ACCIDENTES LABORALES: 873 TRABAJADORES MUERTOS. 873 RESPONSABLES.

Feliciano Robles Blanco

 

Este escrito lo hago desde la mayor indignación posible para poder remover las conciencias de todos aquellos que más o menos podemos tener cierta responsabilidad en la enorme cantidad de accidentes laborales que sufren los trabajadores en España.

Soy lector asiduo de prensa, tanto virtual como en papel, y en el periódico local de Sevilla, que leí ayer, de los seis articulistas que escribían sus columnas habituales estaban dedicada a comentar el famoso rifirrafe o metedura de pata que hizo el Rey en la cumbre de Chile, como si tal incidencia fuese algo trascendente cuando no fue más que una simple anécdota que quedará marcada para siempre en los archivos sonoros de la radio y visuales de las televisiones y que está sirviendo de distracción para que el público en general se entretenga discutiendo si lo hizo bien o si lo hizo mal el Rey.

Lo más triste y significativo del día es que se hizo público una estadística oficial del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, donde informa que en los nueve primeros meses de 2007 han muerto en España,873 trabajadores en accidentes laborales, de los cuales, 240 murieronen el trayecto de ir o venir al trabajo los conocidos como accidentes in itinere.

Para mi lo más lamentable de ello es que sea en Andalucía donde haya más porcentaje de accidentes mortales y que sea en la provincia donde yo vivo donde se encabece el ranking nacional de accidentes laborales.

¿Y todo esto por qué?. Lo comenté con los alumnos que están trabajando ya en varias empresas y que vienen por la noche al Instituto a cursos de Formación Profesional. Me dijeron estos alumnos que las medidas de prevención de accidentes laborales apenas se cumplen que muchos inspectores de trabajo avisan por teléfono a los empresarios el día y la hora que van a pasar por las obras a inspeccionarlas, que la mayoría de industrias se trabaja con empresas subcontratadas, que en las obras se trabaja a destajo y con trabajos subcontratados y que no hay ni orden ni concierto en regular de forma responsable la seguridad en el trabajo y que pobre de aquel trabajador que reivindique el cumplimiento de las normas de seguridad porque en la próxima renovación del contrato quedará de patitas en la calle.

Pues bien de esta problemática los periódicos ni pío, eso es algo indignante.

No se puede considerar como normal este índice de siniestros porque con un poco de análisis que se haga de cada muerte o de cada accidente laboral grave que ocurra la mayoría se podrían haber evitado si se hubiesen tomado unas medidas adecuadas de seguridad y prevención.

Por eso creo que detrás de cada muerte hay uno o varios responsables, de los cuales la sociedad en general es parte de esta responsabilidad al aceptar de forma callada y sumisa estas tragedias, y no tomar conciencia que la vida de un trabajador es tan valiosa como la de cualquier otro ser humano y que vale la pena que todo el mundo tenga unas condiciones de trabajo donde pueda trabajar con las condiciones de seguridad adecuadas.

Ah, de estas cosas los comentaristas y articulistas de los periódicos ni pío. Una vergüenza.