Cortilandia
es napalm
A pesar de la lluvia, varios centenares de personas se
agolpaban viendo a los populares y rídiculos muñecos
cantar el tema navideño que hace honor a esos grandes almacenes. Todo de cara a
los más pequeños,desde los
primeros años, y todo al disfrute
del consumidor satifecho.
El pasado jueves 20 de diciembre, un grupo
de personas llevaron a cabo una acción en uno de los centros neurálgicos del
consumismo navideño, El Corte Inglés, y efectuaron su plan introduciendose
entre el gentío atónito ante uno de los más llamativos espectáculos de estas
fechas, el mísero escaparate ludico navideño: Cortilandia.
A pesar de la lluvia, varios centenares de personas se agolpaban viendo a los
populares y rídiculos muñecos cantar el tema navideño
que hace honor a esos grandes almacenes. Todo de cara a los más pequeños,desde los primeros años,
y todo al disfrute del consumidor satifecho.
Muchos de ellos llevaban ya sus bolsas de regalos, otros esperaban a que terminase
el espectáculo para comenzar sus compras. Mientras los autómatas cantaban su
canción y aquellos que a menudo se comportan como tales los contemplaban
absortos, emprendimos nuestra acción, consistente en repartir gratuitamente
entre los presentes un CD de villancicos muy especial: Sólo contenía un
villancico que, tras un minuto, se interrumpía para dar paso a la voz de una
compañera que leía un comunicado, "Cortilandia
es napalm". Varias decenas de personas se fueron
a su casa felices, con su CD de regalo. Esperemos que estas Navidades,
cuando se dispongan a escucharlo en familia,a más de uno se le traganten
los deliciosos polvorones.Pensarán quizá que hemos
usurpado la rutina habitual de cada año y el dulce ambiente mononucleósico
familiar. Así es.
Nuestro mensaje no es nuevo, no diremos nada que no haya sido dicho con
anterioridad, mas justamente, ante el escenario del engaño, nuestro pesar toma
aliento y escojemos las formas en que podamos ser
escuchados para introducirnos en sus hogares, romper la hipocresía,
exponer aquello que es raíz de todo cuanto nos es brutalmente dañino y bien lo
saben y aun así no admiten, pues ya sabemos que la aceptación es
transitoriamente dolorosa...
Es probable , pues no somos optimistas, que esto no
vaya a cambiar nada. Escucharán atónitos y después seguirán cenando como si
nada. Pero quizá algún tímido oído ande despierto esa noche y al ensancharse
quiera decirle a los ojos que observen y a la mente que pregunte y
averigüe... Hoy nada puede ser tan facilmente alegre
y despreocupado y ansiamos que lo sepan. Cortilandia,
Texto del comunicado:
Cortilandia es napalm
Queridos amiguitos, un año más la magia y la ilusión de la navidad llegan a
vuestros hogares. Mirad que decorado hemos preparado este año para ti y los
tuyos. Observad las luces y los anuncios. Observad las tiendas y esas grandes
cenas de navidad. Observad vuestros excesos. Observadlos bien, porque la
civilización que promueve el cartón piedra del alegre Cortilandia
es la misma que arroja bombas sobre Irak y Afganistan.
Cortilandia es napalm.
"En cada regalo un poco más de navidad", dice el anuncio que preside
la entrada de El Corte Inglés. Nunca un lema había sido tan acertado. El Corte
Inglés es el espíritu de la navidad: en una mano la solidaridad, en la otra la
muerte en el tercer y en el primer mundo. Mano de hierro, guante de seda. El
Corte Inglés es la barbarie. El Corte Inglés es el auténtico eje del mal. Cortilandia es napalm.
Todo este escandaloso derroche persigue crear una realidad falsa que sustituya
la aventura por el final feliz a lo Walt Disney, la rebeldía por una revista de tendencias y la
comunicación por un cartel publicitario que germina en una filosofía
particularmente fría. Cortilandia es napalm.
Niños, niños, desobedeced a vuestros padres. Gritad, reid,
bailad, arrancad las páginas de vuestros libros de texto y nunca, nunca dejéis
de haceros preguntas. La sonrisa de Santa Claus es
"el último grito". Mundo muerto. Se burlan de ti. Los Reyes son los
padres. Todo esto debe ser destruido y, con ello, el aburrido "rasca y
gana" que es este sistema. Cortilandia es napalm.
Es probable que sólo queden un puñado de generaciones para el fin, y no nos
referimos al móvil de tercera o cuarta generación que le has pedido a Santa Claus. La sociedad terrorista se ha impuesto, no con la
fuerza de las armas sino con las de la propaganda. Cuando el diálogo se
convierte en propaganda la miseria es la dueña del mundo. La propaganda es el
arma de destrucción masiva del nuevo milenio. El Corte Inglés es propaganda. Cortilandia es napalm.
Ya no existen zonas neutrales. El estado de excepción es la norma. El mundo, de
norte a sur y de este a oeste, vive en guerra permanente. Lo que ocurre aquí,
en esta ciudad de mierda satélite del capitalismo salvaje, afecta a la
totalidad. Nada está aislado. Cortilandia es napalm
La mercancía lo gobierna todo. Pórtate bien y así serás premiado con un coche
nuevo, una nevera nueva, un cuerpo nuevo, si no… ¿a quién le venderíamos la
navidad? Cortilandia es napalm
y nosotros sus inversores.
Saludos a aquellos que, en este frio invierno, se
están quemando los dedos.
Saludos y muchos ánimos a nuestros compañeros presos.
Saludos y todo nuestro apoyo a la chusma de los suburbios franceses que ha sido
capaz de destruir toda esperanza de vivir unas tranquilas y rutinarias
navidades.
Saludos y coraje para los resistentes de los poblados de los alrededores de
Madrid que demostraron que la solidaridad aún sigue viva.
Saludos y fuerza a los vampiros y a los trabajadores de la noche
Viva el gesto de aquella persona que tuvo la osadia
de mear en el interior del retrete de Duchamp.
Vivan los salvajes.
¡Cortilandia es napalm!
Escucha el bonito mensaje navideno.