{"id":103028,"date":"2024-10-03T00:00:00","date_gmt":"2024-10-02T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.presos.org.es\/?p=103028"},"modified":"2024-09-21T10:17:43","modified_gmt":"2024-09-21T08:17:43","slug":"la-historia-de-johann-rukeli-trollmann-el-gran-boxeador-gitano-que-desafio-a-hitler-y-al-racismo-murio-exterminado-en-un-campo-de-concentracion-nazi","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/2024\/10\/03\/la-historia-de-johann-rukeli-trollmann-el-gran-boxeador-gitano-que-desafio-a-hitler-y-al-racismo-murio-exterminado-en-un-campo-de-concentracion-nazi\/","title":{"rendered":"La historia de Johann Rukeli Trollmann, el gran boxeador gitano que desafi\u00f3 a Hitler y al racismo. Muri\u00f3 exterminado en un campo de concentraci\u00f3n nazi."},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"390\" height=\"598\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/rukeli.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-103030\" style=\"width:330px\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/rukeli.jpg 390w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/rukeli-196x300.jpg 196w\" sizes=\"auto, (max-width: 390px) 100vw, 390px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Rukeli, gran boxeador.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(16.834px, 1.052rem + ((1vw - 3.2px) * 1.007), 26px);\"><strong>La otra cara de la historia:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(15.197px, 0.95rem + ((1vw - 3.2px) * 0.857), 23px);\"><strong>-La historia de Johann Rukeli Trollmann, el gran boxeador gitano que desafi\u00f3 a Hitler y al racismo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-3 wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.44), 18px);\"><strong>Muri\u00f3 exterminado en un campo de concentraci\u00f3n nazi.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4 wp-block-paragraph\" style=\"font-size:clamp(14px, 0.875rem + ((1vw - 3.2px) * 0.11), 15px);\"><strong>En boxeo, \u00abel mejor golpe es aquel que no se da\u00bb. As\u00ed, el mejor de Rukeli al nazismo es aquel que, en una bochornosa jornada de junio de 1933, el boxeador roman\u00ed no dio a su contrincante en la rev\u00e1lida tras haberle sido arrebatado el cintur\u00f3n de campe\u00f3n. Se subi\u00f3 al ring enharinado y te\u00f1ido de rubio y, sin necesidad de golpear a su rival, noque\u00f3 y humill\u00f3 a un r\u00e9gimen lleno de odio y racismo. \u00abEsta premisa une a la vida con el boxeo, en una met\u00e1fora rec\u00edproca que enuncia lo que una y otro significan: la violencia, inherente al ser humano, es un medio de expresi\u00f3n de la vida, pero no del ring. Esto no ha cambiado desde Rukeli, que refleja un retrato esencialmente puro y genuino del momento, donde aparecen el coraje y la estoicidad, en su grado m\u00e1s crudo y amargo, para sobreponerse a los obst\u00e1culos del poder\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5 wp-block-paragraph\"><strong>Su estilo huidizo y eficaz se impon\u00eda, aunque encontraba un enf\u00e1tico repudio en el periodismo de la \u00e9poca. El V\u00f6lkischer Beobachter (El Observador Popular) semana tras semana lo tildaba de \u00abafeminado\u00bb o \u00abnada que ver con el boxeo ario de verdad\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6 wp-block-paragraph\"><strong>El boxeo era el deporte favorito de Adolf Hitler, tanto que por razones nacionalistas lo rebautiz\u00f3 como Deutscher Faustkampf , literalmente \u00abpelea a pu\u00f1etazos alemana\u00bb. El t\u00e9rmino \u00abboxeo\u00bb para esa disciplina, de la que el F\u00fchrer tambi\u00e9n hab\u00eda hablado con entusiasmo en Mein Kampf, es demasiado estere\u00f3filo: \u00abNing\u00fan otro deporte despierta un esp\u00edritu de ataque tan grande, requiere una decisi\u00f3n tan r\u00e1pida como un rayo, hace que el cuerpo sea fuerte y flexible\u00bb. Hitler conoc\u00eda la importancia del deporte para la propaganda nazi y, con el tiempo, se convenci\u00f3 de que el boxeo era la disciplina perfecta para demostrar la fuerza de Alemania. A lo largo de los a\u00f1os, eligi\u00f3 a los mejores luchadores alemanes, buscando a uno que pudiera encarnar el prototipo del atleta ario perfecto. Max Schmeling no se parec\u00eda exactamente al ideal de Hitler en apariencia, pero fue considerado lo suficientemente fuerte como para representar a Alemania en la \u00bb Batalla del Siglo \u00bb el 22 de junio de 1938. Frente a 70.000 espectadores en el Yankee Stadium de Nueva York, Schmeling fue sin embargo destruido en minutos por el afroamericano Joe Louis: un rev\u00e9s que tuvo gran resonancia mundial y que en Alemania intentaron disimular y redimensionar como pudieron.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7 wp-block-paragraph\"><strong>Una derrota similar le hab\u00eda ocurrido cinco a\u00f1os antes a otro boxeador te\u00f3ricamente perfecto para encarnar la grandeza nazi: Adolf Witt. Witt, sin embargo, hab\u00eda chocado con el que era el verdadero mejor boxeador alem\u00e1n, pero que el nazismo no quer\u00eda reconocer como tal: Johann Rukeli Trollmann. En el ring, la supuesta superioridad del hombre ario fue luego desenmascarada, en cinco a\u00f1os y en contextos muy diferentes, por un afroamericano y un gitano alem\u00e1n que nunca se habr\u00edan conocido. Si Joe Louis se convirti\u00f3 de inmediato en un s\u00edmbolo en su pa\u00eds, enorgulleciendo a miles de afroamericanos que salieron a las calles de Harlem a celebrarlo, la victoria de Trollmann transcurri\u00f3 en silencio y fue solo una de las etapas que lo llevaron a un final tr\u00e1gico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"473\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/de-harina-1024x473.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-103032\" style=\"width:350px\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/de-harina-1024x473.jpg 1024w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/de-harina-300x138.jpg 300w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/de-harina-768x354.jpg 768w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/de-harina-1536x709.jpg 1536w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/de-harina-2048x945.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Rukeli, tiznado de harina.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8 wp-block-paragraph\"><strong>Johann hab\u00eda comenzado a boxear de ni\u00f1o con sus ocho hermanos en los suburbios de Hannover. Era sinti y por lo tanto pertenec\u00eda a una de las principales etnias n\u00f3madas europeas. Su apodo \u00abRukeli\u00bb -\u00abpeque\u00f1o \u00e1rbol\u00bb en roman\u00ed- se debi\u00f3 a su cuerpo delgado y \u00e1gil que le permit\u00eda boxear como ning\u00fan otro antes. En 1928, sus habilidades box\u00edsticas lo llevaron a un paso de participar en los Juegos Ol\u00edmpicos de \u00c1msterdam, pero fue descartado por sus or\u00edgenes: aunque Hitler a\u00fan no estaba en el poder, el clima ya era bastante malo para los sinti. Ese a\u00f1o, el Servicio de Informaci\u00f3n Gitana de M\u00fanich, un centro de estudios sobre la poblaci\u00f3n gitana, hab\u00eda sufrido una transformaci\u00f3n en la Oficina Central de Lucha contra la Peste Gitana: un claro indicio del creciente odio racial que se apoderaba de la naci\u00f3n. A la mayor\u00eda de los alemanes no les hubiera gustado que una persona de esa etnia representara a Alemania. Afortunadamente para Trollman, el m\u00e1nager Ernst Zirzow pens\u00f3 lo contrario y decidi\u00f3 entrenar al talentoso muchacho que peleaba con una velocidad y elegancia sin precedentes. Roger Repplinger, en su libro Throw Yourself Down, Gypsy describe el estilo de lucha de Trollmann de una manera que se parece mucho a la de Muhammad Ali: \u00abEs \u00e1gil, diestro como un gato, muy r\u00e1pido y tan m\u00f3vil con su trompa que casi nunca es golpeado. Sus reflejos son impresionantes\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-9 wp-block-paragraph\"><strong>El ascenso deportivo de Rukeli parec\u00eda imparable: en 1930 gan\u00f3 12 de 13 peleas y se convirti\u00f3 en un \u00edcono. A los periodistas que lo llamaron \u00abgitano\u00bb, respondi\u00f3 con esa palabra escrita en sus pantalones cortos. A pesar de su f\u00edsico delgado, parec\u00eda demasiado fuerte para ser noqueado y apuntaba abiertamente al t\u00edtulo alem\u00e1n de peso mediano, en manos del jud\u00edo Erich Seelig. Las cosas cambiaron en 1933 cuando Hitler tom\u00f3 el poder. Tras obligar a retirarse a Seelig, que se refugi\u00f3 en Francia, el r\u00e9gimen apunt\u00f3 a Trollmann: su piel no era lo suficientemente clara, se jactaba de ser gitano y convert\u00eda cada partido en un espect\u00e1culo, convirti\u00e9ndose en el \u00eddolo de muchos ni\u00f1os arios. Adem\u00e1s, se mov\u00eda en el cuadril\u00e1tero con la misma elegancia de un bailar\u00edn, tratando ante todo de esquivar los golpes de sus contrincantes y esto contribuy\u00f3 a que no fuera lo suficientemente viril para los est\u00e1ndares nazis.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-10 wp-block-paragraph\"><strong>Para representar lo mejor del boxeo alem\u00e1n, el Tercer Reich so\u00f1aba con un campe\u00f3n como Adolf Witt y el 9 de junio de 1933 tuvo la oportunidad perfecta para demostrar la superioridad del atleta ario frente al contrincante gitano. En la cervecer\u00eda Bock de Berl\u00edn, frente a m\u00e1s de mil personas, el partido decisivo por el t\u00edtulo entre Trollmann y Witt estuvo dominado por el primero, cuya victoria ahora parec\u00eda segura. Cuando son\u00f3 el \u00faltimo gong, el boxeador nazi segu\u00eda en pie, pero su derrota parec\u00eda inevitable. Rukeli ya estaba a punto de celebrar cuando los jueces (controlados por Georg Radamm, nuevo presidente de la Federaci\u00f3n) emitieron un veredicto inesperado: empate, el combate no pod\u00eda tener ganador porque ninguno de los dos contendientes hab\u00eda honrado el boxeo. Trollman se mostr\u00f3 tan incr\u00e9dulo como el p\u00fablico, que comenz\u00f3 a rebelarse ante un resultado claramente manipulado. A excepci\u00f3n de los SS presentes, todos corearon el apodo del boxeador gitano y tanto los jueces como Radamm se arriesgaron a ser linchados. Al final, para evitar m\u00e1s disturbios, la victoria y el t\u00edtulo de campe\u00f3n de Alemania a\u00fan fueron otorgados a Trollmann, quien en ese momento levant\u00f3 los brazos, exhausto y conmovido.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-11 wp-block-paragraph\"><strong>Sin embargo, fueron precisamente esas l\u00e1grimas las que marcaron el comienzo de su fin. A la semana siguiente, de hecho, su \u00e9xito fue revocado precisamente por ese llanto, \u00abindigno de un verdadero boxeador\u00bb, y Rukeli se vio obligado a pelear nuevamente, contra un nuevo oponente: el poderoso Gustav Eder. Eder era m\u00e1s grande y poderoso que Trollmann pero tambi\u00e9n m\u00e1s lento: esta vez, para evitar un resultado diferente al esperado, la federaci\u00f3n decidi\u00f3 obligar a Rukeli a luchar de otra manera, sin esquivar ni movimientos r\u00e1pidos: ten\u00eda que quedarse quieto en el centro del ring y responder a los fuertes golpes del oponente solo con fuerza. El boxeador sinti se dio cuenta de que en esas condiciones estaba condenado a perder, y aunque ganara, el r\u00e9gimen se le habr\u00eda opuesto nuevamente por parte de otra persona. Le estaban haciendo entender que esta ser\u00eda su \u00faltima pelea y que tendr\u00eda que perderla. Pero Trollmann decidi\u00f3 despedirse del boxeo a su manera.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"629\" height=\"622\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/fo.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-103035\" style=\"width:250px\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/fo.png 629w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/fo-300x297.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 629px) 100vw, 629px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Obra de Fo inspirada en Rukeli.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-12 wp-block-paragraph\"><strong>En una taberna de Block llena de SS que lo vitoreaban, Rukeli apareci\u00f3 cubierto de harina y con el pelo te\u00f1ido de rubio, decidido a burlarse de quienquiera que hubiera orquestado esta triste farsa. Cuando comenz\u00f3 el combate no dio un paso, se qued\u00f3 quieto como si realmente fuera un arbolito plantado en medio del ring. Recibi\u00f3 todos los golpes de Eder, sin mostrar ninguna reacci\u00f3n. En el quinto asalto, un golpe m\u00e1s fuerte acab\u00f3 con la pantomima. Trollmann fue noqueado, la pelea y su carrera como boxeador profesional terminaron siete d\u00edas despu\u00e9s de su mejor momento, en el mismo lugar donde hab\u00eda triunfado, tras el nocaut casi no recibi\u00f3 m\u00e1s ofertas para pelear y tampoco su manager, Zirzow, quien una vez hab\u00eda cre\u00eddo en \u00e9l, lo abandon\u00f3 para convertirse en director del Palacio de Deportes de Berl\u00edn. Durante los a\u00f1os siguientes, Zirzow montar\u00eda grandes m\u00edtines bajo los auspicios de una organizaci\u00f3n nazi llamada Fuerza a trav\u00e9s de la alegr\u00eda. Rukeli se vio as\u00ed obligado a regresar a Hannover, donde particip\u00f3 en partidos clandestinos y comenz\u00f3 a pelear en festivales de pueblos, convirti\u00e9ndose en una atracci\u00f3n del parque de diversiones. D\u00eda a d\u00eda su vida se hizo m\u00e1s dif\u00edcil. En 1935 se cas\u00f3 con Frieda Bilda y tuvo una hija, la \u00fanica luz parec\u00eda venir de la familia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-13 wp-block-paragraph\"><strong>En 1936, sin embargo, comenzaron las primeras deportaciones de roman\u00edes y sinti al campo de concentraci\u00f3n de Dachau. Y el mismo a\u00f1o, en conjunci\u00f3n con los Juegos Ol\u00edmpicos de Berl\u00edn, se abri\u00f3 el campo de recolecci\u00f3n de Marzahn al este de la capital. Los roman\u00edes y los sinti fueron internados all\u00ed porque, seg\u00fan el comunicado oficial de la Polic\u00eda del Reich, \u00abpodr\u00edan arruinar la imagen de Alemania\u00bb. Poco despu\u00e9s, varias ciudades alemanas fueron guetizadas y controladas por la polic\u00eda. En esos meses se hab\u00edan producido una serie de investigaciones m\u00e9dicas por parte del r\u00e9gimen sin base cient\u00edfica alguna que justificara su persecuci\u00f3n. El director del Centro de Investigaci\u00f3n de Higiene y Raza, Robert Ritter, defini\u00f3 a los miembros de etnias n\u00f3madas como \u00abuna mezcla peligrosa de razas deterioradas\u00bb, mientras que su colaboradora Eva Justin los tild\u00f3 de \u00abindividuos primitivos indignos\u00bb. Tanto Ritter como Justin seguir\u00edan ejerciendo sus c\u00e1tedras en universidades alemanas incluso despu\u00e9s de la ca\u00edda de los nazis, mientras cientos de miles de estas etnias mor\u00edan en los campos de concentraci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-14 wp-block-paragraph\"><strong>Rukeli entendi\u00f3 que a estas alturas su familia tambi\u00e9n corr\u00eda peligro: se divorci\u00f3 y se asegur\u00f3 de que su esposa e hija pudieran escapar a Francia sin llevar su engorroso apellido. Tambi\u00e9n en Italia, su compa\u00f1ero boxeador jud\u00edo Leone Efrati fue deportado junto con su hijo a Auschwitz, poco despu\u00e9s de regresar a Roma espec\u00edficamente para estar cerca de su familia: entre los dos boxeadores, la elecci\u00f3n correcta la hab\u00eda hecho Trollmann, quien al alejarse de sus seres queridos los hab\u00eda salvado. En 1938 fue esterilizado junto a miles de gitanos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"273\" height=\"280\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/JohannRukeliTrollmann-Stolperstein.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-103029\" style=\"width:250px\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Stolpersteine dedicada a Rukeli en Hamburgo.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-15 wp-block-paragraph\"><strong>A partir de ese momento, sin embargo, su pesadilla se convirti\u00f3 en un viaje solitario hacia un ep\u00edlogo tr\u00e1gico: primero termin\u00f3 preso en un campo de trabajo y s\u00f3lo sali\u00f3 a luchar en la guerra con el uniforme de la patria que lo hab\u00eda repudiado. Herido, abandon\u00f3 el frente para regresar, pero su relativa tranquilidad no dur\u00f3 mucho: el 16 de diciembre de 1942, el jefe de las SS, Heinrich Himmler, emiti\u00f3 el \u00abdecreto de Auschwitz\u00bb que ordenaba a todos los veinte mil gitanos a\u00fan presentes en el campo de batalla para ser enviado a campos de concentraci\u00f3n en territorio alem\u00e1n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-16 wp-block-paragraph\"><strong>Johann fue arrestado y llevado al campo de concentraci\u00f3n de Neuengamme, cerca de Hamburgo. Se convirti\u00f3 en el preso 721\/1943. Reconocido por el SS Albert L\u00fctkemeyer, que hab\u00eda sido \u00e1rbitro de boxeo, se ve\u00eda obligado todas las noches a luchar contra hombres de las SS y prisioneros m\u00e1s grandes que \u00e9l. Los guardias del campo de concentraci\u00f3n lo manten\u00edan malnutrido, le organizaban combates y solo le daban de comer si los perd\u00eda por KO, era su forma especial de torturarlo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-17 wp-block-paragraph\"><strong>Los otros prisioneros, para ayudarlo, con una artima\u00f1a lograron que les asignara el n\u00famero de un interno muerto que iba a ser trasladado al campo de Wittenberge. Aqu\u00ed tambi\u00e9n, sin embargo, la fama de Trollmann pronto result\u00f3 ser su ruina y el ex campe\u00f3n, ahora exhausto, se vio nuevamente obligado a participar en otros combates, hasta el \u00faltimo, contra un kapo m\u00e1s feroz y fuerte que los dem\u00e1s: Emil Cornelius. Rukeli era ahora la sombra de s\u00ed mismo, delgado y enfermo, y ya no pod\u00eda seguir con esa vida: con unos cuantos golpes firm\u00f3 su sentencia de muerte, humillando a Cornelius frente a prisioneros y colegas. Podr\u00eda haber recibido un pu\u00f1etazo y tirarse al suelo, pero estaba cansado de esa existencia. Probablemente dijo, a los que le rogaban que parara, algo parecido a lo que se meti\u00f3 en la boca Dario Fo en Algo gitano: \u201cLlevo a\u00f1os trag\u00e1ndomelo todo y dej\u00e1ndome mortificar. Primero escondi\u00e9ndome en el bosque como un animal perseguido, luego vistiendo su uniforme, incluso recib\u00ed algunas balas para defender el honor del Reich, y al hacerlo en toda Europa, mat\u00e9 a personas que no me hab\u00edan hecho da\u00f1o. \u00bfQuieres re\u00edr? Tambi\u00e9n tuve que custodiar a los prisioneros de guerra. Y ahora estoy aqu\u00ed viviendo como un deportado con ropa de muerto. S\u00e9 que si lo hago arriesgo mi vida, pero no se puede vivir s\u00f3lo de humillaciones y tragarlas como caf\u00e9 caliente\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-18 wp-block-paragraph\"><strong>La existencia de Johann Trollmann termin\u00f3 la noche siguiente: estaba terminando el trabajo cuando Cornelius lo golpe\u00f3 por la espalda con una pala y lo mat\u00f3. Junto a \u00e9l, en ese momento, se encontraba un compa\u00f1ero de prisi\u00f3n, quien habi\u00e9ndose salvado luego cont\u00f3 su triste final. Cuatro meses despu\u00e9s, en Auschwitz, mor\u00eda su hermano Heinrich, tambi\u00e9n boxeador. Rukeli fue uno de los 500.000 gitanos que murieron en esos a\u00f1os.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"448\" height=\"332\" src=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/cuadrilatero-homenaje.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-103031\" style=\"width:280px\" srcset=\"http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/cuadrilatero-homenaje.jpg 448w, http:\/\/www.presos.org.es\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/cuadrilatero-homenaje-300x222.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 448px) 100vw, 448px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Cuadril\u00e1tero homenaje a Rukeli en Berl\u00edn.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-19 wp-block-paragraph\"><strong>Johann Trollmann no fue el \u00fanico internado obligado a boxear en campos de concentraci\u00f3n: en Auschwitz, el jud\u00edo polaco Hertzko Haft luch\u00f3 varias veces solo para complacer a los s\u00e1dicos l\u00edderes nazis, que lo apodaron \u00abla bestia jud\u00eda\u00bb. Eventualmente, sin embargo, sobrevivi\u00f3 y continu\u00f3 luchando como profesional en Estados Unidos. Trollmann no corri\u00f3 la misma suerte y, como \u00e9l, otros boxeadores como Noah Klieger, Salamo Arouch y el mencionado Efrati tambi\u00e9n perdieron la vida en los campos de concentraci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-20 wp-block-paragraph\"><strong>En 2003, la Federaci\u00f3n Alemana de Boxeo (BDB) entreg\u00f3 a los descendientes de Trollman el cintur\u00f3n de campe\u00f3n de peso semipesado que le hab\u00edan robado en la pelea de espect\u00e1culos con Eder. Hoy en Hannover hay una calle que lleva su nombre y en 2010 se le dedic\u00f3 un monumento en forma de anillo, inclinado y blanco como la harina con la que roci\u00f3 su cuerpo en su \u00faltima pelea real. Ese teatrillo fue su forma de mostrar lo rid\u00edculo que era Hitler y de rebelarse contra ese mundo terrible que estaba construyendo: no fue una farsa sino un acto de gran valent\u00eda, un intento de abrir los ojos a muchos y una invitaci\u00f3n a no bajar nunca la cabeza frente a las injusticias y la crueldad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-21 wp-block-paragraph\"><strong>En el parque Viktoria de Berl\u00edn se construy\u00f3 un monumento de un cuadril\u00e1tero en su honor. M\u00e1s que merecido. En Espa\u00f1a hay una obra de teatro que le rinden homenaje:<\/strong> <strong>\u00abPu\u00f1os de harina\u00bb, de Jes\u00fas Torres.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-22 wp-block-paragraph\" style=\"font-size:12px\"><strong>&#8211;<a href=\"http:\/\/www.seforavargas.com\/2023\/08\/la-increible-historia-de-johann-rukeli.html?m=1\">http:\/\/www.seforavargas.com\/2023\/08\/la-increible-historia-de-johann-rukeli.html?m=1<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La otra cara de la historia: -La historia de Johann Rukeli Trollmann, el gran boxeador gitano que desafi\u00f3 a Hitler y al racismo. Muri\u00f3 exterminado en un campo de concentraci\u00f3n &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":103032,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[293],"tags":[153,130,131],"class_list":["post-103028","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-repaso-a-la-historia","tag-alemania","tag-antifascismo","tag-difusion"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/103028","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=103028"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/103028\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":103036,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/103028\/revisions\/103036"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/103032"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=103028"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=103028"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.presos.org.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=103028"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}