{"id":30088,"date":"2018-09-11T00:00:59","date_gmt":"2018-09-10T22:00:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=30088"},"modified":"2018-09-03T10:37:52","modified_gmt":"2018-09-03T08:37:52","slug":"la-posverdad-suprema-articulo-de-opinion-sobre-el-tribunal-supremo-y-su-rebelion-contra-el-independentismo-catalan","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2018\/09\/11\/la-posverdad-suprema-articulo-de-opinion-sobre-el-tribunal-supremo-y-su-rebelion-contra-el-independentismo-catalan\/","title":{"rendered":"La posverdad suprema: art\u00edculo de opini\u00f3n sobre el Tribunal Supremo y su Rebeli\u00f3n contra el independentismo catal\u00e1n."},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_30089\" aria-describedby=\"caption-attachment-30089\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-30089\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/tribunal-supremo.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"285\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/tribunal-supremo.jpg 770w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/tribunal-supremo-300x171.jpg 300w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/tribunal-supremo-768x438.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-30089\" class=\"wp-caption-text\">Fachada del Tribunal Supremo.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"color: #ed1c24;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: x-large;\"><b>Sobre el Tribunal Supremo y su Rebeli\u00f3n contra el independentismo catal\u00e1n: <\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: x-large;\"><b>La posverdad suprema<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #003c3d;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Art\u00edculo de opini\u00f3n de Ignacio S\u00e1nchez-Cuenca en La Vanguardia<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>&#8230; \u00abLa posverdad es la consecuencia de un \u201caislamiento epist\u00e9mico\u201d: un grupo de personas, m\u00e1s o menos amplio, comparte unas determinadas ideas sin someterse al principio de realidad. Cuanto m\u00e1s cerrado sea el grupo, m\u00e1s refractario se vuelve a enfrentarse a la verdad. Las razones de esa cerraz\u00f3n son muy variadas, del sectarismo ideol\u00f3gico al esp\u00edritu corporativo, en el que la confianza no trasciende los l\u00edmites de un cuerpo profesional.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>En estos momentos, la posverdad corporativa e ideol\u00f3gica se encarna de forma sobresaliente en nuestro Tribunal Supremo y su empe\u00f1o en mantener la acusaci\u00f3n de rebeli\u00f3n contra los l\u00edderes pol\u00edticos del movimiento independentista catal\u00e1n. Tratar de encajar las conductas del \u201coto\u00f1o caliente\u201d del 2017 en el tipo penal de rebeli\u00f3n es contrario a la l\u00f3gica, el sentido com\u00fan y el propio derecho espa\u00f1ol. La estrategia seguida en la instrucci\u00f3n del caso supone una degradaci\u00f3n profunda de nuestro sistema legal: pocas veces se ha visto con tanta claridad c\u00f3mo los prejuicios ideol\u00f3gicos y pol\u00edticos se imponen sobre una consideraci\u00f3n racional e imparcial de los hechos.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>El Tribunal Supremo se ha metido en su propia burbuja epist\u00e9mica. El tipo penal de la rebeli\u00f3n requiere un \u201calzamiento violento y p\u00fablico\u201d. Para poder hablar de rebeli\u00f3n en el caso catal\u00e1n, hay que deslizarse por una pendiente que termine asimilando los sucesos del oto\u00f1o pasado al intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Pero mientras que los golpes de Estado siempre conllevan violencia (de facto o en forma de amenaza coactiva), lo sucedido en los meses de septiembre y octubre del 2017 no encaja, se mire como se mire, con un \u201calzamiento violento\u201d.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>La acusaci\u00f3n de rebeli\u00f3n no s\u00f3lo carece de sustento emp\u00edrico, pues la violencia que exige el C\u00f3digo Penal no tuvo lugar, sino que adem\u00e1s revela una concepci\u00f3n muy pobre de la democracia, confundiendo protesta, resistencia y desobediencia con violencia insurreccional. En una de\u00admocracia sana, la protesta y la desobediencia, aunque puntualmente puedan degenerar en alg\u00fan comportamiento violento en la calle, no se criminalizan como si fuera un golpe de Estado. S\u00f3lo retorciendo los hechos y deformando los conceptos se puede mantener la causa por delito de rebeli\u00f3n. Los magistrados han llegado a utilizar la represi\u00f3n policial ocurrida durante la jornada del 1 de octubre como prueba de la violencia del movimiento independentista. Con suma iron\u00eda, cabe apuntar que los argumentos manejados por los magistrados del Supremo sobre la violencia fantasmag\u00f3rica del proc\u00e9s har\u00edan las delicias de aquellos posmodernos que ven una violencia ubicua en la vida social.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Si los razonamientos de los magistrados sobre la rebeli\u00f3n catalana se despojaran de su autoridad institucional, no resistir\u00edan un m\u00ednimo examen l\u00f3gico en la esfera p\u00fablica. La acusaci\u00f3n de rebeli\u00f3n resulta tan extravagante que incluso podr\u00eda ser motivo de mofa si no fuera porque hay pol\u00edticos encarcelados. S\u00f3lo cabe explicar la toma de posici\u00f3n del Tribunal Supremo por una mezcla de corporativismo, soberbia y orgullo nacional herido. Se han propuesto dar un escarmiento ejemplar a los l\u00edderes del independentismo, un castigo que deje claro a las pr\u00f3ximas generaciones el riesgo al que se exponen si alguien intenta de nuevo una estrategia unilateral rupturista.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>El Tribunal Supremo es una de las instituciones m\u00e1s conservadoras del sistema constitucional espa\u00f1ol. Sus miembros son elegidos en \u00admuchas ocasiones en funci\u00f3n de criterios pol\u00edticos antes que por m\u00e9rito y capacidad profesional. El Partido Popular ha controlado el Consejo General del Poder Judicial durante largos a\u00f1os y ha conseguido que el Supremo est\u00e9 muy escorado a la derecha. Adem\u00e1s, el clima de la pol\u00edtica espa\u00f1ola permite que los magistrados est\u00e9n actuando de forma arbitraria e ideol\u00f3gica, pues los mecanismos que inducen un cierto autocontrol por parte del Tribunal no est\u00e1n operativos. Dichos mecanismos tienen que ver con el temor a las reacciones pol\u00edticas y sociales que sus decisiones pueden suscitar. En la situaci\u00f3n actual, los partidos de la derecha, los principales medios espa\u00f1oles, muchos intelectuales y una mayor\u00eda abrumadora de la opini\u00f3n p\u00fablica est\u00e1n a \u00adfavor del encarcelamiento de los acusados por rebeli\u00f3n. En esas condiciones, los magistrados se sienten impunes. Nada les frena. Est\u00e1n dispuestos a deteriorar a\u00fan m\u00e1s la reputaci\u00f3n democr\u00e1tica de Espa\u00f1a, pues el castigo por el desaf\u00edo a la unidad de Espa\u00f1a parece estar para ellos por encima de cualquier otra consideraci\u00f3n. Para frenar el disparate y la injusticia que se est\u00e1 cometiendo con las acusaciones de rebeli\u00f3n, har\u00eda falta una sociedad civil que se tomara en serio que en una democracia resulta inadmisible juzgar a unos pol\u00edticos por hechos que no han cometido. No estamos ah\u00ed todav\u00eda\u201d.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #00381f;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Art\u00edculo completo:<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b><a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/opinion\/20180901\/451549851881\/posverdad-suprema.html\">https:\/\/www.lavanguardia.com\/opinion\/20180901\/451549851881\/posverdad-suprema.html<\/a> <\/b><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre el Tribunal Supremo y su Rebeli\u00f3n contra el independentismo catal\u00e1n: La posverdad suprema Art\u00edculo de opini\u00f3n de Ignacio S\u00e1nchez-Cuenca en La Vanguardia &#8230; \u00abLa posverdad es la consecuencia de &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":30089,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[100],"tags":[123,125],"class_list":["post-30088","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-catalunya","tag-denuncias","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30088","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30088"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30088\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30092,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30088\/revisions\/30092"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30089"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30088"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30088"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30088"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}