{"id":22511,"date":"2017-09-23T00:01:08","date_gmt":"2017-09-22T22:01:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=22511"},"modified":"2017-09-18T09:02:03","modified_gmt":"2017-09-18T07:02:03","slug":"relato-sobre-como-vive-un-solidario-la-dispersion-penitenciaria","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2017\/09\/23\/relato-sobre-como-vive-un-solidario-la-dispersion-penitenciaria\/","title":{"rendered":"Relato sobre c\u00f3mo vive un solidario la dispersi\u00f3n penitenciaria."},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_22512\" aria-describedby=\"caption-attachment-22512\" style=\"width: 550px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-22512\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/protestatrasaccidente.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"351\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/protestatrasaccidente.jpg 466w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/protestatrasaccidente-300x191.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-22512\" class=\"wp-caption-text\">Concentraci\u00f3n de Etxerat denunciando otro accidente provocado por la dispersi\u00f3n.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"color: #dc2300;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: x-large;\"><b>El costo de la dispersi\u00f3n penitenciaria<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: x-large;\"><b>Relato <\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Hemos quedado a las 5 de la ma\u00f1ana del s\u00e1bado.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Unas fiambreras de comida preparadas la noche anterior, unas botellas de agua, frutos secos y un escalofr\u00edo en el cuerpo. A\u00fan nos quedan 1.050 kil\u00f3metros hasta llegar a la c\u00e1rcel donde tienen preso pol\u00edtico a nuestro ser querido. En el coche el primer despertar de legra\u00f1as, las primeras bromas para caldear el ambiente. Es noche preta, y llueve copiosamente. Pero resulta que el limpiaparabrisas no da m\u00e1s de s\u00ed y los kil\u00f3metros se suceden con un verdadero diluvio. No lo hacemos nunca si el tiempo es bueno, pero decidimos parar en una macrocafeter\u00eda de esas que te hacen sentir que de verdad est\u00e1s fuera de tu casa y ambiente. Camioneros reci\u00e9n levantados, dos autobuses de largas distancias, lo que parecen dos polic\u00edas fuera de servicio y que han trasnochado, y mucho, mucho barullo. \u00a1Y qu\u00e9 precios por tres caf\u00e9s aguachinados!.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Tras espabilar del sue\u00f1o y del aguacero de los 150 kil\u00f3metros anteriores, montamos otra vez en el coche y seguimos. En unos pocos kil\u00f3metros la fuerza de la lluvia se convierte en un ligero sirimiri, y la conversaci\u00f3n gira por las decenas de accidentes de familiares y amigos de presos pol\u00edticos que se han ocasionado por la ilegal pol\u00edtica de dispersi\u00f3n penitenciaria.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Todas las semanas, cientos de familias, amigos, solidarios&#8230; viajan a visitar a sus allegados, prisioneros a cientos de km de sus lugares de residencia y arraigo. O sea, todo lo contrario a lo que sus leyes recogen. Y son cientos de presos pertenecientes a ETA, GRAPO, MLNV, PCE(r) e independentistas galegos los dispersados. Pero claro, es una pol\u00edtica de excepci\u00f3n, que castiga al propio prisionero por desarraigo familiar, afectivo, cultural y social; y a los de fuera, al menos por lo hasta ahora demostrado con datos que al menos llaman al esc\u00e1ndalo: 18 familiares y amigos de presos pol\u00edticos muertos y cientos de heridos en las carreteras, decenas de millones de euros en gastos, viajes&#8230; desde que se inici\u00f3 la pol\u00edtica de dispersi\u00f3n.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Y el conductos nos dice que para este viaje de m\u00e1s de 2.000 kil\u00f3metros ida y vuelta le ha mirado el coche un mec\u00e1nico colega. Como sabe que hace el viaje muchas veces al a\u00f1o, dice que le cuenta que \u201c<i>si sabe lo que le cuesta la dispersi\u00f3n de su hijo en el cap\u00edtulo coche\u201d<\/i>. Se qued\u00f3 atolondrado. Ya sab\u00e9is c\u00f3mo son los mec\u00e1nicos de peque\u00f1os talleres. Le consum\u00f3 en gastos la gasolina, los peajes de carreteras, el cambio de aceites, l\u00edquidos y componentes, las ruedas a cambiar obligatoriamente tras esas decenas de miles de kil\u00f3metros recorridos, los posibles peque\u00f1os accidentes, etc.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>As\u00ed entend\u00eda como estaba estrangulado econ\u00f3micamente desde que a su hijo le llevaran a prisiones de C\u00e1diz. O imag\u00ednate los que los tengan presos en Francia u otros pa\u00edses. O los que siendo gallegos les tienen en C\u00e1diz. Y al de Madrid en Levante&#8230; Como una especie de ajedrez represivo dispersador.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Y muchas veces, para despu\u00e9s de cruzar la pen\u00ednsula de punta a punta -presos que est\u00e1n encarcelados a m\u00e1s de 1.000 km de su tierra-, se les niegue la visita tan deseada por ejemplo por que la madre de una presa pol\u00edtica se niegue a quitarse toda la ropa, a desnudarse, para ser palpada, registrada, denigrada; o que te digan en el momento de ponerte en la ventanilla que tu familiar no est\u00e1 en esa c\u00e1rcel -83 traslados de enero a julio 2012-, que le trasladaron a otra hace 2 d\u00edas, en los que \u00e9l no puede llamar por tel\u00e9fono para anular la visita con los suyos.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Bueno, ya llevamos kilometrada y el caf\u00e9 aguachinado lo hemos enriquecido con frutos secos, pero el hambre llama. Las tortillas de patata nos saben a maravilla, el tomate con ensaladita, unos filetes empanados y el agua fr\u00eda, pues en el coche siempre hay una neverita de esas de viaje que se enchufan al mechero para mantener las cosas en perfecto estado. La mediod\u00eda se hab\u00eda vuelto soleada y comimos en la calle, en unas mesitas. Al poco de comer y haber estirado las piernas, arrancar y control de la guardia civil. Era total, paraban a casi todos los coches y camiones. Ojeada de dos n\u00fameros dentro del coche a trav\u00e9s de las ventanillas y el pase o se detenga aqu\u00ed a la derecha. A decir verdad ten\u00edan ya parada a mucha gente y nos hacen parar junto a otros veinte veh\u00edculos. Documentaci\u00f3n del coche y carnet de conducir, los dni de todos.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Supusimos que era una especie de control de droga, documentaci\u00f3n y cosas del maletero, pues adem\u00e1s de chicos j\u00f3venes, hab\u00eda furgonetas, un hombre con buzo y tres familias.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>En nuestro maletero no ven nada raro, pero en la guantera hab\u00eda un cuchillo de cocina, que acab\u00e1bamos de usar para el almuerzo. Nos llegar\u00e1 multa por arma blanca. No les vali\u00f3 ninguna explicaci\u00f3n. Luego ya de camino acordamos pagarla entre los tres.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_22513\" aria-describedby=\"caption-attachment-22513\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-22513\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/furgos-mirentxin.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"375\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/furgos-mirentxin.jpg 600w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/furgos-mirentxin-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-22513\" class=\"wp-caption-text\">Foto de las furgonetas Mirentxin, para los viajes de familiares de presos pol\u00edticos vascos. Conducidas por solidarios.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Llegamos tras varias horas de carretera con relevo de conductor a cerquita del destino de hoy, una pensi\u00f3n que conocemos de otras veces y que se est\u00e1 a gusto y econ\u00f3mico. Dejamos los trastos en la pensi\u00f3n, merendamos lo que sobr\u00f3 en el tentenpi\u00e9 y nos damos una vuelta por el pueblo. Luego en un bar con unas ca\u00f1as nos metimos unos pinchos. No est\u00e1 la econom\u00eda para cenas normales fuera de casa.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Siempre nos retiramos pronto, pues lo que esperamos es que llegue el d\u00eda siguiente. Duchita r\u00e1pida y desayuno que de tantas veces que nos ven, algunas no nos cobran.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Carretera y sol. Menos mal. <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>La cita es pronto, para que tras ella nos permita llegar el mismo domingo a la noche a nuestra localidad.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>La rutina de entrada a las visitas es importante no olvidarla. Unas veces colas enormes, otras, pocos familiares de presos sociales y algunos relacionados familiarmente, por amistad o solidaridad con los presos por causas pol\u00edticas. Entregar toda la documentaci\u00f3n (en muchas c\u00e1rceles espa\u00f1olas ya se tiene aplicada la ficha de fotograf\u00eda y huella dactilar para los visitantes, que se supone no han sido condenados por ning\u00fan tipo de delito) y esperar. Esta ma\u00f1ana ha atendido un carcelero que llamamos \u201cel majete\u201d. Nos ha hecho pasar por el detector de metales. No ha pitado, porque de la pensi\u00f3n nos hemos venido de ropa deportiva; pues otras veces se ha retrasado el encuentro por \u201cese cintur\u00f3n pita\u201d, o \u201cdesc\u00e1lcese se\u00f1ora, que le pitan las botas\u201d. Hemos dejado los m\u00f3viles y llaves en el coche. Este funcionario nunca plantea problemas a\u00f1adidos, as\u00ed que en unos minutos nos podemos enfrentar a la cabina de ese largo locutorio. El cristal en la cabina, se\u00f1alada en todas las c\u00e1rceles como para los presos FIES, est\u00e1 acondicionado para todo blindaje. Hay que hablar con nuestro allegado a trav\u00e9s de un tel\u00e9fono que a los 45 minutos exactos corta la comunicaci\u00f3n. Y graba la conversaci\u00f3n.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Tras una fila de compa\u00f1eros, ah\u00ed est\u00e1, se le distingue entrando en la cabina. Tras un emocionado saludo, nos llev\u00e1bamos de memoria todos los recados y recuerdos -no dejan meter papel y boli en las comunicaciones-, as\u00ed que ya empezamos a re\u00edrnos a los 5 minutos al recordar an\u00e9cdotas. Cuando la conversaci\u00f3n, que no se oye demasiado bien, est\u00e1 entrando en calor, nos cuenta algunas novedades. Que el mes pasado, la familia de un preso pol\u00edtico vasco del m\u00f3dulo contiguo hab\u00eda tenido un accidente, y que estaban preocupados por tanto incidente relacionado con la dispersi\u00f3n. Y por el ahogo econ\u00f3mico que cada vez imped\u00eda m\u00e1s viajes. Como hab\u00eda novedades importantes de nacimientos en la cuadrilla, cambios de casa o parados, la conversaci\u00f3n tuvo que cambiar de modulaci\u00f3n repetidas veces. El tiempo se vuelve avi\u00f3n de reacci\u00f3n y los \u00faltimos minutos son un atropello de conversaciones, recuerdos, recadillos y mucho cari\u00f1o. El tel\u00e9fono se corta, y la vista a trav\u00e9s de un cristal blindado es el \u00faltimo contacto. Apagan la luz de su parte del locutorio, abren la puerta y se ve de fondo a un carcelero. Mientras se retira moviendo las manos y apretando el pu\u00f1o, casi a oscuras y sin sonido, apagan nuestra luz. Salimos al pasillo callados, en un silencio casi sepulcral, pues el resto de locutorios a\u00fan est\u00e1n con luz y gente.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Es como un resorte, pero inmediatamente despu\u00e9s de que nos devuelvan la documentaci\u00f3n, nos montamos en el coche y nos empezamos a mover, para parar en una cafeter\u00eda-gasolinera que est\u00e1 a pocos km de la c\u00e1rcel. Brotan ah\u00ed las emociones. Dos mil setecientos segundos contenidos en un cristal y una grabadora. <i>Est\u00e1 muy bien, aunque mira qu\u00e9 cabreo ten\u00eda con la prohibici\u00f3n de poner en el remite de sus cartas su condici\u00f3n de \u201cpreso pol\u00edtico\u201d. Pues anda, que el que les proh\u00edban tener banderas republicanas estrelladas, que fuerte \u00a1no?<\/i><\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Esta gasolinera est\u00e1 muy bien, y ah\u00ed repostamos y tomamos un muy buen caf\u00e9. Cojo de nuevo el tiquet de todo, para hacer luego el recuento del gasto total del viaje. Y compramos pan tiernito.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Durante el recorrido saltan las conversaciones, la an\u00e9cdota de la abuela gitana que se olvid\u00f3 el dni y entr\u00f3 en conversaci\u00f3n con nosotros sabiendo -va todos los fines de semana desde 30 km- que como dice ella, \u201c<i>semos familia de los pol\u00edticos\u201d. <\/i>Le quitamos el agobio, y en una de las tres faldas que llevaba, ah\u00ed estaba el dichoso carn\u00e9. Una vez nos dijo que a unos compa\u00f1eros de su nieto les hab\u00edan mostrado ventajas si les hac\u00edan m\u00e1s dif\u00edcil la vida a los presos pol\u00edticos, pero les soltaron que eran buena gente, que les ayudaban en todos los papeleos y que contra ellos no ten\u00edan nada. Qu\u00e9 susto y llorera <i>sent\u00eda<\/i> pas\u00f3 la abuela al contarlo.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Paramos a comer en otra \u00e1rea de descanso. La nevera segu\u00eda manteniendo exquisitos los embutidos, quesito, fruta&#8230;<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>En el largu\u00edsimo viaje de vuelta la \u00fanica conversaci\u00f3n posible era sobre quien hab\u00edamos dejado atr\u00e1s. Preso en un primer grado penitenciario, m\u00e1ximo seguimiento y control, seg\u00fan dicta el citado fichero. Con unas limitaciones que suponen un solo vis-a-vis mensual en el mejor de los casos, 5 u 8 llamadas a la semana de 5 minutos de duraci\u00f3n, 8 cartas al mes de salida.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Los familiares y amigos estar\u00e1n agotados f\u00edsicamente tras estos enormes viajes, y a buen seguro que caigamos rendidos esta noche en el colch\u00f3n de nuestras casas, pero durante las conversaciones todo gira de una manera alegre, anecd\u00f3tica, emp\u00e1tica. Llegamos a nuestra calle 11 horas despu\u00e9s de haber visitado a nuestro ser querido, tras dos d\u00edas de viaje para 45 minutos de comunicaci\u00f3n por ventanilla.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>El padre y conductor a\u00fan tendr\u00e1 que buscar aparcamiento por el barrio, subir la nevera y cenar algo ligero y caliente antes de meterse a la cama muerto de cansancio.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Yo me pongo a sumar las facturas de los gastos m\u00ednimos que supone un viaje de 2.100 kil\u00f3metros, para visitar a un preso pol\u00edtico. A tres personas en un coche:<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Gasolina 200, Peajes 30, Pensi\u00f3n 80, comida y caf\u00e9s 20. <\/b><\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>330 euros. 110 \u20ac por cabeza, m\u00e1s lo que venga de la multa.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Eso me ha hecho multiplicar la cantidad de desplazamientos que los visitantes tienen que realizar cada semana, por el n\u00famero de presos pol\u00edticos dispersados, por otros gastos extras -510 presos pol\u00edticos est\u00e1n entre los 500 hasta los 1.000 km de distancia de sus casas-. La asociaci\u00f3n vasca Etxerat, en un reciente informe denuncian el verdadero desgaste econ\u00f3mico y el desgaste f\u00edsico y ps\u00edquico de la dura situaci\u00f3n impuesta -tambi\u00e9n- a los de fuera, con una tensi\u00f3n permanente que impide y condiciona cualquier intento de vida normalizada.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Entiendo porqu\u00e9 en muchas localidades de Euskal Herria, Galiza, Catalunya o Madrid hay huchas para la solidaridad con los presos y represaliados pol\u00edticos. S\u00f3lo el enorme esfuerzo familiar, social y la solidaridad consiguen neutralizar en buena medida la sangr\u00eda que supone para las miles de personas -10 visitantes autorizados para un periodo de seis meses- que visitan a los cientos de presas y presos pol\u00edticos dispersados. Semana a semana, mes a mes, a\u00f1o a a\u00f1o.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #94476b;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Rescatado de documentos, en la antigua web de Pres.o.s. Septiembre 2012.<\/b><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El costo de la dispersi\u00f3n penitenciaria Relato Hemos quedado a las 5 de la ma\u00f1ana del s\u00e1bado. 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