{"id":21509,"date":"2015-10-09T12:14:39","date_gmt":"2015-10-09T10:14:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.presos.org.es\/?p=21509"},"modified":"2017-08-09T12:21:13","modified_gmt":"2017-08-09T10:21:13","slug":"aporte-sobre-la-mujer-trabajadora","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2015\/10\/09\/aporte-sobre-la-mujer-trabajadora\/","title":{"rendered":"Aporte sobre la mujer trabajadora."},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_21511\" aria-describedby=\"caption-attachment-21511\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-21511\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Poster-Victoria.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"708\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Poster-Victoria.jpg 452w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Poster-Victoria-212x300.jpg 212w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21511\" class=\"wp-caption-text\">Victoria G\u00f3mez M\u00e9ndez.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"color: #ff0000; font-size: x-large;\"><strong><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif;\"><b>Cartas desde prisi\u00f3n<\/b><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: x-large;\"><b>Victoria G\u00f3mez M\u00e9ndez<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>C\u00e1ceres II<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>OCTUBRE 2015<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Aqu\u00ed me tienes, volviendo a retomar la contestaci\u00f3n a tu cara de agosto\u2026 que hab\u00eda dejado en espera cuando me avisaron de que, el 14 de Octubre, ten\u00eda diligencias judiciales en Madrid. Espera que te espera, en este caso el traslado, trascurrieron casi tres semanas sin que la Guardia Civil apareciese para la conducci\u00f3n. El mismo d\u00eda en que, se supon\u00eda, tendr\u00eda que estar declarando, la Audiencia Nazional llam\u00f3 para comunicar que \u201cse hab\u00edan olvidado de dar aviso para el traslado\u201d y que las diligencias se har\u00edan por v\u00eddeo conferencia. En fin, me ahorraron el viaje paliza (las conducciones me suelen dejar para el arrastre. En esto s\u00ed que noto yo que me voy haciendo mayor); pero no la paliza de tener que empaquetar todas mis pertenencias y tener la celda cual camarote de los hermanos Marx (cajas y bolsas por doquier) durante el tiempo de espera. As\u00ed que tras poner \u201corden y concierto\u201d volviendo a desempaquetar todo, vuelvo a retomar mis tareas habituales\u2026 y la contestaci\u00f3n a tu carta, que va a ser \u201cmonogr\u00e1fica\u201d: el tema de la mujer, ya que quer\u00eda charlar contigo sobre algunos aspectos del mismo a ra\u00edz de los comentarios que haces en tu carta.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Decir, primero, que veo que tienes muy claro que el mundo no se divide en sexos sino en clases. Por cierto, muy acertado lo que copias del art\u00edculo sobre la necesidad de luchar codo con codo con nuestros compa\u00f1eros de clase. <\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Dejando sentado esa compresi\u00f3n fundamental paso a un p\u00e1rrafo de tu carta en el que textualmente dices \u201cel patriarcado oprime, por su puesto que s\u00ed, pero no por s\u00ed s\u00f3lo [\u2026] es una herramienta del sistema econ\u00f3mico (en este caso del capitalismo para oprimir a la clase obrera)\u201d Lo que me lleva a preguntarte, aunque te parezca una pregunta tonta \u00bfqu\u00e9 entiendes por patriarcado y en qu\u00e9 terreno sit\u00faas esa opresi\u00f3n?<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Por otro lado, ya m\u00e1s adelante en relaci\u00f3n con \u201cel verdadero origen de nuestra opresi\u00f3n\u201d situar este en \u201cla hegemon\u00eda y omnipresencia de la oligarqu\u00eda financiera que controla a trav\u00e9s de sus m\u00faltiples brazos\u201d. Pienso que ser\u00eda conveniente profundizar en esto para llegar a la ra\u00edz, a los fundamentos de dicha opresi\u00f3n sobre lo que, dicho sea de paso, el feminismo burgu\u00e9s ha tejido una mara\u00f1a de confusionismo que impide llegar al fondo de un asunto que repito, es de vital importancia para nosotras.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Empiezo por decir que las reivindicaciones del feminismo burgu\u00e9s de \u201cigualdad para las mujeres\u201d de \u201cacceso de las mujeres a los cargos p\u00fablicos\u201d etc, etc, etc, hay que situarlas en el marco de \u201cderecho de explotar y de oprimir en igualdad de condiciones que los hombres\u201d. En ese terreno se puede afirmar que no pueden quejarse en demasi\u00e9 dado que sus reivindicaciones de clase son asumibles por el sistema capitalista. De hecho ya les ha abierto las puertas de la ense\u00f1anza en las Universidades, de la Magistratura, del gobierno y, c\u00f3mo no, del Ej\u00e9rcito y de los cuerpos represivos. Por el contrario, y aunque el capitalismo incorpor\u00f3 a la mujer trabajadora a la producci\u00f3n social hace siglos, la plusval\u00eda, base y sustento de dicho sistema, sigue produciendo su cortejo de explotaci\u00f3n y miseria, de paro y de trabajo esclavista por las ETTs.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Es cierto que las feministas burguesas nunca niegan que las trabajadoras se ven m\u00e1s afectadas que sus compa\u00f1eros de explotaci\u00f3n por las plagas del capitalismo. De vez en cuando necesitan ondear la bandera del mal llamado \u201cfeminismo de la pobreza\u201d, eso s\u00ed, sin hacer muchos aspavientos. En todo caso utilizan el reclamo de las tasas del paro, del empleo precario de las contrataciones en las ETTs, tasas m\u00e1s elevadas entre las trabajadoras que entre los trabajadores, para reforzar su tesis de \u201cla opresi\u00f3n masculina\u201d. Tampoco tendr\u00eda sentido que denunciasen que el culpable de esas diferencias es precisamente el capitalismo y no \u201clos hombres\u201d, as\u00ed en abstracto. \u00bfpara qu\u00e9 lo habr\u00edan de hacer si sus reivindicaciones de clase son asumibles por el sistema capitalista? Dado que sus intereses de clase coinciden con los de los hombres de la burgues\u00eda tampoco van a poner al descubierto la verdadera explotaci\u00f3n que sufre la mujer (1) bajo el capitalismo (ni la doble explotaci\u00f3n que sufre la mujer trabajadora): su mantenimiento como reproductora privada de la fuerza de trabajo.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Veamos eso con m\u00e1s detalle. \u201cEn todo proceso productivo, la fuerza de trabajo (2) desempe\u00f1a un papel fundamental. Con ella, las mujeres y los hombres labran y en el curso de esta actividad se consume, se desgasta y debe ser repuesta de nuevo. Diariamente las mujeres y los hombres realizan sus tareas consumiendo energ\u00eda, deben, pues, comer, vestirse, descansar, para poder seguir produciendo al d\u00eda siguiente. En el capitalismo esa labor de subsistencia est\u00e1 desligada al trabajo social y se va circunscribiendo y limitando al trabajo invisible, definido socialmente como \u201cfemenino\u201d que produce los siguientes bienes y servicios: alimentos preparados, ropa en buenas condiciones, vivienda limpia y ni\u00f1os educados de acuerdo con las normas exigidas a la nueva generaci\u00f3n de trabajadores\u201d (3)<\/b><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_21510\" aria-describedby=\"caption-attachment-21510\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-21510\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/diadelamujer1.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"669\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/diadelamujer1.jpg 299w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/diadelamujer1-224x300.jpg 224w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21510\" class=\"wp-caption-text\"><\/span> <span style=\"color: #000000;\">Mujer blandiendo bandera roja.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Esa labor no forma parte de la producci\u00f3n social pero es imprescindible para el propio desarrollo del sistema. Aunque los capitalistas no tienen relaci\u00f3n directa con ella, s\u00ed la explotan \u00a1y de qu\u00e9 forma! \u201cGracias a todas las actividades y servicios realizados por la mujer en el hogar se puede liberar y gastar la fuerza productiva de los hombres en el proceso productivo. De no recaer ese trabajo en la mujer, al capitalista no le quedar\u00eda m\u00e1s que dos opciones: reducir sensiblemente las horas de trabajo de los hombres o poner en marcha toda una serie de servicios colectivos (guarder\u00edas, comedores, lavander\u00edas\u2026) para suplir las tareas dom\u00e9sticas y liberar a la mujer de esta pesada carga(4). En ambos casos el resultado ser\u00eda el mismo: un descenso de las ganancias que resultar\u00eda incompatible con la esencia misma del capitalismo.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Si bien es cierto que este ha \u201cindustrializado\u201d una parte de dichos servicios resulta irrisorio pensar que pueda servir para descargar a las trabajadoras del trabajo del hogar. La inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n femenina del planeta encuentra dificultades para sobrevivir con unos salarios de miseria o paradas. As\u00ed que la finalidad de lucro con que han sido concebidos estos servicios (comedores, autoservicios, guarder\u00edas, jardines de infancia, lavander\u00edas\u2026) los vuelve inservibles o inaccesibles para la mujer trabajadora.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Cabe concluir por tanto que la reproducci\u00f3n privada de la fuerza de trabajo es una condici\u00f3n previa, imprescindible, al sistema econ\u00f3mico capitalista. En tanto que las tareas de subsistencia se sigan desarrollando en el \u00e1mbito de lo privado, la mujer seguir\u00e1 estando atada a las tareas del hogar y explotada. Una explotaci\u00f3n que se dobla en el caso de la mujer trabajadora.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>En su obra \u201cEl origen de la Familia, la propiedad privada y el Estado\u201d, Engels sentaba las premisas del camino que conduce a la emancipaci\u00f3n de la mujer. A este respecto afirmaba que \u201cla manumisi\u00f3n de la mujer exige, como condici\u00f3n previa, la reincorporaci\u00f3n de todo el sexo femenino a la industria social, lo que a su vez requiere que se suprima la familia individual como base econ\u00f3mica de la sociedad\u201d. Pues bien, eso \u00faltimo requiere entre otras cosas, que se confiera un car\u00e1cter social a la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo, socializar dicha reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo\u2026 socializaci\u00f3n que s\u00f3lo ha visto la luz del d\u00eda en los antiguos pa\u00edses del \u00e1rea socialista, pa\u00edses donde tambi\u00e9n \u201cse incorpor\u00f3 a todo el sexo femenino a la producci\u00f3n social\u201d (1) dicho sea de paso.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>A pesar de toda la intoxicaci\u00f3n que la burgues\u00eda ha extendido sobre el socialismo, a pesar de que las exigencias pr\u00e1cticas de dicha socializaci\u00f3n han sido cubiertas con un muro de silencio hay hechos, cifras datos que no pueden ocultarse. La participaci\u00f3n activa de la mujer en todas las esferas de la sociedad sovi\u00e9tica, por ejemplo, ponen de manifiesto que su ocupaci\u00f3n principal no era precisamente \u201clas tareas del hogar\u201d. As\u00ed, en las elecciones generales de 1939, hab\u00eda 457.000 mujeres diputadas de los Soviests Superiores de las Rep\u00fablicas socialistas que configuraban la URSS, y 227 se encontraban en el Soviet Supremo.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Los dos sindicatos contaban con m\u00e1s de 10 millones de miembros femeninos. Por otro lado y ya en el terreno de la producci\u00f3n, el 40% de la totalidad de los trabajadores del Estado Sovi\u00e9tico eran mujeres y trabajadoras en las ramas de la producci\u00f3n tradicionalmente masculinas: metalurgia miner\u00eda, ferrocarril\u2026 La igualdad de salarios entre hombres y mujeres estaba plenamente conseguido (cifras y datos extra\u00eddos del libro de Simone de Beaovoir \u201cPolitique des sexes\u201d)<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Tambi\u00e9n hablan por s\u00ed solas la legislaci\u00f3n del Estado Sovi\u00e9tico y las precisiones de la Internacional Comunistas relativas a facilitar, en la pr\u00e1ctica diaria, la incorporaci\u00f3n de la mujer a las tareas productivas. La maternidad pas\u00f3 se considerada una funci\u00f3n social, y en consonancia con ello, el Estado asumi\u00f3 la responsabilidad de los cuidados y de la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os y j\u00f3venes, llamando a \u201cuna lucha organizada contra la ideolog\u00eda y las tradiciones que hacen de la mujer una esclava\u201d El 16 de noviembre de 1936(2), la Asamblea Plenaria de la Internacional Comunista proclamaba que \u201cla revoluci\u00f3n es importante mientras subsista la noci\u00f3n de la familia y de las relaciones familiares\u201d. Ejemplo de ello es la realidad de la uni\u00f3n libre, la facilidad para el divorcio, la reglamentaci\u00f3n legal del aborto, se promulgaron leyes sobre las vacaciones para el per\u00edodo del embarazo, la creaci\u00f3n de guarder\u00edas, jardines de infancia, etc, que aligeraran a la mujer de la pesada carga de la maternidad.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Ya no s\u00f3lo que la aligerara, sino que protegiera su salud. En 1918 se incorpor\u00f3 al primer C\u00f3digo de Trabajo que antes mencionaba, una reglamentaci\u00f3n especial que dispon\u00eda, entre otras cosas, que la mujer estaba exenta del trabajo obligatorio durante las ocho semanas anteriores y posteriores al parto. Durante esas diecis\u00e9is semanas recib\u00eda el salario completo. Las mujeres que amamantaban a sus hijos contaban con un subsidio especial durante los 9 meses posteriores al parto para procurarse alimentos adecuados al periodo de lactancia.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Las experiencias concretas de socializaci\u00f3n del trabajo dom\u00e9stico llevadas a cabo en la China de la \u00e9poca de Mao resultan m\u00e1s conocidas para nosotras. En las comunas fabriles o en los barrios de las ciudades industriales, las soluciones encontradas para suplir el trabajo dom\u00e9stico de la mujer consist\u00eda en la organizaci\u00f3n de piquetes formados por las personas ausentes del trabajo productivo en funci\u00f3n de su edad, que iban de apartamento en apartamento realizando tareas caseras. Otra soluci\u00f3n era crear equipos de trabajadores, pagados por la comuna. Las lavander\u00edas instaladas en los bajos de los inmuebles permit\u00edan a los trabajadores depositar la ropa antes de dirigirse a su centro de trabajo para recogerla limpia y planchada a la vuelta. Los comedores, tambi\u00e9n colectivos, llegaban a abarcar a todo un grupo de edificios. En ellos se pod\u00eda comer, escogiendo entre dos o tres platos al d\u00eda o bien dejar los alimentos que cada uno quer\u00eda que le preparasen pagando en este caso una cantidad mayor.<\/b><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_21512\" aria-describedby=\"caption-attachment-21512\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-21512\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/MujeresobrerasEnciendenBarricada.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"324\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/MujeresobrerasEnciendenBarricada.jpg 400w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/MujeresobrerasEnciendenBarricada-300x194.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-21512\" class=\"wp-caption-text\"><\/span> <span style=\"color: #000000;\">Mujeres obreras en una barricada de fuego.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Son estas experiencias de trabajo dom\u00e9stico, socializado, despojado del car\u00e1cter embrutecedor que le confiere el \u00e1mbito de lo privado, y concebido como un servicio remunerado, las \u00fanicas que pueden liberar a la mujer de la opresi\u00f3n que sufre, bajo el capitalismo, como reproductora privada de la fuerza de trabajo. Claro est\u00e1 que ya no se inscriben en el marco de dicho sistema econ\u00f3mico sino en el marco de una sociedad socialista. Una realidad que, dicho sea de paso el feminismo burgu\u00e9s se niega a reconocer, tergiversando bajo el manto de la intoxicaci\u00f3n.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Para finalizar -ya me dar\u00e1s tu opini\u00f3n sobre esta larga charla a trav\u00e9s de boli- te adjunto dos anexos de Engels y de Lenin, que quiz\u00e1s ya conozcas\u2026 pero en estos casos cabe aplicar el dicho \u201cm\u00e1s vale que sobre a que falte\u201d <\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Una \u00faltima cuesti\u00f3n en relaci\u00f3n \u201ccolateral\u201d con el tema. Me interesa lo que salga, a nivel de octavillas o folletines, sobre la mujer, ya sea de alg\u00fan colectivo de mujeres o de las feministas, etc, etc, para estar informada al d\u00eda (lo que tengo yo es \u201cviejo\u201d). As\u00ed que lo que caiga en tus manos, si no es mucho pedir, me lo vas haciendo llegar.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>ANEXO 1.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>No hemos dejado piedra sobre piedra de las vergonzosas leyes que establec\u00edan la inferioridad jur\u00eddica de la mujer, que pon\u00edan obst\u00e1culos al divorcio, de los odiosos requisitos que se exig\u00edan para \u00e9l, de la ilegitimidad de los hijos naturales, de la investigaci\u00f3n de la paternidad, etc. En todos los pa\u00edses civilizados subsisten numerosos vestigios de estas leyes, para verg\u00fcenza de la burgues\u00eda y del capitalismo. Tenemos mil veces raz\u00f3n para estar orgullosos de lo que hemos realizado en este sentido. Pero cuanto m\u00e1s nos deshacemos del f\u00e1rrago de la viejas leyes e instituciones burguesas, tanto m\u00e1s claro vamos viendo que s\u00f3lo se ha descombrado el terreno para la construcci\u00f3n pero no se ha comenzado todav\u00eda la construcci\u00f3n misma.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>La mujer contin\u00faa siendo esclava del hogar, a pesar de todas las leyes liberadoras, porque est\u00e1 agobiada, oprimida, embrutecida, humillada por los peque\u00f1os quehaceres dom\u00e9sticos, que la convierten en cocinera y en ni\u00f1era, que malgastan su actividad en un trabajo absurdamente improductivo, mezquino, enervante, embrutecedor y fastidioso. La palabra emancipaci\u00f3n de la mujer no comenzar\u00e1 sino en el pa\u00eds y en el momento en que empiece la lucha en masa (dirigida por el proletariado due\u00f1o del Poder del Estado) contra esta peque\u00f1a econom\u00eda dom\u00e9stica, o m\u00e1s exactamente, cuando empiece su transformaci\u00f3n en masa en una gran econom\u00eda socialista<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Lenin. \u201cUna gran iniciativa\u201d 1919.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>ANEXO 2.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Seg\u00fan la teor\u00eda materialista, el factor decisivo en la historia es, en fin de cuentas, la producci\u00f3n y la reproducci\u00f3n de la vida inmediata. Pero esta producci\u00f3n y reproducci\u00f3n son de dos clases. De una parte, la producci\u00f3n de medios de existencia, de productos alimenticios, de ropa, de vivienda y de los instrumentos que para producir todo eso se necesitan; de otra parte, la producci\u00f3n del hombre mismo, la continuaci\u00f3n de la especie. El orden social en que viven los hombres en una \u00e9poca o en un pa\u00eds dados, est\u00e1 condicionado por esas dos especies de producci\u00f3n: por el grado de desarrollo del trabajo, de una parte, y de la familia, de la otra. Cuanto menos desarrollado est\u00e1 el trabajo, m\u00e1s restringida es la cantidad de sus productos y, por consiguiente, la riqueza de la sociedad, con tanta mayor fuerza se manifiesta la influencia dominante de los lazos de parentesco sobre el r\u00e9gimen social. Sin embargo, en el marco de este desmembramiento de la sociedad basada en los lazos de parentesco, la productividad del trabajo aumenta sin cesar, y con ella se desarrollan la propiedad privada y el cambio, la diferencia de fortuna, la posibilidad de emplear fuerza de trabajo ajena y, con ello, la base de los antagonismos de clase: los nuevos elementos sociales, que en el transcurso de generaciones tratan de adaptar el viejo r\u00e9gimen social a las nuevas condiciones hasta que, por fin, la incompatibilidad entre uno y otras no lleva a una revoluci\u00f3n completa. La sociedad antigua, basada en las uniones gentilicias, salta al aire a consecuencia del choque de las clases sociales reci\u00e9n formadas; y su lugar lo ocupa una sociedad organizada en Estado y cuyas unidades inferiores no son ya gentilicias, sino unidades territoriales; se trata de una sociedad en la que el r\u00e9gimen familiar est\u00e1 completamente sometido a las relaciones de propiedad y en la que se desarrollan libremente las contradicciones de clase y la lucha de clases, que constituyen el contenido de toda la historia escrita hasta nuestros d\u00edas. [\u2026] la domesticaci\u00f3n de los animales y la cr\u00eda de ganado hab\u00edan abierto manantiales de riqueza desconocidos hasta entonces, creando relaciones sociales enteramente nuevas. Hasta el estadio inferior de la barbarie, la riqueza duradera se limitaba poco m\u00e1s o menos a la habitaci\u00f3n, los vestidos, adornos primitivos y los enseres necesarios para obtener y preparar los alimentos: la barca, las armas, los utensilios caseros m\u00e1s sencillos. El alimento deb\u00eda ser conseguido cada d\u00eda nuevamente. Ahora, con sus manadas de caballos, camellos, asnos, bueyes, carneros, cabras y cerdos, los pueblos pastores [\u2026] hab\u00edan adquirido riquezas que s\u00f3lo necesitaban vigilancia y los cuidados m\u00e1s primitivos para reproducirse en una proporci\u00f3n cada vez mayor [\u2026] Pero, \u00bfa qui\u00e9n pertenec\u00eda aquella nueva riqueza?. No cabe duda alguna de que, en su origen, a la gens. Pero muy pronto debi\u00f3 de desarrollarse la propiedad privada de los reba\u00f1os [\u2026]<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Nada sabemos hasta ahora acerca de cu\u00e1ndo y c\u00f3mo pasaron los reba\u00f1os de propiedad com\u00fan de la tribu o de las gens a ser patrimonio de los distintos cabezas de familia; pero, en lo esencial, ello debi\u00f3 de acontecer en este estadio. Y con la aparici\u00f3n de los reba\u00f1os y las dem\u00e1s riquezas nuevas, se produjo una revoluci\u00f3n en la familia. La industria hab\u00eda sido siempre asunto del hombre; los medios necesarios para ella eran producidos por \u00e9l y propiedad suya. Los reba\u00f1os constitu\u00edan la nueva industria; su domesticaci\u00f3n al principio y su cuidado despu\u00e9s, eran obra del hombre. Por eso el ganado le pertenec\u00eda, as\u00ed como las mercanc\u00edas y los esclavos que obten\u00eda a cambio de \u00e9l. Todo el excedente que dejaba ahora la producci\u00f3n pertenec\u00eda al hombre; la mujer participaba en su consumo, pero no ten\u00eda ninguna participaci\u00f3n en su propiedad. El \u00absalvaje\u00bb, guerrero y cazador, se hab\u00eda conformado con ocupar en la casa el segundo lugar, despu\u00e9s de la mujer; el pastor, \u00abm\u00e1s dulce\u00bb, engre\u00eddo de su riqueza, se puso en primer lugar y releg\u00f3 al segundo a la mujer. Y ella no pod\u00eda quejarse. La divisi\u00f3n del trabajo en la familia hab\u00eda sido la base para distribuir la propiedad entre el hombre y la mujer. Esta divisi\u00f3n del trabajo en la familia continuaba siendo la misma, pero ahora trastornaba por completo las relaciones dom\u00e9sticas existentes por la mera raz\u00f3n de que la divisi\u00f3n del trabajo fuera de la familia hab\u00eda cambiado. La misma causa que hab\u00eda asegurado a la mujer su anterior supremac\u00eda en la casa -su ocupaci\u00f3n exclusiva en las labores dom\u00e9sticas-, aseguraba ahora la preponderancia del hombre en el hogar: el trabajo dom\u00e9stico de la mujer perd\u00eda ahora su importancia comparado con el trabajo productivo del hombre; este trabajo lo era todo; aqu\u00e9l, un accesorio insignificante. Esto demuestra ya que la emancipaci\u00f3n de la mujer y su igualdad con el hombre son y seguir\u00e1n siendo imposibles mientras permanezca excluida del trabajo productivo social y confinada dentro del trabajo dom\u00e9stico, que es un trabajo privado. La emancipaci\u00f3n de la mujer no se hace posible sino cuando \u00e9sta puede participar en gran escala, en escala social, en la producci\u00f3n y el trabajo dom\u00e9stico no le ocupa sino un tiempo insignificante. Esta condici\u00f3n s\u00f3lo puede realizarse con la gran industria moderna, que no solamente permite el trabajo de la mujer en vasta escala, sino que hasta lo exige y tiende m\u00e1s y m\u00e1s a transformar el trabajo dom\u00e9stico privado en una industria p\u00fablica.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Su desigualdad legal, que hemos heredado de condiciones sociales anteriores, no es causa, sino efecto, de la opresi\u00f3n econ\u00f3mica de la mujer. En el antiguo hogar comunista, que comprend\u00eda numerosas parejas conyugales con sus hijos, la direcci\u00f3n del hogar, confiada a las mujeres, era una industria p\u00fablica y tan necesaria socialmente como la obtenci\u00f3n de los v\u00edveres por los hombres. Las cosas cambiaron con la familia patriarcal y todav\u00eda m\u00e1s con la familia individual monog\u00e1mica.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>El gobierno del hogar perdi\u00f3 su car\u00e1cter social. La sociedad ya no tuvo nada que ver con ello. El gobierno del hogar se transform\u00f3 en servicio privado y la mujer se convirti\u00f3 en la criada principal, sin tomar ya parte en la producci\u00f3n social. S\u00f3lo la gran industria moderna le ha abierto de nuevo \u2014aunque s\u00f3lo a la mujer proletaria\u2014 el camino a la producci\u00f3n social. Pero esto se ha hecho de tal suerte que, si la mujer cumple con sus deberes en el servicio privado de la familia, queda excluida de la producci\u00f3n social y no puede ingresar nada.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Y si quiere tomar parte en la industria social y tener sus propios ingresos, le es imposible cumplir con los deberes familiares. En cualquier tipo de actividad, incluidas la medicina y la abogac\u00eda, le ocurre a la mujer lo mismo que en la f\u00e1brica. La familia individual moderna se funda en la esclavitud dom\u00e9stica, franca o m\u00e1s o menos disimulada, de la mujer; y la sociedad moderna es una masa cuyas mol\u00e9culas son las familias individuales.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Hoy, en la mayor\u00eda de los casos, el hombre tiene que ganar los medios de vida, tiene que alimentar a la familia, por lo menos entre las clases poseedoras, lo que le da una posici\u00f3n preponderante que no necesita ser privilegiada de un modo especial por la ley. En la familia, el hombre es el burgu\u00e9s y la mujer representa al proletario.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Pero en el mundo industrial, el car\u00e1cter espec\u00edfico de la opresi\u00f3n econ\u00f3mica que pesa sobre el proletariado s\u00f3lo se manifiesta con total nitidez una vez suprimidos todos los privilegios legales de la clase capitalista y establecida la plena igualdad jur\u00eddica de ambas clases. La rep\u00fablica democr\u00e1tica no suprime el antagonismo entre las dos clases; al contrario, no hace m\u00e1s que suministrar el terreno en que llega a su m\u00e1xima expresi\u00f3n la lucha por resolver dicho antagonismo.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>De igual modo, el car\u00e1cter particular del predominio del hombre sobre la mujer en la familia moderna, as\u00ed como la necesidad y la manera de establecer la igualdad social efectiva de ambos, s\u00f3lo se manifestar\u00e1n con toda nitidez cuando el hombre y la mujer tengan, seg\u00fan la ley, derechos absolutamente iguales. Entonces se ver\u00e1 que la liberaci\u00f3n de la mujer exige, como primera condici\u00f3n, la reincorporaci\u00f3n de todo el sexo femenino a la producci\u00f3n social, lo que a su vez requiere que se suprima la familia individual como unidad econ\u00f3mica de la sociedad.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>De El origen de la Familia, la Propiedad y el Estado. F. Engels.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: DejaVu Sans,sans-serif; color: #000000; font-size: medium;\"><b>Victoria<\/b><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cartas desde prisi\u00f3n Victoria G\u00f3mez M\u00e9ndez C\u00e1ceres II OCTUBRE 2015 Aqu\u00ed me tienes, volviendo a retomar la contestaci\u00f3n a tu cara de agosto\u2026 que hab\u00eda dejado en espera cuando me &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":21510,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[78,95],"tags":[131,126],"class_list":["post-21509","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cartas-victoria-gomez-mendez","category-resenas-literarias","tag-difusion","tag-lucha-obrera"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21509","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21509"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21509\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21513,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21509\/revisions\/21513"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21510"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21509"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21509"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21509"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}