{"id":130131,"date":"2026-10-27T00:01:00","date_gmt":"2026-10-26T23:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.presos.org.es\/?p=130131"},"modified":"2026-10-25T08:06:10","modified_gmt":"2026-10-25T07:06:10","slug":"presos-saharauis-ponen-fin-a-su-huelga-de-hambre-europa-en-ebullicion","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2026\/10\/27\/presos-saharauis-ponen-fin-a-su-huelga-de-hambre-europa-en-ebullicion\/","title":{"rendered":"Presos saharauis ponen fin a su huelga de hambre \/ Europa en ebullici\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"576\" src=\"https:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image-25.png\" alt=\"Presos saharauis ponen fin a su huelga de hambre\" class=\"wp-image-130133\" style=\"width:550px;height:auto\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image-25.png 768w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image-25-300x225.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Presos saharauis ponen fin a su huelga de hambre<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-text-color has-link-color wp-elements-1\" style=\"color:#ff0000;font-size:clamp(18.959px, 1.185rem + ((1vw - 3.2px) * 1.213), 30px);\">Internacional<\/h2>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2\" style=\"font-size:clamp(22.041px, 1.378rem + ((1vw - 3.2px) * 1.534), 36px);\"><strong>Marruecos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-3\" style=\"font-size:clamp(14.642px, 0.915rem + ((1vw - 3.2px) * 0.809), 22px);\"><strong>Presos saharauis ponen fin a su huelga de hambre<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4\">Los presos civiles saharauis del grupo de Gdeim Izik han anunciado el fin de su huelga de hambre indefinida, que se prolong\u00f3 durante 23 d\u00edas, tras el compromiso adquirido por la administraci\u00f3n penitenciaria de atender sus leg\u00edtimas reivindicaciones. Entre estas destacan, en primer lugar, el cese de su dispersi\u00f3n por distintos centros penitenciarios, su reagrupamiento en un mismo centro en el S\u00e1hara Occidental, la mejora de sus condiciones de reclusi\u00f3n y la garant\u00eda de sus derechos fundamentales.<br><br>La Liga subraya que el fin de la huelga no supone el fin de la lucha por sus derechos. Insta a que se respeten los compromisos adquiridos y se traduzcan en medidas concretas; en particular, mediante la aplicaci\u00f3n de los dict\u00e1menes, decisiones y recomendaciones de los mecanismos competentes de las Naciones Unidas, la garant\u00eda de una atenci\u00f3n m\u00e9dica adecuada y el mantenimiento del contacto con sus familias, as\u00ed como el fin del aislamiento y de cualquier trato que atente contra la dignidad de los presos.<br><br>Esta movilizaci\u00f3n ha ido acompa\u00f1ada de diversas muestras de solidaridad internacional, especialmente por parte de organizaciones de defensa de los derechos humanos, que han reclamado la protecci\u00f3n de los presos, el respeto a sus derechos y el cumplimiento de las recomendaciones pertinentes de las Naciones Unidas. El pasado 12 de octubre, la capital, Rabat, fue tambi\u00e9n escenario de una concentraci\u00f3n solidaria. Seg\u00fan las informaciones recibidas, la intervenci\u00f3n de las fuerzas de seguridad deriv\u00f3 en la detenci\u00f3n de varios activistas y estudiantes saharauis, dejando adem\u00e1s varios heridos entre los participantes.<br><br>En este mismo contexto, la Liga denuncia la prohibici\u00f3n impuesta a la Sra. Claude Mangin de visitar a su esposo, el preso civil saharaui Na\u00e2ma Asfari. Exige que se garantice su derecho de visita y que se eliminen los obst\u00e1culos que entorpecen los v\u00ednculos familiares y humanos.<br><br>Al tiempo que reconoce la determinaci\u00f3n de los presos, as\u00ed como la solidaridad de sus familias y de las organizaciones de defensa de los derechos humanos, la Liga insta a respetar los compromisos adquiridos, a garantizar los derechos de los presos y a protegerlos frente a cualquier medida de represalia. Asimismo, hace un llamamiento a continuar el seguimiento de su situaci\u00f3n hasta que se vean satisfechas sus leg\u00edtimas reivindicaciones.<br><br><strong>Liga para la protecci\u00f3n de los presos saharauis en las c\u00e1rceles marroqu\u00edes<\/strong>https:\/\/kaosenlared.net\/los-presos-civiles-saharauis-del-grupo-de-gdeim-izik-ponen-fin-a-su-huelga-de-hambre-indefinida-tras-23-dias-de-lucha\/<strong><br>16 de octubre de 2026<\/strong><\/pre>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li style=\"font-size:10px\"><a href=\"https:\/\/kaosenlared.net\/los-presos-civiles-saharauis-del-grupo-de-gdeim-izik-ponen-fin-a-su-huelga-de-hambre-indefinida-tras-23-dias-de-lucha\/\">https:\/\/kaosenlared.net\/los-presos-civiles-saharauis-del-grupo-de-gdeim-izik-ponen-fin-a-su-huelga-de-hambre-indefinida-tras-23-dias-de-lucha\/<\/a><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"670\" height=\"300\" src=\"https:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image-26.png\" alt=\"Europa arde de descontento\" class=\"wp-image-130136\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image-26.png 670w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image-26-300x134.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 670px) 100vw, 670px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Europa arde de descontento<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5\" style=\"font-size:clamp(22.041px, 1.378rem + ((1vw - 3.2px) * 1.534), 36px);\"><strong>Europa<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Europa en ebullici\u00f3n: Cuando la indignaci\u00f3n se convierte en revuelta<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6\">    Par\u00eds volvi\u00f3 a oler a humo, pl\u00e1stico quemado y gases lacrim\u00f3genos. El s\u00e1bado 17 de octubre, mientras decenas de miles de personas recorr\u00edan pac\u00edficamente sus avenidas, otras calles se convert\u00edan en escenarios de violentos enfrentamientos. Ardieron autom\u00f3viles, aparecieron barricadas improvisadas y numerosos comercios sufrieron saqueos. En Limoges, el fuego devast\u00f3 el hist\u00f3rico Ayuntamiento.<br><br>   En Lyon y Marsella se repitieron escenas de destrucci\u00f3n. Francia viv\u00eda una de sus jornadas de mayor conflictividad social de los \u00faltimos a\u00f1os.<br><br>   Las cifras reflejan la extraordinaria dimensi\u00f3n de la movilizaci\u00f3n: 550.000 participantes seg\u00fan el Gobierno, 800.000 seg\u00fan los organizadores.<br><br>   El balance oficial difundido posteriormente elev\u00f3 a 2.397 las detenciones y a casi un millar los polic\u00edas y gendarmes heridos. Tras semanas de protestas estudiantiles, sindicatos, funcionarios, agricultores y veteranos de los chalecos amarillos hab\u00edan terminado confluyendo en una convocatoria contra el encarecimiento de la vida y el deterioro de los servicios p\u00fablicos.<br><br>   Pero la historia hab\u00eda comenzado mucho antes de que aparecieran las barricadas. En los institutos de Seine-Saint-Denis, una de las periferias populares de Par\u00eds, los estudiantes denunciaban edificios deteriorados, falta de profesores, aulas saturadas y servicios escolares deficientes. Seg\u00fan el sindicato docente SNES-FSU, al comenzar el curso faltaban profesores en la mitad de los centros de secundaria. Lo que inicialmente parec\u00eda una protesta educativa acab\u00f3 extendi\u00e9ndose a centenares de institutos y universidades.<br><br>   Kennan, estudiante de 17 a\u00f1os de un instituto profesional de Pantin, explicaba a Le Monde su preocupaci\u00f3n por estudiar en un centro donde los aseos permanec\u00edan frecuentemente cerrados, faltaba personal sanitario y no siempre se sustitu\u00eda a los profesores ausentes. Tem\u00eda por su futuro y por el de toda su generaci\u00f3n. En Rennes, varios adolescentes  resum\u00edan su determinaci\u00f3n: \u00abHay que continuar hasta que nos hagan caso\u00bb.<br><br>     La represi\u00f3n policial a\u00f1adi\u00f3 combustible al conflicto. La utilizaci\u00f3n de gases, proyectiles y granadas antidisturbios, junto con las graves lesiones sufridas por algunos menores, provoc\u00f3 denuncias de organizaciones de derechos humanos. La Liga de los Derechos Humanos cuestion\u00f3 la intervenci\u00f3n policial en los centros educativos, mientras el Gobierno defend\u00eda la actuaci\u00f3n de las fuerzas de seguridad.<br><br> <br><strong>LOS CHALECOS AMARILLOS REGRESAN: \u00abSOMOS M\u00c1S POBRES\u00bb<\/strong><br>     La incorporaci\u00f3n de los chalecos amarillos dio a las protestas una dimensi\u00f3n diferente. Aquellos ciudadanos que en 2018 bloquearon rotondas contra el encarecimiento del combustible reaparecieron ocho a\u00f1os despu\u00e9s, esta vez junto a estudiantes que apenas eran ni\u00f1os cuando comenz\u00f3 aquella movilizaci\u00f3n.<br><br>   \u00abHemos vuelto. Han pasado ocho a\u00f1os, pero todo sigue siendo una mierda\u00bb, declaraba a El Pa\u00eds Philippe Dou\u00e9, un desempleado de 54 a\u00f1os llegado desde Nanterre. Su explicaci\u00f3n era sencilla: la gasolina cuesta m\u00e1s, la poblaci\u00f3n pierde poder adquisitivo y las promesas gubernamentales no se han cumplido. Dou\u00e9 hab\u00eda cambiado una habitual jornada de ocio con sus amigos por una manifestaci\u00f3n en defensa de sus derechos y los de los j\u00f3venes.<br><br>   Damien, trabajador de la construcci\u00f3n de 22 a\u00f1os, que viaj\u00f3 desde Troyes, se\u00f1alaba a Euronews otra realidad: la insuficiencia de recursos sanitarios. Jessica, participante de los chalecos amarillos, reclamaba una distribuci\u00f3n de la riqueza que permitiera llegar a fin de mes y garantizar educaci\u00f3n digna a los hijos. Sus testimonios muestran c\u00f3mo reivindicaciones aparentemente separadas pueden compartir un origen econ\u00f3mico.<br><br>   Esa realidad hab\u00eda sido retratada dos a\u00f1os antes por la periodista Ma\u00eblle Mariette en Le Monde diplomatique. En Breta\u00f1a, Christine Floch, una auxiliar de ayuda domiciliaria pr\u00f3xima a la jubilaci\u00f3n, vigilaba obsesivamente su consumo el\u00e9ctrico. Ni siquiera pod\u00eda mantener su vivienda a una temperatura confortable. Josiane, jubilada que hab\u00eda empezado a trabajar a los 16 a\u00f1os, sobreviv\u00eda con una pensi\u00f3n de 907 euros y necesitaba ayuda alimentaria. Son testimonios recogidos en 2024, pero permiten comprender las ra\u00edces anteriores de un malestar que ahora encuentra nuevas v\u00edas de expresi\u00f3n.<br><br>    Francia afronta, adem\u00e1s, importantes desequilibrios presupuestarios. El Ejecutivo de S\u00e9bastien Lecornu prepara ajustes de hasta 54.000 millones de euros, mientras la deuda p\u00fablica se aproxima al 119% del PIB. Para los manifestantes, la cuesti\u00f3n fundamental no consiste solamente en reducir el d\u00e9ficit, sino en determinar qui\u00e9n debe soportar los sacrificios y qu\u00e9 intereses se consideran prioritario<br><br> <br><strong>ITALIA: \u00abM\u00c1S AULAS, MENOS BOMBAS\u00bb<\/strong><br>     La protesta tambi\u00e9n ha atravesado los Alpes. En Italia, las ocupaciones de centros educativos se extendieron desde Roma a Tur\u00edn, G\u00e9nova, N\u00e1poles y otras ciudades. Los estudiantes denuncian edificios deteriorados, precariedad del profesorado, encarecimiento de los estudios y restricciones presupuestarias. Pero han incorporado una reivindicaci\u00f3n que introduce una dimensi\u00f3n internacional: el rechazo  rotundo al aumento del gasto militar.<br><br>   En G\u00e9nova, los institutos Gobetti, Calvino y Lanfranconi estuvieron entre los centros ocupados. El colectivo estudiantil OSA reclam\u00f3 recursos para las escuelas en lugar de nuevas inversiones armament\u00edsticas.<br><br>   En Tur\u00edn, las denuncias inclu\u00edan techos deteriorados, calefacciones averiadas y filtraciones de agua. Las movilizaciones desembocaron el 16 de octubre en una jornada nacional de protestas contra las pol\u00edticas del Gobierno de Giorgia Meloni.<br><br>   \u00abM\u00e1s aulas, menos bombas\u00bb, coreaban los manifestantes genoveses. La consigna resume una preocupaci\u00f3n que trasciende Italia: el contraste entre los compromisos europeos de incremento del gasto militar y las necesidades de financiaci\u00f3n de servicios p\u00fablicos. La discusi\u00f3n no se limita al pacifismo. Afecta directamente a las prioridades econ\u00f3micas de los Estados y a la distribuci\u00f3n de sus recursos.<br><br>    El conflicto italiano adquiri\u00f3 mayor gravedad durante el fin de semana, particularmente en Mil\u00e1n, donde los enfrentamientos con la polic\u00eda y los saqueos provocaron numerosas detenciones. La jornada confirm\u00f3 que, aunque las protestas comparten determinadas reivindicaciones, su desarrollo y sus expresiones violentas difieren considerablemente entre ciudades y organizaciones.<br><br> <br><strong>ESPA\u00d1A Y PORTUGAL: TRABAJAR YA NO GARANTIZA UNA CASA<\/strong><br>   En Espa\u00f1a, la chispa tuvo otro origen. El 23 de septiembre, Maricarmen Abascal, de 87 a\u00f1os, fue desahuciada de la vivienda madrile\u00f1a donde hab\u00eda residido durante siete d\u00e9cadas. Su muerte, el 7 de octubre, despu\u00e9s de permanecer hospitalizada, convirti\u00f3 su caso en un s\u00edmbolo de la crisis habitacional. Miles de personas se movilizaron y la Puerta del Sol acogi\u00f3 una acampada que conect\u00f3 el problema de los alquileres con reivindicaciones laborales y educativas.<br><br>    La protesta no surgi\u00f3 de la nada. Espa\u00f1a arrastra un parque p\u00fablico residencial reducido y una creciente dificultad de emancipaci\u00f3n juvenil. El problema afecta tambi\u00e9n a personas empleadas que, pese a percibir salarios, no pueden afrontar los precios inmobiliarios. La movilizaci\u00f3n desemboc\u00f3 en una convocatoria de huelga general para el 11 de noviembre, mientras el conflicto sobre las medidas de vivienda contribuy\u00f3 a precipitar las elecciones anticipadas del 29 de noviembre.<br><br>    La conexi\u00f3n con Portugal resulta especialmente visible. En Lisboa, centenares de j\u00f3venes pasaron la noche del 17 al 18 de octubre acampados en la plaza del Rossio. Jo\u00e3o Veloso, uno de sus portavoces, exig\u00eda l\u00edmites a las subidas de alquileres y una mayor intervenci\u00f3n p\u00fablica en el mercado inmobiliario. Seg\u00fan explicaba a EFE, algunos propietarios aumentan las rentas entre cien y doscientos euros en un solo a\u00f1o. Las acampadas portuguesas reconocen expresamente la influencia de las movilizaciones espa\u00f1olas.<br><br> <br><strong>DE B\u00c9LGICA A ALBANIA: UN MALESTAR CON DISTINTOS ROSTROS<\/strong><br>     La geograf\u00eda de las protestas contin\u00faa ampli\u00e1ndose. En B\u00e9lgica, docentes y estudiantes se movilizan contra reformas educativas, incremento de tasas y ajustes presupuestarios. En Alemania, alrededor de 45.000 j\u00f3venes participaron el 25 de septiembre en manifestaciones contra las nuevas exigencias vinculadas al reclutamiento militar. En Grecia, estudiantes han instalado tiendas de campa\u00f1a para denunciar la imposibilidad de afrontar simult\u00e1neamente estudios y vivienda.<br><br>    En Albania, miles de j\u00f3venes exigen responsabilidades por la corrupci\u00f3n, el desempleo y las deficiencias educativas. Tirana ha presenciado enfrentamientos con la polic\u00eda, mientras el primer ministro Edi Rama rechaza las exigencias de dimisi\u00f3n. En Serbia, las protestas estudiantiles mantienen una din\u00e1mica propia desde el derrumbe mortal de una marquesina ferroviaria en Novi Sad, convertido en s\u00edmbolo de las denuncias contra la corrupci\u00f3n institucional.<br><br>   No existe una direcci\u00f3n europea com\u00fan ni todas estas movilizaciones persiguen objetivos id\u00e9nticos. Sin embargo, sus protagonistas repiten preocupaciones semejantes: dificultades para acceder a la vivienda, servicios p\u00fablicos debilitados, salarios insuficientes y desconfianza hacia unas instituciones que consideran alejadas de sus necesidades.<br><br> <br><strong>LA EXTREMA DERECHA TAMBI\u00c9N QUIERE CAPITALIZAR EL DESCONTENTO<\/strong><br>    El conflicto pol\u00edtico no se desarrolla \u00fanicamente entre los gobiernos y quienes ocupan las calles. La extrema derecha tambi\u00e9n intenta intervenir en la interpretaci\u00f3n del malestar, aunque desde posiciones muy distintas a las de buena parte de los movimientos estudiantiles y sindicales.<br><br>   En Francia, Jordan Bardella, presidente de Reagrupamiento Nacional, present\u00f3 las manifestaciones como una expresi\u00f3n del caos y no de la Francia trabajadora. Marine Le Pen reconoci\u00f3 la existencia de reivindicaciones sociales leg\u00edtimas, pero responsabiliz\u00f3 a la izquierda radical de los episodios violentos. Posteriormente, responsabiliz\u00f3 tambi\u00e9n al macronismo de haber creado las condiciones del descontento y ofreci\u00f3 como alternativa el restablecimiento de la autoridad y la seguridad.<br><br>   Los testimonios recogidos por Le Monde en las rotondas pr\u00f3ximas a Ruan muestran una realidad m\u00e1s compleja. Entre trabajadores golpeados por el precio del combustible coincid\u00edan simpatizantes de La Francia Insumisa, potenciales votantes de Reagrupamiento Nacional y ciudadanos contrarios a ambos sectores. Un mismo problema material puede conducir a interpretaciones pol\u00edticas completamente diferentes.<br><br>    La extrema derecha francesa combina propuestas sobre poder adquisitivo con discursos centrados en la inmigraci\u00f3n, la identidad nacional y el orden p\u00fablico. Otros movimientos sit\u00faan el problema en la distribuci\u00f3n de la riqueza, los salarios, la propiedad inmobiliaria y las decisiones presupuestarias. La disputa consiste, en buena medida, en determinar contra qui\u00e9n se dirige la indignaci\u00f3n y qu\u00e9 cambios se consideran necesarios para resolverla.<br><br> <br><strong>LA PREGUNTA QUE EUROPA TODAV\u00cdA NO HA RESPONDIDO<\/strong><br>    Tras los incendios, queda una realidad menos espectacular que las barricadas, pero probablemente m\u00e1s duradera. Europa contin\u00faa siendo una de las regiones m\u00e1s ricas del planeta. Dispone de enormes capacidades productivas, avances tecnol\u00f3gicos y recursos financieros. Sin embargo, una parte de su poblaci\u00f3n encuentra dificultades crecientes para satisfacer necesidades tan elementales como alojarse, estudiar, desplazarse o mantener una temperatura adecuada en su vivienda.<br><br>   La contradicci\u00f3n resulta especialmente visible entre las nuevas generaciones. Se les pide mayor formaci\u00f3n, flexibilidad laboral y adaptaci\u00f3n permanente a las exigencias econ\u00f3micas, pero esas condiciones no siempre se traducen en estabilidad, mejores salarios o perspectivas de independencia. El crecimiento de determinadas actividades econ\u00f3micas puede convivir perfectamente con el deterioro de la seguridad material de millones de personas.<br><br>   Tambi\u00e9n aparece otra cuesti\u00f3n: la distancia entre quienes toman las grandes decisiones econ\u00f3micas y quienes soportan sus consecuencias. Las prioridades de inversi\u00f3n, el funcionamiento del mercado inmobiliario, los m\u00e1rgenes empresariales y la distribuci\u00f3n de la riqueza condicionan la vida cotidiana mucho m\u00e1s de lo que sugieren los discursos sobre el esfuerzo individual.<br><br>    Nada garantiza que estas protestas desemboquen en un movimiento duradero, ni que sus protagonistas terminen compartiendo un mismo proyecto pol\u00edtico. Las diferencias nacionales, generacionales e ideol\u00f3gicas son profundas. Pero las movilizaciones han abierto una discusi\u00f3n que dif\u00edcilmente puede reducirse a un problema policial.<br><br>    Porque, cuando trabajar deja de garantizar una vida digna y estudiar tampoco asegura un futuro, la pregunta que empieza a escucharse en las calles europeas ya no es solamente cu\u00e1nto m\u00e1s habr\u00e1 que sacrificarse, sino para qui\u00e9n funciona realmente la econom\u00eda que exige tantos sacrificios.<br><\/pre>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li style=\"font-size:10px\"><a href=\"https:\/\/canarias-semanal.org\/art\/39491\/europa-en-ebullicion\">https:\/\/canarias-semanal.org\/art\/39491\/europa-en-ebullicion<\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Internacional Marruecos Presos saharauis ponen fin a su huelga de hambre Los presos civiles saharauis del grupo de Gdeim Izik han anunciado el fin de su huelga de hambre indefinida, &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":130133,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[110],"tags":[431,146,161],"class_list":["post-130131","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacional","tag-europa","tag-marruecos","tag-sahara"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/130131","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=130131"}],"version-history":[{"count":5,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/130131\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":130151,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/130131\/revisions\/130151"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/130133"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=130131"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=130131"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=130131"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}