades de divisas en muy pocos minutos y de forma an\u00f3nima. Nadie quiere tocar la droga, pero nadie rechaza sus dividendos porque el dinero no tiene color. Los que administran los capitales del mercado negro no son los que trafican, sino expertos financieros que trabajan por cuenta ajena. La droga y sus dividendos se mueven como pez en el agua por los circuitos capitalistas internacionales.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif; color: #000000;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>El capitalismo no puede luchar contra la droga porque no puede luchar consigo mismo. Hay que luchar contra la droga luchando contra el capitalismo, que es un sistema econ\u00f3mico moribundo, decadente, en descomposici\u00f3n. Hay que transformar sus proyectos de muerte en un proyecto de vida. Y todav\u00eda ninguno de esos expertos ni ninguno de esos \u00abalternativos\u00bb nos ha dicho una palabra de esto, que es lo esencial.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\"><b>(1) E. Kalina y S. Kovadloff: \u00abDroga: la m\u00e1scara del miedo\u00bb, Fundamentos, Madrid, 1987, p\u00e1g. 53.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\"><b>(2) Jerald W. Cloyd: \u00abDrogas y control de la informaci\u00f3n. El rol del hombre en la manipulaci\u00f3n <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\"><b>y el control del tr\u00e1fico de drogas\u00bb, Tres tiempos, Buenos Aires, 1982, p\u00e1g. 65.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\"><b>(3) Federico Engels: \u00abLa situaci\u00f3n de la clase obrera en Inglaterra\u00bb, Madrid, J\u00facar, p\u00e1gs. 108 a 111.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\"><b>(4) Engels: \u00abLa situaci\u00f3n&#8230;\u00bb, p\u00e1g. 46.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\"><b>(5) Engels: \u00abLa situaci\u00f3n&#8230;\u00bb, p\u00e1g. 142 y C. Marx: \u00abEl Capital. Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica\u00bb, <\/b><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\"><b>Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico, 1973, tomo I, p\u00e1g. 328.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ff3333;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Recogido de la revista Antorcha n.\u00ba 3, de junio 1998.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre drogas y su difusi\u00f3n y empleo: 500 a\u00f1os de difusi\u00f3n de las drogas por el capitalismo Desde hace unas cuantas d\u00e9cadas las drogas se han convertido en un grave &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":33193,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[108],"tags":[123],"class_list":["post-33192","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-memoria-historica","tag-denuncias"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33192","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33192"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33192\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33349,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33192\/revisions\/33349"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33193"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33192"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33192"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33192"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}