{"id":33184,"date":"2019-01-19T00:00:54","date_gmt":"2019-01-18T23:00:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=33184"},"modified":"2019-01-16T09:19:20","modified_gmt":"2019-01-16T08:19:20","slug":"todo-lo-que-has-oido-sobre-los-jemeres-rojos-es-invento-imperialista-la-otra-cara-recogido-del-libro-camboya-hambre-y-revolucion","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2019\/01\/19\/todo-lo-que-has-oido-sobre-los-jemeres-rojos-es-invento-imperialista-la-otra-cara-recogido-del-libro-camboya-hambre-y-revolucion\/","title":{"rendered":"Todo lo que has o\u00eddo sobre los jemeres rojos es invento imperialista. La otra cara: recogido del libro \u00abCamboya: Hambre y Revoluci\u00f3n\u00bb"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_33185\" aria-describedby=\"caption-attachment-33185\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-33185\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/bombasusa-1000x1024.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"512\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/bombasusa-1000x1024.png 1000w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/bombasusa-293x300.png 293w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/bombasusa-768x787.png 768w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/bombasusa.png 1234w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-33185\" class=\"wp-caption-text\">Dibujo. Bombarderos USA soltando bombas.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"color: #ff3333;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: x-large;\"><b>Camboya:<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: x-large;\"><b>Contra la manipulaci\u00f3n ahist\u00f3rica sobre Pol Pot y los jemeres rojos<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Pol Pot y el movimiento JEMER ROJO han sido objeto de las m\u00e1s feroces campa\u00f1as de acoso y de calumnias lanzadas por el imperialismo y la reacci\u00f3n mundial y eso, tanto durante los cuatro a\u00f1os que permanecieron en el poder (1975-1979) como en los veinte m\u00e1s que estuvieron resistiendo a la intervenci\u00f3n en su pa\u00eds, primero de Vietnam y luego de diferentes Estados de la zona, como Jap\u00f3n. Desgraciadamente, si en los pa\u00edses occidentales la mayor parte de los trabajadores hacen caso omiso de la machacona intoxicaci\u00f3n de los medios imperialistas, en el caso de los jemeres rojos, son muchos los obreros e incluso organizaciones y partidos de izquierda que se han tragado las m\u00e1s burdas mentiras inventadas por las oficinas de prensa del imperialismo. La raz\u00f3n hay que buscarla en que los revisionistas (sobre todo los sovi\u00e9ticos y los vietnamitas) poniendo por delante sus intereses de Estado, se sumaron al coro de los imperialistas estadounidenses.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Cuando el FUNK, tras varios a\u00f1os de guerra popular derrib\u00f3 al sanguinario r\u00e9gimen de Lon Nol y logr\u00f3 expulsar de Camboya a sus amos, los imperialistas yankis, se encontr\u00f3 con un pa\u00eds devastado por la guerra; los bombardeos norteamericanos hab\u00edan sembrado la muerte por doquier, destruido las infraestructuras del pa\u00eds, arrasado los cultivos, contaminado el agua, etc. Millones de personas hambrientas y enfermas se hacinaban en la capital, Phnom Penh. Los nuevos dirigentes del pa\u00eds no contaban con medio alguno para alimentarlas y atenderlas, su \u00fanica salida era llevar a cabo el plan que ven\u00edan madurando desde hac\u00eda tiempo: reconducir a la mayor\u00eda de esa gente (casi todos campesinos que hab\u00edan huido de sus pueblos a causa de la guerra) de nuevo al campo, organizar la producci\u00f3n agr\u00edcola y servirse de su propia administraci\u00f3n, la que poco a poco hab\u00edan ido levantando en las zonas liberadas, para atender las necesidades m\u00e1s perentorias: hospitales, escuelas, alojamiento, etc.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Los imperialistas, que conoc\u00edan bien la situaci\u00f3n desesperada en la que hab\u00edan dejado a esos millones de personas que viv\u00edan en la capital, confiaban en que los nuevos dirigentes camboyanos ser\u00edan incapaces de sacarles de ella. Por eso, tras la sorpresa inicial y ante el m\u00e1s que probable \u00e9xito de los planes puestos en pr\u00e1ctica de inmediato por los jemeres rojos, comenzaron a lanzar sus campa\u00f1as de calumnias: \u00ablos habitantes de Phnom Penh, trasladados por la fuerza a campos de concentraci\u00f3n\u00bb, \u00abasesinados miles de ciudadanos por oponerse a los trabajos forzados\u00bb, todo ello aderezado con im\u00e1genes de monta\u00f1as de cad\u00e1veres, de masas hambrientas, de hombres y mujeres torturados, etc., supuestas v\u00edctimas del fanatismo de los jemeres rojos.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Sin embargo, si esas campa\u00f1as pueden explicarse por el hecho de que un pueblo peque\u00f1o y pobre derrotara al gigante norteamericano, no se entiende muy bien que todav\u00eda hoy, tantos a\u00f1os despu\u00e9s, sigan insistiendo en <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>ellas.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Camboya siempre ha sido una zona de disputa entre los diferentes bloques imperialistas. El pueblo camboyano, al igual que el vietnamita, tuvo que llevar a cabo una larga guerra de liberaci\u00f3n para expulsar a los colonialistas, <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>primero franceses y m\u00e1s tarde a los yankis; era la \u00e9poca en que los comunistas de la pen\u00ednsula de Indochina, entre los que se encontraba Ho Chi Minh, se unieron para fundar el Partido Comunista de Indochina, con el fin de impulsar la lucha contra el enemigo com\u00fan y sentar las bases para la creaci\u00f3n del partido en sus diferentes pa\u00edses. Esos lazos de hermandad que les un\u00edan fueron posteriormente rotos por el revisionismo. Es lo que explica que un peque\u00f1o pa\u00eds como Camboya estuviera y siga estando sometido a todo tipo de presiones e intervenciones extranjeras, tanto por parte de los Estados vecinos como, sobre todo, de los imperialistas yankis, franceses y japoneses que no han renunciado a hacer de \u00e9l una plataforma de agresi\u00f3n.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>La editorial norteamericana \u00abMonthly Review\u00bb public\u00f3 en <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>1976 el libro \u00abCamboya: Hambre y Revoluci\u00f3n\u00bb, en el que sus autores, los periodistas George C. Hilderbrand y Gareth Porter demostraban que toda la basura vertida sobre los jemeres rojos era una pura invenci\u00f3n. \u00abSi los media hubieran tenido en cuenta la historia de Camboya -escriben los autores del libro- valorando todas las informaciones disponibles, habr\u00edan encontrado dif\u00edcil no llegar a la conclusi\u00f3n de que la evacuaci\u00f3n era resultado no de principios doctrinarios desligados de la realidad, sino que hab\u00eda sido dictada por la preocupaci\u00f3n de hacer frente a las necesidades m\u00e1s urgentes de la poblaci\u00f3n\u00bb. En lugar de eso, los titulares de los peri\u00f3dicos estadounidenses (re<\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>producidos en todos los dem\u00e1s pa\u00edses capitalistas) comenzaron a hablar de \u00abmarcha hacia la muerte\u00bb, de \u00abuna monstruosidad de proporciones \u00e9picas\u00bb, de \u00abpurificaci\u00f3n\u00bb ideol\u00f3gica, etc. La Administraci\u00f3n Ford, humillada por el <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>descalabro que, a pesar de los miles de marines y las toneladas de bombas lanzadas durante a\u00f1os sobre Vietnam y Camboya, hab\u00eda sufrido en Indochina, se permit\u00eda la desfachatez de calificar la evacuaci\u00f3n de Phnom Penh como un hecho que sobrepasaba \u00ablos l\u00edmites de la moral\u00bb.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>\u00abLo l\u00f3gico hubiera sido que este coro de condenas -escriben los periodistas- fuese seguido del descubrimiento de importantes testimonios directos, pero en realidad ese coro se basaba en un reportaje escrito, tres semanas despu\u00e9s de la evacuaci\u00f3n, por un solo periodista, Sydney Schamberg, del \u2018New York Times\u2019, al que le fue concedido por ello el <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>premio Pulitzer por sus servicios a la pol\u00edtica exterior. El art\u00edculo&#8230; no conten\u00eda testimonios directos&#8230; s\u00f3lo recog\u00eda ampliamente lo que dec\u00edan los observadores occidentales que se encontraban en la embajada francesa con <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Schamberg, y que denunciaron la evacuaci\u00f3n como un \u2018genocidio\u2019 y a los revolucionarios camboyanos como \u2018locos\u2019\u00bb.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Este es, en s\u00edntesis, el origen de las campa\u00f1as de intoxicaci\u00f3n, una sarta de falsedades que, con el tiempo, han ido abult\u00e1ndose todav\u00eda m\u00e1s.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>\u00bfPara cu\u00e1ndo un relato de las atrocidades que el ej\u00e9rcito yanki cometi\u00f3 en Camboya antes de que fuera expulsado por los jemeres rojos?<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_33186\" aria-describedby=\"caption-attachment-33186\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-33186\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/guerrilcamb.png\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"536\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/guerrilcamb.png 321w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/guerrilcamb-224x300.png 224w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-33186\" class=\"wp-caption-text\">Foto. Guerrilleros jemeres.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: x-large;\"><b>La evacuaci\u00f3n de Phnom Penh<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ff3333;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Extra\u00eddo del libro de George C. Hilderbrand y Gareth Porter, \u00abCamboya: Hambre y Revoluci\u00f3n\u00bb<br \/>\n<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>PHNOM PENH: LA NECESIDAD DE UNA ACCION RADICAL<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>La evacuaci\u00f3n de las ciudades de Camboya no puede ser comprendida sin destacar el hecho de que muy pocos de los casi 3 millones de habitantes \u00abevacuados\u00bb y expedidos en una \u00abmarcha forzada\u00bb eran habitantes de las ciudades. En <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>1970, cuando se inici\u00f3 la guerra, Phnom Penh era una ciudad de cerca de 600.000 habitantes; de 100.000 a 150.000 eran vietnamitas fugitivos o que hab\u00edan sido deportados despu\u00e9s de que el r\u00e9gimen de Lon Nol hubiese llevado a cabo una serie de masacres contra la comunidad vietnamita en abril de 1970.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>As\u00ed pues, de 6 camboyanos que viv\u00edan en la capital en abril de 1975, cinco eran campesinos refugiados en la ciudad. M\u00e1s de 2 millones de refugiados en el \u00e1rea de Phnom Penh no deb\u00edan ser \u00abobligados\u00bb a retornar al campo, dado que no ten\u00edan motivo para permanecer en Phnom Penh una vez que <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>la guerra hab\u00eda acabado. El significado de esto no puede ser exagerado porque se comprende que, tambi\u00e9n antes que acabase la guerra, el FUNK deb\u00eda tener preparado un amplio plan para hacer regresar al campo a esta gran masa de refugiados. Y deb\u00eda llevar a cabo ese retorno con el fin de aminorar la trituraci\u00f3n de la econom\u00eda y aumentar la capacidad de trabajo para las labores agr\u00edcolas urgentes.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Esta reinstalaci\u00f3n ha supuesto un trabajo enorme de reorganizaci\u00f3n que ha implicado desde un tercio a la mitad de toda la poblaci\u00f3n del pa\u00eds. Esto no pod\u00eda adem\u00e1s limitarse a aprovisionar de comida a los que retornaban al campo para ayudarles a sobrevivir hasta la cosecha siguiente. El campo hab\u00eda sufrido enormes cambios. Todas las aldeas hab\u00edan sido destruidas. Vastas \u00e1reas en otro tiempo arrozales estaban da\u00f1adas o abandonadas. M\u00e1s del 90% de las casas en las zonas que hab\u00edan sufrido los bombardeos m\u00e1s duros hab\u00edan sido destruidas. Adem\u00e1s, la guerra hab\u00eda alterado profundamente el tipo de asentamiento y cultivo agr\u00edcola y los refugiados que retornaban tendr\u00edan que ser integrados en las cooperativas de producci\u00f3n existentes, frecuentemente muy distantes de sus lugares de origen o bien reagrupados en nuevos asentamientos. Y esta amplia inmigraci\u00f3n en sentido contrario no pod\u00eda esperar ya que cada d\u00eda de retraso comportaba un alto coste en vidas humanas, sufrimientos y muertes.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Lo que m\u00e1s preocupaba a la direcci\u00f3n del FUNK era el problema de la salud y alimentaci\u00f3n. La concentraci\u00f3n de un sector amplio de la poblaci\u00f3n en las ciudades en las que era improductiva y completamente dependiente de ayudas externas planteaba graves peligros. Por una parte cualquier intento de mantener un adecuado aprovisionamiento de arroz a la poblaci\u00f3n urbana hubiera provocado una ruptura del actual y muy organizado sistema de producci\u00f3n agr\u00edcola; por otra parte, las extremas condiciones de hacinamiento combinadas con el colapso de todos los servicios p\u00fablicos normales habr\u00eda aumentado la posibilidad de una gran epidemia.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Cuando la guerra acab\u00f3, en Phnom Penh s\u00f3lo hab\u00eda alimentaci\u00f3n suficiente para aguantar unos pocos d\u00edas. Las peticiones de ayuda internacional no obtuvieron respuesta; habr\u00edan tenido que pasar muchas semanas, quiz\u00e1s meses, antes de que las organizaciones internacionales hubiesen podido proporcionar sus recursos. Tampoco se pod\u00eda dejar el destino de esta masa de personas hambrientas en las ciudades en manos del gobierno de EEUU, cuya pol\u00edtica hab\u00eda sido responsable de la guerra y del hambre masiva que ya hab\u00eda llevado a muchas personas a la muerte.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Por otra parte, es evidente que los EEUU contaban con la falta de alimentos en las ciudades para dar a los reaccionarios la posibilidad de recuperar el poder: seg\u00fan el Primer Ministro, Diputado Ieng Sary, las fuerzas revolucionarias descubrieron en Phnom Penh un documento con un plan detallado para derrocar al gobierno en seis <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>meses. El plan se basaba en la hip\u00f3tesis de que el FUNK no estar\u00eda en condiciones de nutrir a la poblaci\u00f3n de la ciudad y que la situaci\u00f3n habr\u00eda generado violentos des\u00f3rdenes en pocos meses.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>No obstante, los l\u00edderes camboyanos no tuvieron necesidad de recurrir a la ayuda extranjera para alimentar a la poblaci\u00f3n urbana. Los alimentos hab\u00edan sido almacenados con antelaci\u00f3n en el campo a fin de alimentar a los que regresaban. Adem\u00e1s hab\u00edan sido acumuladas provisiones con las que completar la alimentaci\u00f3n de los evacuados. Algunos vegetales como las jud\u00edas verdes pod\u00edan crecer en s\u00f3lo ocho d\u00edas. Como Ieng Sary dijo m\u00e1s tarde: \u00abYendo por los campos pueden ver que nuestros campesinos tienen patatas, pl\u00e1tanos y todo tipo de alimentos\u00bb.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_33187\" aria-describedby=\"caption-attachment-33187\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-33187\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/pueblomarch.png\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"601\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/pueblomarch.png 245w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/pueblomarch-200x300.png 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-33187\" class=\"wp-caption-text\">Foto. Mujer y ni\u00f1os camboyanos.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Adem\u00e1s ser\u00eda insensato transportar alimentos para la poblaci\u00f3n urbana improductiva. Ieng Sary explica: \u00abNo ten\u00edamos medios de transporte suficientes para transportar alimentos a la capital\u00bb. Las Fuerzas Armadas Populares de Liberaci\u00f3n de Camboya (FALPK) (\u2026) recib\u00edan poqu\u00edsima ayuda militar y, desde luego, ninguna ayuda econ\u00f3mica. Durante la guerra, el \u00fanico combustible f\u00e1cil de encontrar fue arrebatado al enemigo o adquirido por el FUNK. Cuando los Estados Unidos dejaron de suministrarlo, el FUNK comenz\u00f3 a comprar combustible a trav\u00e9s de la frontera con Tailandia. Por tanto, un masivo esfuerzo en el transporte de v\u00edveres a Phnom Penh habr\u00eda absorbido gran parte de esos limitados medios de transporte, al desviar el carburante de otras necesidades vitales para mantener un centro urbano que no ser\u00eda capaz de producir nada.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Y lo que es m\u00e1s importante, el trabajo de cerca de 3 millones de personas en Phnom Penh y en otras ciudades era desesperadamente necesario para ayudar a terminar la recolecci\u00f3n de la estaci\u00f3n seca y para preparar los campos de arroz para la primera siembra de la estaci\u00f3n lluviosa, que habr\u00eda sido efectuada hacia fines de 1975. La necesidad de mano de obra agr\u00edcola hab\u00eda alcanzado su cota m\u00e1xima cuando la guerra estaba a punto de finalizar. Solamente con cerca de la mitad de la poblaci\u00f3n que trabajaba en los campos, los esfuerzos suplementarios de la gente de las ciudades salvar\u00edan la diferencia entre el d\u00e9ficit de arroz y la autosuficiencia en 1976. Los 500 \u00f3 600 mil habitantes de las ciudades cultivar\u00edan su propio alimento, liberando as\u00ed a<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>otros de la tarea de procurarles su sustento y aumentando sustancialmente la producci\u00f3n total. Mientras que, permaneciendo improductivos durante los meses cruciales, habr\u00edan podido reducir la cantidad de alimento disponible para cada persona. Por todas estas razones los l\u00edderes del FUNK afirmaron que: \u00abNosotros tenemos que resolver el <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>problema de la alimentaci\u00f3n bas\u00e1ndonos en nuestras propias fuerzas\u00bb.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Cuando la guerra acab\u00f3, los dirigentes camboyanos tuvieron <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>tambi\u00e9n que afrontar la creciente amenaza del desencadenamiento de una epidemia favorecida por la <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>convergencia de condiciones malsanas, de la superpoblaci\u00f3n y de la malnutrici\u00f3n. En las \u00faltimas semanas se pod\u00edan ver arder en las calles montones de basura. La falta de agua potable pas\u00f3 a ser un serio peligro para la salud, desde ese momento; como declar\u00f3 en marzo el Inspector General americano encargado de la ayuda exterior, el agua contaminada \u00abfavorece la difusi\u00f3n de epidemias de c\u00f3lera y de tifus\u00bb. (El c\u00f3lera fue, en efecto, detectado en febrero). El informe del Departamento de Estado conclu\u00eda: \u00ablas insalubres condiciones ambientales de Phnom Penh causadas por el hacinamiento y la afluencia de <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>pr\u00f3fugos a la ciudad han creado un peligro para la salud y representan una amenaza de epidemias\u00bb.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Cuando se avecin\u00f3 el hundimiento del gobierno de Lon Nol, este peligro aument\u00f3. Los m\u00e9dicos franceses del Hospital Calmette informaron a un periodista occidental que observaban un aumento del n\u00famero de topos muertos por las calles y expresaron la preocupaci\u00f3n de que se produjese una epidemia de c\u00f3lera y de tifus.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>En los d\u00edas que precedieron al 17 de abril, los m\u00e9dicos comenzaron tard\u00edamente a vacunar a algunas personas contra el c\u00f3lera pero fueron casos de poca importancia; el c\u00f3lera se detect\u00f3 demasiado tarde. Un ciudadano jemer, residente en Phnom Penh, describiendo la evacuaci\u00f3n a un amigo de Estados Unidos, escrib\u00eda: \u00abCuando nuestras <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>familias fueron evacuadas de la ciudad, el c\u00f3lera se estaba difundiendo r\u00e1pidamente\u00bb.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>La preocupaci\u00f3n del FUNK por la epidemia en la ciudad se demuestra por el hecho de que los soldados de las FALPK organizaron el \u00e9xodo, suministrando sobre el terreno la vacuna del c\u00f3lera a los evacuados. Y como un testigo ocular <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>camboyano refiri\u00f3 m\u00e1s tarde: \u00ablos liberadores distribuyeron medicinas, pero eran insuficientes debido a que el n\u00famero de personas era muy eleado\u00bb. Los evacuados de Phnom <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Penh, entrevistados despu\u00e9s en Tailandia, han confirmado que la vacuna era distribuida por el FUNK.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Desde el momento en que el FUNK conquist\u00f3 Phnom Penh, adem\u00e1s de esto, la ciudad estaba casi sin los servicios p\u00fablicos normales. Se hab\u00eda llevado a cabo un sistem\u00e1tico sabotaje de las mayores infraestructuras p\u00fablicas, comprendiendo la depuradora de agua, las instalaciones de producci\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica, el banco nacional, los muelles del puerto, el faro y otras infraestructuras portuarias de Phnom Penh. As\u00ed pues, la ciudad carec\u00eda totalmente de energ\u00eda y de agua potable y de la capacidad de transportar mercanc\u00edas por el r\u00edo.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Los l\u00edderes camboyanos, cuando proyectaron la evacuaci\u00f3n, <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>ten\u00edan muy presentes los peligros combinados del hambre y de la epidemia. Seg\u00fan el comandante de las FALPK, que negoci\u00f3 el traslado de los inmigrados a la frontera tailandesa a principios de mayo, la decisi\u00f3n hab\u00eda sido tomada en una reuni\u00f3n en febrero. El comandante dijo a un <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>periodista americano que la evacuaci\u00f3n era considerada necesaria para salvar a la poblaci\u00f3n de Phnom Penh de la epidemia y del hambre. Las mismas razones fueron expresadas por funcionarios camboyanos en las discusiones con el embajador sueco Kaj Bjoerk, el primer diplom\u00e1tico occidental que visit\u00f3 Phnom Penh despu\u00e9s de la guerra.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_33188\" aria-describedby=\"caption-attachment-33188\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-33188\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/camboya.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"576\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/camboya.jpg 250w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/camboya-208x300.jpg 208w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-33188\" class=\"wp-caption-text\">Mapa de Camboya y la ruta Ho Chi Minh.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>La prueba m\u00e1s clara de que la evacuaci\u00f3n hab\u00eda sido dictada por condiciones concretas se pone de manifiesto por lo que se ha hecho a continuaci\u00f3n en las ciudades. En la primera semana posterior a la evacuaci\u00f3n, las ciudades que los americanos describ\u00edan como ciudades que hab\u00edan sido \u00ababandonadas\u00bb para retornar a la jungla, fueron de nuevo <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>preparadas para ser habitadas. Los soldados amontonaron la basura acumulada, restauraron los edificios p\u00fablicos y las f\u00e1bricas da\u00f1adas por los sabotajes y las prepararon para el retorno de los trabajadores. Hacia la mitad del verano nos informaron que los edificios hab\u00edan sido restaurados y que los residentes eran trasladados de nuevo a sus casas. Al mismo tiempo, empezaron a funcionar algunas f\u00e1bricas, comenzando por la industria textil y las f\u00e1bricas de acumuladores. Cerca de 70 f\u00e1bricas, entre peque\u00f1as y grandes, hab\u00edan entrado en funcionamiento. El Primer ministro Ieng Sary, dijo en septiembre de 1975 que en Phnom Penh hab\u00eda ya 100.000 personas y que estaba previsto un aumento de la poblaci\u00f3n, dado que las capacidades productivas hab\u00edan sido restablecidas y <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>ampliadas. El pr\u00edncipe Sihanuk, en una entrevista concedida al diario parisino \u00abLiberaci\u00f3n\u00bb, destacaba que los l\u00edderes del FUNK pretend\u00edan aumentar la poblaci\u00f3n de la capital a 300.000 personas en un futuro pr\u00f3ximo. Bjoerk manifest\u00f3, en marzo de 1976, que en la ciudad hab\u00eda entre 100.000 y 200.000 habitantes. As\u00ed pues, las ciudades no s\u00f3lo no hab\u00edan sido abandonadas, sino que eran repobladas, asign\u00e1ndoles un papel adecuado en el desarrollo econ\u00f3mico del pa\u00eds.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Si bien est\u00e1 claro que en la urgente evacuaci\u00f3n de las ciudades pesaron de inmediato, como una necesidad urgente, razones de tipo humanitario junto a consideraciones econ\u00f3micas a largo plazo, el desplazamiento de la poblaci\u00f3n ayud\u00f3 tambi\u00e9n al FUNK a mejorar r\u00e1pidamente el control de cara a saboteadores armados y agentes secretos relacionados con los Estados Unidos. Existen testimonios consistentes de que un gran n\u00famero de estos agentes planeaban permanecer en Phnom Penh para llevar a cabo acciones de sabotaje y para organizar a continuaci\u00f3n un intento de derrocamiento del nuevo gobierno. El cuartel general y el comando organizativo de los contrarrevolucionarios fueron, en efecto, <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>descubiertos y su aparato destruido. Los edificios p\u00fablicos y una gran cantidad de casas fueron da\u00f1ados o destruidos completamente. Nos fueron dadas muchas informaciones sobre granadas lanzadas por comandos, y los observadores extranjeros en la Embajada francesa nos contaron que eran visibles \u00abenormes llamaradas\u00bb durante las dos semanas en las que el FUNK se hizo cargo del gobierno, y que los alrededores de la embajada fueron destruidos.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Si los agentes secretos confiaban en la abultada poblaci\u00f3n de Phnom Penh para procurarse con facilidad el agua en la que nadar para llevar a cabo sus operaciones, la evacuaci\u00f3n infligi\u00f3 un golpe certero a sus planes.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Los contrarrevolucionarios, o bien se camuflaron entre la poblaci\u00f3n de las ciudades o pudieron ser capturados, o fueron dispersados cuando la poblaci\u00f3n fue evacuada.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>LA LLAMADA \u00abMARCHA DE LA MUERTE\u00bb<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>La evacuaci\u00f3n de Phnom Penh fue en todo momento calificada por las informaciones de los mass media como una \u00abmarcha de la muerte\u00bb, en la que la poblaci\u00f3n fue obligada por la fuerza a trasladarse al campo sin medios de mantenimiento, sin agua ni cuidados m\u00e9dicos, y en la que los m\u00e1s j\u00f3venes, ancianos, enfermos y heridos fueron obligados a caminar muchos kil\u00f3metros a pie.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>El \u00abNew York Times\u00bb declar\u00f3 en un editorial que defin\u00eda esta evacuaci\u00f3n como un \u00abcrimen\u00bb, que de un tercio a la mitad de la poblaci\u00f3n hab\u00eda sido obligada con bayonetas por los comunistas a caminar hacia el campo bajo un clima tropical <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>y las lluvias monz\u00f3nicas, sin haber previsto el abastecimiento alimenticio, refugios, agua y cuidados <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>m\u00e9dicos. Esta versi\u00f3n de la evacuaci\u00f3n fue la preferida por el gobierno de los Estados Unidos, acompa\u00f1ada de \u00abdocumentos informativos\u00bb que eran filtrados a Jack Anderson, para decir que las autoridades \u00abno entregaron alimentos, agua y medicinas durante la larga marcha\u00bb.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Esta acusaci\u00f3n no es confirmada ni por las manifestaciones de numerosos testigos en Phnom Penh y sus alrededores, ni por las entrevistas con los refugiados camboyanos realizadas en Tailandia por los periodistas. Al contrario, esas <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>manifestaciones describen una evacuaci\u00f3n preparada en detalle para aliviar las dificultades del momento. Se estableci\u00f3 una organizaci\u00f3n para el transporte y la asistencia a los evacuados, incluido un centro de acogida a algunos kil\u00f3metros de Phnom Penh y otro en la regi\u00f3n en la que los evacuados ser\u00edan asentados. En el primer centro, los evacuados eran registrados en folios escritos a ciclostil sobre los que escrib\u00edan sus nombres, la edad, la ocupaci\u00f3n, la familia de origen y otras informaciones. Despu\u00e9s eran conducidos hacia una regi\u00f3n concreta, seg\u00fan de donde <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>proviniera la familia. En el segundo centro eran reunidos por un comit\u00e9 local que les asignaba su terreno para cultivar.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Existe un gran n\u00famero de testimonios directos de que el FUNK actu\u00f3 de forma planificada para atender las necesidades de la poblaci\u00f3n durante el viaje. Cantidad de <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>informaciones, ya sea provenientes de extranjeros como de refugiados camboyanos, reconocen que el arroz era distribuido a los evacuados a lo largo del camino mediante <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>provisiones que hab\u00edan sido acumuladas de antemano.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Un periodista americano contaba haber visto \u00abpuestos de socorro y \u00e1reas de descanso a lo largo del camino fuera de Phnom Penh, donde las tropas de los jemeres rojos, (sobre todo mujeres) y monjes budistas proporcionaban a los refugiados alimento y agua\u00bb.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Es m\u00e1s, seg\u00fan los observadores extranjeros que dejaron la capital con la primera oleada de evacuados, a lo largo del camino eran vendidos tanto arroz como pescado seco a un tercio del precio al que se encontraban en Phnom Penh.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Jacques Engelmann, monje benedictino con casi veinte a\u00f1os de experiencia en Camboya, escribe que: \u00abhab\u00eda suficiente alimento para todos. A la tarde se deten\u00edan a cocinar el arroz y a descansar\u00bb. M\u00e1s de una docena de pr\u00f3fugos camboyanos, entrevistados en Tailandia, dijeron que, durante el viaje, hab\u00edan recibido suficiente alimento, esencialmente arroz.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>La imagen de los evacuados maltratados y obligados a caminar hasta la extenuaci\u00f3n es tambi\u00e9n contradicha por estos testimonios.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Ninguno de los pr\u00f3fugos entrevistados en Tailandia comenta haber sido maltratado por los soldados durante la evacuaci\u00f3n. El padre Engelmann cuenta que los monjes que acompa\u00f1aban a los evacuados \u00abno fueron testigos de ninguna crueldad\u00bb.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Camboya: Contra la manipulaci\u00f3n ahist\u00f3rica sobre Pol Pot y los jemeres rojos Pol Pot y el movimiento JEMER ROJO han sido objeto de las m\u00e1s feroces campa\u00f1as de acoso y &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":33185,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[110,108],"tags":[283],"class_list":["post-33184","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacional","category-memoria-historica","tag-camboya"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33184","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33184"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33184\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33190,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33184\/revisions\/33190"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33185"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33184"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33184"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33184"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}