La
mula y el buey
(Una pieza breve de teatro-realidad escrita por Carlo Frabetti)

LA MULA Y EL BUEY
por Carlo Frabetti
A Eva Forest,
coprotagonista e inspiradora de esta obrita,
y de tantas otras cosas.
In memoriam, in amorem, in bellum.
(El General está en su despacho, sentado
tras su escritorio. Colgada de la pared, la foto de Benedicto XVI con
tricornio. Llaman a la puerta.)
GENERAL
Adelante.
(Entra el Escritor.)
GENERAL
Pase, siéntese.
(El Escritor avanza un par de pasos, pero no se sienta.)
ESCRITOR
¿Estoy detenido?
GENERAL
¿Detenido? ¿Acaso lo han esposado, lo han traído aquí por la fuerza, lo
han obligado a venir a punta de pistola?
ESCRITOR
Un par de hombres uniformados y armados se han presentado en mi casa sin
previo aviso y me han dicho: "Venga con nosotros".
GENERAL
Celebro que haya venido usted voluntariamente. Pero siéntese, por favor.
(El Escritor se sienta frente al General,
al otro lado de la mesa.)
ESCRITOR
Usted dirá.
(El General le tiende un papel al
Escritor, que lo mira con detenimiento.)
GENERAL
¿Conoce esa lista?
ESCRITOR
Sí, claro. Como usted sin duda ya sabe, pertenezco a la organización que
la recopiló.
GENERAL
Y que la publicó. Ustedes hicieron y publicaron esa lista.
ESCRITOR
Ni una cosa ni otra, en realidad. Sería más exacto decir que la recopilamos
y la reeditamos.
GENERAL
¿Le importaría aclararme ese matiz?
ESCRITOR
Todos los nombres de los torturadores que aparecen en esta lista...
GENERAL
Supuestos torturadores.
ESCRITOR
No, general. Los aquí consignados son torturadores convictos. Los
supuestos torturadores, los que a pesar de las denuncias ni siquiera llegan a
sentarse en el banquillo de los acusados, son por lo menos diez veces más.
GENERAL
¿Quién lo dice?
ESCRITOR
Cientos de testimonios recogidos
y comprobados cada año por diversas organizaciones nacionales e internacionales
como...
GENERAL
¿Como esa "Asociación Contra la Tortura" a la que usted
pertenece?
ESCRITOR
Como la Asociación Contra la Tortura, sí, a la que tengo el honor de
pertenecer; y como Amnistía Internacional, o la ONU...
GENERAL
La ONU dice tantas tonterías...
ESCRITOR
Muchísimas; pero no suele mentir
cuando denuncia a los gobiernos supuestamente democráticos. No necesita mentir,
puesto que sus declaraciones a nada comprometen.
GENERAL
Vayamos al grano, por favor.
ESCRITOR
Bien, pues como le decía,
general, todos los nombres de los torturadores que aparecen en esta lista
fueron publicados primero en la prensa. Nosotros nos limitamos a recopilarlos. Una
simple labor de corta y pega.
GENERAL
Una simple labor de corta y pega
por la que se les puso una multa bastante considerable, ¿no es cierto?
ESCRITOR
Sesenta millones de pesetas. Diez
millones por tener la lista, y cincuenta por colgarla en nuestra página web. Lo
que significa que, por el mero hecho de guardar en una carpeta una serie de
recortes de prensa, en la "España democrática" pueden caerte diez
millones de multa.
GENERAL
Será que lo de cortar y pegar no
siempre es una labor tan inocente.
ESCRITOR
O será que a algunos supuestos
demócratas les molesta la verdad, incluso la mera información.
GENERAL
No es mi caso, se lo aseguro: a
mí la información me interesa muchísimo. Precisamente por eso le he invitado a
venir... Tengo entendido que están ampliando esa lista.
ESCRITOR
No sé de qué me habla.
GENERAL
Sí que lo sabe. Y la están
ampliando no solo en longitud, sino también en anchura.
Escritor
Ahora, además de no saber de qué
me habla, no entiendo lo que me dice.
GENERAL
Sí que lo entiende, pero se lo
"explicaré" de todos modos, para que sepa que lo sabemos: no están
haciendo una mera lista de nombres y cargos, sino un auténtico fichero con todo
tipo de datos profesionales y personales de los funcionarios que están en su
punto de mira.
ESCRITOR
Nosotros no tenemos armas,
general, y por lo tanto no tenemos punto de mira.
GENERAL
A veces, unos apuntan y otros
disparan.
ESCRITOR
Los que tienen la voluntad y la
capacidad de disparar, no necesitan que otros apunten por ellos.
GENERAL
Entonces, ¿por qué y para qué
están confeccionando ese fichero?
ESCRITOR
Se lo repito: no sé de qué me
habla.
(El General coge un periódico que hay sobre la mesa y empieza a leer en
voz alta.)
GENERAL (lee)
"Como narrador, he de hacer a menudo el
esfuerzo de ponerme en el lugar de personajes que poco o nada tienen que ver
conmigo. Y más de una vez me he preguntado, en los últimos meses, cómo me
sentiría si fuera un guardia civil honrado y con dos dedos de frente. Pues
bien, si yo fuera un guardia civil honrado (y estoy seguro de que los hay) me
sentiría muy mal... En la primera plana de un diario que se vende en los
quioscos de todo el Estado español, se leía hace poco en grandes titulares:
"Amaia Urizar denuncia que fue violada con un arma durante su
arresto", y en el interior de dicho diario, a doble página, el
estremecedor relato del ultraje enmarca una fotografía de la madre de la
torturada leyendo públicamente su denuncia... Si yo fuera un guardia civil
honrado y con dos dedos de frente, tendría que asumir que sólo hay dos
posibilidades: o el testimonio de Amaia es veraz, o es un montaje. Y, en
consecuencia, no podría evitar preguntarme: "Si es verdad, ¿por qué no se
castiga a los culpables de tan infame atropello? Y si es mentira, ¿por qué la
Guardia Civil tolera tan tremenda acusación, de la que se desprendería que
nuestro cuerpo alberga a los más repugnantes canallas, a los seres más
envilecidos y cobardes que se pueda imaginar?"... Si yo fuera un guardia
civil honrado y tuviera lo que hay que tener (es decir, dignidad y coraje),
exigiría una investigación. Si descubriera que algunos de mis compañeros de
cuerpo habían cometido realmente las atrocidades denunciadas por Amaia Urizar,
los retaría a duelo, les partiría la cara con mis propias manos, no pararía
hasta verlos en la cárcel. Porque, de ser ciertas las acusaciones de Amaia,
esos canallas, además de cometer el más repugnante de los crímenes, habrían
deshonrado mi uniforme, habrían pisoteado mi bandera y habrían escupido sobre
la Constitución y sobre el Estado de derecho que hemos jurado defender. Y si,
por el contrario, llegara a la conclusión de que todo había sido un montaje,
exigiría que cayera sobre los calumniadores todo el peso de la ley. ¿Acaso
podría publicar un diario de amplia difusión, en primera plana y a tres
columnas, que, pongamos por caso, el presidente del Gobierno había violado a un
jardinero de la Moncloa con una manguera? Pues bien, la mencionada acusación es
aún más grave. Y no es la primera... Por lo tanto, si yo fuera un guardia civil
honrado y con dos dedos de frente, llevaría mucho tiempo estupefacto e
indignado. Me habría quedado de piedra al ver como Anika Gil denunciaba haber
sufrido torturas y agresiones sexuales por parte de la Guardia Civil en un
documental visto por millones de espectadores (La pelota vasca, de Julio
Medem). Me habría estremecido ante artículos como El silencio de los lobos o La
cobardía de los lobos, donde se plantean preguntas que, al haber quedado sin
respuesta, ponen en entredicho el honor de la Benemérita... Y si yo fuera
ministro del Interior o de Defensa y hubiese dicho recientemente que siento la
mayor de las repugnancias ante la tortura, no podría cruzarme de brazos ante
una denuncia como la de Amaia Urizar. Abriría inmediatamente una investigación
rigurosa para depurar responsabilidades, en un sentido o en otro. Porque un
ministro del Interior o de Defensa con un mínimo de dignidad y de respeto por
su país y por su cargo, no puede ignorar un testimonio así, tanto si es cierto
como si es falso. En el primer caso, tiene el inexcusable deber de castigar a
los culpables con la mayor severidad; en el segundo, el de perseguir a los
calumniadores con igual rigor. Porque decir que la Guardia Civil viola con
pistolas a las detenidas equivale a decir que nuestra supuesta democracia es
una farsa tan grotesca como la "democracia orgánica" de Franco, y que
las estereotipadas sonrisas de nuestros gobernantes no son más que la tapadera
de una cloaca hedionda... Y aunque no fuera ni guardia civil ni ministro, sino
un simple ciudadano, me sentiría como una auténtica rata –una rata de esa
cloaca en la que terroristas de uniforme torturan y violan impunemente-- si no
hiciera todo lo posible por arrancar esa tapadera de talantes y sonrisas, para
mostrarles a los que no se enteran, o no quieren enterarse, en qué clase de
"democracia" nos estamos revolcando. Como, además de ciudadano, soy
escritor, me sentiría como una rata si no escribiera lo que estoy escribiendo y
si no denunciara públicamente el silencio cómplice de tantos compañeros y
compañeras de oficio". (Deja de leer y mira al Escritor). ¿Sabe ahora de
qué le estoy hablando?
ESCRITOR
Sí, ahora sí. Y también sé que se ha dejado usted el final.
GENERAL
He leído el artículo completo. Su artículo.
ESCRITOR
Pero no ha leído la nota que viene a continuación: "Las y los abajo
firmantes compartimos la indignación y la alarma expresadas en este artículo, y
exigimos a la Dirección General de la Guardia Civil y al Ministerio del
Interior que lleven a cabo una investigación rigurosa sobre los gravísimos
hechos aquí denunciados". Y debajo hay una lista con un centenar de firmas
de intelectuales y artistas. Me sorprende que no se haya fijado, general,
teniendo en cuenta lo mucho que le interesan las listas.
GENERAL (lee)
Santiago Alba, Irene Amador, Javier Azpeitia, Gloria Berrocal,
Constantino Bértolo, Tina Blanco, Quintín Cabrera, Blanca Calvo, Justo
Carracedo, Alfons Cervera, Jordi Dauder, Iñaki Errazkin, Carlos Fernández
Liria, Eva Forest, Iñaki Gil de San Vicente, Ricardo Gómez, Nahia González,
Belén Gopegui, Juan Madrid, Ángeles Maestro, Antonio Maira, Javier Maqua, Andreu
Martín, Juan Manuel Morales, Gonzalo Moure, Higinio Polo, Vicente Romano, Sara
Rosenberg, Juan Ramón Sanz, Marta Sanz, Alfonso Sastre, Pascual Serrano, Manuel
Taléns, Carlos Tena... Los de siempre.
ESCRITOR
Los de siempre y algunos más, general. En esa lista hay varios
parlamentarios e importantes cargos públicos.
GENERAL
Lo sé. Tenemos fichas muy detalladas de todos ellos.
ESCRITOR
Con una foto de frente y otra de perfil, supongo.
GENERAL
Y con huellas dactilares, patrones de voz, ADN... Y además hemos
intervenido sus teléfonos y sus correos electrónicos.
ESCRITOR
Ilegalmente.
GENERAL
¿Y qué?
ESCRITOR
Y nada. Luego por navidad cantan eso de "Viva el orden y la ley,
viva la mula y el buey", y aquí no ha pasado nada. La mula sigue dando
coces, y el manso buey sigue aguantando.
GENERAL
No es "la mula y el buey" sino "la patria y el rey".
Y no lo cantamos sólo por navidad.
ESCRITOR
Ah, creía que era un villancico. Por lo de la rima, ya sabe: ley, buey...
GENERAL
También rima con carey, grey, mamey... Pero esa rima consonante es
secundaria. Lo importante es la rima conceptual entre "orden" y
"ley". El orden y la ley son, en el fondo, una misma cosa. "Viva
el orden y la ley" es en realidad un pleonasmo, una redundancia puramente
enfática.
ESCRITOR
Acaba usted de admitir que hacen cosas ilegales, o sea, que se saltan las
leyes.
GENERAL
Las leyes, pero no la ley.
ESCRITOR
¿Le importaría aclararme esa sutileza?
GENERAL
Se lo acabo de decir: la ley y el orden son una misma cosa; por lo tanto,
la primera regla, que hay que anteponer a todas las demás, es mantener el
orden.
ESCRITOR
¿A cualquier precio?
GENERAL
A cualquier precio. Ya lo dijo Goethe: "Prefiero la injusticia al
desorden".
ESCRITOR
La bolsa o la vida...
GENERAL
¿Cómo ha dicho? ¿No pretenderá atracarme, aquí, en mi propio despacho...?
ESCRITOR
"La bolsa o la vida" es una falsa elección, puesto que
entregando la vida no se salva la bolsa. En realidad, la propuesta del
atracador, y la elección del atracado, es: "La bolsa sólo, o la bolsa y la
vida"... Los que, siguiendo al nefasto Goethe, prefieren la injusticia al
desorden, una de dos: o son los beneficiarios directos de la injusticia (como
el privilegiado Goethe), o no se han dado cuenta de que es una elección tan
falsa como "la bolsa o la vida". Porque la injusticia es el peor de
los desórdenes, el desorden premeditado y alevoso que --con cinismo o
hipocresía, según los casos-- trastoca deliberadamente el pacto de solidaridad
y respeto que hace posible la convivencia pacífica y libre, el único orden
deseable... La injusticia le impone a la sociedad toda, no sólo a quienes la
sufren directamente, una insoportable carga de desorden concentrado, de
desorden "ordenado" (es decir, derivado de una orden), un desorden mucho
más nocivo que cualquier otro, porque no revuelve, sino que desestructura. Para
tapar las grietas de la fachada, la injusticia socava los cimientos del
edificio social. Y de todas las injusticias cometidas en nombre del orden,
ninguna tan abyecta, tan repulsiva y tan desestructurante como la tortura.
GENERAL
¿Se da cuenta de que ha llamado "nefasto" nada menos que a
Goethe, una de las cimas de la literatura universal?
ESCRITOR
Sí. Y también lo he llamado "privilegiado". Los que se aferran
a sus privilegios e intentan justificarlos por todos los medios, como muchos
escritores y artistas, cuanto más cultos e inteligentes, más nefastos. Por eso
es tan importante que un centenar de intelectuales hayan firmado esa nota.
GENERAL
Un centenar de amargados frente a millones de personas que confían
ciegamente en las fuerzas del orden. ¿Realmente se creen tan importantes? ¿Qué
esperan conseguir con sus proclamas?
ESCRITOR
Que la confianza de la gente no sea tan ciega. Que se hagan algunas
preguntas, de vez en cuando. Que los propios agentes de la ley se hagan algunas
preguntas... Estoy seguro de que ese artículo habrá inquietado a alguno de sus
hombres, general.
GENERAL
Sé cómo tranquilizarlos.
(El escritor se levanta y coge el periódico.)
ESCRITOR
Estoy seguro de que algún joven oficial se le habrá acercado con este
periódico en la mano y le habrá dicho: "Disculpe, mi general, ¿ha leído
usted este artículo?".
GENERAL
Sí, teniente, lo he leído.
ESCRITOR
¿Y no vamos a hacer nada, señor?
GENERAL
¿Qué cree usted que deberíamos hacer, teniente?
ESCRITOR
Perseguir a quienes nos insultan, señor.
GENERAL
¿Se refiere al autor del artículo, a los firmantes de la nota...?
ESCRITOR
Me refiero, sobre todo, a quienes nos acusan de torturas y vejaciones
sexuales, señor. En eso el artículo tiene razón: no podemos dejar esas
calumnias sin respuesta.
GENERAL
Tampoco podemos darles más publicidad, teniente.
ESCRITOR
Pero, señor, el honor del cuerpo...
El honor, teniente, es una cuestión de audiencia, y sería un craso error
facilitarle al enemigo el acceso a los medios de comunicación; no hay que dar
difusión a sus argumentos, sobre todo cuando son difíciles de rebatir. Vivimos
en democracia, teniente; eso significa que mientras la mitad de los españoles
más uno piensen que somos honorables, seremos honorables.
ESCRITOR
Pero, señor...
GENERAL
Se lo diré de otro modo, teniente: cuanto más se remueve la mierda, peor
huele.
ESCRITOR
Pero, señor, no se trata de remover... la mierda, sino de proclamar la
verdad.
GENERAL (tras una pausa)
Teniente, voy a decirle algo que no le va a gustar, y no hace falta que
le aclare que espero de usted la máxima discreción, incluso entre sus
compañeros... Por desgracia, esas acusaciones no son del todo infundadas.
ESCRITOR
¿Quiere decir, señor, que algunas detenidas realmente han sido
maltratadas y sometidas a vejaciones sexuales por... por nuestros...?
GENERAL
Claro que no, teniente, claro que no. Pero ya sabe lo estresantes que son
los interrogatorios de esos terroristas y de las personas de su entorno.
Algunos de nuestros hombres, después de muchas horas de tensión, sin dormir,
sin comer caliente, a veces pierden los nervios. Y hay indicios de que en los
dos casos mencionados en ese artículo se... propasaron. A una de las detenidas
le levantaron la voz, e incluso la llamaron... "tonta del culo".
ESCRITOR
¿Tonta del culo, señor?
GENERAL
Sí, teniente. Ya sé que es inadmisible, pero no somos de piedra. Y lo
peor es que a la otra detenida, la tal Amaia, parece ser que llegaron a
apoyarle una mano en un hombro y a zarandearla durante varios
segundos.
ESCRITOR
Es lamentable, señor, y ojalá no vuelva a suceder; pero no creo que el
hecho de que un par de compañeros se hayan propasado ligeramente nos impida
responder a las intolerables calumnias que han lanzado contra nosotros.
GENERAL
Piense en un posible juicio, teniente. Imagínese a uno de esos malignos
abogados que defienden a los terroristas, acosando con sus insidiosas preguntas
al pobre oficial que, en un momento de desesperación, zarandeó a Amaia:
"¿Es o no cierto que le apoyó usted la mano en el hombro a la
detenida?". El oficial, un hombre de honor que ha jurado decir la verdad,
es incapaz de negarlo, e inmediatamente nuestros enemigos, que están por todas
partes, se abalanzan como buitres sobre la carnaza: "Si han reconocido que
le han tocado el hombro, qué no habrán hecho en realidad; seguro que lo de la
pistola en la vagina es cierto...", etcétera, etcétera, etcétera. ¿Se da
cuenta, teniente? No vamos a hacerles el juego a esos terroristas. No vamos a
levantar la liebre.
ESCRITOR
Pero, señor, de todos modos la liebre ya está levantada.
GENERAL
¿Se refiere a esa proclama, teniente?
ESCRITOR
La firman algunas personas muy conocidas, señor.
GENERAL
¿Ah, sí? ¿Como quién?
ESCRITOR
Como Alfonso Sastre, señor. Es un famoso dramaturgo.
GENERAL
Sí, muy famoso, sobre todo por sus coqueteos con los terroristas, igual
que su mujer, Eva Forest... ¿Sabía que los dos han pasado por la cárcel? La
gente de bien no escucha a esa clase de "famosos", teniente.
ESCRITOR
También está Juan Madrid, señor. Hizo una serie de televisión sobre la
policía que no estaba nada mal; yo nunca me la perdía.
GENERAL
Ah, sí, "Brigada central", la recuerdo bien. Una buena serie...
Pero últimamente ese Juan Madrid va mucho a Cuba; si saca los pies del tiesto,
diremos que sigue consignas del régimen castrista... ¿Quién más, teniente?
ESCRITOR
A los demás no los identifico, señor; pero algunos nombres me suenan mucho.
GENERAL
Pues cada vez le sonarán menos, porque esos "intelectuales"
cada vez van a tener más dificultades para publicar, para cantar, para salir en
los medios...
ESCRITOR
Pero puesto que piden una explicación, señor, ¿no sería oportuno hablar
con ellos, intentar... tranquilizarlos?
GENERAL
Por supuesto, teniente, y estamos en ello. Hoy mismo vamos a tranquilizar
al autor de ese artículo. Y de paso le preguntaremos por cierta lista...