{"id":21683,"date":"2017-08-23T00:00:31","date_gmt":"2017-08-22T22:00:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=21683"},"modified":"2017-08-14T23:21:18","modified_gmt":"2017-08-14T21:21:18","slug":"cervantes-y-su-vital-obra-literaria","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2017\/08\/23\/cervantes-y-su-vital-obra-literaria\/","title":{"rendered":"Cervantes y su vital obra literaria."},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_21684\" aria-describedby=\"caption-attachment-21684\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-21684\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/dibujoS.Casas-el-Quijote.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"626\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/dibujoS.Casas-el-Quijote.jpg 1534w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/dibujoS.Casas-el-Quijote-288x300.jpg 288w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/dibujoS.Casas-el-Quijote-768x801.jpg 768w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/dibujoS.Casas-el-Quijote-982x1024.jpg 982w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21684\" class=\"wp-caption-text\">Dibujo S\u00e1nchez Casas. El Quijote atacando al monstruo de varias cabezas.<\/figcaption><\/figure>\n<p align=\"LEFT\"><span style=\"color: #dc2300;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: x-large;\"><b>CERVANTES<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><span style=\"color: #800000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><i><b>El problema consist\u00eda en superar las r\u00edgidas barreras impuestas por la Espa\u00f1a de la Contrarreforma. <\/b><\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><i><b>Conoci\u00f3 la venalidad de los funcionarios, el soborno de los jueces y la miseria de los pueblos. <\/b><\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><i><b>Fue un despiadado fustigador de monjes ociosos, holgazanes y corrompidos.<\/b><\/i><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Entre los escritores espa\u00f1oles considerados como cl\u00e1sicos, Miguel de Cervantes es uno de los que m\u00e1s ha visto desenfocada su imagen por la \u00f3ptica cultural del franquismo: se nos ha querido presentar un Cervantes ortodoxo hasta la m\u00e9dula, aburrido de puro bueno y ejemplar, apto para reflejar un idealismo que ha marcado durante siglos a los espa\u00f1oles y que \u2013supuestamente- nos ha llevado a espiritualizar toda nuestra historia en aras del quijotismo. Nada m\u00e1s alejado de la realidad: ni Cervantes es como nos lo han querido presentar, ni el Quijote es ese idealista, modelo y patr\u00f3n del esp\u00edritu espa\u00f1ol. Cervantes fue, ante todo, un hombre de su tiempo, un hombre que escribi\u00f3 para el pueblo y que para el pueblo debe ser recuperado. Ni practic\u00f3 el precepto de \u201cel arte por el arte\u201d, ni fue representante de esa pl\u00e9yade de escritores famosos a costa de adular a la aristocracia; Cervantes cre\u00f3 a sus personajes para que sirvieran de portavoces de su propia concepci\u00f3n de la vida, y para ofrecer un marco a estos personajes invent\u00f3 un nuevo g\u00e9nero literario: la novela moderna. No la novela de caballer\u00edas, ni la novela pastoril, ni la novela sentimental, ni la bizantina, todas ellas artificiosas y radicalmente divorciadas de la realidad. <\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Cervantes cre\u00f3 un g\u00e9nero literario en el que tuvieran cabida las f\u00e1bulas y la historia, la poes\u00eda y el teatro, la autobiograf\u00eda y la s\u00e1tira; un g\u00e9nero, en fin, que le permitiera moverse con entera libertad para expresar lo que quisiera y como quisiera. Una vez encontrado el g\u00e9nero (en las Novelas Ejemplares hizo los ensayos estil\u00edsticos del Quijote, y es donde, por primera vez, aparece la forma dialogada en relatos cortos, originales) el problema consist\u00eda en superar las r\u00edgidas barreras impuestas por la Espa\u00f1a de la Contrarreforma. La sociedad que rodeaba al escritor era una amalgama de miseria en los campos y boato en las cortes, de lucha por la cr\u00edtica racionalista m\u00e1s all\u00e1 de los Pirineos y fanatismo imperante en Espa\u00f1a. Todos estos contrastes se presentaron m\u00e1s claramente ante Cervantes cuanto que \u00e9l mismo formaba parte de ellos. Despu\u00e9s de pasar sus a\u00f1os de juventud dedicado a las armas, recorriendo el imperio espa\u00f1ol en Europa mantenido a costa de la fuerza, y despu\u00e9s de perder un brazo en Lepanto, tiene que enfrentarse al cautiverio en Argel. Una vez rescatado intenta, sin conseguirlo, encontrar un puesto en la sociedad, pero todos los caminos est\u00e1n cerrados a los que como \u00e9l, ni pertenecen a la nobleza ni est\u00e1n integrados en las altas esferas. Tiene una hija natural, do\u00f1a Isabel de Saavedra, y termina cas\u00e1ndose con una dama de algunos dineros, pero que no bastan para liberarle de una miseria que le perseguir\u00eda a lo largo de casi toda su vida. <\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Establecido en Madrid, intenta salir adelante como autor de comedias, pero Lope de Vega era el rey de los escenarios; aparte de gozar del favor del p\u00fablico, contaba con un aparato de clac y de reventadores profesionales que le aseguraban el primer puesto. No hab\u00eda, por tanto, sitio para el soldado manco. Esta experiencia le sirve, sin embargo, para introducir m\u00e1s tarde la estructura dram\u00e1tica en sus novelas; as\u00ed, los personajes gozan de la viveza y agilidad que les confiere el haber sido concebidos primeramente para moverse sobre un escenario.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Despu\u00e9s de su fracaso teatral, Cervantes se encuentra con m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os, sin oficio, frustradas sus ambiciones art\u00edsticas y expuesto a la murmuraci\u00f3n a causa de la vida libre que ten\u00edan las mujeres de su familia; exceptuando a su esposa, que permaneci\u00f3 siempre en su pueblo de Esquivias, sin acompa\u00f1arle en sus forzadas correr\u00edas por la Mancha y Andaluc\u00eda, las dem\u00e1s \u201cCervantas\u201d -su hija, su t\u00eda, sus hermanas- recib\u00edan amantes en su casa. En estas circunstancias, era imposible que Cervantes ostentara el concepto de la honra calderoniana tan al gusto de los escritores de la \u00e9poca; Cervantes sabe contemplar la realidad en la que se mueve, y considera a la mujer como algo m\u00e1s que la simple depositaria de la honra de su familia y a la que es preciso encerrar bajo siete llaves. As\u00ed vemos en El celoso extreme\u00f1o c\u00f3mo el rid\u00edculo y la muerte son el castigo merecido por el viejo ricach\u00f3n que quiere apartar a su joven esposa de los ojos de todos para que no viva sino para \u00e9l.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Cervantes hace ver al lector c\u00f3mo esto es imposible, c\u00f3mo una mujer no es una simple mu\u00f1eca que pueda ser dominada por un marido. Tambi\u00e9n en La fuerza de la sangre, se presenta a la joven Leocadia aduciendo razones llenas de sensatez y sentido com\u00fan, mientras que su violador, Rodolfo, no dice m\u00e1s que tres o cuatro necedades en toda la obra. Todas las figuras femeninas est\u00e1n tratadas con gran respeto por parte de Cervantes; no sucede igual con cl\u00e9rigos, alguaciles, jueces y gobernantes.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_21685\" aria-describedby=\"caption-attachment-21685\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-21685\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/S.C.82.PlumillaenHerreraManchaQuijotepreso.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"877\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/S.C.82.PlumillaenHerreraManchaQuijotepreso.jpg 1095w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/S.C.82.PlumillaenHerreraManchaQuijotepreso-205x300.jpg 205w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/S.C.82.PlumillaenHerreraManchaQuijotepreso-768x1122.jpg 768w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/S.C.82.PlumillaenHerreraManchaQuijotepreso-701x1024.jpg 701w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21685\" class=\"wp-caption-text\">Dibujo S\u00e1nchez Casas. El Quijote preso, observado por guardias civiles.<\/figcaption><\/figure>\n<p align=\"LEFT\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Por propia experiencia sab\u00eda Cervantes que la misi\u00f3n de estos personajes no era defender al pueblo, al cual deb\u00edan prestar apoyo y protecci\u00f3n, sino esquilmarlo. El escritor, como proveedor de la Armada Invencible y como comisario de abastos, recorri\u00f3 durante muchos a\u00f1os los pueblos de la Pen\u00ednsula, y dio incluso con sus huesos en la c\u00e1rcel por unas cuentas no muy claras y por la malicia de un juez; conoc\u00eda la venalidad de los funcionarios, los abusos de los alguaciles, el soborno de los jueces y la miseria de los pueblos que deb\u00edan pagar tributos para sostener las guerras imperiales, que proporcionar\u00edan beneficios econ\u00f3micos a la alta clase y arruinar\u00edan en cambio los hogares humildes. Y todo esto Cervantes lo ve con ojos muy cr\u00edticos, porque no en vano tuvo en su mocedad un maestro erasmista, don Juan L\u00f3pez de Hoyos, que le inici\u00f3 en las lecturas del fil\u00f3sofo m\u00e1s le\u00eddo en la Europa de entonces, y m\u00e1s aborrecido por las altas jerarqu\u00edas de los estados y de la Iglesia. Erasmo de Rotterdam era partidario del libre examen, de la libertad de conciencia y del juicio cr\u00edtico y racionalista; fue un despiadado fustigador de los monjes ociosos, holgazanes y corrompidos, del dogma aceptado ciegamente, de los falsos milagros, de los votos, de las procesiones, de las rogativas, de la piedad externa\u2026 Dice Am\u00e9rico Castro que el erasmismo ten\u00eda mucho de com\u00fan con Lutero, y hasta iba m\u00e1s lejos que \u00e9ste en ocasiones; sin embargo, hab\u00eda una gran oposici\u00f3n dentro de la misma Iglesia con respecto a Erasmo: hasta que no se puso de manifiesto con claridad la consecuencia que saldr\u00eda de \u00e9l, encontr\u00f3 apoyo en muchos sectores; dentro de la misma corte espa\u00f1ola hab\u00eda muchos erasmistas. Cuando se perfil\u00f3 que tras Erasmo ven\u00eda la libertad de pensamiento, la tolerancia, la emancipaci\u00f3n del yugo teol\u00f3gico, fue cuando se desencaden\u00f3 con toda su fuerza la Contrarreforma.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Pero ya la semilla estaba sembrada, y para Cervantes, la m\u00e1xima ense\u00f1anza que se pod\u00eda sacar de Erasmo fue que era preciso disimular y decir las cosas suavemente, con dobleces, por medio de juegos de palabras. La s\u00e1tira y la iron\u00eda fueron las dos armas que el ilustre manco afil\u00f3 con cuidado. En El coloquio de los perros, la m\u00e1s completa y densa de todas las Novelas Ejemplares, Cervantes nos presenta la sociedad de entonces vista por los ojos de un perro, personaje escogido con toda intenci\u00f3n por ser espectador de todos los abusos, pero mudo por imperativos ajenos a su voluntad, tal y como le suced\u00eda al propio Cervantes y a cualquier otro hombre salido del seno del pueblo. El perro Berganza trabaja con unos pastores encargados de cuidar al reba\u00f1o por orden de sus se\u00f1ores; muy pronto descubre que son los propios pastores los que matan y devoran al ganado puesto bajo su custodia. La alusi\u00f3n no puede ser m\u00e1s transparente; dice Berganza: \u00a1V\u00e1lgame Dios! \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 remediar esta maldad? \u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 poderoso a dar a entender que la defensa ofende, que los centinelas duermen, que la confianza roba y el que os guarda os mata? M\u00e1s adelante habla claramente de los jueces cohechados o sobornados por medio de d\u00e1divas y de los alguaciles y escribanos que se aprovechan de su autoridad para obtener dinero de los detenidos. El episodio central de la novela, el retablo de las Camachas, es una muestra m\u00e1s de la fina iron\u00eda cervantina. Por aquellos a\u00f1os eran muy frecuentes los procesos de la Inquisici\u00f3n en los cuales se quemaba vivas a las supuestas brujas tras hacerles declarar, bajo tormento, que asist\u00edan en cuerpo y alma a diab\u00f3licos aquelarres.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>En el Coloquio de los perros, Berganza nos cuenta c\u00f3mo asiste a los preparativos de una hechicera que se dispone a ir a una de estas celebraciones. Tras untarse el cuerpo con una droga (parece ser que usaban, entre otros ingredientes, belladona, un fuerte alucin\u00f3geno que aplicado al cuerpo da inmediata sensaci\u00f3n de ligereza y de levitaci\u00f3n) la bruja cae desvanecida al suelo y all\u00ed permanece toda la noche, sin levantarse un palmo, ante los ojos del perro. Cervantes no puede dejar m\u00e1s clara su opini\u00f3n: los aquelarres son s\u00f3lo producto de la imaginaci\u00f3n de las brujas, y la Santa Inquisici\u00f3n emplea la piadosa arma del tormento para obtener confesiones falsas que llevar\u00e1n a la hoguera a unas pobres mujeres. Esto, dicho sin ambages, le hubiera costado la vida, pero ya sabe que por medio de la iron\u00eda y la s\u00e1tira puede dejar traslucir sus propias ideas. Un ejemplo muy evidente lo encontramos en la doble redacci\u00f3n de El celoso extreme\u00f1o. En la primera versi\u00f3n, que hoy conocemos gracias a la recopilaci\u00f3n hecha por Porras de la C\u00e1mara, se comete adulterio; en la segunda, aparecida tras la salida de la primera parte del Quijote, Cervantes debi\u00f3 pensar que m\u00e1s le val\u00eda no salirse demasiado de los senderos establecidos, y sustituy\u00f3 el adulterio por un juego de palabras que quieren dar a entender que no sucedi\u00f3 nada, mientras que el resto de los acontecimientos se\u00f1alan con claridad que Leonora cay\u00f3 en brazos de Loaysa.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_21686\" aria-describedby=\"caption-attachment-21686\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-21686\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/sanchezcasasquijoteenH.Hcarabanchel1982.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"905\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/sanchezcasasquijoteenH.Hcarabanchel1982.jpg 1061w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/sanchezcasasquijoteenH.Hcarabanchel1982-199x300.jpg 199w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/sanchezcasasquijoteenH.Hcarabanchel1982-768x1158.jpg 768w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/sanchezcasasquijoteenH.Hcarabanchel1982-679x1024.jpg 679w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21686\" class=\"wp-caption-text\">Dibujo S\u00e1nchez Casas. Sancho y El Quijote, \u00e9ste en huelga de hambre.<\/figcaption><\/figure>\n<p align=\"LEFT\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Las Novelas Ejemplares son doce peque\u00f1os relatos que no han sido apreciados en todo su justo valor dentro de la totalidad de la producci\u00f3n cervantina. Cervantes no es solamente el Quijote, y vale la pena, antes de emprender la lectura de \u00e9ste, pasar por las Novelas. Cada una de ellas tiene un sabor diferente al de las otras, tanto por la historia narrada como por el estilo literario empleado. De Rinconete y Cortadillo poco se puede decir que no sea conocido: es espl\u00e9ndida la pintura que hace Cervantes de los bajos fondos sevillanos por medio de los dos p\u00edcaros; todos los elementos usados por el autor ayudan a dar colorido a las escenas: Monipodio, con su cofrad\u00eda de ladrones; la Gananciosa, la Cariharta y la Pipota, con sus peleas y sus rezos, y el lenguaje mismo recreado por Cervantes, mezcla de dialecto barriobajero y de argot de german\u00eda, contribuyen a trazar una imagen fresca y simp\u00e1tica de este ej\u00e9rcito de p\u00edcaros, los parados de entonces, que luchaban por sobrevivir entre las ruinas del imperio.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Las dem\u00e1s novelas \u2013La se\u00f1ora Cornelia, La gitanilla, El licenciado Vidriera, La ilustre fregona\u2026) se leen con placer y en todas late la cr\u00edtica social que hace su autor, y que va desde ofrecer, en La se\u00f1ora Cornelia, la visi\u00f3n realista que ten\u00eda el pueblo italiano de las tropas espa\u00f1olas, fanfarronas y avasalladoras,hasta poner la verdad en boca de un loco en El licenciado Vidriera, recurso tomado de Erasmo \u2013Elogio de la locura- y que Cervantes desarroll\u00f3 m\u00e1s tarde en el Quijote.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Esta obra, la m\u00e1s comentada y conocida a lo largo de toda la literatura espa\u00f1ola, es probablemente la que menos se lee hoy d\u00eda, quiz\u00e1 por temor de encontrarse el posible lector ante el Cervantes anquilosado y moralista que nos ha presentado siempre la propaganda franquista, \u00e1vida de apropiarse y desvirtuar todas las creaciones del pueblo.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Don Quijote es un loco que a veces dice la verdad, pero que presenta tambi\u00e9n otra faceta no menos interesante. Por medio de \u00e9l, Cervantes ataca la caballer\u00eda no s\u00f3lo material, sino la cultural o ideol\u00f3gica, la caballer\u00eda azuzada por la Contrarreforma, que encontraba herejes donde s\u00f3lo hab\u00eda molinos de viento. En el episodio de los mercaderes, en la primera parte, don Quijote quiere obligar a \u00e9stos a que declaren, sin haberla visto nunca, que Dulcinea es la m\u00e1s hermosa doncella del mundo. Los mercaderes le replican con toda cordura: Se\u00f1or caballero, nosotros no conocemos quien sea esa buena se\u00f1ora que dec\u00eds; mostr\u00e1dnosla: que si ella fuere de tanta hermosura como signific\u00e1is, de buena gana y sin apremio alguno confesaremos la verdad que por parte vuestra nos es pedida. Si os la mostrara \u2013replic\u00f3 don Quijote- \u00bfqu\u00e9 hici\u00e9rades vosotros en confesar una verdad tan notoria? La importancia est\u00e1 en que sin verla lo hab\u00e9is de creer, confesar, afirmar, jurar y defender.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>N\u00f3tese que todos los t\u00e9rminos usados por don Quijote (creer, confesar, afirmar, jurar y defender) son los empleados para referirse a los dogmas de la fe cat\u00f3lica, y que \u00e9sta exige, como el hidalgo a los mercaderes, creencia ciega. Adem\u00e1s, don Quijote acusa a los pobres comerciantes de \u201cblasfemos\u201d por negarse a declarar sobre algo que no han visto. Cervantes presenta al lector, de esta forma, la irracionalidad y el absurdo derivado de pretender hacer un dogma de algo que no puede ser comprobado.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>En el episodio del encuentro entre Sancho y el morisco Ricote, dice este \u00faltimo: Pas\u00e9 a Italia y llegu\u00e9 a Alemania, y all\u00ed me pareci\u00f3 que se pod\u00eda vivir con m\u00e1s libertad, porque sus habitantes no miran en muchas delicadezas: cada uno vive como quiere, porque en la mayor parte de ella se vive con libertad de conciencia.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Las opiniones de este tipo son numeros\u00edsimas a lo largo de todas las p\u00e1ginas del Quijote. Cervantes recurre a un imaginario narrador moro. Cide Hamete Benengeli, que es quien va contando las aventuras del caballero y su escudero; pudi\u00e9ramos pensar que este moro es un pretexto que permite a Cervantes exponer veladamente sus opiniones sin comprometerse \u00e9l, ya que cabe esperar de un moro que sus juicios no sean del todo ortodoxos; tambi\u00e9n proporciona as\u00ed la visi\u00f3n objetiva que un narrador no espa\u00f1ol da de los acontecimientos.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Toda la obra est\u00e1 llena de pasajes tan interesantes como amenos: el de los galeotes, donde don Quijote libera a unos forzados que por orden real iban a galeras, o el de la Cueva de Montesinos, todav\u00eda no descifrado con claridad , en el que se suceden una serie de aventuras que parecen mezcla de sue\u00f1os y de alucinaciones, o el archiconocido de Clavile\u00f1o. La edici\u00f3n m\u00e1s asequible y, al mismo tiempo, m\u00e1s cuidada de Don Quijote de la Mancha, es la de Editorial Juventud, anotada por Mart\u00edn de Riquer.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Lo que es importante es situar a Cervantes en las coordenadas de su tiempo, como hombre de su \u00e9poca y como novelista popular; en vida vio imprimirse numerosas ediciones del Quijote, varias de ellas en otros idiomas; la obra se comentaba y le\u00eda en todas partes, en los pueblos y en las ciudades, y los personajes pasaron a formar parte del acervo popular, especialmente la figura de Sancho Panza, por ser la que con m\u00e1s verismo representaba al pueblo trabajador.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Para leer el Quijote no hace falta comprar una edici\u00f3n de lujo, de esas que sirven para adornar las vac\u00edas estanter\u00edas de las salas burguesas; basta y sobra con la edici\u00f3n antes se\u00f1alada. Lo que es necesario es que la obra de la que m\u00e1s ediciones se han hecho a lo largo de la historia, sea le\u00edda de veras, y que sus p\u00e1ginas se vean manoseadas e incluso subrayadas: en suma, le\u00eddas. Porque para eso las escribi\u00f3 Cervantes.<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><span style=\"color: #dc2300;\"><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><b>De la Revista Crash<\/b><\/span><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CERVANTES El problema consist\u00eda en superar las r\u00edgidas barreras impuestas por la Espa\u00f1a de la Contrarreforma. 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