Acabo de oír una entrevista en una radio libre a un
militante del Socorro Rojo Internacional. Me ha puesto los pelos de
punta la minuciosa descripción de la situación
por la que pasa el SRI, las AFAPP y el PCE(r) y los GRAPO. Ha
denunciado el juicio farsa de París, los malos tratos y
agresiones a los presos, las huelgas de hambre que han tenido que
desarrollar, el próximo juicio farsa que tendrá
lugar en Madrid a partir del 15 de diciembre contra otros 14 militantes
de dichas organizaciones, el cierre de publicaciones legales (Area
Crítica, A La Calle, Solidaridad), las ilegalizaciones de
facto contra organizaciones de familiares y solidarias, la
criminalización de la Cruz Negra Anarquista, la
Asociación Libre de Abogados y otros colectivos en esa tela
de araña mortal que nos venden como "Todo es GRAPO", el
silencio absoluto ordenado por el Ministerio de Interior a la prensa
burguesa para que ni una sola noticia sobre esta gente aparezca en los
medios, y que cuando lo haga sea para criminalizar y apuntalar la
guerra sucia con nombres y apellidos, como el artículo del
ABC del otro día (no recuerdo que día ha
dicho)... pero también ha denunciado el silencio que una
parte de la prensa alternativa ha decretado sobre todo lo que venga del
obrerismo, antifascismo y comunismo más combatiente, hasta
el punto que el propio locutor de la radio ha realizado una
reflexión muy acertada sobre ello. Ha terminado esa media
hora de entrevista con algo que me ha hecho reflexionar y actuar: "Yo
mismo fuí amenazado, perseguido y controlado por mi
militancia en el SRI hasta tal punto que me tuve que exiliar.
Llegó la detención y ahora vendrá el
juicio, pero ya hemos vuelto a ser amenazados y señalados
por la guerra sucia. Si algo me ocurre, no será
sólo por mi militancia, sino por la labor de los aparatos
del Estado y su guerra sucia y el silencio de algunos medios que se
llaman alternativos". A mí al menos me ha removido alguna
entraña. Os envio esta reflexión, hacedla
pública si quereis.
6 diciembre 2005.